TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Parejas

Por: | 17 de enero de 2019

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Hap Collins y Leonard Pine, protagonistas de las tres temporadas de Hap y Leonard, (Amazon) son un ejemplo más de esa predilección de los escritores y guionistas por las extrañas parejas. Se unen así a una larga tradición que en literatura se remonta a El Quijote, y en el mundo audiovisual cuenta ya con inolvidables personajes, desde Martin Hart y Rustin "Rust" Cohle de la primera temporada de True Detective o Karl Roebuck y Elise Wasserman de The Tunnel, a los estupendos Pascual y Teo, de la española Matadero, por citar solo algunos ejemplos.
Son parejas que en ocasiones desfacen entuertos y, otras, los facen. Hap y Leonard alcanzan la síntesis: en la primera -y mejor- temporada generan el drama en un pueblo de Texas al buscar desesperadamente el escondido botín de un atraco a un banco. La codicia les llevará a extrañas alianzas y a bordear el abismo. En la segunda, en lugar de generar el caos resolverán un caso terrible de un asesino en serie de niños. En la tercera, y también al resolver un caso de un secuestro, se encontrarán cara a cara con esa institución norteamericana que es el Ku Klux Kan, lo que tiene su aquel pues Leonard (Michael K. Williams, un extraordinario actor negro que nos deslumbró en The Wire) no solo es afroamericano, en la serie es un homosexual sin complejos ni cordones sanitarios, que diría cualquier dirigente del PP.
Un sureño, negro y homosexual tiene todos los boletos de la rifa del linchamiento. Si, además, resulta que participó en la guerra de Vietnam y es republicano, el caos lo lleva en sí mismo, lo que se proyecta en unos sarcásticos y excelentes diálogos con su compañero (James Purefoy), blanco, objetor de conciencia y enamoradizo declarado mientras recorren los siempres sorprendentes paisajes de la América profunda acompañados de unos excelentes secundarios. La notable serie está basada en los personajes del mismo nombre creados por el novelista Joe R. Landsdale. Lamentablemente nadie se acordó de la madre de todas las parejas policiales: la de la Benemérita.

Blanco y en botella

Por: | 16 de enero de 2019

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Escuchar al candidato del PP a presidir la Junta de Andalucía decir que "hay quienes intentan desestabilizar el nuevo gobierno antes incluso de que se conforme. Y a aquellos que lo intentan es preciso recordarles que fomentar la crispación y la división social, aparte de una grave irresponsabilidad, va en contra de los principios de concordia y libertad consagrados en la Constitución y en nuestro Estatuto de Autonomía" se puede considerar o como una boutade o como un ejercicio del cinismo considerado como una de las bellas artes. Que un destacado dirigente del PP denuncie intentos de desestabilización, de fomentar la crispación o de concordia y libertad cuando estamos leyendo estos días los pagos al chófer de los Bárcenas para que tratara de conseguir los documentos que presuntamente inculpaban a la cúpula del partido, es un sarcasmo que hasta Sheldon Cooper lo pillaría. Quizá ha llegado el momento de incluir al exministro de Interior Fernández Díaz en el Libro de los Récords como candidato al premio de la indignidad.
Escuchar a su socio en la investidura andaluza, el líder autonómico del protofascista Vox, que "no se puede permitir que haya una kale borroka en la puerta del Parlamento", en referencia a la concentración feminista en defensa de sus derechos, es lo que es: la burda y demagógica manipulación de la realidad, algo que al parecer no es tan infrecuente en determinados sectores financieros y políticos españoles tan proclives a mentir descaradamente.
Escuchar hace unos días al presidente del BBVA, Francisco González, declarar que no sabía nada de los ilegales encargos de su banco al excomisario Villarejo para, poco después, escuchar las conversaciones de dicho presunto delincuente policial con uno de los responsables que le contrató, quien le confiesa que cada 10 o 15 días tiene que informar al presidente de la entidad de lo que va consiguiendo el citado Villarejo, define el nivel ético de quien presidió el segundo banco más importante de España. Y aquí conviene recordar algo del pasado.
El 12 de febrero de 2005 se incendió en unas extrañas circunstancias la Torre Windsor en Madrid. En abril de ese mismo año, EL PAÍS publicaba que "Los soportes documentales sobre una autoría al Grupo FG, que la Fiscalía Anticorrupción pidió a la auditora Deloitte justo un día antes del incendio del edificio Windsor de Madrid, se quemaron en el siniestro, según la respuesta de Deloitte al fiscal encargado del caso. Su presidente, Carlos González, confirmó que la documentación se perdió en el incendio y que de la misma no existe copia al haber transcurrido los más de cinco años que la auditora está obligada a conservarlos. La Fiscalía solicitó estos documentos en la investigación abierta por la venta de FG Valores a Merrill Lynch". Y añadía: "Dentro de las diligencias abiertas el pasado enero a FG Valores, (sociedad fundada por el presidente del BBVA Francisco González y vendida a Merrill Lynch en 1996) Anticorrupción reclamó a Deloitte que le enviase los "soportes documentales" de una auditoría realizada por la firma de Arthur Andersen -con la que Deloitte se fusionó después- al Grupo FG en 1994". Aquí un castizo diría eso de "blanco y en botella". Y en eso estamos.

 

 

Cambalache

Por: | 11 de enero de 2019

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Visto lo visto en el panorama político nacional lo propio sería actualizar la letra de Cambalache, el tango de Enrique Santos Discépolo, y aplicar al siglo XXI lo que en él se dice del XX. Cuando Pablo Casado afirma en Santander sin inmutarse que "ayer el Partido Popular demostró que es el único partido que está en el centro y puede pactar a la derecha y a la izquierda", refiriéndose a los pactos con Vox y Ciudadanos en Andalucía, caben dos interpretaciones: o se ha tomado algo que causa alteraciones profundas en la percepción de la realidad del consumidor o, como diría el tango, "¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!".
Se puede jugar al escondite, como hace Ciudadanos con Vox, incluso al un, dos, tres, al escondite inglés, que es más charming, como diría el cura Aguirre, lo que no se puede ocultar es que han conseguido la vicepresidencia de la Junta de Andalucía y cinco consejerías gracias al apoyo de Vox, por mucho que considere Albert Rivera "papel mojado" los acuerdos de los protofascistas con el PP. También lo explica Santos Discépolo: " Vivimos revolcaos/ en un merengue/ y en un mismo lodo/ todos manoseaos...".
Claro que también se puede amenazar con el apocalipsis, como hace Torra a los diputados de ERC y PDeCAT si no siguen disciplinadamente las consignas del prófugo de Waterloo. Lo sorprendente de la amenaza es que advierte que de no seguirlas "habrá una crisis de Gobierno en el ejecutivo catalán". ¿Pero es qué hay un Gobierno en Cataluña? La pregunta idiota es ¿qué ha hecho el Govern por el bienestar de los catalanes?, incluso se puede ser más sintético: ¿qué ha hecho el Govern? La única crisis verosimil del Govern sería la ponerse a trabajar en lugar de recorrer calles, plazas, estudios y platós con ese punto de autosatisfacción tan propio de los que saben van a alcanzar el cuarto de hora de fama warholiano. "¡Hoy resulta que es lo mismo/ ser derecho que traidor!../ ¡Ignorante, sabio o chorro,/ generoso o estafador!", nos dice nuestro visionario particular.
La guinda la ha puesto el excomisario Villarejo: si no eres uno de los 4.000 investigados ilegalmente a cuenta del BBVA no eres nadie, te pongas como te pongas. "¡Cualquiera es un señor!/ ¡Cualquiera es un ladrón!". Y en eso estamos.

El buenismo y las hienas

Por: | 04 de enero de 2019

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Hasta ahora sabíamos que los partidos políticos anteponen sus intereses a los de la ciudadanía. ¿Un ejemplo?: el veto del Senado -con mayoría del PP- a unos Presupuestos Generales del Estado que tenían previsto aumentar en 6.000 millones de euros los gastos sociales. Ahora sabemos que hay partidos políticos en los que sus dirigentes anteponen sus fobias e intereses personales a los de su partido y, por supuesto, a los de la ciudadanía. Es el caso de los protofascistas de Vox exigiendo la anulación de las medidas en la lucha contra la violencia de género en Andalucía, una exigencia encabezada por el exjuez Francisco Serrano, su líder andaluz, inhabilitado para ejercer como tal por la denuncia de una mujer al haber cambiado el régimen de visitas del menor establecido por otro juzgado. Inhabilitación que motivó el que abriera un bufete  en Sevilla especializado en Derecho de familia. De momento prefieren defender el rencor personal de su líder. Y un dato: seguro que Vox ya tiene dos votos en Pamplona, los de los magistrados que han ratificado la libertad provisional de los de La Manada.
Menos mal que ese otro gran estadista remasterizado que es Pablo Casado lo tiene claro: "No vamos a permitir que la izquierda ponga cordones sanitarios cuando ellos están cenando con los terroristas de ETA en Nochebuena y están pactando con los que quieren destruir España", por mas que hasta la fecha los que más han hecho por saquear a España sea el Partido Popular. ¿Unidad?, sí. ¿Saqueo?, también.
Y una pregunta idiota: si prevaricar es "delinquir un funcionario público por faltar a sabiendas o por ignorancia inexcusable a las obligaciones y deberes de su cargo" y rebeldía es "la desobediencia de una orden o el incumplimiento de una obligación", ¿por qué no está Mariano Rajoy y su Gobierno en la cárcel si como sentenció por unanimidad el Tribunal Constitucional el Gobierno del PP vulneró la Ley Fundamental al no someterse al control de las Cortes durante los más de diez meses en los que estuvo en funciones, desde que se convocaron las elecciones de 2015 hasta que el dirigente conservador volvió a ser investido en octubre de 2016? ¿No es rebeldía vulnerar la Constitución? Si tienen alguna duda lo pueden preguntar en Cataluña.
Y la guinda: el otrora candidato de la Falange Auténtica a las elecciones de 1993 y 1994 y en la actualidad Prior del Valle de los Caídos, el benedictino Santiago Cantera, no autoriza el acceso al Gobierno para la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco. Vale, puede ser que esté en su derecho como también lo está el Gobierno para eliminar de un plumazo los casi dos millones de euros que cuesta el mantenimiento de ese horroroso monumento a la gloria de un golpista. 1.836.325,33 euros para ser precisos, sufragados con cargo al presupuesto del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional contenido anualmente en la Sección 25 de la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Lo puede mantener el Prior y la familia Franco. A ver si ya dejamos de lado tanto buenismo institucional en un territorio repleto de hienas.

La fuga

Por: | 03 de enero de 2019

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De Ben Stiller sabíamos que era un estupendo actor de comedias además de un gran aficionado al tenis (se le suele ver en Wimbledon). Ahora también sabemos, después de ver los ocho capítulos de la espléndida Fuga en Dannemora (Movistar Series), que es un excelente productor y director dramático.
Cierto es que la serie venía avalada por dos guionistas de postín, Brett Johnson y Michael Tolkin, vinculados a la producción de otra serie extraordinaria, Ray Donovan, por mas que en su sexta y actual temporada se les está yendo de las manos, o de la olla. En todo caso, una buena serie necesita una buena historia, una producción acorde con la historia, una dirección sin fisuras y unos intérpretes que potencien lo narrado. Fuga... supera ampliamente todos los requisitos.
Dos asesinos cumplen su condena en la cárcel de Dannemora, en el condado de Clinton del Estado de Nueva York. Pretenden fugarse de la prisión para lo que necesitan la ayuda de la supervisora de la satrería del centro que se encargará de suministrarle las herramientas imprescindibles. Es el trío protagonista que en este caso demuestran un talento impresionante: Benicio del Toro, Paul Dano y una Patricia Arquette tan irreconocible como genial. Pocas veces una serie ha reunido tanta calidad en sus interpretaciones. Y en el caso del puertorriqueño es de justicia señalar que quien le descubrió para el cine fue el visionario Bigas Luna en Huevos de oro, en la que ya interpretaba un papel de macarra que después sería casi una constante en su filmografía.
La serie está basada en hechos reales. La grandeza del cine, y en ocasiones de la televisión, es que la recreación de la realidad aporta un cúmulo de detalles, desde los decorados y el paisaje hasta la interpretación, que la enriquecen. Con una sobria realización con un ritmo pausado en sus primeros capítulos que se agiliza en los tres últimos y unos diálogos que recuerdan a los Cohen de Fargo, Fuga en Dannemora es una de las mejores series de la temporada.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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