El peso de la mochila

Por: Juan Mari Gastaca | 06 oct 2014

Arraiz hoy
La progresiva incorporación de la izquierda abertzale a las vías políticas exige en el tránsito una imagen de predisposición a la estabilidad institucional. Es la que corresponde a un partido con responsabilidad de gobierno, que ya nunca dejará de tener en el País Vasco. Bien que lo saben. En ese propósito podría entenderse sin demasiado esfuerzo la lectura en clave positiva que el presidente de Sortu, Hasier Arraiz, ha hecho de su encuentro con el lehendakari, Iñigo Urkullu.

Aquellos años del Gobierno vascongado en el léxico batasuno son ya historia, pero forman parte entre otras cargas mucho más dolorosas de la pesada mochila que todavía se deja caer en los recelos que el PNV sigue sintiendo hacia la nueva apuesta soberanista. Los dirigentes abertzales son conscientes de que las rémoras de su pasado cuentan en el presente que se vienen procurando y de ahí su propósito de aminorar el impacto.

Resulta tan novedoso como alentador para la convivencia entre diferentes que quienes han abrazado durante demasiado tiempo la ceguera de posiciones inmovilistas, castigando además a quienes pensaban difrente, se abran ahora al diálogo permanente sin renunciar, por supuesto, a sus principios.  Lo hacen 37 años tarde como les recordaba con toda intención el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, pero les da tiempo suficiente a participar en el arquetipo de una Euskadi en paz. Y Sortu quiere jugar este partido.

Aunque fuera de cara a la galería es gratificante escuchar la predisposición de EH Bildu a negociar un Presupuesto con su principal rival político. Claro que es prácticamente imposible el acuerdo desde el cálculo electoral y las esencias ideológicas tan alejadas, pero Urkullu y Arraiz, de momento, han dialogado durante dos horas. Hace apenas tres años supondría una auténtica quimera.

Pero también la fotografía del encuentro favorece la imagen de un lehendakari abierto al diálogo entre diferentes para procurar la estabilidad institucional que supone la aprobación de los Presupuestos. A Urkullu, y con él al PNV, le interesa procurar esta sensación de líneas transversales después del guiño político que dedicó a la líder socialista, Idoia Mendia.

Ahora bien, el peso de la mochila impide, de momento, ir más lejos. Es ahora cuando EH Bildu tiene que demostrar en la ponencia de Paz y Convivencia que el ofrecimiento de la revisión crítica de su pasado es real, que está dispuesto a comprometerse con el punto de partida que supone la admisión de un suelo ético al que se ha venido resistiendo entre la indignación de los demás. Si lo hiciera sería difícil privarles el reconocimiento de que han reactivado la ponencia aunque fuera como consecuencia de un error superado. Pero la imagen ahorraría las interpretaciones y la mochila pesaría menos.

 

Hay 0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

Juan Mari Gastaca

, delegado de El País en Euskadi. Se abre aquí un hueco para intercambiar opiniones sobre la vida política que en esta tierra vasca no deja a nadie indiferente y mucho menos cuando llegan unas elecciones.

Sobre el blog

Hablaremos sobre el día a día de la vida política que afecta a Euskadi, dentro y fuera de la casa común vasca.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal