María Teresa Ronderos

Sobre el autor

María Teresa Ronderos es periodista colombiana, directora del sitio especializado en el conflicto armado de su país, VerdadAbierta.com y asesora editorial de la revista Semana, autora de los libros 5 en Humor (2007) y Retratos del Poder (2002)

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Mirada optimista al resultado electoral en Colombia

Por: | 31 de octubre de 2011

Acaba de finalizar el pre-conteo de votos en las elecciones de autoridades locales y regionales en Colombia y el resultado en muchos departamentos y ciudades hace que los colombianos nos vayamos a dormir con una sensación de optimismo.

Petro

Los ciudadanos pudieron hacer valer en las urnas su hastío con la corrupción en muchos lugares del país donde se creía que podían imponerse las viejas prácticas de compra de votos, trampas electoreras y violencia. En Medellín, por un margen estrecho, ganó el ex gobernador Aníbal Gaviria, quien representaba la continuidad de unas administraciones que habían brillado por la buena gestión y el uso eficiente de los recursos públicos. En Cali, ganó el ex acalde Rodrigo Guerrero en contra de prácticas ilegales y la influencia de oscuros personajes. En Santa Marta, ganó Carlos Caicedo, ex rector de la Universidad del Magdalena, quien había sido perseguido sin clemencia por los políticos cómplices del paramilitarismo.También en Quindío, Nariño y Antioquia ganaron los candidatos considerados más transparentes.

En el municipio de Bello, vecino a Medellín, donde por años reinó una política cooptada por mafias, y donde sólo se presentó un candidato, y tanta gente protestó votando en blanco, que obligarán a repetir las elecciones.

La legítima voluntad ciudadana se hizo sentir en muchas de esos lugares, gracias al esfuerzo sostenido, de instituciones públicas y privadas por hacer unos comicios más transparentes.

Así, la Registraduría depuró el censo electoral de los muertos que antes les ayudaban a ganar elecciones a los tramposos y anuló miles de cédulas inscritas en lugares ajenos a donde la gente vive; el Consejo Nacional Electoral puso en línea la información sobre donantes y gastos de las campañas de cada candidato.  El Ministerio de Interior instó a los partidos a quitarles el respaldo a los candidatos sospechosos  y, bajo su coordinación, la policía incautó dineros para robar elecciones y tarjetas electorales fraudulentas, y capturó a personas que quisieron votar con cédulas ajenas.

La Misión de Observación Electoral advirtió con valentía  acerca de los posibles riesgos  de fraude, y de la injerencia de los violentos o de las mafias en las campañas, municipio por municipio, con informes metódicos y constantes. Y en esa tarea la acompañaron medios de comunicación y mecanismos de participación ciudadana como pilas con el voto y bases de datos de candidatos con malas pulgas en conlupa de Votebien.com.

Por eso, quizás, salió golpeado el ex presidente Álvaro Uribe, a quien se le quemaron varios candidatos a los que había acompañado con vehemencia. Otrora, cuando su imagen se asociaba sobre todo con la seguridad recuperada en gran parte del país, su abrazo era sinónimo de triunfo seguro. Pero hoy, luego de los escándalos de corrupción y abuso de poder que han aflorado a su salida de la presidencia, su apretón es el del oso. El caso más grave  fue del ex alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa, cuya gestión de hace una década le cambió la cara a la ciudad, pero al aliar su destino al de Uribe, consiguió que los bogotanos lo castigaran como una forma de darle un escarmiento a Uribe. 

Por eso la elección en Bogotá resultó tan dramática. El ex senador Gustavo Petro, quien perteneció a la guerrilla del M-19 hasta que ésta dejó las armas en 1989, al frente de un movimiento de apenas cuatro meses de fundado, le sacó una ventaja de más de 200 mil votos a Peñalosa,  candidatos de tres partidos, y se quedó con la Alcaldía de Bogotá. El triunfo de Petro, y de su lista al Concejo, es el premio a más de 20 años de denuncia vertical contra los abusos de poder y la corrupción, aún a costa de poner en riesgo su propia vida. Delató hasta su propio partido del Polo Democrático, por montar un carrusel de contratos turbios en el gobierno de Bogotá.  Por eso la ciudadanía le perdonó su pasado guerrillero, y lo llevó en andas a encabezar el gobierno de Bogotá.   

PS: No todo fue color de rosa. También ganaron en algunos lugares, políticos mal apadrinados, o mejor dicho, apadrinados por el mal. Pero, por esta vez prefiero irme a dormir con la visión optimista.

Sentimiento electoral en Bogotá

Por: | 29 de octubre de 2011

Bogotá está a punto de elegir nuevo alcalde para el período 2012-2016. En el taxi, en la fila del banco, en la calle, no se habla de otra cosa. La carrera está muy peleada. De puntero aparece Gustavo Petro de 51 años, quien fue congresista de izquierda por doce años. Y un poco atrás, pero cerca, figuran empatados,  la ex senadora Gina Parodi, de 37 años, creadora de su propio movimiento y Enrique Peñalosa, ex alcalde de la capital de 57 años de los partidos Verde y de la U. Las últimas encuestas de este jueves y viernes dan por ganador a Petro, con mayor o menor ventaja sobre los otros. 

CandidatosBogotaLas pasiones corren intensas. Pero no creo que a los ciudadanos los muevan las propuestas, pues poco es lo que saben de ellas, y todas sufren de la inflación propia de las competencias que resultan muy reñidas. Más que discusión sobre proyectos lo que se escucha en la calle son rumores alarmistas, generalmente falsos, sobre lo que haría uno o el otro si lo dejan llegar a la Alcaldía. 

Tampoco los partidos motivan a los bogotanos. Los candidatos han dado tantas vueltas que ya es difícil ubicarlos con claridad en alguno. Parody estuvo siete de los ocho años del gobierno Uribe en el Congreso como representante del partido oficialista de la U, se peleó y hoy está aliada con el ex alcalde Antanas Mockus. Éste, a su vez,  se fue del Partido Verde del que había sido candidato para enfrentar precisamente al uribismo en la contienda presidencial en 2010. 

Peñalosa hizo campaña con Mockus y el Partido Verde como opositores al uribismo en la campaña presidencial pasada. Pero en esta recibió el respaldo de Uribe y de su partido. Por eso hoy representa una contradicción de términos: a verdes y a uribistas.

Petro fue fundador del partido que unificó la izquierda en Colombia, el Polo Democrático, y que  logró anotarse varias victorias, entre otras la Alcaldía de Bogotá en 2003 y en 2007. Con ese partido fue senador y con ese mismo partido fue candidato a la presidencia en 2010. Pero con sus denuncias contribuyó a tumbar al alcalde Samuel Moreno del mismo Polo, quien hoy está preso. Armó su propio movimiento en el que lo acompañan varios ex funcionarios de éste y del pasado gobierno.  

Si a usted, lector, le costó trabajo entender este enredijo, no lo culpo. No es fácil comprenderlo tampoco para los bogotanos. Tanto así que hoy un señor me dijo entusiasta que iba a votar por  Petro porque éste “sí va luchar contra la inseguridad”, y luego añadió “que le daba lástima que Uribe no fuera candidato”, sin reparar en que son como el agua y el aceite. 

El carisma personal de cada cual pesa más fuerte entre la gente que las ideas. Y en eso a Petro y a Parody (y a Mockus que la apoya) les va mucho mejor que a Peñalosa. El as de este último, y que sería lo podría salvarlo a última hora entre los indecisos, es su conocimiento y experiencia. Batió los récords de inversión social del momento en Bogotá, y los proyectos urbanos sostenibles que implementó le hicieron merecedor del llamado Premio Nobel Alternativo en Medio Ambiente en Suecia (el mismo que ganó Al Gore).

No obstante, creo que la fuerza principal que impulsa el entusiasmo de los bogotanos en esta elección es una repulsión espontánea contra la corrupción que tiene a la ciudad en crisis. Y aunque los tres candidatos punteros tienen trayectorias impecables, a Peñalosa la gente le está cobrando duro su alianza con Uribe. Los múltiples escándalos de abuso de poder y corrupción que han aparecido después de que el ex presidente saliera del poder, han empañado gravemente su imagen. La dupla Parody-Mockus capta también mucho del descontento con la corrupción, pues los dos han dado pruebas de su verticalidad. Pero, no dudo que si Petro gana es porque es a quien la gente ve con mayor claridad como el valiente luchador contra el robo al Estado. Y ese es el sentimiento primordial del momento. 





ETA y las Farc

Por: | 25 de octubre de 2011

ETAEnvidia es lo único que nos puede producir a los colombianos el reciente comunicado de ETA de que renuncia a la lucha armada. Con todas sus diferencias, estas dos organizaciones clandestinas se parecen en su antigüedad: ETA celebró su primera asamblea en 1962 y las Farc, se crearon como guerrillas comunistas en 1964. Aunque los escépticos aún no se la creen, pues no puso fecha a su disolución ni a la entrega de armas, ETA ha demostrado que su decisión de dejar la guerra para siempre no es sólo de boca, había cumplido un alto al fuego desde enero pasado. 


Aquí ha llegado ETA obligada por los golpes militares y financieros, dicen los analistas españoles. Pero las Farc también han sido apaleadas por tres gobiernos sucesivos, pero siguen en pie de guerra, impermeables al sufrimiento que causan a los campesinos pobres, llenas de miedo de negociar una paz desde la debilidad militar. Desde que la fuerza pública  lanzó una ofensiva en su contra en 2002, luego de una fallida negociación de paz,  les mató varios de sus máximos jefes, le diezmó sus filas a la mitad, y  los tiene arrinconados en sus selváticas retaguardias.

Un estudio de la Fundación Ideas para la Paz que acaba de salir, concluye que las Farc no han recuperado la iniciativa militar de la que gozaron por allá en los años 90. Dice el informe que en el primer semestre de 2011, el Estado duplicó a la guerrilla en acciones armadas, pero que aún así, estas últimas consiguieron hacer 279 sabotajes a la infraestructura, emboscadas, hostigamientos y ataques contra instalaciones militares. Eso sin contar los miles de muertos y heridos graves que le han causado al ejército y a la población civil con sus minas antipersonales. Como van las cosas –sostiene la FIP –la guerrilla puede resistir por muchos años, y al Estado le saldrá cada vez más costoso en recursos y en vidas mantener su ofensiva en terrenos cada vez más inhóspitos. 

Los dos, Estado colombiano y guerrilla, saldrían ganando si negocian una paz aceptable hoy. El Estado podría destinar los más de 10 mil millones de dólares que según Sipri  que hoy gasta en helicópteros, municiones y demás recursos militares, en pupitres y carreteras y afianzar así la legitimidad que ha perdido en tantos territorios, y que es precisamente lo que sigue arrojando a jóvenes sin futuro a las filas guerrilleras. Las Farc evitarían sucumbir del todo en el barro de la delincuencia, a donde ya se empiezan a confundir con otras bandas criminales, y más bien, desde la acción política legal, contribuir a la verdad y la reparación de sus víctimas.   

Carta abierta a Alfonso Cano1

Hay algunos rumores de que el jefe de las Farc, ‘Alfonso Cano’ está buscando una salida negociada. Y el gobierno, que ha seguido sosteniendo la única posición políticamente tolerable (que no habrá negociación si las Farc no liberan a los secuestrados y cesan sus ataques), presentó hace poco una reforma constitucional al Congreso para cambiar las normas que hagan posible un eventual arreglo futuro. 

Pero estos movimientos son aún muy tímidos para vislumbrar un final posible al conflicto armado. Además aquí, se podría decir lo mismo que escribió en enero, el columnista de El País, Daniel Innerarity, ante el anuncio de ETA de que iba a detener su fuego, “nos hemos acostumbrado 
a tratar los temas de ETA con una mezcla de escepticismo y náusea”. Sólo tendríamos que cambiar la sigla de ETA por la de Farc. 

En España, como ETA cumplió su promesa de enero, hay algún lugar para soñar con el fin del terror. Mientras en Colombia, los tiempos son oscuros aún, y es difícil imaginar siquiera que los ciudadanos de las actuales generaciones podremos ver algún días ese titular de “Farc anuncia el fin de medio siglo de actividad armada”.

Votos, balas y ética pública

Por: | 20 de octubre de 2011

Los comicios del próximo 30 de octubre en Colombia para elegir gobernadores, alcaldes y cuerpos legislativos locales no serán precisamente una fiesta de la democracia.
La directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), Alejandra Barrios dijo esta semana que por lo menos en 150 municipios de los más de mil que tiene el país van a ganar candidatos apuntalados por mafias de distintos pelambres. El portal especializado en elecciones Votebien.com ha denunciado a varios aspirantes por ser marionetas de hábiles titiriteros cómplices de los peores crímenes. Y en otro sitio virtual que invita a los ciudadanos a denunciar anomalías electorales, Pilasconelvoto.com, grandes círculos rojos indican el clamor de los votantes varias ciudades. Han sido asesinados 30 candidatos y otros cien tienen escoltas oficiales porque están en peligro.

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La Bardot y las zorras

Por: | 08 de octubre de 2011

Dudo mucho que Brigitte Bardot haya visto una zorra en la vida real. Las zorras colombianas son desvencijados carros de madera tirados por caballos flacos, conducidos por ciudadanos igualmente desvencijados y flacos que se ganan la vida deambulando por las ciudades a la caza  de cartones y botellas qué vender. 

El lobby colombiano de los defensores de los animales consiguió, sin embargo, que la envejecida modelo convertida desde hace años en fanática de esta causa, suscribiera una carta al presidente colombiano rogándole que llevara a cabo “una intervención para parar los sufrimientos de los cuales son víctimas los caballos en su país”. Y como si conociera en detalle el asunto, advierte que hay un decreto de 2010 que exige que vehículos motorizados reemplacen a los equinos antes del 2012 y que si no se hace cumplir esta norma “la situación de miseria para miles de caballos en el país perdurará”.

En Bogotá, según una crónica de la revista Soho, hay unas 3.500 zorras que les dan a igual número de familias un ingreso equivalente a  150 dólares al mes y con eso deben pagar un arriendo, y alimentar tres o cuatro hijos y algo, por supuesto, sobrará  para el caballo. El gobierno local les exige permisos de tránsito y certificación de que sus caballos reciben buen trato. La mitad de los zorreros no pueden tramitarlos porque no saben leer ni escribir. Otros no pasarían la prueba porque sus caballos están desnutridos, incluso más que sus hijos.

Nadie les pide certificados acerca del trato que les dan a sus niños, con quienes suelen salir en sus recorridos. Aún hasta muy tarde en la noche, he visto a nuestros Oliver Twist, mugrientos y cansados, ayudándoles a sus padres a escarbar la basura, a clasificarla según el material en plena calle, y  a subir luego pesadas cajas del doble de su tamaño a la zorra familiar. Nunca se me ocurrió compadecer al caballo.

Un día fui a la casa de una pareja de zorreros. Vivían en la punta de una loma pelada en los confines de Bogotá, donde el viento helado hacía doler los huesos. Marido y mujer, eran los dos hijos de zorreros. Su caballo se alimentaba de pasto quemado por la escarcha de las madrugadas en un potrero cerca de allí. Como todo adorno de su humilde sala, ví unas cinco o seis muñecas rotas que volaban, colgando de un hilo amarrado a las vigas del techo, una escultura simbólica de la paupérrima condición en la que sobrevivían con el ingrato oficio del reciclaje.  

Por eso, desde esta capital de diferencias sociales vergonzosas, mi primera reacción a la carta que pide la salvación de los caballos fue de indignación. ¿A quién diablos se le ocurre abogar por el bienestar de los caballos, cuando de ellos depende el sustento de familias tan pobres? ¡Hay que vivir en una nube hoollywoodesca para dejarse tramar por quienes en Colombia, campeón planetario de la desigualdad,  tienen las prioridades al revés! ¿Qué quiere la Bardot y sus amigos protectores de animales, que los zorreros se queden sin su único capital? Y seguí rumiando un rato otros improperios.  

Después pensé mejor. Suplicar porque alguien detenga el abuso de los pobres jamelgos es al fin y al cabo intentar imbuir algo de humanismo a nuestra desalmada sociedad. Y si por el sex appeal que se asocia a su nombre,  la Bardott consigue sensibilizarnos a los colombianos acerca del buen trato a los caballos, quizás abra un camino para que también aprendamos a  tratar con menor bestialidad a los humanos.  

(Abajo un detalle de la obra del artista bogotano Lorenzo Gómez inspirada en una calle bogotana)
Vista parcial de obra de Lorenzo Gómez

 

Empieza la trova

Por: | 06 de octubre de 2011

Saludo primero. Y les cuento de qué se trata este experimento. Voy a contarles sobre cómo voy viendo lo que acontece en Colombia, este país tan intenso, sofisticado y a la vez cruel. Relataré lo que voy descubriendo maravillada cada día en mi oficio que me lleva a andar por diversos caminos de la política, las regiones, el periodismo, los libros, los sitios virtuales, los hallazgos culturales, la calle, a conocer las historias de gente de toda condición. Es una trova paralela a las versiones oficiales, objetivas, numéricas. La mía será deshilvanada, subjetiva, alfabética. 

Y el nombre de trova paralela viene de La Balada de los Búhos Estáticos del poeta León de Greiff... dice uno de sus versos:

Juan_Manuel_Santos"La luna estaba lela
y los búhos decían la trova paralela!
La luna estaba lela,
lela,
en el lelo jardín del aquelarre.

Y los búhos decían su trova,
y arre, arre,
decían a su escoba
las brujas del aquelarre.."

 Así que empiezo, con lo que hoy me aconteció.  Estuve en un foro que celebraba los 30 años de Colprensa, la agencia de noticias de los principales diarios de regionales de Colombia un emotivo encuentro de recios sobrevivientes de los ataques de las diversas violencias armadas y de las cíclicas crisis económicas. 

El presidente Juan Manuel Santos habló. Fue periodista por herencia, pero desde que lo conozco, ya era político y siempre tuvo la Presidencia como su meta principal. Lleva gobernando más de un año, pero aún no se le quita la cara de satisfacción de estar en el cargo. Sus ojos ríen, de traje azul impecable posa para la cámara, recuerda que los periodistas son perros guardianes, se proclama defensor de la libertad de prensa, y cita frases célebres de Jefferson: "Sin una absoluta libertad de prensa, no hay buen gobierno" ; de Camus: "Una prensa puede ser buena o mala pero si no es libre no es otra cosa que mala", y, dice como al pasar, que Camus fue amigo de su tío abuelo. El público parecía encantado. La luna de miel continúa, por contraste con su antecesor, el pendenciero Uribe. No se por cuánto tiempo. 

El País

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