Blogs de Gente Ir a gente

"¿Por qué tanto pánico por un huracán?"

Por: | 31 de octubre de 2012

 

Ricky gervais
El cómico Ricky Gervais. / GTRES
Ser una personalidad pública en Estados Unidos tiene una serie de obligaciones muy distintas a las que se le pueden exigir a un homólogo europeo. Aquí todo lo que haga un actor más allá de interpretar un papel delante de una cámara o sobre un escenario puede y suele tener peor prensa que en un país en el que se espera que un famoso utilice para bien su capacidad de unir comunidades. 

Aquí los actores que se pronuncian de izquierdas o derechas suelen ser recibidos con críticas sistemáticas por haberse salido, valga la redundancia, de su papel. Allí no se concibe una campaña electoral, por poner un ejemplo cercano, sin el apoyo de una cara conocida. Clint Eastwood puede cerrar, con mayor o menor tino, una convención republicana sin que a nadie se le ocurra cuestionar qué pinta Harry el Sucio pronunciándose en política. Y Lena Dunham puede trollear la sensbilidad conservadora con un anuncio de apoyo a Obama en el que compara la primera vez que se vota con la primera vez que se mantienen relaciones sexuales. En España, por el motivo que sea, somos más de que nuestros ídolos no intelectuales nos dejen en paz.

Por este motivo ha sorprendido tan poco esta semana que el elenco de famosos estadounidenses, así en general, haya decidido tuitear aunque fueran obviedades sobre la llegada del huracán Sandy. Más que personalidades aprovechándose de un acontecimiento que poco tenía que ver con ellos para hacerse notar (que también), la avalancha de mensajes publicados por famosos bien lejanos a las verdaderas consecuencias del huracán se ha percibido como un uso responsable de la capacidad que tiene esta gente de captar la atención del público aunque fuera para decir, como resultó siendo en la mayoría de los casos, solo que se tuviera cuidado porque se avecinaba una tormenta.

Y precisamente porque ese acuerdo tácito entre público y famosos está bastante claro y delimitado, resulta interesante ver los (pocos) tuits que han han levantado pequeñas polémicas. Porque, en algún caso, delatan la torpeza del famoso en cuestión; pero, en otros, también la histeria con la que suele reaccionar el público cuando un mensaje se sale del a línea oficial durante un acontecimiento de gran envergadura. El caso más sangrante ha sido el de Lindsay Lohan.

Esta actriz pasa por aparentar ser un poco descerebrada. Ha sido capaz de convertir un juicio por conducir ebria hace siete años en un alambicado drama legal que la ha llevado a la cárcel en repetidas ocasiones, tornando lo que entonces era una exitosa carrera como ídolo infantil en una parodia del estereotipo de famosa que ha perdido, juergas, broncas y drogas medante, el control sobre su vida.

Quizá porque sabía cuánto iba a dar que hablar, quizá porque geniunamente desconocía lo que estaba afectando a la primera potencia mundial, su consejo de cara a Sandy fue decir: "¿Por qué todo el mundo ha entrado en pánico por un huracán? (Voy a llamarlo Sally) ¡Dejad de proyectar tanta negatividad! Pensad en positivo". Pocas horas más tarde, el metro de Nueva York estaba inundado y millones de estadounidenses estaban capeando, literlamente, el temporal refugiados en sus casas mientras los árboles, andamios y postes telefónicos caían a su alrededor.

Podríamos decir que este caso es 100% torpeza tuitera y 0% histeria colectiva.

El caso de Joan Collins es diferente. La actriz de 79 años, famosa sobre todo por su papel en Dinastía en los ochenta y consumada tuitera, llamó la atención por sus bromas cuando Sandy ya estaba provocando destrozos en los Estados al sur de Nueva York. Del "Esto es un verdadero estado de emergencia... ¡Starbucks está cerrado!" al ya mítico "La verdadera catástrofe es que Bloomingdale's esté cerrado hoy. ¿Y dónde se supone que tiene que ir una chica de compras durante un huracán?", hizo gala de una perspectiva local chirriante en un medio como Twitter. Compensó, eso sí, la subsiguiente letanía de tuits con la que narró el paso de Sandy no ya como famosa, sino como ciudadana.

Este podríamos dejarlo en un 50% torpeza de la tuitera y otro 50% reacción exagerada de los usuarios.

Ricky Gervais se caracteriza por ser un tipo que disfruta haciendo bromas cuando nadie más está pensando en reírse. Esta fórmula le ha traicionado pocas veces y, en esta ocasión su "Esta tal 'Sandy' que está todo el rato en la tele y está arrasando la costa Este entera, voy a dar por hecho que es una Kardashian, ¿no?" solo es una excepción si se le echa mucha imaginación. Sí, hubo un cierto malestar entre los que lo leyeron. No, no tenía razón de ser.

0% torpeza tuitera, 100% falta de sentido del humor en el caso Gervais. Y en general, por el hecho de que, entre cientos de tuits, solo haya uno contundentemente chirriante, habría que darle un notable alto a toda la experiencia.

Hay 2 Comentarios

Porque es un huracan! :)

Yo creo que el pánico desorbitado es a raíz de las elecciones. Siempre es bueno desviar la atención, sobre todo cuando no estas haciendo las cosas bien ;) jeje

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Tuitología

Sobre el blog

Un blog sobre las ansiedades, ínfulas, confesiones y caprichos diarios que comparten las personalidades públicas en redes sociales. Lo más llamativo del mundo visto por los famosos, lo más delirante de los famosos vistos por el mundo y todo sobre ese insólito punto en el que ambos fenómenos se entrecruzan.

Sobre el autor

Tom C. Avendaño

es periodista. Se hace un lío con el país al que pertenece, si España o Estados Unidos, y suele resolverlo declarándose ciudadano de las redes sociales. Lo de los intereses lo tiene más claro: investigar cuánto dice la cultura popular sobre el mundo en que vivimos.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal