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Gwyneth Paltrow enciende el debate racial gracias a un tuit imprudente

Por: | 07 de junio de 2012

 Jay gwyneth
Gwyneth Paltrow junto a Jay Z, durante un concierto de Beyoncé. / CORDON PRESS

Ese numeroso sector demográfico de Estados Unidos que tiene como hobby ocasional el odiar a Gwyneth Paltrow por el motivo que sea (por pija, por desconectada, por pizpireta o por todo esto a la vez) ya tiene un motivo más para hacer sangre con la imagen de la actriz. Un tuit, para más señas:

Su enlace lleva a una foto tomada en París el viernes pasado, cuando Paltrow se subió al escenario de un concierto de sus amigos hip-hoperos Kanye West y Jay Z. Pero la foto es lo de menos. Lo que en realidad ha escandalizado a un número no pequeño de americanos es la primera parte del aparentemente incomprensible mensaje. Una palabra, de hecho: Ni**as. La palabra-N.

Una traducción aproximada del mensaje sería "Negratas en París de verdad" (el resto son nombres de los presentes), pero eso no haría justicia a la magnitud del asunto: ni**as es la versión autocensurada de niggas, que a su vez es la versión coloquial de niggers. Más que su signifcado literal de negrata, es un símbolo similar a la esvástica en el mundo entero o al águila imperial en las banderas de España: en EE UU se asocia a la esclavitud en el siglo XIX y al racismo institucional en el XX tan dolorosamente cercano que lo más que puede aspirar un blanco es llamarla la palabra con N (the N-word).

Más que desaparecer, la palabra está cobrando otro signifcado desde los 90, cuando los medios de comunicación descubrieron la usaba la comunidad negra para referirse uno a otros como apelativo informal y callejero. Desde entonces, la norma no escrita es que los negros pueden usarla; los blancos, no.

Y ahí apareció Gwyneth, la blanquísima Gwyneth, usándola como si nada. Los medios de cultura popular estadounidenses se desencajaron. El titular Gwyneth Paltrow tuitea la palabra con N empezó a aparecer por todas partes. ¿Estaba llamando negratas a los hip-hoperos? O, lo que es infinitamente más ofensivo, ¿se estaba incluyendo en el colectivo para hacerse la guay?

La tormenta comenzó a arreciar de inmediato. El L.A. Times  escribió que la reacción más inmediata es de rechazo. The Atlantic Wire sentenció que la expresión era algo que "alguien como Gwyneth Paltrow no debería usar". Newsone aseveró que "hay que obligar a Paltrow a presentar sus disculpar ante las personas negras que se hayan sentido ofendiadas porque una mujer blanca llame a otros negros a su alrededor por la palabra con N".

Pero mientras crecía la repulsa hacia la insensibilidad racial de Paltrow, al asunto empezaron a brotarle circunstancias atenuantes. Su amigo, el cantante y compositor The Dream (autor del Umbrella de Rihanna, el Single Ladies de Beyoncé o el Baby de Justin Bieber), tuiteó a un seguidor al día siguiente: "Para tu información, siento la confusión: tuiteé ni**as in paris for real desde el teléfono de Gwen. Es culpa mía. Fue una putada. Por favor perdonadlo!".

Y un día después, la propia Gwyneth aclaró lo más obvio a otro seguidor que tuiteó sobre el tema: "Espera un momento. ¡Es el título de la canción!". De la canción Ni**as in Paris, que de hecho está en el último disco de Kanye y Jay Z, Watch the Throne. Escrita así, como manda la corrección política estadounidense, camuflada entre dos asteriscos.

O sea, que entre la difamación y Paltrow había dos pasos: primero, que por lo visto ella no lo escribió, sino un amigo negro. Y luego, el tuit resultó no ser "Negratas en París de verdad", sino "Ni**as in Paris de verdad". Y, en todo caso, la palabra no estaba escrita, solo censurada.

Pero nigger, como casi todos los símbolos que están prohibidos, tiene una presencia demasiado poderosa. El debate continúa aún hoy por otros derroteros, si bien infinitamente más interesantes: ya no es cuestión de si Gwyneth es o no racista o directamente tonta, ahora se está hablando del uso de la palabra y de si este ha cambiado con su omnipresencia en la cultura negra.

Lo cual resulta fascinante, ya que es raro que alguien se anime a cuestionar el status quo del término. La web Ebony, por ejemplo, sigue censurando su uso en boca de un blanco pero lo ha hecho en un tratado cuando menos interesante sobre la integración de culturas blanca y negra. El creador de la discográfica Def Jam, el magnate Russell Simmons, ha salido en defensa de Paltrow porque las circunstancias eran las correctas.

Pocas veces han buscado motivos para justificar que un blanco diga nigger. Pocas veces hemos visto a una celebridad de piel negra explicar, tan abiertamente, lo que contó The Dream en una retahíla de tuits: "Nigga no tiene ningún poder sobre mí. Una palabra tiene significado cuando se reacciona ante ella. He visto a gente no usar esa palabra en su vida y resultar ser los más racistas del mundo. El contexto lo es todo".

En este sentido, es posible que Gwyneth Paltrow haya hecho, sin querer, un pequeño servicio social.

Hay 35 Comentarios

"..ya no es cuestión de si Gwyneth es o no racista o directamente tonta..." guau! no sé cual será el CI de la señora Paltrow pero llamarla tonta por tuitear el título de una canción... Podemos saber su CI señor Avendaño?Poniendome a su altura he d suponer q no muy elevado ya q escribe semejante chorrada de columna hablando de semejante tontería de tema. Con la de temas interesantes q hay para hablar y Usted desperdicia espacio en El Pais y nuestro tiempo hablando de una más de las estúpidas e hipócritas polémicas de Twitter... (una gran fuente para esta basura de pseudoperiodismo tan de moda hoy en día para nuestra desgracia...)

Usted querrá decir "ha escandalizado a un número no pequeño de estadounidenses" (no americanos) ¿verdad?
Atentamente.

Los negros americanos se llaman "niggas" entre ellos. Es como nuestro "tío" o "colega". La palabra solo es ofensiva, cuando su intención expresa es la de ofender. Hacer polémica con semejante twit es un solemne memez, más aún cuando en realidad es el título de una canción de sus dos amigos negros. Ignorancia y ganas de escandalizarse, rasgos típicos del internauta moderno.

Todo tan complejo, tan doloroso, tan miserable, y damos valor a tontadas de máximo nivel. Cómo nos sorprendemos después si resulta imposible armonizar nuestras individuales existencias para que este camino sea lo más plácido posible?

http://casaquerida.com/2012/06/05/espana-desengrasada/

¿En directo? No estoy de acuerdo. "For real" significa algo así como "en serio" o quizás "genuino". Dicho esto, Paltrow es tela de tonta, pero no parece que estuviera insultando a nadie. Hay medios de comunicación que están a la busca y captura del nuevo "escándalo" y se les vé el plumero. Y hay gente que, de tan PC que es, se han vuelto bastante facciosos. Una última pregunta: considerando cómo el Rap trata a la mujer con sus mensajes, nunca dejará de sorprenderme cómo hay mujeres, especialmente las que van de hips y de liberales y tal como aquí la amiga, a las que les guste tanto y sean tan amiguitas de esa peña.

Señor periodista... lo ha hecho en un tratado cuando menos interesante... Querrá usté decir CUANTO menos.

Cuanto más, cuanto menos...

La "political correctness" será la tumba de nuestras libertades.

Simplemente, es un guiño a "Un Americano en París"... "Unos negratas por parís"... hecho por negros.
Hay que dejarse de tonterías, que bastante mal está ya la gente. Dios, siempre hay alguien para ofenderse por cualquier cosa.

la traducción sería: negratas en París en directo! (ya que se trata de una canción...)

Solo se refería al título de una canción de Jay-Z y Kanye West, que por cierto repitieron once veces seguidas sobre el escenario de París batiendo su propio récord.

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Tuitología

Sobre el blog

Un blog sobre las ansiedades, ínfulas, confesiones y caprichos diarios que comparten las personalidades públicas en redes sociales. Lo más llamativo del mundo visto por los famosos, lo más delirante de los famosos vistos por el mundo y todo sobre ese insólito punto en el que ambos fenómenos se entrecruzan.

Sobre el autor

Tom C. Avendaño

es periodista. Se hace un lío con el país al que pertenece, si España o Estados Unidos, y suele resolverlo declarándose ciudadano de las redes sociales. Lo de los intereses lo tiene más claro: investigar cuánto dice la cultura popular sobre el mundo en que vivimos.

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