El gato Maru y cuatro ideas sobre la catástrofe de Japón

Por: | 12 de marzo de 2011

Maru es japonés y está bien. Lo sabemos porque ha publicado una foto en su blog tras el terremoto junto a los elementos de su plan de evacuación y porque ha dado las gracias a todos los que se han preocupado y rezado por él. Han sido muchos porque es una celebridad de la red: sus vídeos de Youtube se han reproducido 89 millones de veces y tiene una entrada en la Wikipedia ya actualizada con su supervivencia al desastre. Maru es un gato. Posiblemente el gato más mono de internet, pero un gato.

Maruok

Aunque ayer estuve todo el día pegada al ordenador siguiendo la catástrofe de Japón, fui incapaz de actualizar este blog, intoxicada de información sobre muertos y también sobre Maru, porque en el cerebro, como en el estómago, todo se mezcla. El terremoto (y después tsunami y después accidente nuclear) no ha ocurrido en un país subdesarrollado, sino en el que quizá sea el lugar más tecnológico y conectado del mundo. Cuando lo visité hace seis años la gente ya usaba el correo electrónico del móvil como si fueran sms y volvían del trabajo usando ultraportátiles en el metro. No voy a descubrir ahora su amor por la fotografía y el vídeo. El récord de tuits lo ostentan ellos, con más de 7.000 por segundo en  año nuevo. Por si fuera poco, freaks hipercomunicados de todo el mundo viven autoexiliados felices allí. La consecuencia ha sido una cantidad salvaje de información por internet de todos los formatos y orígenes posibles, animada por el hecho de que las líneas de voz fallaron, pero no el tráfico de datos, que se convirtió en la única forma de tranquilizar a la familia. En Japón hay 96 millones de móviles con internet. Aún es pronto para mediciones, pero imagino que se habrán batido récords. Millones de grabaciones aficionadas en Youtube, fotos en cualquier soporte, Twitts, actualizaciones en Mixi (su Facebook) que no comprendemos, llamadas por Skype, vídeos en directo en Ustream.

Hoy ya me atrevo a lanzar algunas ideas:

1) Continúa la loca mezcla de información en todos los niveles de importancia que ya vimos con el rescate minero en Chile. De lo histórico a la chorrada. Si entonces supimos hasta que las gafas que llevaban en el rescate eran de Oakley, esta vez nos hemos enterado de que el gato Maru está bien, de que a un español se le rompieron unas tazas en su apartamento (21.000 visitas en 24 horas), de que un político americano borró un tuit sin gracia o de que en Indonesia están muy preocupados por una actriz porno japonesa. La sublimación fue la aparición de la palabra "Godzilla" entre los trending topics de Twitter, que dio lugar a los consiguientes artículos explicando por qué estaba ahí (primero por los chistes y después porque la gente que criticaba el chiste contribuía a su propagación). La locura también tiene sus cosas buenas, como que hoy hemos amanecido todos convertidos en técnicos expertos capaces de diferenciar las partes de un reactor nuclear. Los seguimientos en vivo facilitan la distribución de información de distinto tipo, importancia y fuentes, pero siguen sin ser perfectos. Empresas e individuos siguen experimentando, por ejemplo, con Storify.

2) Los bulos se propagan igual de rápido que las noticias. Por citar sólo dos de las últimas horas y de muy distinto calado, pero en los que han caído medios, bloggers y usuarios de todo el mundo. 1) El de los 88.000 desaparecidos (fruto ayer de un error al traducir a la agencia de noticias japonesa, otra cosa son las últimas informaciones de hoy que hablan de miles de personas sin localizar). 2) El de la estatua del Gundam gigante -para los no iniciados, un Mazinger Z- destruida (que resultó ser un bulo fotográfico). "Muchos rumores y noticias falsos se pasan por Twitter, Facebook, Mixi y los e-mail. Revisen bien las informaciones incluso mías", decía con sinceridad y en español el periodista japonés Takeshi Taniguchi en su Twitter.

3) La información iguala, el conocimiento decide. Con la mayoría de medios sin corresponsales sobre el terreno, las novedades que llegan a los periodistas en una redacción al desatarse una catástrofe son parecidas a la que llegan a un usuario bien informado a través de internet en su casa. Cuando los afectados tienen twitter y blogs y cuando las televisiones locales se pueden ver en directo con un clic, es el conocimiento el que marca la diferencia: saber cómo funcionan los flujos de información, a quién seguir, con quién hablar, qué es fiable, contextualizar. También el conocimiento del idioma y la posición ocupada en la red social: mi amigo Antonio Delgado se ha adelantado a muchos medios al tuitear desde su casa en Suiza en español lo que veía en el streaming de la televisión japonesa.

4) Los iconos. Entre la marea de vídeos e imágenes -de momento y a diferencia de Haití, sin cadáveres- ya se van fijando algunos en la memoria. Los periódicos han elegido una u otra foto de la ola, o de los incendios. La del remolino es una de las instantáneas más increíbles que hemos visto jamás. No tengo palabras para el vídeo de la explosión de la central nuclear de Fukushima, ni para las coloridas simulaciones de impacto del tsunami en el Pacífico. O los vídeos caseros de rascacielos temblando como gelatina y supermercados en medio del caos. También increíbles, al menos para mi, las fotos de los trabajadores sorprendidos en mitad de sus oficinas y rutinas y trabajos y mundos inamovibles hasta un segundo antes del disparo.

1
(XINHUA / Gamma-Rapho via Getty Images)
2
(Reuters/Kyodo)
3
(Reuters/Kyodo)
4
(Reuters/Kyodo)

Hay 13 Comentarios

porque es importante el enorme cambio que esto supone en la forma de comunicar la información y cómo los usuarios la reciben, como un tuitero que sabe japonés se adelanta a los medios......

sigan adelante, mantengan viva la llama del espiritu.
paz inverencial...

Magnífico artículo, Delia (como siempre). Definitivamente este es mi blog preferido :-) Aprovecho el comentario para hacerte una pregunta, a ver si tú sabes algo. Esta mañana me ha llamado la atención que se ha colado entre los TT el de #casadasconmiami, el programa que estrenó anoche cuatro (y que también fue TT anoche). He leído por ahí que por lo visto estaba relacionado con la foto de Shakira y Piqué. ¿Cómo ha sido eso posible? ¿Qué tenían que ver una cosa con la otra? Un saludo y gracias!!

la segunda instantánea me ha agarrado la tripa...

Gran articulo en la línea del blog!

La verdad que fue una experiencia. Yo tuve la suerte de estar en un edificio muy moderno con un sistema de protección contra terremotos en los cimientos de última tecnología. Pude grabarlo con el móvil, si queréis echarle un vistazo lo he colgado en el blog: www.biginjapon.blogspot.com
Saludos!

I do not envy to Japaneses. Firmly reached them. It is even terrible to present itself in a similar situation

Para los que amamos los gatos, que Maru se encuentre bien al igual que su familia, es una noticia excelente. Cordiales saludos.

Excelente articulo.

En el país más avanzado del mundo, es impresionante la avalancha de información que nos ha llegado, y nos sigue llegando cada minuto que pasa.

Un saludo.
Andrés Rodilana.

Impresionante foto la de la cristalera que se desploma hecha añicos en la librería. En un país donde el contacto físico, incluso entre familiares, no se muestra nunca en público, esas dos personas abrazadas protegiéndose el uno al otro ante la catástrofe es extraordinariamente conmovedora. En cuanto a Maru, que quiere Ud. que le diga; quizás la vida de un gato no tenga importancia, pero su supervivencia no ha sido a costa de la de nadie y si el felino está bien quiere decir que su familia también, de lo que me alegro mucho.

Excelente post. Me ha encantado. Enhorabuena.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Trending Topics

Sobre el blog

Este blog va de lo que se está hablando, los temas calientes, lo que estás buscando en la red. En Trending Topics rastreamos la información que te interesa y te la servimos en bandeja.

Archivo

marzo 2012

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal