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Sobre el blog

¿Una imagen vale más que mil palabras? Según investigadores de Harvard, no. Vale muchas más. Algunas hasta 500.000 millones. La cifra no importa: está claro que las imágenes son más poderosas que nunca, y este blog pretende ser un inventario visual de libros de fotografía, arte o diseño, ilustraciones, visualizaciones de datos, infografías…

Sobre la autora

Virginia Collera

es periodista y traductora. Colabora intermitentemente con El País desde 2006 y es compradora confesa de libros por la cubierta y/o las fotografías interiores.

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Agujerea, rasga, pinta, embadurna, garabatea... ¡Destroza este diario!

Por: | 28 de septiembre de 2012

C Trina is Artsy Fartsy
© Trina Is Artsy Fartsy / Flickr.

La ilustradora y artista de guerrilla Keri Smith llevaba más de 12 años escribiendo un diario. No había caído en la cuenta, pero un buen día se puso a repasar esos cuadernos y llegó a la conclusión de que todos esos años escuchando "No escribas en el libro. No dobles las páginas. Cuidado no lo mojes" habían hecho mella, y la mayoría de la gente reservaba su mejor caligrafía para sus diarios. Y eso no podía ser. Para Smith, los diarios debían ser espacios de experimentación. Llenos de errores y de imperfecciones. Picasso tenía razón: "Todo acto de creación es, en primer lugar, un acto de destrucción". Así que decidió editar un libro que animase a sus lectores a hacer lo contrario a lo que les dictaba la razón: ¡Destroza este diario!

Lo único que hay que hacer es seguir las instrucciones de Smith (aunque, insiste la autora, todas ellas están abiertas a interpretación personal):

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C Becky Ellen II
© becky.ellen / Flickr.

Es decir, quemar la primera página del libro, derramar café, colorear saliéndote del círculo, pegar la página de una revista, atar una cuerda al lomo del libro... La canadiense esperaba originar una pequeña “revolución destructiva” y creativa. Pero se quedó corta. El libro se publicó por primera vez en 2007, se ha traducido a varios idiomas –los últimos, el coreano y el español- y en internet hay un alargado rastro de destrucción: el mural de Flickr suma más de 8.200 fotografías de diarios destrozados, en Youtube y Vimeo hay cientos de vídeos-testimonios y son incontables los blogs dedicados a relatar la cronología de estas aventuras destructivas. 

C Becky Ellen
© becky.ellen / Flickr.

C Trina is Artsy Fartsy II
© Trina Is Artsy Fartsy / Flickr.

C dettiiike
© dettiiiike / Flickr.

Cómo no, para aquellos cuya creatividad sea exclusivamente digital hay una aplicación (Wreck this app, de momento sólo en inglés) para crear-destruir sobre la pantalla.

¡Destroza este diario! está editado por Paidós. Quienes quieran compartir sus aventuras destructivas pueden hacerlo en este grupo de Flickr.

¿Qué libro harías tú sobre Cohen?

Por: | 25 de septiembre de 2012

Story of Isaac

Detalle de Story of Isaac / Historia de Isaac. Ilustración de Sesé.

¿Qué libro harías tú sobre Cohen? Esa fue la pregunta que le hizo Alberto Manzano, escritor, poeta, y traductor de la poesía del cantautor canadiense Leonard Cohen, a Jordi Vicente, veterano del sector editorial. Su respuesta: "Yo haría algo nuevo y diferente; un libro ilustrado que combine la letra y la historia de cada canción con una ilustración donde se unan el mundo poético de Cohen con el mundo metafórico de los ilustradores".

La conversación no fue a más. Pero, cosas del destino, semanas más tarde Manzano recibía un correo del ilustrador Carlos Cubeiro, quien le proponía que colaborasen en un libro ilustrado sobre Cohen. Así que Manzano/Vicente/Cubeiro se pusieron manos a la obra para dar forma a Ilustrísimo Sr. Cohen, un volumen que editó a finales del año pasado 451 editores.

Fue Manzano el encargado de seleccionar las 24 canciones que ilustraron Elisa Arguilé, Arnal Ballester, Carlos Cubeiro, Imapla, Pep Montserrat, Elena Odriozola, Sonia Pulido y Sesé. Casi todos ellos cohenianos y cuyos trabajos pueden verse ahora en la Librería Gil de Santander.

 

A thousand kisses deep

A thousand kisses deep / A mil besos de profundidad. Ilustración de Elisa Arguilé.

Confinados al sexo, nos apretamos contra / los límites del mar.

Entonces vi que no quedaban océanos / para carroñeros como yo.

Alcancé la cubierta de proa / y bendije al resto de la flota,

consintiendo naufragar / a mil besos de profundidad.

 

The Future

The future / El futuro. Ilustración de Arnal Ballester.

El antiguo código occidental saltará en pedazos, / de pronto estallará tu vida privada,

habrá fantasmas y fuegos en las carretera / y el hombre blanco bailando.

Verás a tu mujer colgando boca abajo, / su vestido cubriéndole el rostro,

y todos los pésimos poetuchos aparecerán.

 

Anthem

Anthem / Himno. Ilustración de Carlos Cubeiro.

Toca las campanas que aún puedan sonar, / olvida tu perfecta ofrenda.

Hay una grieta en todas las cosas: / así es cómo la luz entra.

 

Diamonds in the mine

Diamonds in the mine / Diamantes en la mina. Ilustración de Pep Montserrat.

La mujer de azul / está pidiendo venganza / y el hombre de blanco (que eres tú) /

dice que no tiene amigos. / El río se ha hinchado / de latas oxidadas /

y los árboles están ardiendo / en tu tierra prometida.

 

By the rivers dark

By the rivers dark / Por los ríos oscuros. Ilustración de Elena Odriozola.

Por los ríos oscuros / vagaba sin fin / vivía mi vida / en Babilonia.

Y olvidé / mi canción sagrada / y perdí mis fuerzas / en Babilonia.

Por los ríos oscuros / sin poder ver / quién me esperaba, / quién me acechaba.

 

La exposición Ilustrísimo Sr. Cohen. 24 canciones ilustradas puede visitarse hasta el próximo 12 de octubre en la Librería Gil de Santander.

La Rusia zarista, a todo color

Por: | 21 de septiembre de 2012

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Emir de Bujará. / Año: 1911 / © LOC, LC-DIG-prokc-21887

Era la primera vez que el zar Nicolás II veía fotografías en color. El químico y fotógrafo Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii había preparado todo un espectáculo visual para dejarlo boquiabierto. Misión cumplida. Horas más tarde abandonaba la Villa de los Zares con la promesa de financiación que buscaba para su proyecto de documentación de las gentes, los paisajes, los monumentos y los enclaves históricos de Rusia. En color. Corría 1908.

Prokudin-Gorskii llevaba varios años, desde 1904, trabajando con placas fotográficas para desarrollar un método que le permitiera aumentar la sensibilidad de las emulsiones pancromáticas y así obtener fotografías de brillantes colores.

Con el dinero del zar importó el equipamiento necesario y se embarcó en su primer viaje fotográfico en el verano de 1909. Allá donde iba le precedían cartas de recomendación del ministro de comunicación y transporte, así que la cooperación de las autoridades locales y su libertad de movimiento estaban garantizadas. El canal de Mariinsky, que atravesaba el corazón del imperio ruso, fue su primer retratado.

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Dunas. / Año: entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-20105

La presentación pública de ese primer viaje fue un éxito absoluto. Todo el mundo quedó impresionado con sus instantáneas en color. Pero la reproducción masiva de esas imágenes resultó ser más complicada de lo esperado: técnicamente era posible, pero exigía un tiempo y un dinero que no habían previsto, y tuvieron que renunciar. Ni el zar podría, de momento, incluir las fotografías en los libros de historia de escolares de todo Rusia, ni Prokudin-Gorskii imprimir miles de postales a todo color.

Continuó con la expedición. Entre 1910 y 1915 viajaría a Turkestán, Afganistán, el Cáucaso, diversas provincias de Asia central y Siberia, con sus ayudantes -se cree que tenía un pequeño equipo- y su cuarto oscuro ambulante, que instalaba en carruajes o vagones de tren, dependiendo del destino. En esos años retrató a trabajadores de todo tipo -agricultores, leñadores, barqueros-, a terratenientes, puentes de madera y de acero, presas, vías férreas, iglesias y monasterios medievales...    

Pero el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914 interrumpió su proyecto -tuvo que dedicarse a inmortalizar a los valientes soldados, orden del zar- y en 1915 se quedaría sin mecenazgo.

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Estudio cerca de la cascada Kivach. / 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-20253

Tras el triunfo de la revolución de octubre, Prokudin-Gorskii se marchó al exilio con más de 6.000 placas de vidrio en su equipaje y se instaló con su familia en Londres, donde dictó conferencias y publicó artículos sobre los procesos de la fotografía en color. Por entonces, la técnica era un experimento prometedor con varios peros: era cara, imperfecta y no podía explotarse comercialmente. Eran tiempos del blanco y negro. 

Pero el fotógrafo del zar no encontraba su sitio en la capital británica y no tardaría en mudarse a París, donde abrió un pequeño estudió fotográfico con sus hijos Dimitri y Mikhail. Tras su muerte, a los 81 años, fueron ellos quienes vendieron en 1948 su colección de fotografías a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que esperó décadas hasta encontrar la tecnología adecuada para devolver el color original a los negativos de Prokudin-Gorskii.

El archivo fotográfico completo está disponible en la web de la biblioteca desde 2001. Y allí fue donde Robert Klanten, editor de Gestalten, vio por primera vez el trabajo de este "revolucionario" de la fotografía en color. El paso siguiente fue seleccionar las 283 fotografías que recoge en el libro Nostalgia. The Russian Empire of Czar Nicholas II. "La mayoría de la gente piensa en el pasado como algo que sucedió en blanco y negro", comentaba Klanten en la revista Time. Prokudin-Gorskii demostró que, al menos la Rusia del zar Nicolás II, podía contemplarse a todo color.   

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Familia de pobladores, asentamiento de Grafovka, estepa de Mugan.
Entre 1905 y 1915 © LOC, LC-DIG-prokc-21602

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Dos prisioneros con grilletes. / Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-20009

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Iglesia de la resurrección en la arboleda (Kostroma). / 1910 / © LOC, LC-DIG-prokc-21251

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Trabajadores recolectando té. / Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-21522

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En las minas de Saliuktin, en las afueras de Samarcanda. / Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-21754

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En el río Karolitskhali. Entre 1905 y 1915 / © LOC, LC-DIG-prokc-21468

Todas las imágenes son cortesía de Gestalten y pertenecen al libro Nostalgia. The Russian Empire of Czar Nicholas II. La exposición Nostalgia: The Russian Empire of Czar Nicholas II Captured in Color Photographs by Sergei Mikhailovich podrá visitarse a partir del 19 de octubre en el Gestalten Space de Berlín.

Toda una vida sobre el papel

Por: | 18 de septiembre de 2012

Robert Crumb, 2012 Antes Robert Crumb nunca se separaba de su cuaderno. Lo llevaba a todas partes. “En mi juventud era todo lo que tenía. Así me enfrentaba al mundo. Era pura supervivencia. No había nada más. No dibujaba por un placer estético, ¡lo hacía para mantenerme vivo!”. Pero la terapia ha llegado a su fin. Crumb tiene 68 años, vive felizmente aislado en una aldea francesa –aunque él prefiere que se escriba que vive en Albania, por eso de evitar cualquier conato de peregrinaje– con su mujer Aline, su hija Sophie y sus dos nietos, y ya no necesita llenar más hojas en blanco como hizo, obsesivamente, entre 1964 y 2011.

¿Por qué? Ni él mismo lo sabe. “La motivación ha ido menguando. Tú puedes pensar ‘Jo, ¡qué triste! Un artista con tanto talento. ¡Qué pena!’ Pero a mí no me da pena. Tengo 68 años. ¡He dibujado tanto en mi vida! ¡Tengo tantos libros!”. Por eso, quizás, ha accedido a seleccionar para Taschen –su fama de quisquilloso le precede– sus mejores trabajos en Robert Crumb. The Sketchbooks, 1982-2011, un estuche de seis volúmenes en edición limitada de 1.000 copias que acaba de publicarse y contiene 600 dibujos inéditos.

Y hay más. El próximo año Taschen editará otros seis volúmenes que abarcan el período 1964-1981. Pero ahí se termina todo. Lo explica Crumb, de su puño y letra, en la introducción del libro: “Claro, seguiré dibujando para ganarme la vida, es mi trabajo, pero ya no es la esencia de mi identidad. Ya no vivo mi vida sobre papel”.

A Legend was Born, October 1992
A Legend was Born, October, 1992
Aline, April 10, 2003
Aline, April 10, 2003
Recurring Dream, November 13, 1998
Recurring Dream, November 13, 1998

A Fresh Start, October 14, 1997
A Fresh Start, October 14, 1997

Todas las imágenes han sido extraídas de R. Crumb Sketchbooks. Volumes 7-12. 1982-2011 y son cortesía de Taschen.

Viejos fantasmas que nunca mueren

Por: | 14 de septiembre de 2012

El manifiesto comunista (detalle)
Detalle de una de las ilustraciones de Fernando Vicente para El manifiesto comunista.

“Esta edición de El manifiesto comunista, compuesta en tipos Futura 11/15 sobre papel offset Pioneer de 135 gramos, se acabó de imprimir en Madrid el día 1 de mayo de 2012, Día internacional de los trabajadores”. Para Diego Moreno, editor de Nórdica Libros, publicarlo era un reto “editorial y gráfico". "Es uno de los libros más leídos de la historia y está lleno de connotaciones y simbolismo. Mi intención era reivindicarlo como un clásico del pensamiento occidental, que es querido y odiado por muchas personas, pero sin haberlo leído”. En cambio para Fernando Vicente, el ilustrador a quien encomendó la tarea gráfica, su publicación era, más bien, una locura. “Mi reacción fue: ¿A alguien le interesa hoy día El manifiesto comunista?". La respuesta resultó ser afirmativa. "El olfato siempre acompaña a Diego y el libro está vendiendo mucho más de lo que yo podía imaginar”.

Esta edición ilustrada de la obra de Marx y Engels fue todo un éxito en la pasada Feria del Libro de Madrid. “Que se debe indudablemente a esta época de crisis económica (y de explotación de los trabajadores). Muchos de los compradores eran jóvenes. Hicimos unas chapas del libro y el día de la inauguración repartimos las 100 que había previsto para toda la feria. Por supuesto, no paramos de reimprimir chapas...”, explica Moreno.

El puño enladrillado que ilustra la cubierta de El manifiesto comunista es la primera imagen que Fernando Vicente puso sobre papel -y una de sus predilectas-, y ahora puede verse, junto al resto de ilustraciones que salpican las 136 páginas del libro, en la galería Panta Rhei de Madrid (hasta el 22 de septiembre).

El ilustrador colecciona catálogos de maquinaria de principios del siglo XX de los que se sirvió para componer los collages de obreros en lucha y "empresarios ogros" que se alternan en el libro. Y es que, bien pensado, admite Vicente, "en realidad sí que es un momento bastante propicio para editar e ilustrar El manifiesto comunista. Quizás no lo era hace diez años, en pleno boom, pero ahora las noticias que oyes, que lees en los periódicos, han sido un acicate".

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Todas las imágenes son cortesía de Nórdica Libros y han sido extraídas de El manifiesto comunista. La exposición puede visitarse hasta el 22 de septiembre en la galería Panta Rhei de Madrid.

Las peligrosas aventuras del joven Arthur Conan Doyle en el Ártico

Por: | 11 de septiembre de 2012

Conan Doyle with the crew. Page 286

Arthur Conan Doyle (tercero por la izquierda), en cubierta con la tripulación. © Hull Museums and Art Gallery.

Una tarde de principios de 1880, Arthur Conan Doyle, por entonces un estudiante de medicina de 20 años, decidió embarcarse en un ballenero rumbo al Ártico. Buscaban un médico, y él aventuras. A su madre, que pasaba verdaderas estrecheces para pagar sus estudios en la universidad de Edimburgo, no le hizo ninguna gracia: su hijo se disponía a dejar las clases para ejercer la profesión que ella había elegido para él… ¡en un barco! ¡Y por poco más de dos libras al mes!

Pero a Conan Doyle el viaje a bordo del Hope le brindaría, escribió en su diario, “la primera verdadera aventura" de su vida.

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El ballenero Hope, dibujado por Conan Doyle.

Partió con varias novelas, libros de poesía y filosofía, y cuadernos en blanco. Dos de ellos, inéditos hasta ahora, contienen la crónica de las aventuras de este joven médico con ambiciones literarias –el creador de Sherlock Holmes ya había publicado un relato de misterio–. A finales de mes, la British Library publicará Dangerous Work: Diary of an Arctic Adventure, el diario que Conan Doyle abrió el 28 de febrero de 1880 y cerró seis meses más tarde, el 11 de agosto. Según el recuento de los editores del volumen, Jon Lellenberg y Daniel Stashower, quienes lo hojeen se encontrarán con más de 25.000 palabras y 70 dibujos, algunos coloreados a mano, en los que Conan Doyle plasmó su torpeza para caminar por el hielo, el miedo que pasó al caerse al mar helado o la tristeza por la muerte de Andrew, el miembro más anciano de la tripulación.

El Hope volvió a casa con un botín “escaso”: dos ballenas, 3.600 focas y una gran variedad de osos polares, narvales y aves. Para sus compañeros de viaje no fue travesía excepcional, pero Conan Doyle nunca la olvidaría. Para él, recordaría ya en su vejez, fue “un capítulo extraño y fascinante” de su vida.

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Dangeorus Work' (c) Conan Doyle Estate Ltd
Dangeorus Work' (c) Conan Doyle Estate Ltd

Dangerous Work. © Conan Doyle Estate Ltd.

Miércoles, 17 de marzo. “Sobre las cinco oí al segundo de a bordo decirle al capitán que ya se veía el hielo. Él se levantó, pero a mí me dio demasiada pereza. Un noruego pasó a eso de las ocho. Cuando nos levantamos a las nueve el intenso aire fresco me comunicó que hacía un frío glacial”.

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Dangerous Work. © Conan Doyle Estate Ltd.

Viernes, 19 de marzo. “Ojalá se despejase la bruma. Llovizna un poco. […] Cane y Stewart estuvieron boxeando por la tarde. Hablé de literatura con el capitán, piensa que Dickens es poca cosa al lado de Thackery [sic]”.

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Dangerous Work. © Conan Doyle Estate Ltd.

Viernes, 16 de abril. “Jack Buchan disparó a un halcón por la tarde, que el capitán, con su ojo de lince, había visto a lo lejos en un montecillo […] Medía más o menos 46 centímetros y lucía un plumaje hermoso y moteado”.

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Dangerous Work. © Conan Doyle Estate Ltd.

Viernes, 7 de mayo. “El Diana nos vio parados toda la noche de ayer y pensó que habíamos visto algo espléndido, así que vinieron a una velocidad temeraria a propulsión a vela y vapor para compartir el botín”.

Todas las imágenes pertenecen al © Conan Doyle Estate Ltd. y han sido extraídas del libro Dangerous Work. Diary of an Arctic Adventure, editado por la British Library.

Dangerous Work (c) Conan Doyle Estate Ltd.

El poder de entender

Por: | 07 de septiembre de 2012

 

Como la mujer protagonista del vídeo Remind me de los noruegos Röyksopp, todos estamos rodeados de flujos de datos. Por sí solos, no sirven de mucho. Pero filtrados e interpretados correctamente, se convierten en una fuente constante de información útil. Y para Sandra Rendgen, autora de Information Graphics (Taschen), la mejor forma -la única, incluso- de abordar esta necesaria trasformación es "visual".

“Si no puedes explicarlo con sencillez, no lo has entendido bien”. La cita de Albert Einstein, que aparece nada más abrir el libro, sirve a Rendgen como punto de partida para documentar la pujanza de la infografía y la visualización de datos, y demostrar cómo éstas son más que capaces de reconciliar complejidad y claridad: basta un vistazo a ese híbrido de texto-imágenes-formas geométricas para comprender cómo se gasta el gobierno nuestro dinero, cómo crecen las plantas o el estado de la pena de muerte en el mundo.

El propósito de Information Graphics es mostrar la diversidad de la visualización de la información contemporánea y los cambios que ha atravesado en la última década. Para ello, Rendgen, junto al editor de Taschen Julius Wiedemann, ha seleccionado más de 400 trabajos de periodistas, científicos, diseñadores y artistas de todas las partes del mundo (algunos ejemplos, abajo).

Dice Rendgen que estamos en los inicios de la edad de oro de la visualización de la información y que ésta será cada vez más frecuente para ayudarnos a comprender un mundo complejo donde cada vez más, recuerda Richard Saul Wurman, arquitecto y fundador de TED –que firma uno de los textos del libro–, “entender es poder”.  

Alessandra Kalko_The Greatest Curiosities of the Human Body_ Mundo Estranho
The Greatest Curiosities of the Human Body, Mundo Estranho, 2008.

Jenny Ridley_Definitive Atlas of UK Government Spending_The Guardian

Definitive Atlas of UK Government Spending, The Guardian, 2008.

Body parts_Peter Grundy_Esquire
Body Parts, Esquire, 2006.
 
Sam Potts_Exposed to Dungeons & Dragons Early in Life_NYT
Exposed to Dungeons & Dragons Early in Life, The New York Times, 2008.

El arte (perdido) de las patentes

Por: | 04 de septiembre de 2012

Fan moved by mechanism James Barron 1837
Ventilador ideado y patentado por James Barron en 1837. Fuente: US National Archives

El juicio entre Apple y Samsung ha terminado. Un jurado de Estados Unidos dio la razón a la compañía californiana: el fabricante surcoreano violó su propiedad intelectual. Pero el debate continúa: ¿funciona el actual sistema de patentes? Muchos lamentan que ha perdido su propósito original: la protección de la innovación. Pero no es su única pérdida: antaño las ilustraciones de las patentes eran auténticas obras de arte.

En 1790 se registró la primera patente en Estados Unidos. En 1802 se fundó la oficina de patentes y marcas. Por ley, todos aquellos que quisieran proteger sus inventos debían presentar una ilustración. Y eso es lo que hicieron James Barron y W.F. Quinby con sus respectivas creaciones: el ventilador (arriba) y la máquina voladora.    

Flying machine 1869
Ilustración de la patente de la máquina voladora, 1869. Fuente: US National Archives

Evidentemente, en estos 222 años de historia, mucho ha cambiado. "Hoy impera la reducción de costes y los dibujantes profesionales se ven obligados al minimalismo porque no pueden invertir tiempo en embellecer sus ilustraciones. Antes, en el siglo XIX y a principios del XX, no se registraban tantas patentes, conseguir una era muy importante y los inventores y cesionarios querían presumir de patente con un dibujo con la tinta aún fresca. Había un mayor orgullo asociado a la obtención de patentes. Hoy se registran tantas que es algo corriente", explica por correo electrónico Kevin Prince, agente de patentes, hijo de inventor y autor del libro The Art of the Patent.

Durante cinco años Prince recopiló los dibujos que más le impactaron -a continuación una pequeña selección de ellos- y los reunió en ese libro, que financió gracias a Kickstarter y con el que pretendía hacer justicia. "Nunca se menciona a los ilustradores de patentes, pero su labor es fundamental para visualizar el producto que se pretende patentar. Pensé que después de más de 200 años de dibujos había que celebrar ese trabajo anónimo que, en muchos casos, es verdaderamente deslumbrante y hermoso".

Hobble for driving horses Oct 16 1900

Trabón para montar a caballo, 1900. Fuente: The Art of the Patent

Scrubbing device Mar 20 1906
Utensilio para fregar, 1906. Fuente: The Art of the Patent

Doll construction Nov 21 1961

Muñeca, 1961. Fuente: The Art of the Patent

Seed-planter May 8 1900
Sembradora, 1900. Fuente: The Art of the Patent

El País

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