Trainera

SOBRE EL BLOG

En verano, en el norte, hay regatas de traineras, y este blog se propone seguirlas a lo largo de la costa de Cantabria y Euskadi. Será una mezcla de crónica de viajes y crónica deportiva, con dosis controladas de delirio. No habrá aguas turquesas ni playas paradisiacas. En su lugar prometemos duelos en alta mar, galernas devastadoras y las mejores sardinas a la brasa del Cantábrico.

Sobre el autor

Dice mi amigo R., pragmático y eficaz empleado de banca, que mi súbita afición a las traineras es una especie de arrebato folclórico y melancólico propio de un santanderino urbanita residente en Madrid. Estoy de acuerdo. También creo que todo nace de una sublimación del mar, con el cual siempre tuve una relación un poco ficticia, de paseo burgués, museo oceanográfico y chocolate con churros los sábados por la tarde. Con estos antecedentes es normal que nadie quiera enrolarse en mi trainera Sebastopol para cazar serpientes gigantes en la bahía de Santander.

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30 ago 2010

Elogiemos ahora a los remeros antiguos

Por: Mediavilla

Homenaje celebrado en 1970 a los veteranos de la trainera Castilla de Pedreña de los años 40

Esa mancha en forma de llama situada en la parte inferior derecha de la foto parece una pincelada recordatoria del paso del tiempo, un indicio (por si la textura de postal rescatada no fuese suficiente) de que ese mundo ha empezado a desaparecer.

En el centro la imagen, la trainera "Castilla" de Pedreña con los remeros veteranos que ganaron tres banderas de la Concha en la década de los 40. Remos en alto, el gesto de victoria más preciso que he visto en ningún deporte. Una delgada línea marrón en el horizonte: la playa de El Puntal, que cruza la bahía de Santander entre Pedreña y la capital.

Escoltan el homenaje a los veteranos, tal vez (no es seguro) las traineras de Astillero, azules, y Castro, rojos. Rematando esta última hay un hombre, con la mano a modo de visera, casi fuera de cuadro, que mira hacia nosotros. Parece sorprendido, como si dijese "nunca pensé que en el 2010 hubiese todavía gente interesada en nuestro mundo". Yo soy uno de esos y os voy a contar la historia de la Castilla de Pedreña a través del único remero que queda vivo, Luis Cortabitarte (sentado sobre la quinta bancada de estribor, encima de la "ll" de Castilla, que parece escrito a tiza por un niño; el que está a su lado es Andrés Ballesteros Presmanes, tío de Seve Ballesteros), y de la figura de su patrón, Pepe Bedia, el anciano de boina, camisa blanca y pantalones largos situado de pie en la popa de la embarcación.

La foto fue tomada por Manuel Cifrián, carpintero del club, en 1970.

Empezamos.

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Luis Cortabitarte tiene 87 años. Empezó a remar a los 23, en 1947, y colgó los remos en 1951. Natural de Heras, Medio Cudeyo, se aficionó al remo durante el servicio militar en Pasajes de San Juan y, posteriormente, con sus amigos en la bahía de Santander, quienes le animaron a apuntarse a Pedreña. Hizo una preselección en Santander, a las órdenes del patrón Julián Verduras, de la trainera de San Martín, el antiguo barrio de pescadores desalojado en los 50, donde hoy se levanta el Palacio de Festivales de Saíz de Oiza, una abstracción cubista de un león babilónico con las garras verdes corroídas por el ácido apuntando al cielo. Después de varias pruebas, Cortabitarte fue seleccionado para remar con Pepe Bedia en la Castilla de Pedreña.

