Olivareros altivos, olivareros hundidos

Por: | 10 de febrero de 2012

El  sectro del olivar y del aceite de oliva ha disfrutado a mediados de la última década de una situación de bonanza, con unos precios medios en origen que llegaron a superar los tres euros kilo,a los que se sumaban los 1.100 millones de euros que llegaban y siguen llegando desde la Unión Europea en concepto de subvención.Una media de 0,80 euros kilo, pero una medida no graciosa, sino para compensar al sector por el desmantelamientoo casi total de los mecanismos de regulación.

Esta situación de gran rentabilidad se tradujo en una fuerte subida de los precios de los olivares y, sobre todo,en la realización de mejoras en las superficies ya en cultivo y el desarrollo de nuevas plantaciones intensivas hasta  los 2,5 millones de hectáreas actuales.El resultado ha sido la existencia de unas cosechas de aceite medias de 1,4 millones de toneladas,frente a una demada que se mantiene estabilizada en el mercado interior con 550.000 toneladas y unas  exportaciones, menos mal, que aunque sean con bajos precios y en gran parte, como graneles, siguen batiendo cada año records hasta las 828.000 toneladas.Casi la mitad de ese aceite va Italia como graneles para que los italianos lo envasen como propio.Ha sido así históricamente, y la sorpresa ha sido que en las últimas semanas los olivareros italianos denunciaran esta situación señalando en todos los medios como un gran escándalo,que mucho aceite que se vende como propio procede de otros países....

Frente a ese panorama, el sector lleva para dos años de capa caída.Los precios en origen en este momento van desde los 1,55 euros kilo para el aceite lampante de peor calidad, hasta menos de dos euros para un virgen extra, por debajo siempre de los costes oficiales medios de producción,unos 2,30 euros.La subvención llega para compensar esos costes, pero en tierras de baja producción,olivares tardicionales, sierras, secanos en la zona centro, el cultivo ha dejado de ser rentable a un precio para la aceituna este año de 0,30/033 euros kilo, con unos costes de recogida que van desde o los 0,12 a los 0,18 euros kilo.

Los bajos precios del aceite de oliva tienen varios padres. Uno puede ser el fuerte incremento de las producciones, mientras la demanda interior se ha quedado estancada y la exportación se ha convertido en la principal salida.Otra, importante, la escasa capacidad del sector para ordenar su oferta, desde las cooperativas a las organizaciones de productores.Una tercera causa, la más importante, serìa el gran poder de la gran distribución para imponer precios en el aceite al tener este producto casi permanentemente como reclamo para la cesta de la compra, con ventas incluso en algunos casos a pérdidas, banalizando el valor y la categoria del producto, sin que se haya producido alguna actuación desde los servicios de Competencia,de Economia. Vender aceite barato, no perjudica al IPC.

Frente a este panorama de bajos precios, la ministrar Rosa Aguilar hizo de la autorización del almacenamiento de aceite en Bruselas su bandera de campaña en las anteriores elecciones generales. Le costó mendigar en Bruselas más de medio año, se retiraron del mercado 40.000 toneladas y los precios siguieron hundidos. Hoy, Arias Cañete,también con unas elecciones a la vista en Andalucía, volvió a solicitar el almacenamiento y el comisario Dacian Ciolos, de la misma cordada política y la mayor capacidad de convicción del ministro, autorizó rapidamentea hasta un techo de 100.000 toneladas, pero solo de aceite virgen y virgen extra y no el lampante de peor calidad  que puede suponer el 40% de la producción.

El almacenamiento de aceite es hoy el único mecanismo comunitario con  ayudas para regular el sector-Pero, se ha demostrado que no es la salida.Habría que mirar en otras direcciones: una  mejor organización y concentracion de la oferta, sin la espada de Damocles de la Competencia; trabajar para recuperar en la sociedad la cultura del aceite de oliva como producto de calidad y bueno para la salud y sobre todo, lograr que esa gran distribución no siga tirando por tierra la imagen del aceite como  barato, de oferta permanente a precios bajos que pasan a la industria y de ahí al olivarero.

Otro dia hablaremos de en qué puede derivar, si no lo ha hecho ya, la gran presión de la gran distribución para tener el aceite al precio mas bajo... 

Hay 7 Comentarios

Yo creo que hay que tirar de los otros dos padres. El consumo interno (el aceite está muy bajo de precio en relación al yogur, por ejemplo y qué decir respecto a los productos de "higiene" personal).
Creo que tenemos que estimar esta cuestión y apostar, si es preciso recomprar lo nuestro.
Por otro, la capacidad de organización del sector para ordenar su oferta. Esto si me parece preocupante, teniendo en cuenta que parte del producto son también la distribución y la publicidad. Y que en España se encuentran profesionales magníficos y capaces.
Entonces: ¿Por qué no?
Espero ir resolviendo mis dudas con los siguientes artículos
Los comentarios, muy buenos


gracias por tener la paciencia de leerlo

gracias por los comentarios, pero queda claro en el articulo que la estrategia de la gran distribucion es solamente uno de los padres,no el menos importante de los bajos precios para el aceite de oliva y que tanta presion puede degenerar un dia en que en las botellas se meta gato por liebre.
Estamos de acuerdo en que el sector tiene la grave responsabildad de organizarse para vender mejor, no hacerse la competencia entre almazaras y, sobre todo, haber gastado mas dinero en su dia, en los momentos de vacas gordas, para mejorar la imagen del aceite y ganar consumidores.

Me parece muy facil echarle la culpa a competencia y las cadenas de distribución de la situación del sector. Es muy triste ver como un sector, sólo quiere rascar cuantas rentas pueda sin hacer ningún esfuerzo. La demanda esta estancada porque no se promociona, no se promociona porque no se envasa y no se envasa porque el sector no ve más allá de sus narices. Echemosle la culpa a la cadena de distribución y a competencia ( que gracias a Dios evita que estos finos estrategas del olivo se conviertan en un cartel.). Mientras que los productores no buscan la diferenciación , la calidad y les da pereza salir fuera de la UE a vender. Ole!

Desde hace años, las grandes firmas de supermercados francesas Carrefours, las grandes distribuidoras y demás contubernios empresariales son ahora los dueños del mercado del aceite de oliva. Los interminables campos de olivos que hay plantados en Sudáfrica todavía tienen los olivos pequeños, es cuestión de pocos años que el volumen de producción sea mayor que el de España, y con la mano de obra que solo el continente africano puede ofrecer.

La ganadería ya petó, el mercado del cereal explotó con el tema de los hidrocarburos, lo siguiente es el tema del aceite de oliva, la agricultura ha muerto en España, y justo cuando se necesitan soluciones estudiadas con una posición de fuerza en Europa volvemos a Arias Cañete, tela.

Desde luego las grandes cadenas de hipermercados y supermercados son en gran parte responsables de la ruina del sector olivarero, tan importante para el empleo en Andalucía. Pero también hay que culpar a la disminución de la demanda interior, debido a la brutal depresión económica que atravesamos hoy, así como a la falta de iniciativa empresarial de los productores, que en lugar de lanzarse al mundo a vender nuestro producto envasado bajo marcas españolas, prefieren la comodidad de venderlo a granel a Italia para que este país lo venda como suyo y se lleve la parte del león del precio del producto.

Gracias por este necesario y excelente artículo.

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Trigo Limpio

Sobre el blog

Hablaremos de la política agraria, de los políticos que la ejecutan, de los agricultores y ganaderos que la sufren o disfrutan, de la agricultura y la ganadería, de la agroindustria, el consumo y del mundo rural

Sobre el autor

Vidal Maté

Vidal Maté. Soy periodista y pequeño agricultor. Nací y viví pegado al campo y al mundo rural. Aprendí de agroindustria y la distribución para seguir el calvario (ahora se llama cadena alimentaria) que siguen los productos agrarios hasta el consumidor. Dicen que soy un histórico - he visto pasar a todos los ministros - y un tipo crítico. Nunca me he casado con nadie. Defiendo un futuro para el mundo rural. Soy trigo limpio.

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