Antonio Estella

Sobre el autor

es Catedrático Jean Monnet de Gobernanza Económica Global y Europea y Profesor Titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III de Madrid. Es doctor en derecho por el Instituto Universitario Europeo y posee un master en Derecho Europeo por la Universidad Libre de Bruselas. Es promotor y miembro del Grupo de Trabajo 'Plan B', dedicado a realizar propuestas alternativas a las salidas de la actual crisis económica.

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España vista desde Estados Unidos

Por: | 26 de septiembre de 2012

Bariv3auxiliosocial

Desde que llegué a la Universidad de Princeton, en donde me encuentro haciendo una estancia de investigación, la gente solamente me pregunta por España. Cuando hablo “de la gente” me refiero, por supuesto, a mis actuales compañeros de Universidad, los profesores de la Universidad de Princeton, pero también incluyo en “la gente” a muchas otras personas: desde el taxista que nos llevó a casa desde la estación de tren de Trenton, la capital de New Jersey, el día que llegamos, hasta mi casera: todos ellos me preguntan qué pasa en España, hacia donde va nuestro país, cómo es posible que esté ocurriendo todo lo que ven a través de las imágenes de televisión o en los reportajes del NYT. Nunca antes había vivido, en Estados Unidos, este interés por nuestro país.

Las imágenes del NYT, presentando a España como un país en el que “la gente” pasa hambre, han sido completamente devastadoras para la imagen de nuestro país. El NYT se preocupa, además, de especificar muy claramente quien es “la gente”: la gente son antiguos empleados de correos que están ahora en el paro, pensionistas, o jóvenes, que tienen que mirar entre las basuras para poder “make ends meet”, como dicen aquí, llegar a fin de mes, como diríamos allí. Es decir, “la gente” somos potencialmente todos, porque la sensación que tienen aquí es que nadie sabe cuando, en qué momento, todo esto puede parar. La equivalencia con la época de la posguerra es algo que a nadie se le escapa: ahora no se le escapa al NYT, pero desde hace ya algún tiempo esa equivalencia está en la cabeza de mucha otra gente allí, en nuestro país.

Ahora la gente se está manifestando. La revuelta de ayer en Madrid también ocupa las primeras páginas de los diarios más importantes de este país, ya ayer por la noche se recogía en todos los telediarios de las cadenas con más audiencia. Hoy la gente de aquí me ha vuelto a preguntar por la gente de allí. ¿Qué le pasa a la gente, se ha vuelto violenta de repente? No cuadra con la imagen de la España de los últimos veinte años, me dicen. “No” contesto yo “lo que les pasa es que están hartos de que les tomen el pelo”. No sé si les convence mucho, porque aquí supuestamente están pasando por una grave crisis económica. Pero cuando les comparo su 8% de desempleo con nuestro 24%, entonces la gente de aquí empieza a entender algunos de los motivos de la gente de allí.

Tal es la acuciante necesidad que tiene la gente de aquí de saber lo que pasa allí que el Rey y nuestro Presidente del Gobierno han tenido que venir aquí para dar explicaciones. No ha trascendido mucho de la conversación que el Rey ha mantenido precisamente con el NYT, pero lo que la gente de aquí no entiende es cómo, pasando lo que está pasando en España, el Presidente del gobierno, insisto, nuestro presidente del gobierno, no haya sido capaz de mencionar en su intervención en la ONU ni una sola vez lo que está pasando allí, lo que le está pasando a la gente de allí. Gibraltar español, eso sí.

Imagino que mañana y pasado tendré que seguir dando explicaciones a la gente de aquí sobre lo que le pasa a la de allí. No es agradable, se lo puedo asegurar. Me gustaría que no ocurriera, o que ocurriera pero por otras razones, mucho más positivas. Imagino que las preguntas no cesarán, porque la percepción aquí es que lo que está pasando en España es tan grave que puede, de alguna manera, acabar repercutiendo en la gente de aquí. E imagino que no andan desencaminados.

Financiación Elecciones USA y Gobernanza Económica Global

Por: | 19 de septiembre de 2012

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A menudo nos preguntamos todos por qué la política y los políticos carecen de mecanismos para controlar a los mercados financieros internacionales (MFI). Han pasado ya varios años desde las primeras reuniones del G-20 sobre la crisis económica, de donde salieron, recordémoslo una vez más, toda una serie de recomendaciones de sumo interés para poner coto a los MFI, pero desde entonces las cosas solamente han empeorado, y por supuesto, ninguna de las recomendaciones que allí se realizaron han sido, al menos de manera sustancial, adoptadas por ningún país u organización internacional. El diagnóstico de la enfermedad que padecemos es ya bastante claro: lo que tenemos no es tanto un problema de falta de ideas; lo que tenemos es fundamentalmente un problema de falta de capacidad para ejecutar esas buenas ideas, para llevarlas a la práctica.

¿Por qué tenemos ese problema, y de manera persistente? La respuesta, o una parte muy importante de ella, nos la encontramos estos días en Estados Unidos, en donde como todos sabemos se están adentrando en la fase definitiva de la campaña electoral. Y uno de los aspectos fundamentales en período electoral es, como también sabemos todos, el de la financiación de las campañas en este país.

Todos los datos sobre este punto los podemos encontrar en la página web www.opensecrets.org (finales de Agosto, 2012) que informa puntualmente sobre la materia. De acuerdo con esta fuente, en las elecciones presidenciales de este año, los 10 mayores contribuyentes de la campaña de Obama son, por este orden: University of California($491,868); Microsoft Corp ($443,748) Google Inc ($357,382) DLA Piper ($331,715) Harvard University ($317,516) US Government ($299,923) Deloitte LLP ($283,606) Sidley Austin LLP ($283,269) Stanford University ($238,803) Comcast Corp. ($234,037).

Esta lista contrasta de manera evidente con la lista de los mayores contribuyentes de la campaña del candidato republicano, Mitt Romney. Esta es “su” lista: Goldman Sachs ($676,080) JPMorgan Chase & Co ($520,299) Morgan Stanley ($513,647) Bank of America( $510,728) Credit Suisse Group ($427,560) Citigroup Inc ($363,015) Barclays ($349,400) Wells Fargo ($320,025) Kirkland & Ellis ($309,042) Deloitte LLP ($286,110).

Como decía, los contrastes entre ambas listas son más que evidentes: la lista de Obama la encabeza una de las Universidades más importantes del país; la lista de Romney la encabeza uno de los bancos más importantes del mundo; en la lista de Obama nos encontramos, sobre todo, talento (Universidades como la ya mencionada de California, o la propia Harvard) y tecnología (Bill Gates, Google), mientras que en la lista de Romney nos encontramos, sobre todo, dinero (ocho bancos/entidades financieras de primer nivel y dos consultoras también de primer nivel). Es evidente por quien están apostando los MFI: por Mitt Romney, el candidato republicano, que básicamente está proponiendo lo que siempre proponen los republicanos: menos control, menos regulación, más libre mercado.

La historia, sin embargo, no acaba aquí. Porque todo lo anterior explicaría por qué los MFI dejarían de estar controlados a partir del momento en el que Romney ganara las elecciones, en el caso de que las ganara. Pero no explicaría por qué nadie parece poder controlar a los MFI en estos momentos, ya que quien gobierna es Obama, recordemos, tecnología y talento.

Para entender este segundo dilema hay que acudir, claro está, no a la lista de los mayores contribuyentes de estas elecciones, sino a la lista de mayores contribuyentes de la elecciones de 2008, en particular de los de Obama, que es quien finalmente ganó las elecciones. La lista de 2008 de Obama fue la siguiente: University of California ($1,648,685) Goldman Sachs ($1,013,091) Harvard University ($878,164) Microsoft Corp ($852,167) Google Inc ($814,540) JPMorgan Chase & Co ($808,799) Citigroup Inc ($736,771) Time Warner ($624,618) Sidley Austin LLP ($600,298) Stanford University ($595,716).

Esta lista de 2008 es sumamente interesante. Lo que vemos es que a Obama le apoyó también la tecnología y el talento (Universidades de California, Harvard y Stanford; Google, Microsoft), pero la gran diferencia entre esa elección presidencial y las de este año es que parte, al menos, de los MFI también apoyaron y de manera muy clara a Barak Obama: el segundo donante en 2008 fue Goldman Sachs, y también contamos entre los 10 mayores donantes a JP Morgan o CitiGroup.

Las observaciones que podemos hacer a la vista de estos datos son al menos dos: primero, es evidente que Obama tenía bastante atadas las manos para hacer nada en relación con los MFI, ya que debía mucho a cambio del apoyo que le dieron algunos de sus actores más importantes; dos, lo que observamos cuando comparamos la campaña de 2008 y la de 2012 es un claro cambio: los MFI dan la espalda completamente a Barak Obama, y se centran en Romney como no lo hicieron con Obama ni siquiera en 2008. Por tanto, los MFI se fiaron de Obama bastante en 2008, pero no tanto como lo están haciendo ahora de Romney (no lo olvidemos, uno de los suyos, a través de Bain Corp.). Pero sin duda alguna el peso de las contribuciones de los MFI a Obama en la campaña de 2008 ha tenido que jugar un papel a la hora de ponerles coto.

La conclusión de todo esto es que para reforzar a la política y a los políticos frente a los mercados internacionales hay que empezar por el principio: por la financiación de las campañas en Estados Unidos, y por supuesto, en otros muchos países del mundo.

¿TC Alemán o Bundesbank?

Por: | 12 de septiembre de 2012

Como Siempre ocurre con las decisiones de los Altos Tribunales de Justicia, es mucho más importante aquello que dicen entre líneas que aquello que declaran de manera abierta sobre lo que se les pregunta. En la decisión de hoy del Tribunal Constitucional Alemán sobre el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad Permanente) el TC alemán confirma que el Fondo de Rescate es constitucional desde la óptica del derecho constitucional alemán, siempre y cuando se cumplan dos requisitos:

 

1)     Que el límite de la aportación establecida en el Tratado del MEDE para Alemania, algo más de 190 mil millones de euros (exactamente, 190 024 800 000 de Euros) no se supere sin la aprobación del Bundestag

2)     Que el deber de informar de la manera más completa posible al Bundestag y al Bundesrat en materia de su competencia presupuestaria se cumpla.

 

Bien, hasta ahí, nada nuevo bajo el sol. Era lo que todos esperábamos y además hay que reconocer que el TC Alemán adopta  en este punto un tono bastante europeísta, mucho más de lo que nos tenía acostumbrados hasta ahora. En este sentido, la decisión es bienvenida.

El problema se encuentra en la última parte de la decisión. El TC alemán nos recuerda que, bajo su punto de vista, el Tratado prohíbe la posibilidad de “financiar monetariamente”, es decir, monetizar, la deuda soberana de los Estados Miembros. Dicho de otra manera: el Banco Central Europeo no puede comprar deuda soberana de los Estados Miembros. Además, no solamente no puede hacerlo de manera directa, sino que además tampoco lo puede hacer de manera indirecta. El párrafo clave es el siguiente:

“(…) an acquisition of government bonds on the secondary market by the European Central Bank aiming at financing the Members’ budgets independently of the capital markets is prohibited as well, as it would circumvent the prohibition of monetary financing” (la adquisión de bonos de los gobiernos en el Mercado secundario por el BCE con el objetivo de financiar los presupuestos de los Estados Miembros independientemente de los mercados de capital está prohibido).

 

Además de ello, el TC Alemán considera inconstitucional que sea el MEDE el que compre bonos y los descuente ante el BCE. El párrafo crítico es el siguiente: “A depositing of government bonds by the European Stability Mechanism with the European Central Bank as a security for loans would also infringe the ban on the direct acquisition of debt instruments of public entities” (el depósito de bonos soberanos por el MEDE en el BCE como garantía de préstamos infringe la prohibición de compra directa de instrumentos de deuda por parte de las entidades públicas).

 

La posición del TC alemán está clara: refuerza la posición de Merkel, que se ha mostrado contraria a que sea el BCE el que compre deuda soberana en mercados primarios pero también en secundarios. Desde mi punto de vista, esto plantea dudas sobre la viabilidad del plan Draghi, anunciado hace tan solo unos días, y deja claro cual es el camino que el TC alemán prefiere: que los Estados Miembros acudan al MEDE, y no al BCE, de tal manera que Alemania pueda imponer fuertes condiciones a los EMs rescatados. A partir de ahí podemos preguntarnos si ha sido el TC alemán o el Bundesbank el que ha dictado esta sentencia.

¿TC Alemán o Bundesbank?

Por: | 12 de septiembre de 2012

Como Siempre ocurre con las decisiones de los Altos Tribunales de Justicia, es mucho más importante aquello que dicen entre líneas que aquello que declaran de manera abierta sobre lo que se les pregunta. En la decisión de hoy del Tribunal Constitucional Alemán sobre el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad Permanente) el TC alemán confirma que el Fondo de Rescate es constitucional desde la óptica del derecho constitucional alemán, siempre y cuando se cumplan dos requisitos:

 

1)     Que el límite de la aportación establecida en el Tratado del MEDE para Alemania, algo más de 190 mil millones de euros (exactamente, 190 024 800 000 de Euros) no se supere sin la aprobación del Bundestag

2)     Que el deber de informar de la manera más completa posible al Bundestag y al Bundesrat en materia de su competencia presupuestaria se cumpla.

 

Bien, hasta ahí, nada nuevo bajo el sol. Era lo que todos esperábamos y además hay que reconocer que el TC Alemán adopta  en este punto un tono bastante europeísta, mucho más de lo que nos tenía acostumbrados hasta ahora. En este sentido, la decisión es bienvenida.

El problema se encuentra en la última parte de la decisión. El TC alemán nos recuerda que, bajo su punto de vista, el Tratado prohíbe la posibilidad de “financiar monetariamente”, es decir, monetizar, la deuda soberana de los Estados Miembros. Dicho de otra manera: el Banco Central Europeo no puede comprar deuda soberana de los Estados Miembros. Además, no solamente no puede hacerlo de manera directa, sino que además tampoco lo puede hacer de manera indirecta. El párrafo clave es el siguiente:

“(…) an acquisition of government bonds on the secondary market by the European Central Bank aiming at financing the Members’ budgets independently of the capital markets is prohibited as well, as it would circumvent the prohibition of monetary financing” (la adquisión de bonos de los gobiernos en el Mercado secundario por el ECB con el objetivo de financiar los presupuestos de los Estados Miembros independientemente de los mercados de capital está prohibido).

 

Además de ello, el TC Alemán considera inconstitucional que sea el MEDE el que compre bonos y los descuente ante el BCE. El párrafo crítico es el siguiente: “A depositing of government bonds by the European Stability Mechanism with the European Central Bank as a security for loans would also infringe the ban on the direct acquisition of debt instruments of public entities” (el depósito de bonos soberanos por el MEDE en el BCE como garantía de préstamos infringe la prohibición de compra directa de instrumentos de deuda por parte de las entidades públicas).

 

La posición del TC alemán está clara: refuerza la posición de Merckel, que se ha mostrado contraria a que sea el BCE el que compre deuda soberana en mercados primarios pero también en secundarios. Desde mi punto de vista, esto plantea dudas sobre la viabilidad del plan Draghi, anunciado hace tan solo unos días, y deja claro cual es el camino que el TC alemán prefiere: que los Estados Miembros acudan al MEDE, y no al BCE, de tal manera que Alemania pueda imponer fuertes condiciones a los EMs rescatados. A partir de ahí podemos preguntarnos si ha sido el TC alemán o el Bundesbank el que ha dictado esta sentencia.

El País

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