Agujerea, rasga, pinta, embadurna, garabatea... ¡Destroza este diario!

Por: | 28 de septiembre de 2012

C Trina is Artsy Fartsy
© Trina Is Artsy Fartsy / Flickr.

La ilustradora y artista de guerrilla Keri Smith llevaba más de 12 años escribiendo un diario. No había caído en la cuenta, pero un buen día se puso a repasar esos cuadernos y llegó a la conclusión de que todos esos años escuchando "No escribas en el libro. No dobles las páginas. Cuidado no lo mojes" habían hecho mella, y la mayoría de la gente reservaba su mejor caligrafía para sus diarios. Y eso no podía ser. Para Smith, los diarios debían ser espacios de experimentación. Llenos de errores y de imperfecciones. Picasso tenía razón: "Todo acto de creación es, en primer lugar, un acto de destrucción". Así que decidió editar un libro que animase a sus lectores a hacer lo contrario a lo que les dictaba la razón: ¡Destroza este diario!

Lo único que hay que hacer es seguir las instrucciones de Smith (aunque, insiste la autora, todas ellas están abiertas a interpretación personal):

-2

C Becky Ellen II
© becky.ellen / Flickr.

Es decir, quemar la primera página del libro, derramar café, colorear saliéndote del círculo, pegar la página de una revista, atar una cuerda al lomo del libro... La canadiense esperaba originar una pequeña “revolución destructiva” y creativa. Pero se quedó corta. El libro se publicó por primera vez en 2007, se ha traducido a varios idiomas –los últimos, el coreano y el español- y en internet hay un alargado rastro de destrucción: el mural de Flickr suma más de 8.200 fotografías de diarios destrozados, en Youtube y Vimeo hay cientos de vídeos-testimonios y son incontables los blogs dedicados a relatar la cronología de estas aventuras destructivas. 

C Becky Ellen
© becky.ellen / Flickr.

C Trina is Artsy Fartsy II
© Trina Is Artsy Fartsy / Flickr.

C dettiiike
© dettiiiike / Flickr.

Cómo no, para aquellos cuya creatividad sea exclusivamente digital hay una aplicación (Wreck this app, de momento sólo en inglés) para crear-destruir sobre la pantalla.

¡Destroza este diario! está editado por Paidós. Quienes quieran compartir sus aventuras destructivas pueden hacerlo en este grupo de Flickr.

Hay 7 Comentarios

Hola buenas, Me llamo A.J.Luque y he realizado el vídeo que Keri Smith ha añadido a su pagina web sobre la versión española de Destroza este diario.

Link: https://vimeo.com/50862931

Si te gusta siéntete libre de añadirlo a tu post ^^

Nada más alejado de la honestidad y la sinceridad que los diarios intimistas hechos con letra pulcra. Nada más aburrido para los otros, que son en realidad los destinatarios no reconocidos de los diarios personales. La prueba de lo aburridos, mentirosos y ridículos que son es que si el mismo que los escribió los relee varios años después, cuando ya es otro que nada tiene que ver con quien escribió el diario, ese otro comúnmente enrojece de vergüenza y le cuesta reconocerse en el que fue ayer. Y le cuesta reconocerse porque con el paso del tiempo las mentiras que en el pasado nos contábamos a nosotros mismos en el diario han perdido su efectividad, las razones que entonces tuvieron para ser efectivas en el autoengaño. Con el paso del tiempo las verdades permanecen y sólo las mentiras, de las que están plagados los diarios, se disuelven para ser sustituidas por otras nuevas creadas para justificar al nuevo ser que somos hoy.
Claro, hablo de la generalidad de los diarios, de esos que antes estaba de moda llevar, que te regalaban por un cumpleaños y casi todo el mundo hacía. No de los concebidos conscientemente como obra que será leída por los demás. Estos también mienten, pero sus mentiras están más elaboradas y por tanto son más susceptibles de permanecer en el tiempo, al contrario de las mentiras que nos contamos a nosotros mismos.
Por eso esta forma salvaje, desinhibida, de expresión nos podrá dar una mejor idea de quienes somos nosotros a lo largo del tiempo, porque en esa expresión no elaboramos mentiras.

El artículo tiene dos lecturas: puede haber quien piense que trata de vender y otros que miren qué idea o concepto hay más allá de un artículo concreto con un precio.
En este caso no me cabe la menor duda que prima la idea, pues alguien que no sea muy estúpido puede creer que para hacer lo que se propone sea necesario comprarse específicamente ese diario concreto.
Y me parece una buena idea porque lo que propone es que todos podemos disfrutar de la creatividad de las artes plásticas, que tenemos capacidad e imaginación para ello, que no tenemos que ser meros espectadores de una facultad que tenemos todos y que no cuesta tanto desarrollar. Lo importante, con lo que se disfruta, es con el proceso más que con el resultado. Es decir, que es importante no desechar ponernos a ello por pensar que el resultado será una mierda. Perder el miedo al error, a lo fortuito, a la falta de habilidad. En este sentido tales “trabas” son sólo aparentes y muchas expresiones artísticas que no se ajustan a los cánones de lo que está bien o mal hecho tienen sin embargo una fuerza expresiva asombrosa. Casos hay en que reconocidos pintores, expertos, formados, cotizados, hartos del canon y de su propia maestría, cogían el pincel con la mano izquierda pues descubrían en esos trazos inseguros, imprecisos, imperfectos, expresiones de sí mismos que muchas veces quedaban “ahogadas” por la perfección, el oficio o el canon.
No entiendo como una actividad que puede ser tan gratificante como la lectura, el cine u otras manifestaciones artísticas es dejada de lado mayoritariamente cuando dejamos las clases de dibujo en la escuela. La idea de este artículo, lo que se propone con este diario, es que retomemos ese juego abandonado porque fundamentalmente es gratificante, accesible y fácil para todos. Una invitación a pasárnoslo bien que no entiendo por qué es recibida con cajas destempladas. Ahora que cada cual sabrá lo suyo y lo que proyecta a los demás.

El que quiera resarcirse de los fantasmas autoritarios y moralistas del pasado que se limpie el culo con un libro, por ejemplo. No tiene por qué ser un diario ni tiene por qué hacer lo que propone la tipa esta. Los diarios guardan una estrecha relación con la sinceridad y la honestidad, por tanto, uno ha de hacer con ellos y en ellos lo que siente en ese momento, y no procurar tener buena letra gratuitamente. ¡Claro que son un lugar de experimentación!, ¿qué si no? Algunos listillos toman a la gente por imbécil. Me pregunto quién comprará y leerá una mierda así.

Este también se opone al absurdo contemporáneo pseudo pedagógico creativo:
http://lh5.ggpht.com/_i9jKNEQhcbg/TZHq7f5GXBI/AAAAAAAAFXU/TRVk-GqjNMQ/image_thumb%5B2%5D.png

¡Pero!... Y yo que por el título ¡creí que se refería a El País!...
Ya tenía preparada la respuesta óptima: "No hace falta, porque con lo que publica día a día, se destroza solito".
.
Sin embargo, ya que entré a leer esta PUBLICIDAD sobre otro absurdo contemporáneo pseudo pedagógico creativo, me atrevo a señalar que ALGO tiene de bueno: Y es que NO aconseja pintar nada en el mismo limpiándose el trasero (después de usarlo, obvio); porque RASPARÍA DEMASIADO a esa zona con piel tan sensible.

Creatividad en estado puro.
Del aparente caos surge un insospechado orden.
Perder el miedo al error. El error es creativo, es el principio de un nuevo camino que se abre ante nosotros.
Liberación.
Gracias por el artículo.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Storyboard

Sobre el blog

¿Una imagen vale más que mil palabras? Según investigadores de Harvard, no. Vale muchas más. Algunas hasta 500.000 millones. La cifra no importa: está claro que las imágenes son más poderosas que nunca, y este blog pretende ser un inventario visual de libros de fotografía, arte o diseño, ilustraciones, visualizaciones de datos, infografías…

Sobre la autora

Virginia Collera

es periodista y traductora. Colabora intermitentemente con El País desde 2006 y es compradora confesa de libros por la cubierta y/o las fotografías interiores.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal