María Teresa Ronderos

Sobre el autor

María Teresa Ronderos es periodista colombiana, directora del sitio especializado en el conflicto armado de su país, VerdadAbierta.com y asesora editorial de la revista Semana, autora de los libros 5 en Humor (2007) y Retratos del Poder (2002)

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Treinta años del Nobel de García Márquez

Por: | 27 de noviembre de 2012

El próximo 10 de diciembre se cumplen los 30 años desde que el escritor colombiano Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. Quiero resaltar, al respecto, dos textos. El primero es el libro que acaba de sacar la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, Gabo Periodista, en México, Fotonota con auspicio de la Conaculta, que recoge parte de la vida y obra periodística. En Colombia, el libro será presentado el 10 de diciembre y lo auspicia la Organización Ardila Lulle. 

El segundo texto, es el discurso que hizo la embajadora de Suecia en Bogotá, Marie Andersson de Frutos, en un homenaje que le hizo a los amigos de García Márquez en Cartagena el pasado 22 de noviembre. Es una bella reflexión que relaciona el humanismo de Alfred Nobel,  la poesía de García Márquez que se alza contra la injusticia, y la paz que hoy está intentando Colombia, con el apoyo y la mediación de Suecia.

Ella me lo ha prestado para compartirlo con ustedes: 

"Hace 116 años, se abrió el testamento del inventor y hombre de ciencia Alfredo Nobel. Un hombre que durante su vida alcanzó grandes éxitos como empresario y hombre de negocios. A los 34 años inventó la dinamita, algo que rápidamente hizo de él un hombre rico y mundialmente famoso. Este fue solamente uno de los 85 diferentes inventos que patentó, pero sin duda el más significativo.

Los valores que abarcaba el testamento fueron por tanto inusualmente elevados, al cambio actual estaríamos hablando de aproximadamente 2000 millones de coronas suecas, alrededor de 200 millones de euros. El reparto de su fortuna hubiera podido quedar como un acuerdo dentro de la familia, pero Nobel sorprendió a todos, incluso al Rey de Suecia, con su decisión.

La mayor parte del testamento fue invertido en un fondo, del cual cada año, los intereses que devengara, se repartirían a personas que durante el año hubieran hecho el más grande beneficio en favor de la humanidad dentro de cinco áreas: paz, física, química, medicina y literatura. El testamento tuvo una resonancia y un efecto que no estuvieron muy lejos de los efectos de la dinamita.

Lo que llamó la atención no fué solamente la cuantía del premio, casi 7.5 millones de coronas suecas (al cambio actual), cuando los primeros premios Nobel se concedieron en 1901, sino que se transfirió a instituciones oficiales suecas, y hoy en día noruegas, el designar a los premiados internacionales, independientemente de la nacionalidad y lengua. O como Alfredo Nobel mismo lo expresó:

"Es mi expresa voluntad que en el reparto de los premios no se preste consideración a la nacionalidad sino a que el más merecedor consiga el premio, independientemente si ésta o éste son escandinavos o no”.

 La avanzada decisión de abrir el premio al mundo no estuvo exenta de controversia  a finales del siglo 19, cuando las olas del nacionalismo se levantaban altas a lo largo y ancho de Europa. Pero Nobel estaba inspirado por la filosofía de la ilustración, con fé en el conocimiento y la racionalidad. Su imperio de negocios se extendía por todo el mundo y él mismo era un cosmopolita.

La institución del premio ha significado un esfuerzo importante para promover la curiosidad, la investigación y el desarrollo, donde el objetivo sea mejorar las condiciones de vida de la humanidad. El premio Nobel también ha mostrado que el intercambio entre culturas enriquece y estimula la creatividad y la fertilidad intelectual.

August Strindberg, Selma Lagerlöf, Eyvind Johansson, Harry Martinsson y Thomas Tranströmer, todos escritores suecos que han recibido el premio Nobel en literatura, son testigos y prueba de riqueza literaria, pero apenas de diversidad. Ellos transmiten crítica social sueca, pero hablan menos sobre las injusticias del mundo. Ellas y  ellos dibujan una frialdad poética nórdica, pero no pintan con los colores tan ricamente contrastados de Latinoamerica.

Es así como el premio Nobel de Literatura durante más de 110 años ha conservado y reforzado su poder de atracción. Es por esto que hoy se cuenta como uno de los premios culturales más prestigiosos del mundo. Es por esto también que nos reunimos aquí esta noche. Para homenajear tanto a Alfred Nobel como a una de esas personas, de entre mujeres y hombres, que ha dejado una luminosa huella en el relato de la humanidad.

En 1982 la Academia Sueca otorgó el premio Nobel de literatura a Gabriel García Marquez, siendo el primer colombiano en recibirlo. Los motivos de la Academia fueron:

"Por sus novelas, donde lo fantástico y lo real se funden en la compleja riqueza de un universo poético, que reflejan la vida y conflictos de un continente”.

Gabriel García Marquez pertenece a ese selecto grupo de escritores que no escriben únicamente para su tiempo, sino que hablan para generaciones. Es la voz intemporal que tiene algo importante que contar. Que prestan su poesía a los pobres y oprimidos, para aquellos que raramente pueden hacerse oír por ellos mismos.

El premio Nobel de literatura no es un gesto político o apoyo a una ideología particular. Es cierto, dicho sea de paso, que la política puede estar enmascarada como literatura. Gabriel García Marquez se distancia de la realidad que lo rodea y viste el relato de un mágico ropaje literario. El no se desvía de su llamada para hablar a toda la sociedad y el desarrollo del continente. No mientras la injusticia se mantenga. No mientras la paz espere. No mientras tanto la voz de la gente y los derechos del individuo sean pisoteados.

Siendo una fuerza por la paz, la libertad y el derecho del pueblo a elegir sus propios líderes es como Gabriel García Márquez vive a la altura del espíritu del Nobel. Ha sido mediante su arte literario, su manera extremadamente talentosa de relatar y el realismo mágico como aporte, como Gabriel García Márquez ha merecido el premio.

En su discurso, al recibir el premio Nobel, Gabriel García Márquez eligió hablar sobre la soledad de Latinoamérica. Sobre un continente que después de la conquista de su independencia todavía no se ha desprendido de la tenaza de la locura, la dictadura, la muerte, y la opresión política. Donde el día a día fué tan irreal, tan lleno de cuidado y belleza, que el cercano país de la fantasía y la creatividad permaneció abierto para aquellos que trataban e interpretaban la actualidad del continente.

Pero Colombia, ustedes no están solos. Ni ahora, ni mañana, ni en cien años. La solidaridad con los sueños de Colombia por alcanzar la paz no son sólo un deseo bienintencionado por parte de Suecia. Suecia es un verdadero socio para la paz en Colombia. De buena voluntad y de hechos.

Es por esto que este día, 30 años más tarde, es la ocasión para celebrar algo más: Latinoamérica se ha visto reconquistada por la democracia. Cada vez más países buscan hacer realidad el respeto por los derechos humanos. Estamos viendo un crecimiento económico sostenido, pero todavía queda mucho por hacer por alcanzar una igualdad  y luchar contra la pobreza generalizada.

Somos testigos de cómo un continente se mueve con una mayor autoconfianza en la escena global, un continente que busca contribuir con soluciones a nuestros retos y desafíos comunes.

Dejemos que las manos que se extienden entre Latinoamérica, Suecia y la comunidad internacional, sean las que impulsan el acuerdo para que juntos trabajemos por los valores comunes, por el humanismo, el desarrollo y el bienestar.

La Comunidad internacional necesita hoy más que nunca, actores que mantengan vivas las tradiciones de la ilustración, que nos recuerden en lo que el mundo puede convertirse cuando la intolerancia, falta de apertura tanto comercial como cultural y la falta de solidaridad, prevalecen.

Hoy, cuando  Gabriel García Márquez ha dejado su pluma a un lado, nos ha dejado méritos literarios duraderos, una fama duradera y un amor duradero por parte de lectores fieles y agradecidos.

(Los resaltado son míos y editado la parte de la despedida formal del discurso en aras de la brevedad).

 

 

El último tango en La Habana

Por: | 19 de noviembre de 2012

A continuación apartes del especial sobre la negociación entre el gobierno colombiano y las Farc que empiezan hoy en La Habana:

..."El cese fuegos el cese de fuegos y la dejación de armas es el punto más complicado de conseguir. Tienen que ponerse de acuerdo cómo y quién verificaría el cese de fuegos y hostilidades. Y qué sucede cuando alguien lo viole. Tienen que concertar los plazos para dejar las armas y las garantías para que se les respete la vida a los combatientes recién desarmados. La experiencia en Colombia ha sido amarga en este sentido, y todas las fuerzas armadas ilegales, paramilitares y guerrilleros, han visto caer asesinados a muchos de los suyos, después de que han firmado la paz.   

Como lo dejó ver Timoleón Jiménez, el jefe de las Farc, en su entrevista a Voz, este es un punto central para las Farc:  “Dejación de armas consiste en la abolición del empleo de la fuerza, de la apelación a cualquier tipo de violencias, para la consecución de fines económicos o políticos. Es un verdadero adiós a las armas”. Su mensaje implica que el acuerdo deseado es que nadie en Colombia vuelva a usar las armas ilegal y brutalmente para imponer su política o sus intereses; ni los guerrilleros, pero tampoco el gobierno, ni militares, ni terratenientes, ni políticos. Y eso sobre todo es de lo que se trata este proceso de paz con las Farc."...

..."Lo que es obvio para cualquier colombiano, es lo más difícil de aceptar para las Farc,  que ellos también, y no sólo el paramilitarismo y sus cómplices en el Estado, tendrán que contribuir a la verdad, a la justicia y a la reparación de sus víctimas. Solamente sumando a las víctimas de la guerrilla contabilizadas ya por la Fiscalía, a partir de los procesos que les sigue a los desmovilizados individuales de este grupo, ya van 70.000 personas registradas. Pero el país sabe que pueden ser decenas de miles más. 

Sin embargo, será el aporte que en este sentido hagan las Farc a la paz, lo que les permitirá esperar que al final de un proceso, se torne políticamente viable suspenderles las múltiples condenas judiciales que tienen cada uno de sus jefes y  gozar de una libertad condicionada a que no retomen las armas"...

Vea todo el especial en VerdadAbierta.com

Transparencia a extractoras y a minerales del conflicto

Por: | 23 de agosto de 2012

La Securities Exchange Commission de Estados Unidos, la superintendencia cuyas tareas son vigilar los mercados de papeles y proteger a los inversionistas, anunció ayer una medida de gran repercución para Mina de multinacional carbonera en Cesar Colombia. Foto de Juan Carlos Sierra de SEMANA los países de América Latina que viven hoy la bonanza energética y minera.

En cumplimiento del Acta Dodd-Frank de Reforma a Wall Street y de Protección al Consumidor, la SEC dijo que a partir del año fiscal 2013, todas las empresas que reportan sus actividades a esa comisión y que tienen industrias extractivas (sean de petróleo, gas o minerales) deben informarle sobre los pagos que realizaron a cualquier gobierno en el desarrollo de sus industrias, sea en impuestos, regalías, cuotas de licenciamiento, bonos, dividendos o infraestructura. Ver el anuncio aquí. 

Deberán especificar tipo y cantidad de los pagos hechos por cada proyecto minero, el total de los pagos a cada gobierno y concepto pagado, moneda en que se pagó, cuándo se realizaron los pagos, qué filial de la empresa hizo los pagos y qué gobierno que recibió los pagos.

La idea de hacer esta información pública, según dijo la SEC, es es contribuir a la transparencia de los países donde están estas empresas extractivas, sea en Estados Unidos o en el exterior. Como dijo el senador Richard Lugar, uno de los que respaldó el Acta, esta medida ayudará a los ciudadanos a que obliguen a sus gobiernos a responder por estos recursos valiosos y  que les digan la verdad sobre los dineros que están recibiendo. 

En Colombia, Perú y Chile hay un constante debate sobre si las multinacionales (muchas de ellas registradas en las bolsas de Estados Unidos) están informándole debidamente a los países acerca de sus negocios extractivos. Es muy difícil y costoso para los gobiernos vigilar si están declarando todo lo que sacan, pues requieren no sólo constatar qué sale de las bocas de mina, si no asegurarse que los precios que declaran son en realidad los precios de mercado. Sobre todo cuando hay multinacionales que, como la suiza Glencore, son extractoras y a la vez, compradoras de gran escala de minerales.

Por eso también será una medida de transparencia necesaria para que las miles de empresas multinacionales, grandes y pequeñas, realmente den cuenta de si están pagando debidamente los impuestos, regalías y demás cuotas. Los gobiernos podrán contrastar las cuentas presentadas ante la SEC contra los pagos hechos en el país. 

Otra decisión de antier de la SEC, sobre "los minerales del conflicto" que obliga a aquellas empresas que usen minerales decisivos en sus productos finales, que provengan de la República Democrática del Congo o de sus nueve países vecinos a reportarlo a la entidad y hacerlo público en sus páginas de Internet. Entre los minerales que se explotan en ese país están los que componen el famoso coltán (columbio-tantalita) que sirve para hacer piezas  en celulares y otros dispositivos electrónicos; el oro, la casiterita y la wolframita, que se usa para los blindajes.  Minero de oro del la costa colombiana. Foto de Observatorio Pacifico

Vean el discurso de la presidente de la Comisión, Mary Shapiro en el que explica que las empresas que le reportan y que usen estos minerales deben investigar si éstos financiaron o beneficiaron a grupos armados en la RDC o en las naciones vecinas. 

 El objetivo de la SEC de obligar a los compradores de minerales del conflicto en la RDC y vecinos es contribuir a detener la guerra y la consiguiente crisis humanitaria en esa región. Sería indéntico en Colombia. Por eso sería deseable que las autoridades colombianas consiguieran que esta última norma incluyera a los minerales que provienen del conflicto en nuestro país. Así podríamos saber quiénes están comprando mucho del oro y del coltán que aquí se explota ilegalmente y que financia a grupos armados colombianos. Como dijo con razón el ministro del Medio Ambiente, Frank Pearl hace poco: "la minería ilegal en Colombia es el nuevo narcotráfico". 

¿Cuándo aprenderemos?

Por: | 18 de julio de 2012

La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) terminó esta semana su tercer congreso con un voto de compromiso para llevar con transparencia la representación de sus pueblos y la defensa de su Compromiso de dirigentes indígenas andinos cosmovisión y su autodeterminación.

No cabríamos de la dicha si algo así concluyeran los presidentes andinos en alguna de sus múltiples cumbres.

Su ética política se define en cuatro puntos que dicen más que las horas de discursos televisados de nuestros mandatarios. 1. Defender la Madre Tierra. 2.El Buen Vivir como modelo de convivencia.3.El fortalecimiento cultural.4.La formación política para los nuevos liderazgos.

Ante un pensamiento lúcido como este se hace visible el tamaño de la crisis ética por la que atraviesa hoy la política. 

 

 

 

 

El idealismo Nasa

Por: | 16 de julio de 2012

 

Desde los tiempos bíblicos de David y Goliat, emociona cuando un pequeño desafía a un gigante. En el Nasa desmontan base policial caso de los indígenas Nasa que habitan en Cauca, al sur de Colombia, no es un gigante sino dos los desafiados. Con su idealismo quedo, su dignidad reposada por medio milenio de sufrimientos, los Nasa salieron a desmontar las bases de guerra de la policía.También salieron a buscar a las guerrillas de las Farc para desmontar sus puntos de ataque y decirles que se vayan de su territorio, que están cansados de esta guerra ajena, que el Estado dice pelear para protegerlos, y las guerrillas, para liberarlos.
"Si todos los recursos que el Gobierno está malgastando en mantener unas fuerzas armadas que solo traen devastación y muerte se destinaran, bajo el control y orientación autónoma de las comunidades para fortalecer nuestros planes de vida, una proporción mínima de lo que ahora solo causa dolor y miseria, bastaría para consolidar a la Guardia Indígena en este propósito. Ello impone una condición por la que venimos luchando desde hace más de 500 años: el respeto a nuestra autodeterminación", dijeron en un comunicado esta semana los Nasa. 
Para los que no están familiarizados, el pueblo originario Nasa no está improvisando. Lleva años diciendo, advirtiendo, que la paz no se alcanza con guerra; que cuando Ejército y Policía se instalan entre los suyos, los convierten en blanco de los cilindros explosivos de las Farc; y cuando las Farc meten a la fuerza guerrilleros vestidos de civil entre sus casas, se vuelven sospechosos a ojos del Estado.
Su única fuerza es la Guardia Indígena de miles de sus integrantes, armada de bastones y de paz, desarmada de fuego. Así, van en masa a un campamento guerrillero a arrebatarles a las Farc un secuestrado y han hecho mingas (trabajos colectivos) simultáneas para erradicar manualmente la coca. Son ellos quizás los únicos colombianos que han sabido enfrentar el narcotráfico con un discurso cultural potente.
“Si el gobierno con todo su armamento no ha podido controlar el territorio, lo tenemos que hacer nosotros", dijo Feliciano Valencia, el líder más notorio del movimiento de resistencia civil indígena, por decirlo más gráficamente, nuestro Gandhi. (Ver el video con su pensamiento)
Con esta frase da en el clavo: La guerra que se libra hoy en el territorio colombiano, a un gran costo en dinero, pero más doloroso aún, en vidas humanas, en sufrimiento y dolor de los soldados y policías que ponen el pecho, y de las miles de víctimas civiles, no está ganándose el territorio para la ley y la tranquilidad.
Tanto en el Cauca, como en las fronteras con Venezuela y con Ecuador, a donde acabo de estar, el Estado está en plena ofensiva contra las guerrillas y las bandas criminales. Pero, como me dijeron dos comandantes de policía y de ejército, casi con las misma palabras: por más batallas ganadas, no vamos La pobreza convive con la belleza en este rincon suroccidental de Colombia a conquistar el territorio de verdad si la gente no tiene fuentes de empleo y la pobreza sigue extrema. 
Se supone que la estrategia oficial de la "consolidación", incluye inversión social y apoyo al desarrollo, pero mientras se ve un soldado o un policía en cada cuadra, los médicos faltan, los trabajadores sociales escasean, y gente que entreviste que vive en una miseria que debería ser intolerable, me dijeron que aún no conocen a los funcionarios del orweliano Departamento de la Prosperidad Social.
Los Nasa están diciendo en voz alta lo que susurran miles de colombianos que están sintiendo la guerra entre sus casas. Es difícil que la mayoría que la ve en televisión y el alto gobierno que la conduce desde los escritorios, los escuche y los entienda. Pero su brega emociona porque es auténtica y valiente. Y lo más importante, porque nos traza una salida esperanzadora para empezar a enderezar este país, sin falsos triunfalismos: asumir una única postura ética contra la violencia y el delito, puede ser más poderoso para conseguir la paz que todos los cañones y las balas. 
  
 

 

 

 

Lo el que el dinero no puede comprar

Por: | 22 de junio de 2012

Es el título del libro de Michael Sandel, el profesor estadounidense y agudo pensador contemporáneo, Caratula libro Sandel que deberían leerse todos los políticos. La tesis de Sandel es que, ante el fracaso del socialismo,  en las últimas tres décadas, el capitalismo se expandió sin límites y pasamos de una economía de mercado a una sociedad de mercado. Así, el mercado define ya no sólo el valor de los bienes de consumo y de capital, si no todo aquello que valoramos, como la paternidad, la amistad, el coraje, la dignidad, el civismo.

Hemos visto recientemente voces de protesta como los Indignados, Occupy Wall Street en contra del salvamento que hicieron los gobiernos del gran capital financiero; en contra de la desigualdad, la injusticia, el desempleo, el abuso de los poderosos, dice Sandel, pero apunta que "sigue faltando en nuestra vida política un debate serio sobre el papel y el alcance de los mercados".

Sandel ofrece múltiples ejemplos de cómo se le ha puesto precio de compra y venta a casi todo.

Así, pusieron en el mercado la maternidad porque madres ajenas en India alquilan vientres por 6.250 dólares a mujeres occidentales ricas que no pueden tener hijos. Además, una ONG de Carolina del Norte le paga 300 dólares a drogadictas desesperadas para que se esterilicen y no tengan hijos. Esta organización alega que así evita que nazcan niños adictos. 

También monetizaron el derecho a participar en las sesiones del Congreso de Estados Unidos. Las firmas de cabildeo, que quieren incidir en una ley, le pagan a habitantes de la calle entre 15 y 20 dólares la hora para que hagan cola por varias horas y cuando van a entrar son reemplazados por los elegantes ejecutivos de las firmas, quienes copan todo el espacio que está reservado para los ciudadanos comunes quisieran participar en la sesiones legislativas. El servicio también existe para entrar a las sesiones abiertas de la Corte Suprema de Justicia.

Incluso ya existe la firma LineStanding.com que ofrece hacer la colas en el Congreso y en la que se pueden ver qué audiencias tendrán próximamente los senadores y pagar el "servicio" de hacer cola por Internet. Los habitantes de la calle agradecen el negocio pues les pagan el dinero que tanto les falta.

Los que pagan para entrar al Congreso no son los únicos que compran colarse en la fila. Por 39 dólares United Airlines le da prioridad a sus clientes para subirse a algunos vuelos, y esto incluye pasar de primero en la fila del punto de seguridad. En el aeropuerto de Luton en Londres colarse la fila es más barato: la gente que pague 3 libras puede pasar de primero el control de seguridad.

También se venden el acceso más rápido a la salud, pagando un extra para no tener que esperar que el médico te de la cita, y esto pasa incluso en la socialista China. Intermediarios compran las boletas de citas con los doctores en Beijing y las venden con una utilidad, en plena sala de espera. 

Y también, cuando el Papa fue a Estados Unidos, y la Iglesia Católica le repartió a sus parroquianos boletas para que entraran a sus misas, algunos de ellos vendieron los tiquetes hasta por 200 dólares a otros que estaban dispuestos a pagar por ver al Papa en persona.

Sandel se pregunta qué es lo que nos repugna de estas prácticas, y obtiene varias respuestas. La primera y más obvia es que amplían la brecha social entre pudientes y pobres. Si tienes dinero no sólo vives en una mejor casa y compras un mejor carro e incluso pagas mejor educación y salud, si no que además en aeropuertos, Congreso, misas, consultorios médicos o conciertos de rock al pobre le toca esperar en fila mil horas, relegado frente al poder del que compra. Y la mujer pobre que quiera y no pueda tener hijos no puede ni siquiera compartir su pena con una rica en la misma condición, porque esta última puede pagarse su maternidad. La marginalización de los pobres se vuelve general, extrema.

Pero hay otra razón que discute Sandel en su libro por la cual rechazamos instintivamente que todo esté a la venta. Y es la corrupción que sufre el bien tranzado cuando el mercado lo tasa en un valor menor (sólo dinero) del que socialmente le damos. Así, por ejemplo, alguien puede pagarle a otro para que lo acompañe, o para que le haga favores e incluso lo felicite el día del cumpleaños, y decir que se compró "un amigo". Pero realmente ese contratista no es un amigo porque la sociedad valora la amistad como un valor mayor, algo que no se puede comprar.

Al vender el derecho de los ciudadanos a influir en las leyes en el Congreso o en la Corte, al vender el derecho que da hacer la fila, al vender la capacidad reproductiva para tener o no tener hijos, se les resta valor a la política, a la justicia a la maternidad. Deberíamos preguntarnos si estamos consiguiendo que la gente sea más feliz, y la sociedad sea mejor, dejando que el mercado lo regule todo.

La gente que ha salido a protestar en todos los continentes en los últimos años siente de alguna manera que necesita un nuevo discurso ético porque el del mercado está creando una sociedad de privilegiados, y una sociedad que ha corrompido muchos de los valores que más aprecia. Además las democracias peligran porque ricos y pobres viven en mundos separados que no se tocan. Y los privilegiados que toman las decisiones sobre casi todo lo que afecta a la mayoría, ya ni siquiera tienen una idea de cómo es vivir allá en ese submundo.

"La democracia no necesita de la igualdad perfecta, pero sí requiere de ciudadanos que compartan una vida en común", dice Sandel al final de su libro. "Lo que importa es que gente con orígenes y posiciones sociales diferentes se encuentren, se topen a diario en el curso de la vida común. Así es que aprendemos a negociar y aceptar nuestra diferencias, y así llega a importarnos el bien común". 

Esta reflexión es aún más urgente en Colombia, donde las distancias sociales y económicas ya son obscenas, y pobres y ricos pueden pasarse una vida entera sin verse. Ademas en nuestro país, desde hace tiempo se mercantilizan valores intangibles: el deber cívico de votar, el concurso público para un puesto; la dignidad de una curul en el Congreso, los fallos de la justicia, la seguridad...

(Las citas son traducciones mías de "What Money Can't Buy, The moral limits of markets", de Michael Sandel, Farrar, Straus and Giroux, New York, 2012)

Desánimo

Por: | 26 de mayo de 2012

La última semana de noticias en Colombia desmoralizan al más optimista. Lo dejan a uno sin ganas de seguir escribiendo, ni denunciando, ni investigando: sin ganas de nada.  Revelan un país con una descompostura honda. El llanto de Sigifredo Lopez cuando lo liberaron
¿Cómo puede ser que no haya una protesta callejera, masiva, un cacerolazo airado, luego de que sin tener aún las pruebas suficientes, un fiscal resolviera capturar a Sigifredo López? Este es un sufrido ciudadano que se pasó siete años de su vida secuestrado por las Farc en la selva (del 2002 al 2009), y a quien le salvó la vida precisamente no ser del agrado de los desalmados guerrilleros que lo castigaron, separándolo de los otros doce diputados del Valle que fueron secuestrados con él (según se supo luego por el computador de Raúl Reyes, uno de los jefes máximos muertos por el gobierno). (Ver hermosa galería con la vida de sigifredo López en El Tiempo.com)
En un combate equivocado, donde dos grupos de las Farc se atacaron uno a otro, fueron asesinados los doce diputados que estaban juntos (2007) y por eso López salvó su vida. Ahora, sospecha la Fiscalía, que fue López quien le dio la información a la guerrilla para el secuestro de él y de sus colegas. Dice que tiene una grabación, un video borroso, un audio de una voz parecida… nada definitivo.
Los años de sufrimiento le deberían dar a Sigifredo López por lo menos el derecho de preservar su buen nombre y su libertad hasta tanto no se demuestre, sin duda alguna, si es en realidad culpable. ¿Cómo permitimos los colombianos que lo esposen, sin tener evidencias certeras? ¿Ver tanto dolor ya nos sacó callo, ya nada nos conmueve?

* * *
Esta semana también nos enteramos que alguien le robó el reloj al ex ministro Londoño, minutos después del atentado, cuando su cara herida aún chorreaba sangre. Londoño dijo que fue un paramédico que lo atendió que le pidió el reloj para cuidárselo. El paramédico defiende su honestidad a toda costa. Todo el episodio da vergüenza. ¿En qué clase de sociedad trastornada tiene un sobreviviente de una bomba que andarse cuidando además de un raponazo?

* * *

Y para culminar la semana, un sicario entró disparando a la casa del sindicalista Adolfo Devia y aunque le erró el tiro contra Devia, mató a su hermano e hirió a otros miembros de su familia. Un mes antes había sido asesinado Daniel Aguirre, presidente y fundador del Sindicato de Corteros de Caña (quienes habían hecho una larga huelga hace unos años) y dos meses atrás mataron al líder sindical de los trabajadores del transporte masivo de Cali.

Para conseguir la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el gobierno colombiano se comprometió a un plan de acción, que tenía como prioridad parar los asesinatos a sindicalistas. Sin embargo, en el primer año del plan de acción que se cumplió en abril pasado, fueron asesinados 28 sindicalistas, dos fueron desaparecidos y 500 habían recibido amenazas de muerte, según informó la Escuela Nacional Sindical. Desde 1986 hasta abril pasado iban 2.921 sindicalistas acribillados en Colombia.

¿Qué clase de democracia es la que sistemáticamente prohíbe, persigue, y mata a los trabajadores que se organizan para hacer valer sus derechos? ¿Y por qué las mayorías trabajadoras no se pronuncian?

Si después de todo lo que este país ha sufrido con el secuestro, no siente nada frente al abuso judicial contra un secuestrado; después de todo lo que ha  llorado por los atentados, corre a robar a las víctimas; después de toda la presión nacional e internacional para que cese la persecución a los sindicalistas, siguen matándolos impunemente, entonces uno pierde el aliento, y no le quedan ganas de volver a denunciar, ni de escribir; sin ganas de nada, en un país que ratos parece, como ha dicho tantas veces el escritor Fernando Vallejo, que no tiene composición.

Bombas de la paz

Por: | 18 de mayo de 2012

El sofisticado y miserable bombazo de antier contra el ex ministro Fernando Londoño Hoyos, hombre de derechas,abogado, periodista y empresario, es una poderosa señal de que en Colombia asustan más los vientos de paz que los de guerra. El atentado dejó dos muertos y herido a Londoño. Londoño hoyos después del atentado

En 1984, cuando Belisario Betancur se puso a negociar con las guerrillas, la resistencia violenta a una salida pacífica se hizo sentir dejando un reguero de víctimas en el Magdalena Medio y otras regiones del país. Entre 1989 y 1990, cuando nos alcanzamos a imaginar que Colombia podría estar en paz, pues con el anuncio de Constituyente, varios grupos guerrilleros y paramilitares dejaron las armas, los atentados a figuras políticas sobrepasaron todos los registros mundiales: tres candidatos presidenciales asesinados en una sola campaña, entre ellos, Luis Carlos Galán, que iba a ser el Presidente.

En 1998 y 1999, mientras el gobierno Pastrana intentaba convencer a las Farc y al ELN que dejaran las armas, éstas, el gobierno y el paramilitarismo elevaron la violencia a nuevas alturas del horror. Entre 1998 y 2002 hubo 914 masacres de civiles.

Y la única vez que Uribe habló de paz con las Farc, en un momento de optimismo, recién después de haber sido reelecto en 2006, otra bomba en instalaciones militares dejó la fugaz idea debajo de los escombros.

Ahora el presidente Santos puso la posibilidad otra vez sobre la mesa. Quizás pensó que por fin estábamos maduros para hacer una negociación que nos librara de manera rápida del fantasma de las Farc, y nos dejara ponernos a hacer un país en serio. Apoyó una reforma constitucional que le abre a las guerrillas una puerta posible de salida del conflicto y al país un marco legal para dejar atrás los pecados de la larga guerra si se firmara la paz. (Ver por qué). El día del atentado a Londoño este proyecto de norma estaba en sexto debate en el Congreso y le faltan dos. 

Se equivocó Santos. Todavía estamos en el mismo atolladero: intentar la paz en Colombia es lo mismo que sonar las trompetas de la batalla de atentados y terror. La revista Semana fotografi'o còmo quedò el carro de Londoño

El juego de los guerreros ya es claro. La cacareada inteligencia del Estado debería demostrar que ha progresado y descubrir pronto a los cerebros del ruin atentado. Le debemos esa justicia a las víctimas, pero también le debemos a los colombianos más sufridos darle un chance a una paz pronta.

Mal augurio

Por: | 11 de mayo de 2012

En este mismo blog celebré el anuncio de las Farc de que no volverían a secuestrar, como una evidencia sustantiva de voluntad de paz. Pero el pasado 28 de abril un frente de estas guerrillas colombianas Romeo Langlois- imagen de soitvsecuestró al periodista francés Romeo Langlois de la televisora France 24, y hoy, 13 días después aún no lo había liberado.

Después de unos días de confusión, las Farc aceptaron que lo tenía en su poder. Intentaron justificarse diciendo que el periodista vestía prendas militares y lo tomaron por combatiente, como prisionero de guerra. El periodista iba vestido de bluejeans y el casco y chaleco se los habían dado los militares con quienes había viajado para cubrir un operativo antinarcóticos al Caquetá al sur del país. Según los testigos, Langlois se quitó las prendas verde oliva, y les dijo a  los guerrilleros que era un civil y era periodista.

Se podría aceptar que las Farc se confundieron y por eso acabaron con el periodista en sus manos. Pero apenas supieron que era un periodista han debido soltarlo de inmediato, sin más. Lo que hicieron fue expedir un comunicado en el que dice que quien viaje con los militares no puede ser objetivo en su cobertura y por eso "creemos que lo mínimo que puede esperarse para la recuperación de su plena movilidad es la apertura de un amplio debate nacional e internacional sobre la libertad de informar".

Están del todo mal.

Mal porque después de haber prometido que no secuestraban más y de haber liberado secuestrados de hace doce años, habían despertado ilusiones a un país hastiado de guerra, de que realmente habían iniciado un camino de salida.

Mal porque quisieron justificar su error insistiendo el él. Así que en lugar de liberar al reportero de inmediato, resolvieron dejarlo preso y cuestionar por qué andaba con el Ejército, como intentando culpar a la víctima.

Mal porque están tan acostumbrados a secuestrar que no consideran un secuestro, “detener la movilidad” de Langlois, sabiendo que lo liberarán pronto.

Mal porque están poniendo en riesgo la vida de un reportero valeroso, quien además está herido, y que se ha jugado por contar lo que verdaderamente está pasando y por eso mismo tiene que viajar a zonas de guerra con la protección de la autoridad legítima de la fuerza pública.

Mal porque como guerrillas armadas que protegen actividades del narcotráfico, no tienen credibilidad alguna para convocar debates sobre libertad u objetividad de la prensa.

Mal porque con su acción, consiguen exactamente lo contrario. Menos periodistas colombianos o extranjeros se arriesgarán a meterse a contar lo que pasa en el conflicto armado en el campo colombiano.

Mal porque con su palabra de gelatina hacen cada día más difícil que una negociación rápida le ponga fin a una guerra que ha debido acabarse hace tiempos.

Mal augurio para un proceso de paz que apenas se empezaba a esbozar.

Imagen y realidad en Cartagena

Por: | 30 de abril de 2012

A los colombianos ahora les dio la convulsión nacionalista que suele venir después de que alguna noticia lava los trapos nacionales al sol de las naciones del mundo.

Varios dirigentes de Cartagena y del país han salido a decir que la farra de los once agentes secretos (y probablemente también diez militares, según informó The Washinton Post) que incluyó la llevada a sus cuartos hoteleros de por lo menos 21 Cartagena centro hsitoricoprostitutas en los días previos a la visita de Obama a la Cumbre de las Américas, le hizo mucho daño a la ciudad. "La prensa exageró cuando dijo que Cartagena nadaba en prostitutas", dijo uno, y otros que todo el esfuerzo de años para vender a La Heróica como destino turístico se había ido por el caño. (ver reporte de Semana.com al respecto).

!Cómo nos importa a los colombianos la imagen internacional! Lo curioso (o lo triste) es que nos angustia bastante menos la realidad. Por ejemplo que en Cartagena abunda la pobreza. Una medición de 2005 descubrió que 6 de cada 10 cartageneros estaban bajo la línea de pobreza, y de esos casi dos, estaban en la indigencia. (ver documento Banco de la República La Pobreza en Cartagena) Bajo el único buen gobierno que ha tenido Cartagena en décadas (entre 2006 y 2010), liderado por Judith Pinedo, la pobreza bajó 6 por ciento y 35.000 familias que estaban en la miseria, fueron cobijados por un programa de múltiples ayudas. Además, por fin les enseñaron a leer y a escribir a los 32.000 adultos analfabetos que tenía la ciudad de más de un millón de habitantes. 

Pero la pobreza de Cartagena aún es grande y la nueva alcaldía ya no parece tan centrada como la Tejedoras trenzasanterior en disminuirla. Además.uno de cada cinco cartageneros viene huyendo del sangriento conflicto armado, y con un coraje tremendo, y sin demasiada ayuda oficial, se han organizado en asociaciones solidarias como la Liga de Mujeres para salir adelante. El 46 por ciento de los que habitan en la ciudad vive por cuenta propia, lo que quiere decir que tiene un puesto de empanadas, o de dulces, o les teje trenzas en el pelo a las turistas.

Y hay niñas y niños con familias destrozadas por tanto sufrimiento que son empujados, a la postre, a la prostitución. Con el dinero de los extranjeros circulando en las narices de gente tan pobre, es difícil evitar que así suceda. 

Porque todos los esfuerzos por traer más y mejores turistas, por hacer que las giras de los grandes trasatlánticos paren en Cartagena han rendido sus frutos y han traído crecimiento. Esa Cartagena pobreriqueza reciente, sin embargo, baja poco hasta los ranchos de La Virgen, y casi nunca sube a los tugurios de La Popa.(foto a la izquierda)

Si en 2002 el más rico en Cartagena tenía un ingreso 84 veces el del más pobre, en 2005 este ingreso era ahora 176 veces mayor. El Gini (que va de cero a 1, donde 1 es la desigualdad total) pasó de 0,38 en 1995 a 0,45 en 2005. Es decir, más turismo, peor distribución de la riqueza. Una ciudad tan desigual, y llena de extranjeros buscando pagar por placer termina en turismo sexual bastante generalizado.

!Que bueno sería que un escándalo de éstos nos hiciera dar verguenza por lo mal que tratamos a nuestras colombianas! Que vernos retratados como sociedad en la prensa mundial nos llevara a pensar cómo una ciudad próspera y divina como Cartagena les podría abrir oportunidadades a sus muchachas de ser gerentes hoteleras, chefs o músicas. Pero no es lo que pasa. Simplemente, vemos las vestiduras rasgadas de siempre, y los lamentos de sirena sobre cuán injustamente nos trata la prensa internacional y cómo esa mala imagen nos daña los negocios.

 

 

El País

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