Blogs de Gente Ir a gente

La ambición canosa se tiñe de redes sociales

Por: | 27 de marzo de 2012

Madonna2Madonna podrá acusar o no la cincuentena en cuantos detalles quieran resaltar los tabloides del mundo entero, pero ninguno de ellos resulta tan sistémico como su desconexión de las redes sociales. El que no tenga una cuenta personal en Twitter a diferencia del resto de artistas de su calibre; el que su Facebook resulte tan quirúrgicamente corporativo; el que hasta ahora no haya existido una Madonna 2.0 en mundo que casi va por el 3.0 era más gravoso para su imagen de eterna lozanía que el más de medio siglo que ya lleva sobre sus espaldas (el sobrenombre de ambición canosa, por cierto, lo acuñó cariñosamente este periódico cuando, hace tres años y medio, la diva cumplió los 50).

Por eso quizá la parte más revolucionaria del lifting de identidad que está acompañando el lanzamiento de su duodécimo disco, MDNA, es que Louise Veronica Ciccone se haya dedicado a promocionar este nuevo trabajo exclusivamente por social media: ni un posado para una revista, ni una actuación en televisión, ni nada que no pase por esos grandes desconcidos que eran para ella las redes sociales. En los últimos tres días, ha publicado una entrevista en Facebook, ha hablado con sus seguidores en Twitter y ya se ha enfrentado con YouTube.

En estricta inversión del orden cronológico:

Lo de Twitter ocurrió ayer: a las cuatro de la mañana (hora peninsular española), la ambición rubia se puso al frente de la cuenta @MadonnaMDNADay a contestar cualquier mensaje etiquetado como #askmadonna. La entrevista -que se puede leer íntegra en la web Ask Madonna- resultó saludablemente aburrida, muy característica de alguien que no tiene una identidad propia en Twitter. De preguntas como "¿Te gustan las tostadas solas o con mantequilla?" (le gusta lo segundo), "¿Vas a escribir tu biografía?" (sí, pero ahora no) y "¿Dónde estás y qué llevas puesto?" (estaba en su salón y llevaba una camiseta que decía bitch club), infinitamente más descafeinado que, por ejemplo, las escandalosas respuestas que da Rihanna en Twitter.

Esto, un día después de que a YouTube se le entragantara el vídeo de Girl Gone Wild. El documento, un recuerdo en blanco en negro a sus provocativas actuaciones de los noventa, tiene unas cuantas muestras de sadomasoquismo homoerótico, culos, frotamientos de genitales masculinos y una mujer encadenada. Lo justo para que YouTube decidiera impedir que los menores de edad accedieran a él. Una polémica más, otro éxito publicitario más.

Lo de tener a Madonna en Twitter y riñéndose con YouTube sería histórico (y que aspen a su ejército de contables si no le está dando dividendos) si el sábado no hubiera dado ese pequeño paso para un internauta pero un gran paso para Madonna con el que se adentró en Facebook. Madge había decidido que la única entrevista que daba en persona se la hiciera Jimmy Fallon, presentador del que quizá sea el programa de mayor audiencia en estar perfectamente integrado con las redes sociales. La única condición era que no se retransmitiera por televisión, sino por su propia página en Facebook. En una muestra típica de lo faraónica que se pone esta señora cuando emite una declaración de intenciones, decidió grabarla en las oficinas de Facebook en Nueva York (porque nada muestra más el compromiso con tu público virtual que hablar desde las oficinas de una red social) y llevar una camiseta que decía Le freak (en referencia al meme de moda estos días).

La entrevista en sí dura una media hora y se distingue más bien poco de lo que hubiera hecho Madonna con Jimmy Fallon en cualquier otra plataforma. Para los no forofos, resulta mucho más interesante el comienzo, en el que Madonna irrumpe en las oficinas de Facebook y, sobre el murmullo general que se levanta entre los trabajadores de la red social, se escuchan cosas como: "Generalmente estas cosas guays solo pasan en Silicon Valley" o "¿Podemos poner esto en nuestros estados [de Facebook]?".

Es interesante porque resume perfectamente la presencia de Madonna en las redes sociales. Sí, ha llegado sin tener mucha idea ni mostrar mucho interés en ver cómo hacen las cosas los demás. Sí, la cosa tiene todo el tufillo de anhelo de juventud. Pero, sí, también tiene a Guy Oseary (una de las figuras del entretenimiento que más dinero invierte en tecnología y redes sociales) detrás para una campaña que, hasta ahora, está resultando de lo más sonada y está dando titulares con las marcas (YouTube, Twitter y Facebook en solo cuatro días) adecuadas. Hablemos de ella, si queremos, como un elefante que entra tarde y desesperadamente en una chatarrería. Pero hablamos de ella. Madonna ha llegado a las redes sociales. ¿Podemos poner esto en nuestros estados?

En la imagen anterior: Madonna sale de su gimnasio en Londres (CAMERA PRESS/John Ferguson/Cordon Press)

Hay 45 Comentarios

Estimado Luis:

Permítame que me presente. Soy ingeniero en informática y tengo 32 años.
 
Por mi profesión podría pensarse que soy un tecnófilo y que, como tal, abrazo las redes sociales. Nada más lejos de la realidad.
 
Nunca he usado una red social más allá de abrirme una cuenta para experimentar y poder opinar con conocimiento de causa, pues mi profesión me obliga a conocer estos asuntos (apañado iría si no). Experimentos que siempre he finiquitado a los tres meses, tiempo más que razonable para comprender la extraordinaria estupidez que hay tras Facebook, MySpace, Twitter, Tuenti y Google+ y otras memeces de menor calado pero igual tontura.
 
En mi día a día uso el e-mail y el móvil y le aseguro que me sobran. No necesito más ni lo quiero.
 
No tengo interés en cotillear la vida de los demás, en conocer sus opiniones sobre cualquier asunto (en este mundo todo el mundo opina sobre cualquier cosa, aunque la mayoría no sepa sobre casi nada), ni me interesan los chascarrillos, comentarios ingeniosos ni fotografías del personal (muy mal hechas, por cierto, porque pocos saben de fotografía).
 
No me interesan las bobadas de los "memes", ni tampoco ese inframundo en donde en cuestión de horas una subnormalidad se convierte en "trending topic" para desaparecer a los dos días. No me interesan las calenturas de la peña sobre asuntos banales, sobre fotos robadas a famosos ni la brutal demagogia barata que inunda las redes sociales. Tampoco tengo interés en ideas revolucionarias surgidas en pocas semanas, los linchamientos de la turba digital ni en apuntarme a la última moda tecnológica del momento, la metedura de pata del político de turno ni la reciente bobadita que triunfa entre la peña. Porque, no lo olvide, las redes sociales son sus usuarios y, mucho me temo, el nivel de desarrollo personal que tienen estos es más bien limitadito. Busque y compruebe la cantidad de anormales que hay en las redes sociales. Nueve de cada diez necesitan volver a estudiar la EGB (ahora ESO).
 
Le puedo decir que, cuando alguien me quiere enseñar fotos, contarme algo o tratar algún asunto conmigo, puede recurrir a mi e-mail. O llamarme, nos tomamos un café y me enseña y dice lo que me tenga que enseñar y decir.
 
Tengo amigos como los he tenido siempre. Pocos de confianza y algunos más de menos confianza. El resto colegas de profesión y conocidos. Ni he tenido, ni tengo ni tendré cien amigos. No se engañe, nadie los tiene, porque esos no son amigos, por mucho que la red social quiera convencerle de lo contrario.
 
En estos años he desarrollado y puesto a prueba una idea sobre las redes sociales: cuánto más tonta, más idiota, más inculta, más pobre emocionalmente, más falta de autoestima es una persona; cuanto más triste es su vida, cuánto más deja que desear como persona... mayor es su actividad en las redes sociales. Y lo digo a boca llena, porque es casi matemático.
 
Las personas emocionalmente maduras, que han alcanzado la individuación, formadas aunque sea en lo básico, responsables, con ideas firmes y un Norte bien definido en la vida, no necesitan las redes sociales para casi nada.
 
Por tanto, no se sienta usted raro ni viejo. En todo caso lo que no es usted es un inmaduro, ni un niñato de medio pelo, ni un pobre títere dependiente de la tecnología, ni un chiquilicuatre de mientes pobres que confunde la juventud con la inmadurez. Usted y yo estamos rodeados de lo que siempre hemos estado: de personas de baja estofa que no merecen mayor interés.
 
La diferencia es que antes tenían poca capacidad para difundir sus tonturas y ahora, gracias a esa caja de resonancia que son las redes sociales, han elevado su estupidez hasta un nivel que causa sordera.
 
Un saludo y siga así.

Pues, chaval, a mí me parece bastante bueno. Y leyendo a la izquierda sobre qué versa este blog, no entiendo muy bien por qué la gente se extraña del tema. Que Madonna, en su batalla por permanecer mirando cara a cara al resto de estrellas del Billboard Hot 100 (Bieber, Rihanna, etc) cuando les saca en algunos casos más de 30 años, no tenga Twitter es bastante extraño. Tanto que hasta ella misma se ha apresurado a subsanarlo. Otra cosa es que esté haciendo o no el ridículo, y por lo que leo aquí, me da la sensación de que no. En otro orden de cosas: ¿Julia Roberts? ¿Almodóvar? ¿Meryl fucking Streep?¿De verdad que alguien cree se trata de lo mismo?

Qué artículo tan grosero y lleno de maldad, no? Sin duda la envidia, la arrogancia, y el criticar por criticar, siguen siendo uno de los grandes defectos de este país, de España, quiero decir. Seguid, seguid así, que ya estamos viendo cómo va todo ;-)

Sí, amigos, parece que todo aquél que no esté en las redes sociales, no pertenece al mundo y, sobre todo, ya se le considera un viejo. Patético cuanto menos que una persona esté constantemente pendiente de su twitter o de otros, escribiendo sandeces en muchas ocasiones que no importan al personal. Yo al menos no necesito saber constantemente las chorradas que la mayoría de los twitteros escriben y tengo sólo 35, o quizá son demasiados?. Madonna no necesita esto, será perra vieja pero les da mil vueltas a las wannabies. Por cierto, artículo bastante malo señor moderno.

lo que hay que leer! pfff

Me parece que Tom C. Avedaño no se ha documentado muy bien para escribir este artículo. Para empezar, ¿qué mayor promoción para el lanzamiento de un disco que actuar en el intermedio de la Super Bowl?. La mayoría de las estrellas, sea cual sea su edad, no tienen twitter o disponen de una cuenta oficial que actualiza alguien a su servicio con noticias y fechas de conciertos y estrenos. La última actualización de la supuesta cuenta oficial de Meryl Streep en twitter data de diciembre de 2010 y se ha llevado un oscar hace unas semanas. Almodóvar, Julia Roberts, Brad Pitt, Angelina... no utilizan las redes sociales y siguen gustando y trabajando. Ayer salió su álbum a la venta y millones de estados de Facebook contenían la palabra Madonna y M.D.N.A, título de su último trabajo, ha sido varias veces TT mundial. ¿Para qué disponer de una cuenta en Twitter o Facebook si todo el mundo habla de ti sin pedirlo?.

El mundo no gira alrededor de las eres sociales. En la Aldea Global , parte de las redes sociales, por ejemplo twitter, serian lo que los chismes y cotilleos a un pequeño pueblo.

Lo lamentable es que del disco no dice ni mu... Madonna no tiene la edad de Rihanna, eso está claro y por lo tanto no es hija de las redes sociales (ya fue hija en su momento de la MTV). Pero vamos que sacar de ahí un artículo sobre su relación con facebook y demás me parece bastante descafeinado, amén de notarse a leguas que al autor no le gusta mucho Madonna. Lo de la Ambición canosa me parece realmente patético y bastante peyorativo que queréis que os diga...

Tranquilos que los que estamos vivos solo tenemos que dejar que el tiempo pase a ver como llegamos a los 50... Madonna fue una precursora y una adelantada a su tiempo

madona es mu guarra

Madonna está en declive, eso está claro. Mis amigos más jóvenes (tengo 32) la detestan (pero adoran a Gaga, lo cual tampoco es muy indicativo de por dónde van los tiros en la industria musical) por vieja y por pesada. Porque pertenece a otra generación, vamos. O a otras tantas, como se quiera. Si lo quiere arreglar tweeteando, que lo intente, pero una red social no es una máquina del tiempo.

posteado ELLA nada oficialmente, quería decir

Indestructible: el Facebook de Madonna llevara tiempo, igual que alguna cuenta en Twitter más o menos asociada realmente a ella, pero el asunto es que hasta ahora nunca había posteado nada oficialmente

"la ambición canosa" clap ,clap ,clap aplauso a la originalidad.. ( léase con ironía)

Vaya gilipollada.

Sin twitter, sin facebook, y sin tuenti...todo es mucho mejor

Pues a mí la conversación de twitter me ha parecido de lo más divertida, con un punto de ironía y mala leche que ya quisieran otras "popstars" que escriben en twitter hasta cuando van al water. Yo prefiero que Madonna haga esto de vez en cuanto, pero no de continuo, perdería todo el halo de misterio. Y por cierto el Facebook de Madonna lleva muchísimo tiempo, no es nuevo.

Ya puestos, se te ha olvidado la nueva aplicación gratuíta para iPad, iPhone y Android que acaba de sacar

http://mobileroadie.com/apps/Madonna

Ya puestos, se te ha olvidado la nueva aplicación gratuíta para iPad, iPhone y Android que acaba de sacar

http://mobileroadie.com/apps/Madonna

Si vas a escribir un artículo sobre Madonna, por lo menos aprende a escribir su nombre correctamente: MADONNA LOUISE VERONICA CICCONE. Por si no lo sabes, aún después de todo este tiempo, Madonna es SU verdadero nombre. Vaya periodistas los de España.

Que los años le pegan duro y se queda fuera del mundo juvenil. Y eso que tiene una hija adolescente que por cierto ayudan mucho a la hora de conectarse con las nuevas tecnologías (Tengo 60 años, móvil, mi propia laptop y facebook y mail pero no twitter porque no le encuentro lo útil)

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Tuitología

Sobre el blog

Un blog sobre las ansiedades, ínfulas, confesiones y caprichos diarios que comparten las personalidades públicas en redes sociales. Lo más llamativo del mundo visto por los famosos, lo más delirante de los famosos vistos por el mundo y todo sobre ese insólito punto en el que ambos fenómenos se entrecruzan.

Sobre el autor

Tom C. Avendaño

es periodista. Se hace un lío con el país al que pertenece, si España o Estados Unidos, y suele resolverlo declarándose ciudadano de las redes sociales. Lo de los intereses lo tiene más claro: investigar cuánto dice la cultura popular sobre el mundo en que vivimos.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal