Tecnolomía

Sobre el blog

Actualidad y tendencias sobre tecnología e Internet desde el punto de vista del negocio, quién gana y quién pierde y por qué nos debe importar. Porque la economía, más que nunca, está hecha de bits.

Sobre el autor

Manuel Ángel Méndez

. Periodista y economista, especializado en tecnología y negocios. Colaborador de EL PAÍS desde el 2006. Ex analista de Forrester Research en Londres y premio Accenture de periodismo tecnológico 2009.

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En “Israel Valley” no hay crisis, nacen dos ‘start-ups’ cada día

Por: | 04 de mayo de 2012

Sergey Brin y Simon Peres

Si existe un lugar en el mundo que pueda compararse sin ruborizarse con el Silicon Valley californiano, ese es Israel.

La historia es bastante conocida: Israel era el primer exportador mundial de naranjas hace 30 años pero hoy vende al exterior tecnología, software, ingenieros y patentes. Todo un giro.

Después del valle del silicio norteamericano es el lugar con la mayor densidad de start-ups por metro cuadrado (unas 4.000), adelanta a EE.UU. en inversión en capital emprendedor per cápita (170 dólares por habitante - ver gráfico, fuente: The Economist) y cuenta con decenas de centros de I+D donde Google, Intel, Microsoft, HP o Apple emplean a miles de ingenieros. Es, como lo llaman ellos, el ‘Silicon Wadi’.

Estos días he estado en Israel para conocer un poco de todo esto sobre el terreno y lo novedoso es que la crisis no parece haber tumbado el modelo. Tres años después de que Dan Senor y Saul Singer explicaran el fenómeno en su libro “Start-up nation”, el milagro del Silicon Valley israelí sigue en pie.

Viajé a Tel Aviv con la escuela de negocios Esade y un grupo de estudiantes de su MBA que se quedaron tan sorprendidos como yo al conocer algunos de los datos. Por ejemplo: según la inversora local Viola Group, cada día nacen en Israel dos nuevas start-ups tecnológicas; su gasto en I+D sigue siendo el más elevado del mundo, un 4,9% del PIB en 2009 (en España está en el 1,3%); apenas tienen paro (5% de tasa de desempleo) y el crecimiento económico será del 3% este año (vale, no es para tirar cohetes pero ya nos gustaría). Israel_VC investment per cápita

Las claves de cómo han logrado saltar “de las naranjas a la tecnología" no cogen en un post, iremos publicando, pero las decenas de personas con las que hablé apuntan al mismo cóctel: emprendimiento por necesidad (por escasez de recursos naturales, por mercado local insuficiente…); influencia clave del ejército (servicio militar obligatorio para chicos y chicas, enseña valores de esfuerzo, riesgo, disciplina y conocimientos técnicos e informáticos); universidades de calidad; financiación pública, exenciones fiscales a empresas...

Por supuesto, esto es solo una parte de la historia, la cara A, la más amable. La cara B habla de una buena lista de obstáculos: la financiación a start-ups se ha reducido notablemente en los últimos años, hay escasísimos ejemplos de éxito global de empresas israelíes (la mayoría o son adquiridas o se quedan en medianas firmas) y el continuo conflicto político y bélico de la zona al final pasa factura a la sociedad y la economía.

Con todo, Israel tal vez sea el mejor ejemplo a seguir si en España realmente nos vamos a tomar en serio eso de reconvertirnos. No hace falta mirar al otro lado del charco, lo tenemos más cerca, al otro lado del Mediterráneo.

¿Por qué Samsung triunfa y HTC se desploma?

Por: | 01 de mayo de 2012

HTC Logo

La industria de los smartphones cambia a velocidad de la luz y un buen ejemplo, más allá de Nokia o RIM, es el de Samsung y HTC.

Hasta hace muy poco HTC era sinónimo del éxito de Android. La taiwanesa fue la primera en lanzar un móvil con el sistema de Google, sus ventas se multiplicaron por cuatro en solo 14 meses e incluso llegó a ser el primer fabricante de smartphones en EE.UU.

Al final, un espejismo: los beneficios de HTC se desplomaron un 25% durante el último trimestre del 2011 y un 70% en los tres primeros meses de este año. La caída ha sido tan fulgurante como el ascenso y parece que continuará durante el próximo trimestre, aunque quizás de forma más suave.

Mientras, a su vecino Samsung le ocurre todo lo contrario: acaba de obtener resultados récord, ha destronado a Nokia como primer fabricante mundial de móviles y se prepara para arrasar con la presentación del Galaxy SIII este jueves en Londres.

Todo ha ocurrido en apenas año y medio y la cuestión es: ¿cómo es posible que dos fabricantes que en 2010 vendieron casi el mismo número de smartphones (ver gráfico) y que han apostado por la misma plataforma, Android, hayan acabado de forma tan dispar? Ahí van algunas razones:

- HTC no tiene un producto de referencia, tiene decenas. Si en algo ha dado Samsung en el clavo es en escoger un nombre fácil de recordar y de impacto, Galaxy, para todo un repertorio de móviles. HTC, por el contrario, ha confundido al consumidor. Este año apuestan por el One, pero está el Wildfire, el Desire, el Sensation, el Titan, el Evo, el ChaChaCha... demasiados modelos, demasiado parecidos.Gráfico

- El diseño y la innovación cojean. HTC fue el primero en sorprender en el 2010 con móviles atrevidos y diferentes, como el Desire, y con interfaces como el HTC Sense. Pero en el hipercompetitivo mercado de los smartphones errar el tiro un año supone el suicidio. En EE.UU., por ejemplo, HTC se centró en lanzar modelos LTE en lugar de mejorar hardware y software y no funcionó. “Hemos descuidado los productos (…) el diseño podría ser mejor”, reconoció el jefe financiero de la taiwanesa. Para reconducir la situación han creado un nuevo estudio de diseño que reportará directamente al jefe, a Peter Chou.

- Menos marketing y menos gasto en I+D. Poco que recriminar a HTC en este frente, los coreanos simplemente tienen más pasta, empapelan todo lo que encuentran con publicidad. Y en cuanto a I+D, las cifras son descomunales: Samsung gastó 8.000 millones de dólares en 2010, casi 20 veces más que HTC. Cierto que es un gigante con unidades de TV, electrodomésticos, cámaras… pero se calcula que el 40% de los ingresos totales de Samsung ya provienen de móviles por lo que podríamos hablar de un gasto en I+D en torno a siete veces mayor al de HTC solo en telefonía.

- Resultado: una marca sin gancho. Todo lo anterior ha aplastado la marca tan distintiva que tenía HTC. De fabricante innovador ha pasado a ser uno más, a pelearse por el 4º o 5º puesto con LG, Sony y compañía. Hoy el entretenimiento en la Red es tachar eso de “brilliant en el logo de HTC y añadir algo que describa mejor la situación, como “quietly worried, negligent, falling behind...”.

Lo interesante es que el pinchazo de HTC, el poder que acumula Samsung y la puñalada que le ha dado Google a la surcoreana con la compra de Motorola, nos lleva a otra pregunta del millón: ¿abandonará Samsung a Android en un futuro para pasarse a un sistema operativo propio similar al de Google? Ahora es el buscador quien necesita a Samsung (bueno, a su cuota de mercado) y no tanto al revés. Prepárense para leer entre líneas este jueves en la presentación del Galaxy SIII.

El País

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