Traspasando la línea

Traspasando la línea

Una mirada constructiva y crítica sobre el impacto del mundo digital en la educación. Aunque su punto de partida es la educación en línea y todo el potencial que se suele desconocer, atraviesa esa línea para analizar y comentar la emergencia de nuevos y discutidos enfoques en el uso de las tecnologías digitales para la mejora de la educación.

¿MOOC presenciales?

Por: | 25 de noviembre de 2013

Esta semana he tenido la ocasión de coincidir con dos de las actuales “estrellas del rock” mundial: Daphne Koller, CEO de Coursera y Anant Agarwal, CEO de edX, junto con Udacity, los principales proveedores de cursos en línea masivos y abiertos (MOOC). Los dos tienen en el desarrollo de MOOC su lugar común, con la bandera de ensanchar el acceso a la educación superior de los más desfavorecidos. Sin embargo ambos utilizan un estilo distinto, más tradicionalmente comercial la primera, más empático el segundo; pero los dos apelando a la fibra sensible, a aquellos aspectos que nadie que ninguna persona cabal puede discutir: educación para todos, calidad para todos, equidad, excelencia…

No fue eso lo que me sorprendió de sus intervenciones, pues era lo esperado. Lo sorprendente fue que ambos apuntasen una curiosa coincidencia: que los MOOC necesitan apoyo presencial. Ambas empresas empiezan a tener datos respecto el funcionamiento de los MOOC y de las personas que los utilizan. El nivel de abandono sigue siendo excepcionalmente alto, y aquellos que continúan acostumbran a buscar otros compañeros interesados con quien se puedan encontrar, o profesores que puedan ayudarles a alcanzar sus objetivos. Por otro lado, han visto que las universidades presenciales pueden estar muy interesadas en los MOOC –y estas son la mayoría-, pero que nunca apostarán por ellos en solitario si eso cuestiona su propio modelo. Y de hecho, pueden llegar a cuestionarlo. Prevén que les puede resultar mucho más provechoso el uso de los MOOC como complemento a la presencialidad, la famosa “flipped classroom”, especialmente porque los cMOOC, el modelo de cursos que promueven mayoritariamente, se basan precisamente en lecciones registradas en vídeo. Los MOOC devienen, por tanto, excelentes recursos complementarios de enseñanza.

P22_1_CIMG3928

Fuente: Propia

Aquellos que sigan más asiduamente este blog recordarán que hace algunos meses ya avanzamos que esa podía ser una función de los MOOC: un recurso más que un curso, pero resulta que ahora ya empieza a haber evidencias basadas en la investigación que apoyan este punto de vista, como lo demuestra, entre otros, un estudio de la prestigiosa Vanderbilt University. Creo que esta línea se verá reforzada en el futuro inmediato.

Las intervenciones de Koller y Agarwal sucedieron durante el congreso anual sobre educación en línea que organiza el Sloan Consortium. Y por supuesto, la conferencia tuvo muchos otros puntos importantes más allá de dichas intervenciones. En Estados Unidos, a pesar de ser el país que más ha abrazado la iniciativa MOOC, existen muchas dudas en torno a ellos, y en la conferencia se pusieron de manifiesto algunos de ellos. Por un lado, existe una razonable preocupación respecto a la importancia que tiene el diseño educativo de los MOOC, como ya han expresado algunos autores anteriormente en Europa. Sin embargo, el aspecto que levanta más preocupación el de la participación: cómo los alumnos colaboran entre ellos, cómo interactúan con los docentes, qué perfiles de alumnos y qué comportamientos de aprendizaje se relacionan con cada uno de ellos, etc.

Esta preocupación ya se ha puesto de manifiesto en algunos estudios que ya se están empezando a publicar. Que se haga investigación y se publique es fundamental para el avance del conocimiento y para que el debate sobre los MOOC vaya más allá de la mera opinión personal o corporativa.

P22_2_lego-people_Dunbar

Fuente: http://www.sinvueltadehoja.com

Un reciente número monográfico de la revista MERLOT, Journal of Online Teaching and Learning, recoge un conjunto de trabajos que van en esa línea. Uno de los aspectos que más destaca es la interesante reflexión de Downes, que sugiere tener en cuenta el llamado número de Dunbar, que establece que el número máximo de relaciones interpersonales que pueden darse con significado es de 150. Downes considera que, a partir de ahí, este es el límite razonable para un curso en línea que quiera basarse en la colaboración entre iguales, y que estos puedan ser realmente activos.

Karen Swan, profesora de la Universidad de Illinois en Springfield, ha realizado un trabajo en que ha analizado un conjunto de MOOC de Coursera y de Udacity. En su análisis, que presentó en la conferencia a la que me he referido antes, se pone de manifiesto que las dimensiones de feedback y aprendizaje cooperativo son las que en la mayoría de los casos analizados no se desarrollan. En este sentido, señaló que este tipo de MOOC evidencia que estamos volviendo a las clases magistrales tradicionales y a la enseñanza programada de los años 60-70. Lo curioso es que algunos lo vistan de innovación.

Hay 1 Comentarios

Personalmente, y seguramente estaré equivocado, y por eso remarco lo de "personalmente", creo que se pone mucho énfasis en el curso, en el profesor, en el diseño educativo, y se pasa de puntillas por el comportamiento de los alumnos, por sus motivaciones, por lo que ellos quieren y están dispuestos a hacer.


Soy profesor universitario y puedo asegurar que la afirmación "las dimensiones de feedback y aprendizaje cooperativo son las que en la mayoría de los casos analizados no se desarrollan" se podría aplicar directamente a las clases presenciales en la universidad española: no es culpa ni de los profesores ni de los alumnos, simplemente no existe cultura de ello por ninguna de las partes, así que cuando se intenta, "chirría" por todos los lados.


También puedo asegurar que la afirmación de alumnos de MOOCs que buscan "profesores que puedan ayudarles a alcanzar sus objetivos" en los MOOCs se da también al revés: puedo aseverar que en mi MOOC, Introducción al desarrollo web (iDESWEB), se da el fenómeno inverso: alumnos de clases tradicionales, que tienen a su profesor "real", que vienen al MOOC a buscar ayuda para alcanzar el objetivo de aprobar su asignatura real.


Curioso, ¿no?

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

Albert Sangrà Morer

ha transitado por la docencia y la organización de los distintos niveles educativos de nuestro país, y la evolución de la tecnología le ha ido acompañando en esa travesía. Profesor e investigador de la Universitat Oberta de Catalunya, UOC, estudia cómo hacer que las tecnologías aporten un valor añadido a la educación y a sus resultados en el marco del grupo Edul@b. Es Vicepresidente de la European Foundation for Quality in E-Learning (EFQUEL), y ha escrito diversos libros y artículos sobre esta temática.

Firmas nacionales

  • Jordi Adell (UJI Castellón)
  • Manolo Area (U. de La Laguna)
  • Mercedes González (U. de A Coruña)
  • Cristóbal Suarez (U. de Valencia)
  • Pablo Muñoz Carril (U. Santiago de Compostela)
  • Lourdes Guàrdia (UOC)
  • Marcelo Maina (UOC)
  • Montse Guitert (UOC)

Firmas internacionales

  • Mark Bullen (Commonwealth of Learning, Canada)
  • Larry Ragan (Penn State University, USA)
  • Rebbeca Medder (USA)
  • Terry Anderson (Athabasca University, Canada)
  • Tony Bates (Canada)
  • Insung Jung (ICU, Japón)

Archivo

agosto 2014

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal