El método J. para ligar

Por: | 05 de abril de 2011

Tengo un amigo que liga mucho. Muchísimo. Tanto, que una de las cosas más divertidas que te puede pasar en la vida es preguntarle un lunes por la mañana en la oficina con el café en la mano:

- ¿Qué tal el finde, J.?

Y a esa pregunta donde la mayoría de la gente contesta "psé", J. responde con un amplio catálogo de situaciones surrealistas que suelen comenzar por la frase "te acuerdas de mengana, la amiga de fulana?". Si la respuesta es "no", conlleva la descripción de otra situación chanante anterior. J. ha hecho estragos entre sus amigas, las amigas de sus amigas y las amigas de las amigas de sus amigas. Y por supuesto no se llama J., sino que ese nombre es una sutil referencia a nuestra tradición literaria en la que no profundizaremos.

 

Todo esto viene a cuento de que cuanto más aprendo de redes sociales -desde el punto de vista sociológico, no sólo tecnológico- más convencida estoy de que el éxito en el ligue de mi amigo proviene de un uso excepcional e inconsciente de algunos de los últimos descubrimientos sobre cómo funcionan estas redes. Y de cultivar una magnífica posición en su red. Un caso de éxito, vamos.

En la web de Televisión Española acaban de colgar una entrevista de Punset con James Fowler, de la Universidad de California, uno de los investigadores que más saben hoy de redes sociales. En un momento dado el catalán le pregunta por una estadística que le ha impresionado, y es que solo el 30% de las personas están casadas con alguien que nadie les presentó. Es decir, que la idea romántica del encontronazo entre dos almas gemelas desconocidas en una estación, ajenas al mundo, es falsa. Que aunque lo del matrimonio concertado ya no se lleve, en cierto modo tus amigos y familia (es decir, tu red) se organizan para presentarte a tu futura pareja. "Bueno, estamos otra vez ante las ideas recibidas del cine y de la ficción. La ficción siempre gira en torno a acontecimientos extraordinarios y no en torno a lo común pero, cuando hacemos encuestas, descubrimos que lo más común es que te presenten a quien al final va a ser tu futuro marido o mujer, pues esa persona ya forma parte de tu red social y ni siquiera lo sabías", responde Fowler a Punset.

El investigador escribió junto a Nicholas Christakis Conectados, un libro interesantísimo para comprender que las redes van más allá de Facebook y que plantea preguntas pertinentes sobre su influencia en nuestro comportamiento. La obra ahonda en el tema del ligue. "Si conocemos a veinte personas y cada una de ellas conoce a otras veinte, etcétera, estamos conectados con ocho mil personas a tres grados de separación. Si estamos sin pareja es muy probable que una de esas ocho mil personas sea nuestra futura pareja", dicen.

J. está utilizando la técnica que mejor ha funcionado a los humanos desde el principio de los tiempos para encontrar pareja. Rastrear su red.

A Christakis, el otro investigador, le preguntaron en una entrevista para las charlas TED (si alguien no las conoce aún, no debe perdérselas, vienen con subtítulos en castellano y son las mejores conferencias del mundo) cómo acelerar el proceso de ligue en esta época de las redes sociales tecnológicas.

"Mi consejo sería pasar tiempo socializando con los amigos de tus amigos. De alguna manera, esa forma pasada de moda de socializar es altamente efectiva presentándote a otras personas. Digo esto sabiendo que un montón de gente hoy en día es muy eficaz usando internet -en el libro decimos que algo así como el tres por ciento de los matrimonios modernos la gente ha encontrado a sus parejas a través de Match.com y eHarmony y similares, y personalmente conozco a un montón de gente que lo ha hecho. No hay duda de que ese tipo de sitios de citas son altamente efectivos, pero la mayoría de la gente aún encuentra a sus compañeros a través de un proceso de red social", contesta.

Que internet ayuda también lo sabe mi amigo, que por cierto, trabaja como experto en medios sociales. No hace falta recurrir a las webs de citas. Un hábil uso del añadir-como-amiga en Facebook y otras sofisticadas técnicas para mantener en buen estado su posición y los nodos de su red -conservar el contacto por chat, por ejemplo- es suficiente. Es decir, utilizar lo mejor de lo on line para las técnicas off line.

Sin embargo, Christakis y Fowler sí que reconocen que el ligue on line ha cambiado de algún modo las cosas. Y eso que no son autores sospechosos de estar deslumbrados por internet (por ejemplo, sostienen que el número de amistades íntimas que poseemos no se ha modificado por la red, ni tampoco el número Dumbar de personas con las que podemos relacionarnos sin volvernos locos, que es de 150 individuos). 

"Es lo mismo pero diferente", dice Christakis en esa misma entrevista. "Por ejemplo, las búsquedas específicas son algo nuevo, no sólo en el ligue sino también en la habilidad para encontrar cualquier tipo de individuo. Por ejemplo, si hace 20 años estabas buscando un veterinario del ejército noruego esto no hubiera sido tan fácil. Pero ahora, con unos pocos clicks, puedes encontrar una persona así. Lo mismo se aplica, por supuesto, a la búsqueda de pareja (aunque no te estoy sugiriendo que busques un veterinario del ejército noruego, aunque seguramente alguien sí lo está haciendo). Internet ha facilitado esa clase de interacción. No hay duda de que hay formas en las que internet ha cambiado la interacción humana".

Las ciencias sociales también confirman mitos comprobados por J. como que nada hace más atractivo a un hombre para una mujer que el deseo de otras mujeres. Existe un contagio inconsciente del atractivo. "Tiene mucho sentido desde el punto de vista meramente evolutivo", dice el libro antes citado, "porque copiar las estrategias de otras mujeres puede ser una estrategia muy eficaz para decidir qué hombres son deseables cuando, en términos de tiempo y energía, la valoración tiene un coste o cuando decidirse resulta difícil". Los hombres reaccionan de otra forma a la información de este tipo que reciben de su red social. Incluso al contrario: la presencia de otros hombres puede significar demasiada competencia y pérdida de tiempo.

Aún no se sabe bien cómo funcionan todos estos mecanismos, que no sólo influyen al ligue, sino a muchos otros ámbitos donde parece que estamos sobreestimando nuestra individualidad. Por ejemplo, hay indicios de que tener amigos gordos nos engorda, de que la felicidad se contagia o de que los grupos de trabajo más creativos son aquellos que mezclan personas ya unidas por lazos con desconocidos.

Pero mientras los científicos de las distintas disciplinas que están estudiando las redes acaban sus experimentos, puedes ir probando la técnica J. para ligar. Recuerda: la clave son los amigos. Los amigos de los amigos. Y los amigos de los amigos de los amigos. Cada nueva persona es una puerta abierta a un nuevo mundo de posibilidades. En siete de cada diez ocasiones, acabarás casándote con alguien está a no más de tres grados de separación, solo que aún no sabes quién es. Y que ya te está esperando.

Así que J.: ten cuidado. No vaya a ser que estés utilizando demasiado bien las redes.

Hay 19 Comentarios

¿Y cuando estás sol@ y no tienes amig@s para que te presenten el amor de tu vida? ¿Que hay que hacer? ¿Añadir sin cesar amigos en facebook o seguir o seguidores en Twitter? La gente en internet es muy frívola y nadie te va a hacer clic para declararte su amor.

pues a ver que te parece:

yo conocí a mi novia en un curso organizado por una sociedad, decidimos empezar a salir, y cuando le enseñé la foto a un amigo de esta sociedad, resulta que en su ciudad de origen eran vecinos de bloque

es decir, era de grado 2 (usando terminos de red social), pero yo la conocí por pertenecer a cierta organización, la podria haber visto antes pero ni enterarme hasta que no coincidimos, o sea que pasó de desconocida a grado 1

esto como se come???

por cierto, yo no usé ninguna técnica, ni ella, simplemente le hice caso y ella a mi, conversación, conocer qué quiere de la vida, y como nuestras vidas "casan" pues al final resulta que nos casamos


es que hay quien pretende saberlo todo y en realidad no se entera, así está la sociedad, llena de divorcios y la mayoria no sabe ni lo que es el amor verdadero...

Ligar, casarse, pareja, amor... menudo cacao de conceptos.

Hay gente que busca pareja y encuentra el amor.
Hay gente que busca el amor y encuentra pareja.
Hay gente que no busca o no encuentra ninguna de las dos cosas.

Quizá sea romanticismo trasnochado, pero creo que el amor se encuentra, no se busca, y difícilmente en Match.com.

Eso sí, ligar con las redes sociales es más sencillo porque es una forma más suave de entrar a alguien que en los bares, donde todas las técnicas son ampliamente conocidas y eternamente reproducidas y el hastío genera rechazo. Para mi gusto sustituye a lo que eran las antiguas bodas, en las que de ese maremagnum de invitados con conocidos comnunes generó un refrán: de una boda sale otra boda. Pues lo mismo.

pues yo me siento rarísim ahora. va a ser que mi teoría de que mis amigos hombres me han influenciado de manera negativa será cierta, porque yo comienzo a perder interés en un chico que tiene demasiadas "admiradoras"... o estaré muy vieja para eso... creo que prefiero sentirme rarísima.
en todo caso siempre he sentido que todos estos números sobre las relaciones humanas son un esfuerzo por mantener el control, que yo no creo mucho en ellos, vamos.
el post es excelente como siempre, delia, pero pase lo que pase, no me presentes a j ;)

Esto me recuerda la "Teoría del Circulo de Relaciones", si no tienes pareja, y en tu circulo de relaciones no hay nadie disponible o que potencialmente pueda serlo, tendrás que ampliar tu circulo de relaciones (amigos de amigos, etc), o correr el riesgo de quedarte a dos velas.
También es interesante, aunque totalmente deshumanizada, la Teoría del Mercado Matrimonial: copio-pego:
"los hombres y mujeres solteros actúan dentro de un mercado matrimonial donde cada individuo considera un conjunto de cónyuges potenciales. En este mercado matrimonial la gente “compra” el mejor cónyuge que pueden atraer con los recursos que ellos pueden ofrecer. Cuando se casan, los cónyuges juntan estos recursos para producir bienes o productos familiares como el bienestar económico, el estatus, la confirmación social y el afecto." Terrible, si.

Pero las teorias.... ya se sabe.... Yo a mi novia la conocí en un bar, sin ninguna presentación previa, ni amigos comunes.

Vaya, vaya, con el amigo J.! Estos son esa clase de gente maja, sana y simpática que siempre se llaman Jóse, con acento en la "o"...

Y pensar que en mi pueblo a estos tipos les llamamos sencillamente "follatontas"...qué desperdicio de saliva el nuestro.

Muy buena historia, jeje

Pero cuidado con estas mujeres:

http://www.ingenioconsaboralaca.com/2011/03/entrevista-sincera-e-intima-con-alba-de.html

Yo no creo en las estadísticas que se publican, sólo en las que no se publican, pero aún así y si "solo el 30% de las personas están casadas con alguien que nadie les presentó", no significa "que la idea romántica del encontronazo entre dos almas gemelas desconocidas en una estación, ajenas al mundo, es falsa", sino que "es falsa en un 70%... (lo siento, no he podido evitarlo ;-).

En este perfil masculino: "la presencia de otros hombres puede significar demasiada competencia y pérdida de tiempo" estoy de acuerdo. En general es muy interesante este post y sus enlaces. Eres un sol, Delia... pero tranquila, no eres amiga de mis amigos, ni de los amigos de mis amigos. Personalmente, como te dije en TW, yo no ligo, me ligan, y no es que sea guapo o inteligente, sino porque creo que es así, mandáis vosotras. Si acaso, lo más que puedo, es elegir entre las que me han elegido. Por ejemplo, de adolescente entraba a una discoteca y me gustaba la más guapa e intentaba cortejarla, casi siempre perdiendo. Ahora entro en una discoteca, me exhibo un poco y observo, disimuladamente... o eso creo, a las pocas que me observan (o a la única, o ninguna me observa, que suele ocurrir mucho) y sólo puedo elegir a una de ellas si quiero ligue.

Pero en realidad es aquí donde empieza los problemas, porque una cosa es un ligue y otra casarse, (cosa que mezclas en el post ;-). Por ejemplo, suele ocurrir que cuando sólo busco ligue o sexo con algo de sensibilidad o encanto: se enamoran de mí. O al revés, cuando me enamoro resulta que ella sólo quería ligue. Quizás la técnica, en este caso para mantener más que para conseguir, sea como dice una amiga, dejar a ella/él a "unos pocos metros de la cima", que nunca llegue arriba del todo y coloque su bandera. Pero bueno, en realidad ya no me interesa ligar o saber ligar mejor, busco el amor verdadero, el eterno, aunque sea tan eterno como mi ex matrimonio de 7 años. Busco más que una pareja y renuncio a todas las técnicas en esta incierta empresa, sólo deseo que lo consiga mi corazón. Porque... te imaginas mirar a tu pareja y saber que la conseguiste por una técnica, debe ser decepcionante.

No creo en el amor donde todo vale. Y cuando el amor tenga técnica dejará de ser amor, de la misma manera que las redes sociales no se desnudarán totalmente ante la ciencia y siempre, como mínimo, gozarán de esa pizca de misterio que tanto nos atrae.
;-)

en 7 de cada 10 acabarás por no casarte. se acabo eso de una pareja para toda la vida... con redes y sin redes hemos cambiado

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Trending Topics

Sobre el blog

Este blog va de lo que se está hablando, los temas calientes, lo que estás buscando en la red. En Trending Topics rastreamos la información que te interesa y te la servimos en bandeja.

Archivo

marzo 2012

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal