Don Draper: EL HOMBRE

Por: | 15 de septiembre de 2010

Don_draper

Foto: James Minchin III para Rolling Stone (toda la galería es espectacular)

Es EL HOMBRE. Así, con mayúsculas. Don Draper, el personaje principal de la serie Mad Men, es a la masculinidad lo que Lady Gaga a la fama. La serie ambientada en el mundo de la publicidad neoyorkina de finales de los 50 y principios de los 60 lleva tres años consecutivos siendo considerada el mejor drama de la televisión. Pero últimamente (con permiso del físico de Christina Hendricks, otro gran Trending Topic) todo gira alrededor de Don, y no sólo porque los episodios sean más doncentristas que nunca: Don con sus chicas en la portada de Rolling Stone. Don hombre del año para GQ (y si ellos lo dicen...).

Sale Don y las visitas se disparan. Don tiene tanto tirón que le ha bastado una semana para protagonizar uno de los ‘memes’ más descacharrantes de los últimos tiempos en internet: “Sad Don Draper”, creado al segundo de emitirse el único momento de las cuatro temporadas en el que EL HOMBRE sale por unos instantes sucio, hundido y lloroso. Para los no-iniciados en la subcultura de internet, este tipo de memes consiste en photoshopear de la forma más burda y absurda la misma imagen, a ser posible sobre un meme previo. Sí, como lo de las hijas de Zapatero o la felicitación navideña de la familia real. Don Draper lagrimea durante unos segundos y la mano negra creadora de “Sad Keanu” se cachondea durante meses. Así es la vida digital.

Saddon

Hay más. Don tiene hasta sus propias siglas: WWDDD significan “What would Don Draper Do” (¿Qué haría Don Draper?) que es lo que se preguntan muchos caballeros de hoy en día, y que se responde en este consultorio-blog. Aunque los más ácidos defienden que sería mejor hablar de What Would Don Draper Drink, es decir, de lo que bebería el personaje interpretado por Jon Hamm. Un actor que por cierto, despojado de su papel, pierde mucho sex-appeal. Así somos algunas. Nos encanta, pero si nos encontráramos con un Don en la vida, machista y alcohólico para los estándares de hoy, lo abofetearíamos.

En internet se ha creado un microcosmos de fans de Mad Men que no tiene nada que envidiar al de los vampiros, por ejemplo. Uno puede ‘madmenizarse’ para crearse su avatar -aunque está ya un poco pasado de moda-, o pasarse horas navegando por sesudísimos blogs que diseccionan sus referencias culturales. La creadora de uno de los mejores se llama Natasha Vargas-Cooper y cuenta que lo creó después de dejar a su trabajo, a su novio, volver a casa de sus padres y de sufrir la escapada de su perro. Un mes después de montar Mad Men Unbuttoned, HarperCollins la llamó para editar un libro homónimo. En un artículo para The Daily Beast, analiza El secreto del sex appeal de Don Draper: “La amalgama de cualidades que hacen a Don Draper tan irresistible pueden ser encontradas también en las grandes estrellas masculinas del cine de todos los tiempos”, dice.

Después, Vargas-Cooper compara a Don con el lado siniestro de Cary Grant, el atractivo sexual de Clark Gable, la soledad de Bogart y la masculinidad protectora de John Wayne.

Imagino que para los norteamericanos ver la serie debe ser una experiencia un poco Cuéntame, aunque su protagonista no me acaba de encajar como Antonio Alcántara. Para nosotros, esa vida de suburbios bulletparkianos es una fantasía aún hoy (especialmente hoy). Lo cuenta mejor R. Ventura-Melià en Levante. A mi me gusta pensar que encontramos atractivos esos años encorsetados porque los identificamos con nuestro momento y porque en ellos está el germen de lo que vendrá después. Una explosión después de una época oscura.

Mi amiga Marga y yo compartimos –y no somos las únicas- una pequeña obsesión por ese momento y lugar que comenzó con el estreno de Revolutionary Road y que hemos sublimado con nuestra pasión por Don. Gracias a la película de Mendes se ha reeditado en España a Richard Yates (Vía Revolucionaria y Las Hermanas Grimes en Alfaguara; Once maneras de sentirse solo y Cold Spring Harbor en RBA). Y la editorial Libros del Asteroide ha rescatado del olvido novelas como el Diario de un ama de casa desquiciada, de Sue Kaufman o El hombre del traje gris de Sloan Wilson. Han captado la tendencia al vuelo. Así que Marga y yo no debemos ser las únicas.

De momento estamos encantadas porque dicen que Mad Men dictará la moda esta temporada, como en otras ocasiones hizo Gossip Girl -que por cierto, acaba de regresar a las pantallas-. Yo no tengo ni idea de pasarelas, pero doy fe de que en último catálogo de otoño de H&M no paran de hablar del look Mad Men. Y eso quiere decir que este año muchas llevaremos rebequitas como Peggys esperando a Don.

Hay 18 Comentarios

Los caracteres de la serie están muy bien descritos, especialmente los masculinos, y la bipolaridad hombre/machista está perfectamente definida frente a la mujer/objeto, la satisfacción del primero frente al sometimiento de la segunda, el predomonio del varón dominante frente a la hembra servil...Es un manual puro de antropología en sí mismo y refleja perfectamente la sociedad estadounidense de la época.
Creo que es una serie llamada a hacer época por todo: por sus dialogos extraordinariamente trenzados; por sus personajes llevados al límite; por la ambientación...
Los más seriéfilos lloraban "Los Soprano" como paradigma de ficción, pero si la dondrapperización es capaz de mantener el listón tan alto hasta el último capítulo, puede entrar de lleno en el Olimpo de las elegidas.

no imagino un personaje más atractivo y masculino que DON DRAPER , si los hombres se fijaran más en el personaje se darian cuenta que lo que todas queremos es poner uno en nuestra vida , el que esté todo el dia con el whisky en la mano o mienta , lo perdonamos ¿ a caso no lo hacemos a diario ? si nos mienten por lo menos que sea un tipo tan estupendo como él .

Pues sí, hay que reconocer que el tipo tiene un toque guarrete que mola, pero a mi me ponen los buenazos, ¡qué le voy a hacer!

La verdad es que ni nosotras nos entendemos. Llamamos EL HOMBRE a un senor que siempre tiene un whisky en la mano, engaña a su mujer y sus hijos, llega a casa a las tantas de la noche... Y como dice el articulo, si encontramos unoivual en la realidad, lo mandamos a freír espárragos.
?en que quedamos? Somos contradictorias por naturaleza.

Infiel, putero, suplantador. Alcóholico y arrogante. Egoísta. Gran personaje.

Como modelo de masculinidad es mejor Bill, el protagonista masculino de Big Love. Es un tío responsable y con un par de narices. En cambio Don Draper es todo fachada, está lleno de porquería hasta las cejas. Don Draper es más "guapito de cara", y en eso está la mayor parte de su mérito, en hacer cosas "por la cara". Un feo no haciendo lo que hace Don quedaría ridículo. Pero Bill tiene un físico más normal y se comporta con... narices... y con dignidad. Lo que hace lo puede hacer cualquiera que esté seguro de estar haciendo lo correcto. Saludos.

Ser sensible es detectar los sentimientos y emociones de los demás. Y eso el personaje de Don lo es ¡pero si es un mago de la publicidad y la manipulación!. El personaje no es sólo que sea educado, suele mostrar unos modales estupendos. Sí, además suele ser un capullo egoista y tan machista como su época. Pero sensible y educado. Hombre desorientado (comentario anterior) estás más desorientado de lo que parece. Si con ademán sentido declaras tu amor en público y en rima no es que seas sensible, es que eres un petardo.

Tanto tiempo haciendonos creer que lo que os gusta son los hombres sensibles y educados y resulta que lo que de verdad os vuelve locas es el megasexuado alcohólico y dominante MACHO MAN que dirían los yankees. Un malboro y unas buenas espaldas acaban con tanta complejidad femenina en un santiamén.

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