La temporada duraba mes y medio, desde principios de agosto a mediados de septiembre. El día antes de la regata se concentraban en el restaurante Casa Padrón de Astillero y dormían juntos. El presidente del equipo, Manolo Sanmartín, era jefe provincial de Hostelería y, gracias a sus contactos, podía alimentar a los remeros con garbanzos, alubias y aceite, auténticos lujos en plena época de racionamiento. Esta sensación no de hambruna, pero sí de hambre no satisfecha, me recuerda a lo que comentaba Jano, antiguo remero de Astillero: "remábamos para comer". Y Juliuco Ruiz, de Pontejos (donde aún mantiene un astillero artesanal), cuyo mejor recuerdo de haber ganado, en la década de los 60, el Campeonato de España de bateles en la Casa de Campo de Madrid, fue pasarse "una semana comiendo a trisca pellejo en un hostal de la calle Fuencarral". No, entonces no había dietistas, ni menús controlados a base de pasta y ausencia de grasas (me atrevería a decir que, en ese sentido, la vida del remero es hoy más sacrificada).

Luis trabajaba en la lechería Barroso. Para poder remar en agosto, el delegado provincial de Trabajo tenía que presentar una solicitud oficial al director de su empresa. Lo aceptaban siempre, pues no se trataba de una petición ordinaria. Del potencial de la trainera de Pedreña dependía entonces la moral y el orgullo de toda la provincia. Durante el tiempo que duraba la competición le suspendían de sueldo, pero le conservaban la antigüedad. Hay que tener en cuenta que en aquella época los remeros no cobraban nada, solo los premios y si los ganaban.

"Todos los años poníamos a prueba la trainera repitiendo el mismo trayecto con las misma condiciones de viento y marea que el año anterior. Salíamos desde la Magdalena hacia Cabo Mayor, donde teníamos como referencia una casa con un árbol. Cuando el árbol tapaba la casa, virábamos y medíamos los tiempos".

Remaban en La Castilla, una pinaza de madera muy pesada, como todas las de la época. "Las de ahora (de fibra de carbono, peso aproximado de 200 kilos) son abanicos, vuelan sobre el agua como una zódiac, la llevan a hombros entre cuatro hombres, como si nada. Y los remos son huecos, no como los nuestros, que eran macizos". Aunque entonces Cantabria pertenecía a Castilla, parece ser (según cuenta Luis Cortabitarte) que el nombre de la embarcación fue una exigencia del Gobernador de Valladolid, quien, a petición de Manolo Sanmartín, puso el dinero para montar la trainera.

Luis Cortabitarte remó a la ordenes de Pepe Bedia 'Joselón', el segundo protagonista de esta historia. Un patrón legendario, a quien todavía se venera en Pedreña y a quien el periódico ABC apodaba en sus crónicas de los años 60: "el Ulises de la ribera marisquera".

Luis Cortabitarte le recuerda como "muy serio, chapado a la antigua que imponía mucho respeto, sobre todo a quienes no éramos de Pedreña y estábamos menos familiarizados con él". Pepe Bedia trabajó siempre en el mar, como pesquero, marino mercante o como obrero en la construcción de diferentes infraestructuras del Puerto de Santander.

Uno de sus nietos, Ángel Gómez Bedia, es el actual patrón de la trainera de Pedreña. Su hermano, Chema, ejerce de fabuloso arqueólogo de la historia del club y es él quien me ayuda a dibujar un perfil del viejo patrón: "me contaron que mi abuelo antes del comienzo de la regata, señalaba a cada uno de sus remeros y citándoles por su nombre les iba enfrentando uno a uno con cada uno de los miembros de la tripulación contraria. Creía que así, haciendo causa personal del enfrentamiento, la concentración sería mayor".

"Si veía que alguno de la tripulación desfallecía o no se entregaba al máximo, le recordaba la humillación que supondría para su padre o para su madre saber que su hijo no lo había dado todo. La arenga (y la amenaza) era constante a bordo, lo que le llevaba en muchas ocasiones a la afonía, por eso siempre protegía su garganta con un pañuelo blanco anudado al cuello" (como se puede ver en una de las fotos más abajo). Da fe de ello Luis Cortabitarte: "sabía a quien exigir más en función del remolino de espuma que formaba la palada en el agua. Al llegar a la ciaboga no podíamos ni hablar y, en esos casos, se agradece que te hablen, que citen tu nombre, que te griten. No solo hablaba el patrón, sino también los remeros entre nosotros, dándonos ánimos mutuamente".

La Castilla de Pedreña fue el primer equipo no vasco en ganar la Concha de San Sebastián en 1945 (año en el que se retiraría el patrón Aita Manuel, de San Pedro, ocho veces ganador de la prueba donostiarra). En esa misma época, siempre con Pepe Bedia de patrón y siempre con Orio, Fuenterrabía y Pasajes de San Pedro como grandes rivales, repetiría victoria en 1946 y 1949. Se solían hospedar en la fonda Kojuenea, en el casco viejo y acudían a comer al restaurante Guria, en la Plaza Easo. En otras ocasiones pernoctaron en Orio, en un local situado encima de la lonja de pescadores, donde habían instalado colchonetas, y acudían a comer al restaurante Toki-Alai.

El mar abierto de San Sebastián no era el campo de regatas preferido por la Castilla. "Me gustaba remar en la bahía de Santander", apunta Luis Cortabitarte. "En Pedreña la fuerza imperaba más que la habilidad. Así que en San Sebastián, si había olas, lo pasábamos mal, pues no estábamos acostumbrados, como Orio y Fuenterrabía" (aún hoy hay diferencias entre equipos de ría, bahía o mar abierto, pero los equipos son más completos que antes; hay remeros de diversas procedencias y hay más medios para transportar las embarcaciones hacia otros 'campos' distintos del tuyo y para recrear, en los tanques de entrenamiento, todas las condiciones marítimas posibles).

En 1948 Pedreña fue segunda. Venció Fuenterrabía (Hondarribia) y por el camino quedaron la Iberia de Sestao (actual Kaiku) y la cántabra de Peñacastillo, que se fue a pique en la primera jornada, tal vez como señal inequívoca de su imposible relación con el mar (tanto que hoy, debido a las obras de relleno, la bahía queda a varios kilómetros del pueblo).

Lo más curioso de aquella jornada fue el fallido intento de asesinato contra Franco, ideado por unos anarquistas exiliados en Francia. La idea era simple: comprar un avión, darle una capa de pintura, llenarlo de bombas, volar hasta San Sebastián, arrojarlas al dictador, matarlo y regresar a Francia justo a tiempo para celebrar el fin de la dictadura. De haber caído las bombas no sabemos cómo hubiera influido en el resultado final de la Concha. Tal vez hubieran creado olas gigantes y Pepe Bedia hubiese sido capaz de subirse encima de ellas y llegar volando el primero a la línea de meta. Suposiciones, solo suposiciones....

Volviendo a la realidad, Luis Cortabitarte recuerda perfectamente aquel momento: "todos (los remeros) íbamos muy concentrados, mientras nos acercábamos a las balizas de salida, donde se encontraba Franco a bordo de una lancha . Tan sólo hubo un detalle que nos hizo apartar la vista de los remos: fue la repentina aparición de una avioneta que, descendiendo del Monte Igueldo hizo un vuelo rasante, pasó por encima de nosotros, según giraba hacia el Monte Urgull, para después perderse mar adentro. Nosotros no le dimos importancia, pues pensamos que formaría parte del espectáculo que rodeaba a la Bandera y todos seguimos a lo nuestro".

En 1951 desapareció (por unos años y por falta de fondos) la trainera de Pedreña. Luis Cortabitarte colgó los remos para siempre. Pero Pepe Bedia regresaría, en la década de los 60, a patronear la nueva trainera de Pedreña.

Su última aparición fue el 26 de septiembre de 1965, en San Sebastián, en el llamado Desafío del Cantábrico, que enfrentaba a la campeona de España, Pedreña, contra la campeona de la Concha, la  Fuenterrabía (Hondarribia) de José Ángel Lujambio. A este enfrentamiento pertenecen las siguientes imágenes cedidas por Fotos Alsar:

PepeBediaregreso

Pepebedia2

Pepe Bedía tenía 74 años. En la taberna de Fuente Dé, en Santander, me contaron que los de Pedreña colocaban un barco pesquero junto a las balizas exteriores del campo de la Concha, para que el patrón tuviera una referencia visual clara. Sorprende ver esa figura anciana en la popa de la trainera, con el remo apoyado en la cresta de la ola, intentando aprovechar el impulso del mar. De fondo, se adivinan las miles de personas que se reunieron en el Paseo Nuevo. Fue su última regata. Venció Hondarribia.

En los últimos años, Pepe Bedia trabajó como patrón de las lanchas de "10 hermanos", antecedentes de las actuales Regina que cruzan la bahía de Santander. Las "pedreñeras" son unos pequeños barcos de casco rojo, suelo verde y carcasa blanca. Son un poco barrigudas y un poco vintage, gracias a sus carteles antiguos de publicidad de El Diario Montañés. Son un escenario perfecto para rodar la última escena de una comedia romántica o, si llueve y sopla surada, un drama existencialista a secas. Que Bedia finalizase sus días patroneando uno de estos barcos me parece una coincidencia hermosa.

"Su última enfermedad fue larga y terrible; hasta cuando deliraba hablaba de traineras", recuerda su nieto Chema. Entre la gente que acudió a Pedreña para despedirse del viejo marino hubo una persona que le hizo especial ilusión: José Ángel Lujambio, patrón de la trainera de Hondarribia, su último gran rival en el mar.

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- ¿Es verdad que erais más importantes que los jugadores del Rácing y que las chicas del Paseo Pereda os paraban por la calle?, le pregunto a Luis Cortabitarte.

- Éramos dioses


p.d: Gracias a Chema Gómez Bedia, nieto de Pepe Bedia y actual historiador del club. En la página web del equipo podrás leer todas sus crónicas.

 

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Hay 13 Comentarios

Bonito documento. Sólo un pequeño detalle. Creo que el restaurante al que hace referencia, donde comían en Astillero, no se llama Casa Padrón. Si no me equivoco era en el Restaurante Castillo, de mi abuelo Pedro, al que llamaba todo el mundo "Pedrón".

Gracias por el blog! me gusta!

impresionante .... lo dicho, me hacen recordar Mobydick, estoy seguro que Melville se inspiro en uno de esto hombres. Y me reafirmo sobre los puntillosos politicamente sexuales correctos, en vez de " brokeback montain", se deberia hacer "brokeback Norte"

simplemente emocionante,los nombres de las traineras ,los tiempos de antaño,muchas gracias por estas fantasticas historias de nuestras gentes y su salitre

Los remeros de antes, eran de otra pasta. Eran gente que trabajaba en el campo, con las vacas de sol a sol, eran albañiles, canteros, trabajos muy duros y exigentes fisicamente... Solo necesitaban un par de meses de "concentración", comiendo vacas enteras. Que pregunten a la gente de Pontejos el espactaculo que era ver entrenar a Pedreña en la ria de Solía.
Te pondré tres ejemplos de remeros míticos de Pedreña: Casiano, Dámaso y Sito Cortabitarte. A los dos ultimos tengo el placer de conocerlos y te diré que las manos de Dámaso asustan de verlas, y Sito con ochenta y pico años está como un chaval. No me los quiero imaginar de jóvenes...
Un saludo

Para Pedro, de acuerdo contigo en que los remeros de ahora no son como los de antes, porque se dedican más, entrenan más y tienen mejores medios. Pero al final todo eso se tiene que notar en la mar y no siempre los resultados acompañan los progresos...

endika, gracias por la correción. Creo que La Hojalatera es uno de los nombres más brillantes que he oído para una trainera. por cierto, qué verde te emociona más: el claro o el fuerte? ¿La Iberia dejó de existir?
Skopje y Pedro, eso es lo que llamo yo una verdadera tertulia.
Menduiña, Lujambios, Bedias, Kortas, Garmas....hay que seguir investigando. Cada vez que pido una caña me dan ganas de atarla a la barra con un estrobo...
Sanba, ¿dónde estaba la cafetería El Mundial?

Una gran fotografía de la época del triunfo de Pedreña en La Concha estuvo durante varios años expuesta en un mural en la cafetería La Mundial de Santander.
Y para quienes entran en interpretaciones, -caso del cartel de la almeja y la frase de la crónica,
tal vez comparable con la deslizada en la crónica de hoy- “El día antes de la regata se concentraban en el restaurante Casa Padrón de Astillero y dormían juntos”, ¿verdad que no se debe interpretar de forma sexual?
Aún así, siguen siendo una delicia estas crónicas porque solo quien crea algo tiene perfecto derecho a corregirse. Ánimo y a continuar hasta narrar La Concha, como mínimo.

Skopje, no estoy de acuerdo contigo en varias cosas.
- Esas marcas que tu dices no son equiparables a las actuales. Te diré por qué, el campo de regateo no era el mismo. El campo actual data de 1945, y este es el año desde el que podemos hacer comparaciones, los años anteriores no son fiables en sus tiempos.

http://personales.ya.com/santaolaja/HISTORIA%20DE%20LAS%20REGATAS%20DE%20LA%20CONCHA.doc

- Con respecto a los materiales, te diré algo; Actualmente estoy retirado del remo, pero en mis inicios en la trainera, con 16 añitos, entrenabamos en una IKZ del año 1976, que pesaba como un muerto. Al año siguiente, mi club adquirió con mucho esfuerzo una de fibra de carbono. Hay diferencia, y mucha. Y de los remos mejor ni hablar, he tenido en mis manos unos remos de los 40, de los que se taladraban en la palanca y se metia plomo para equilibrar, y la comparacion no es posible con los actuales de carbono.

Los remeros actuales no tendrian la capacidad de remar con ese material, no somos como los de antes...

Los remeros de antes subian las campanas de la iglesia a la espalda hasta lo alto del campanario de la iglesia de su pueblo... Hecho real, preguntad en Pontejos por Casiano Ruiz.

Ambrosuis, excelente blog, debes de seguir con ello aunque no sea en el pais. El remo tiene historias muy curiosas sin desentrañar, a la gente del mundillo nos gustaria.

Un saludo

Perdon, La Iberia gano La Concha en el 54 y como Sestao ganaron en el 59.
Otra cosa La Bizkaitarra de Kaiku en los 80 pesaba 202k, eso si los remos eran d emadera pero huecos en la parte central de los mismos. Podrias preguntar a IKAZETA o AMILIBIA para ver la evolución d elso materiales en esto del remo. Saludos

Ahora que tus neuronas han aprendido a hacer estrobos y estas pensando en colocar una palka al coche,-me ha encantado tu transformación de seguidor-bizarro a hooligan-, deberías investigar un poquito sobre las sagas de remeros que coincidieron en momentos importantes de la historia traineril.
Gracias por el blog y suerte el jueves en Donostia. Aupa Libia!!!

A cuenta del comentario del peso de las traineras y los actuales estaría bien comparar cuanto han rebajado los tiempos con los nuevos materiales. Bajar de los 20' siemore ha sido una buena marca en La Concha, esto ya se hizo en 1917. de 19'30" en 1922 y esto ya es una buena marca que no se alcanza en todas las regatas de este siglo XXI con todos los avances en materiales y diseño. Bienvenidos sean los avances que hacen que se logren mejores marcas, pero al final quien tiene la última palabra es la mar y las olas. además del patrón y los remeros en las tostas, el material como mucho acompaña.

Hola, muchas gracias por este blog. soy de Sestao me gusta el Remo y la verdad que ha sido una agradable sorpresa encontrarme con este blog , me ha hecho pasar unos buenos ratos durante este verano.
Me gustaría hacer una aclaración. Iberia no es el antiguo Kaiku. El club de remo Iberia, era (o es no lo se) un club de remo independiente de kaiku. Ambos Clubs son de Sestao, Uno, Kaiku del barrio de Simondrogas y La Iberia de la zona de Chavarri. Lo que si paso en lso años 40 es que durante algunos años y por falta de remeros creo,sacaron trinera conjunta con el nombre de Sestao. Ganaron una Concha 1948 puede ser?. n el mundo del remo los de La Iberia son conocidos como Hojalateros, y su última trainera creo que se llamaba "La Hojalatera". Visten de un verde mas claro que kaiku. Un saludo Endika

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