TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

De aquí y de allá

Por: | 14 de junio de 2021

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Días intensos, apasionados. En la Plaza de Colón han decidido dividir a la ciudadanía en gente de bien (ellos) y gente maligna (el resto). ¿Para qué darle más vueltas al asunto? Las sutilezas y complejidades es de antipatriotas. Claro que antes de saber quienes son los buenos y quienes los malos, tuvimos que comprobar en esa especie de Marina Le Pen de andar por casa su analfabetismo constitucional. Afirmó que si el Rey firmaba los indultos le harían cómplice de tal desaguisado: "La Constitución obliga al Rey a “expedir los decretos” del Gobierno (artículo 62.f) y en concreto a “ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley” (62.i). Y que la ley, la del indulto de 1870 (la 175 de 24/6/1870), establece que su concesión compete al Gobierno: “Se hará” por decreto “en Consejo de Ministros” (artículo 30). Cuestionar el deber de firma del jefe del Estado, presionarlo para que actuase ilegalmente, es, ese sí, empeño contrario a la Constitución", explica hoy Xavier Vidal-Folch en su artículoen EL PAÍS "A los de Colón". Da igual, lo importante es el titular de los informativos.
Y no deja de resultar curioso ese afán constitucionalista de los de Colón cuando el PP lleva más de dos años chantajeando la renovación del Consejo General del Poder Judicial, o cuando los de Vox anhelan desde su fundación en dinamitarla para ahorrarse las Autonomías y poder vender lofts a diestro y siniestro sin esa molestia burocrática de titulaciones. Claro que la no renovación de la cúpula judicial tiene sus estupendas contrapartidas: el pasado 26 de mayo se publicaba que el Tribunal Supremo se opone a indultar a los 12 líderes independentistas a los que condenó por su participación en el procés. El tribunal que les juzgó ha emitido ya su informe, en el que rechaza por unanimidad conceder un indulto total o parcial a los dirigentes secesionistas condenados por sedición, malversación o desobediencia, al no apreciar razones de justicia, equidad y utilidad pública que justificaran la concesión de la medida de gracia.
Tiempo atrás, el 15 de septiembre de 1993, EL PAÍS publicaba que "la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo se pronunció ayer -por cinco votos a favor y tres en contra- a favor del indulto al ex teniente coronel golpista Antonio Tejero Molina, pese a reconocer que no existen razones de justicia que hagan necesaria la medida y admitir que Tejero es reincidente y no está arrepentido". Es el "Cambalache" de Enrique Santos Discepolo.
Y ya que se habla de indultos, algunos números: según datos recopilados por la Fundación Civio, José María Aznar concedió 5.956 indultos en sus casi ocho años de Gobierno, una media de 2,07 al día. En el tiempo que estuvo gobernando Zapatero, concedió 3.417 indultos: 1,23 al día. Rajoy, por su parte, firmó un total de 962: 0,4 al día. Naturalmente, había de todo: militares golpistas, banqueros delincuentes, mossos d'Esquadra torturadores... Decididamente éste es un país de gentes malignas.

"Parot", el fin de una doctrina controvertida

Por: | 02 de junio de 2021

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En 2013 la Gran Sala del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos decidió definitivamente que la aplicación de la llamada "doctrina Parot" con carácter retroactivo vulneraba el Convenio de Derechos Humanos, enmendando las resoluciones de los tribunales españoles. Ello supuso la excarcelación de cerca de 100 condenados, la mayoría de ellos por delitos de terrorismo, y de algunos presos comunes con delitos graves. La puesta en libertad de estos presos es el arranque de la serie "Parot", una coproducción de TVE, Viacom y Amazon que se ha programado primero en la plataforma digital.
La serie se centra en los presos comunes excarcelados, mayoritariamente condenados por violaciones, obviando a los condenados por terrorismo, y más concretamente en la sofisticada y cruel venganza de uno de ellos, el aristócrata Haro (Iván Massagué), a una de sus víctimas, la inspectora de policía Isabel Mora (Adriana Ugarte). 10 capítulos creados por Pilar Nadal, coguionista de una historia que toma partido decididamente por la estupefacción social que supuso la derogación de la doctrina Parot por mas que del inicial desconcierto se pasa al elemental concepto del "ojo por ojo": varios de los excarcelados son asesinados de forma similar a lo que lo fueron sus víctimas.
"Parot" es interesante y bien realizada. Para ello cuenta con un elenco sólido y funcional con, entre otros, Javier Albalá, Antonio Dechent, Patricia Vico y una siempre excelente Blanca Portillo. Naturalmente las cerca de 10 horas de trama exigen tocar otras cuestiones colaterales, por ejemplo el sensacionalista afán de las televisiones por incrementar la audiencia a costa de transgredir la privacidad individual: todo vale si con ello se aumenta el número de espectadores, lo que también vulnera los Derechos Humanos pero se permite sin mas.

Patrioterismo

Por: | 31 de mayo de 2021

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"La mejor liga del mundo" es como suelen calificar una buena parte de los comentaristas deportivos a la liga de fútbol española. Naturalmente es una frase sin la menor justificación salvo el de un patrioterismo de andar por casa entremezclado con los derechos de retransmisión de las respectivas cadenas de televisión. Todo vale si sirve para satisfacción del consejo de administración o de los espectadores. Luego viene la realidad: la pasada final de la Champions Ligue tuvo en dos equipos británicos a sus protagonistas. No importa, seguimos siendo la mejor liga de fútbol del mundo, porque sí.
El canal Teledeporte, por su parte, retransmitió el Campeonato Europeo de Atletismo por Naciones en el que, naturalmente, participa España. En este caso, al patrioterismo de los comentaristas se une a una delirante confusión entre la realidad y el deseo. Es casi hasta entrañable escucharles como animan a nuestros/as atletas al comienzo de sus carreras, como van creando unas expectativas positivas, generalmente falsas, sobre sus esfuerzos. Si toman la primera curva del tartán en un buen lugar, se desatan las loas, o si están a punto de iniciar su primer salto las alabanzas surgen en cascada. Naturalmente, como indica el sentido común, aquella primera curva en buena posición suele finalizar en un quinto o sexto lugar, y el saltador o la saltadora, lo mismo.
España no es una potencia europea en atletismo. Es un hecho y lo cierto es que tampoco es una ofensa. Hay individualidades deportivas extraordinarias, incluso en deportes de equipo, pero eso tampoco debería de ser motivo de orgullo patrio. Convendría valorar en su justa medida los éxitos de los profesionales con talento en lugar de dejar rienda suelta a un nacionalismo trasnochado que, como bien señaló José Luis Cuerda en su día: "El nacionalismo, en el mejor de los casos, es infantilismo y en el peor, nacionalsocialismo".

El rock and roll

Por: | 18 de mayo de 2021

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La reemisión de "Gay Mercader, el gran Mercader del rock and roll", de la serie "Imprescindibles", en La 2 de TVE, demostró un par de cosas: que la serie de programas incluídos en ese título es uno de los escasos productos culturales nacionales de calidad y que el rock and roll, como tantas otras actividades, estimuló un acercamiento a los hábitos de las sociedades democráticas más desarrolladas y consolidadas.
Que Gay Mercader es el responsable en gran medida de esa normalización social parece indiscutible. Un promotor musical que trajo a nuestro país a 3.400 artistas internacionales, que se endeudó con el primer concierto de los Rolling en Barcelona, en junio de 1976, básicamente por las trabas administrativas y policiales de un país cuyas autoridades aún no habían digerido la muerte de Franco, da la razón a su amiga Patti Smith cuando explicaba que el rock internacional, como el Guernica, no llegaría a España hasta la muerte del dictador. Después vinieron, gracias a Gay, Iggy Pop, Bob Marley, Dylan, AC/DC, o The Cure, entre otros muchos.
Eran tiempos grises y confusos, sobre todo con muchos grises en la calle, tiempos en los que, por ejemplo, el promotor tuvo que darle 1.000 pesetas al portero de noche de un hotel de lujo de Barcelona para que dejara de pedirles el libro de familia a Jagger y Richards y a las dos groupies con las que se presentaron después del concierto. Tiempos en los que los Beatles eran "los escarabajos" y que, al parecer, según las confesiones muy posteriores a su presentación en Las Ventas, media España estuvo en aquel concierto que no llenó la plaza de toros. Tiempos en los que una estrella como Sting tuvo el detalle de devolverle al promotor medio millón de dólares al tener que cambiar a un espacio con menos aforo su concierto en Madrid por decisiones de última hora de los responsables del Metropolitano y del estadio del Rayo Vallecano.
Este amante de la naturaleza y los animales que vive en una masía espléndida en el Gironés, que confiesa que "mi vida ha sido sexo, drogas y Rock and Roll y, a más, a cantidades ingentes", por extraño que parezca, es uno de los mayores responsables de que España, afortunadamente, no sea tan diferente.

"Devils": sobre los especuladores financieros

Por: | 14 de abril de 2021

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Hay delincuentes, delincuentes de guante blanco y especuladores financieros. De estos últimos tratan los diez capítulos de "Devils" (Movistar +), una serie basada en la novela de Guido Maria Brera Diavoli, situada en el Londres de 2011 y en la que se muestran las maniobras financieras en la oscuridad de las cúpulas directivas de los bancos de inversión en las que solo priman la rentabilidad inmediata y en las que sobran los escrúpulos. Son tiempos de la gran resaca de la crisis económica de 2008, la de las "subprime", territorio abonado para los grandes estafadores.
El gran capo del NYL Investiment Bank, un Patrick Dempsey que colgó su bata médica para reconventirse en el malvado de la serie, ficha para su banco a Massimo Ruggero, un bróker despiadado y ambicioso que solo aspira a incrementar su poder y su fortuna, aplicado discípulo de su consejero delegado. La muerte de su exesposa y el presunto suicidio de un directivo trastocan sus planes. Necesitará la ayuda de una hacker (Laia Costa) para superar sus problemas.
"Devils" conjuga el desvelamiento de las luchas en la jungla financiera, los ataques al euro y a las economías más frágiles de la Unión Europea, con una tortuosa historia de amor que, en este caso, nunca triunfa. Nueve guionistas para una serie permite un cierto caos narrativo aunque nunca llega a desbocarse.
Sin llegar a la excelencia de largometrajes como "Margin Call", o documentales como "Inside Job, la serie mantiene una cierto interés al analizar uno los grandes fraudes de la década y del que apenas se tiene noticias de ingresos en prisión de sus mayores responsables, aunque sí de sus cuantiosas, casi obscenas, indemnizaciones por despido. Siglo XXI: también cambalache.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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