TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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Dispuestos a todo por ganar

Por: | 15 de julio de 2011

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Cuando empieza la segunda gran operación de tráfico en el ecuador del mes de julio, todo parece indicar que algunos hechos comienzan a aclararse: don Francisco Camps ha sido procesado por la cuestión de los trajes regalados por la trama Gürtel; doña Aída Nízar y su señora madre se han reconciliado con Jorge Javier Vázquez, presentador de "Supervivientes"; doña Rebekah Brooks ha dimitido de su cargo de consejera delegada de News International, el grupo de prensa europeo de Rupert Murdoch y el PP reivindica una campaña limpia a la vez que equipara el "caso Faisán" con el "caso Roldán".

De don Francisco Camps poco se puede añadir a lo que hace tiempo dicta el sentido común: ha mentido durante dos años negando el que aceptara regalos de la trama corruptora, pese a ello ha ganado las últimas elecciones autonómicas y tendrá que depositar una fianza de 55.000 euros para cubrir las posibles responsabilidades civiles del juicio. De imputado a procesado y de la poltrona al banquillo por culpa de las amistades del alma peligrosas. Sólo cabe preguntarle a los miembros del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana cómo explican el procesamiento del president y otros tres altos cargos de la Generalitat y del PP por el mismo asunto y con las mismas pruebas que les llevaron a sobreseerlo en su día, decisión revocada or el Tribunal Supremo.

De doña Aída Nízar, de su madre y de Jorge Javier Vázquez poco más se puede añadir al afán de Telecinco por arrasar en las audiencias, lo que, efectivamente, volvieron a conseguir con más de 3.600.000 espectadores en la noche del jueves. La reconciliación del presentador con la madre y la hija tuvo el mismo tufo que casi todo lo que produce y exhibe la cadena: huele a cartón piedra, a falsas apariencias. Lo importante es el share.

Algo similar pasa con el PP. Eso justifica frases lapidarias como la pronunciada por Núñez Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia sin descomponer la figura: "Si gana Rajoy se acabará la crisis" o el deseo de que la campaña electoral sea limpia mientras no pasa ni un día sin que se pida la cabeza de Rubalcaba. Tienen la fórmula mágica que anhelan todas las potencias mundiales pero no pueden el dejar de dar leña diariamente al candidato rival. Unos están dispuestos a todo por aumentar la audiencia y los otros, por ganar las elecciones.

De la audiencia al talento

Por: | 14 de julio de 2011

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Supervivientes. Ultima hora (Telecinco): 3.057.000 espectadores. Sálvame diario (Telecinco): 2.674.000 espectadores. Son los datos de la audiencia de ayer, miércoles. La cadena berlusconiana ha encontrado una fórmula mágica para enganchar a la ciudadanía: cualquier atisbo de inteligencia o de capacidad crítica es rechazada con la misma energía y pasión con las que se rechazan entre sí Nacho Polo y Víctor Sandoval. Guerra a muerte al sentido común.

A la televisión durante años la llamaron en nuestro país "la caja tonta". Con la aparición de las cadenas privadas, generalistas o de pago, dejó de llamarse así. Hoy, muchos años después, comenzamos a añorar la época de "la caja tonta" y no tanto por su encorsetada programación, su censura previa y sus oficialistas telediarios como por un lujo extraordinario e imposible en los tiempos de la libre competencia: la nula importancia de las audiencias. La 1 y la 2 eran las únicas cadenas. El que un programa se viera mucho o poco no influía para nada en la programación. Es verdad que la dictadura es el régimen político más siniestro de todos, y el franquismo lo era pese al Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia, pero la dictadura del mercado comienza a alcanzar cotas tan amargas y desalentadoras como en los peores tiempos.

 Porque el fin de ser los más vistos justifica cualquier medio que se utilice. Los insultos, las broncas, el estirar un tema completamente menor durante días, semanas o meses (el ejemplo más claro es la ya citada relación entre Víctor Sandoval y su marido Nacho Polo, una pareja enfrascada en un divorcio -como tantas otras- que sin embargo se ha convertido en el leit-motiv de los programas estelares de la cadena durante más de ocho meses), los desplantes de Belén Esteban, llamada insistentemente por la cadena "princesa del pueblo", que ayer trató de explicar el por qué la Agencia Tributaria le abrió un expediente por el impago continuado durante años del IRPF, por un monto total de 300.000 euros, explicación poco convincente pese a leer el papel que le habían dado sus abogados.

En fin, que son tiempos duros para unas (a la "princesa del pueblo" hay que añadir los malos momentos que están pasando sus grandes enemigas María José Campanario y su señora madre por haber sido condenadas a 23 meses de cárcel por intento de fraude y estafa a la Seguridad Social) y tiempos excelentes para Telecinco y sus arrasadoras audiencias en base a la dureza vital de las primeras. Y no nos olvidemos de Aída Nízar y ese plano de la dama, mostrado con reiteración y alevosía, metiéndose los dedos en la boca para intentar vomitar cuando le enfocaba la cámara de Supervivientes, peculiar demostración del infierno que está viviendo la vallisoletana.

Una información positiva, incluso agradable: ya se conocen las nominaciones de los premios Emmy de televisión (el equivalente a los Oscar en cine) que se fallarán el próximo 18 de septiembre en Los Ángeles. Mad Men, 19 candidaturas. Boadwalk Empire, 18 candidaturas. Modern Family, 17 candidaturas. Hay que reconocer que el mercado también reconoce al talento.

Delirios y esquizofrenias

Por: | 13 de julio de 2011

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Son días de consternación y mudanza. Mourinho desde Los Ángeles pide un delantero centro más. José Bono desde la poltrona de la presidencia del Congreso dice estar hasta los huevos. El informático de Forever Young, la tienda favorita del president Camps, explica que le mandaron manipular todas las referencias del president y cambiarlas a nombre de El Bigotes (parece una comedia italiana de los 60, con Totó y Tognazzi) y Teddy Bautista presenta su dimisión al frente de la SGAE por el embrollo jurídico en el que se encuentra metida la sociedad y él mismo.

Y como el río baja revuelto, el PP consigue que se apruebe por unanimidad la desaparición del canon digital, lo que cronológicamente no va a ser posible en esta legislatura. Las populares señorías tampoco parecen tener mucha prisa pues no presentaron una alternativa que resarza a los creadores de los hipotéticamente desaparecidos ingresos por el canon. Se vota que desaparezca algo y se propone un debate sin fecha. Vale. Lo que no vale, o vale menos desde un punto de vista democrático, es que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, llame a Rodríguez Zapatero "presidente en funciones". Tiene tanta ansia de llegar al poder, ha pedido tantas veces elecciones anticipadas que, en un síntoma de delirio, considera que el presidente ya ha perdido unas elecciones que aún no se han celebrado. O delira o cree que ya es él el presidente in pectore. En cualquier caso no respeta las reglas del juego democrático.

 Y llegamos una vez más a los trajes del señor Camps que, por cierto, con ese punto peterpanesco que al parecer tiene, los elige en una tienda-sastrería que se llama en castellano "Siempre joven". Ahora la defensa del president acepta la posibilidad de que, efectivamente, existieran trajes regalados (el receptor de los mismos y máxima autoridad de la Comunitat Valenciana lleva dos años negándolo) pero no fueron dádivas al president Camps, no, se los habían regalado al presidente del Partido Popular de Valencia, es decir, al señor Camps. Del delirio de Rajoy a la esquizofrenia de Camps y su doble personalidad: a ratos, president de la Generalitat y, a ratos, presidente del PP. El matiz no es menor: como máximo funcionario de la Comunitat, recibir regalos sería tipificado como delito. Como presidente del PP, recibir regalos solo demostraría que lleva dos años mintiendo a todo el mundo.

 

Un mundo irrespirable

Por: | 12 de julio de 2011

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Contemplar los informativos es como formar parte de una coctelera que se agita bruscamente, con un añadido inquietante: todos los ingredientes son negativos. Si uno solo tuviera como referencia vital lo que muestra la pequeña pantalla, la vida sería irrespirable. Veamos parte de lo que nos han contado en las últimas 24 horas.

José Ortega Cano sale del hospital donde ha permanecido más de mes y medio como consecuencia de las heridas de un accidente de tráfico en el que perdió la vida un trabajador. Según los informes medico-policiales, el torero casi triplicaba la tasa permitida de alcohol en la sangre, y según los informes de los peritos, su vehículo chocó frontalmente con el que conducía Carlos Parra al invadir el carril contrario. Pues bien, el torero salió del hospital como en sus mejores tardes: entre aplausos y muestras de cariño de las docenas de espectadores. Podía haber salido tranquilamente por cualquier otra puerta, incluso en una ambulancia, pero no se sabe si por indicaciones de su defensa o por un ego desmedido, buscó el homenaje de los mirones. En un instante, el presunto homicida se convirtió en el héroe. Las asociaciones de víctimas de tráfico han puesto el grito en el cielo, y con razón.

El presidente de la Comunitat Valenciana Francisco Camps se niega a hablar del asunto de los trajes que le regaló la cúpula del caso Gürtel pese a que la actualidad -comienza a decidir el Tribunal Superior de Justicia de Valencia si se debe sentar en el banquillo de los acusados, o no- lo justificaba plenamente. Alegó, más o menos, que España pasaba por una situación económica muy difícil y que no eran momentos de hablar de esas pequeñas cosas. Impecable Camps en su desfachatez aunque no tanto como la que en su día mostró su compañero de partido Carlos Fabra, procesado en diversas causas, que alegó que su triunfo en las urnas equivalía a una absolución de sus presuntos delitos. "No se fijen en los detalles prosaicos y adelanten las elecciones generales: !!Queremos ganar ya!!". Ese podría ser el eslogan del Partido Popular.

Los informativos explican también la ausencia absoluta de moral profesional de buena parte del grupo Murdoch (del que, por cierto, José María Aznar es uno de sus componentes del consejo de administración). Todo vale con tal de poder influir en las decisiones políticas que le permitan incrementar su fortuna. Es una carrera entre lo correcto y la codicia. Han sido capaces de sobornar policías, contratar a delincuentes, todo antes que renunciar a informaciones con las que chantajear al poder político o vender más ejemplares. También supimos que Berlusconi ha tenido que pagar más de 500 millones de euros a Mondadori porque en el origen de su irresistible ascensión como grupo multimedia había sobornado a un juez. Lo indignante de todo esto es que los más corruptores y los más corruptos se creen los más listos.

Y la guinda que corona el pastel de las últimas 24 horas: la jerarquía eclesiástica, una vez más, está en boca de todos los ciudadanos de buena fe aunque no por su espíritu de solidaridad ni por su concepto evangélico de la misericordia, no, lo está por haber utilizado dos artículos de la Ley y el Reglamento Hipotecario para inscribir como propios miles de inmuebles y fincas en toda España que no le pertenecían.

 

Aída Nízar y Rubalcaba

Por: | 11 de julio de 2011

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La televisión andaluza informaba el pasado fin de semana de la imposición a Juan Marsé de la Medalla de Oro de la Universidad de Almería, en un sencillo y discreto acto con la presencia de varios amigos del escritor (Manuel Vicent, Manuel Gutiérrez Aragón Enrique Vila-Matas) y de su familia, bajo la presidencia del rector Pedro Molina. Marsé opina que el oficio del escritor, o su empeño, no es otro que el de tratar de "poner orden al caos", exactamente lo contrario de Telecinco que con su Gala de Supervivientes y su Sálvame de luxe, aporta desorden y confusión al caos.

Por otra parte, todos los informativos televisivos informaron ampliamente sobre la dimisión de sus cargos de Alfredo Pérez Rubalcaba al ser proclamado candidato presidencial socialista en las próximas elecciones generales. Ni que decir tiene que fueron los programas de Telecinco los que arrasaron en las audiencias. Sociólogos habrá, ahora o en el futuro, que analicen los gustos audiovisuales de la ciudadanía.

La bronca a tres bandas entre Aída Nízar, la madre de Aída Nízar y Jorge Javier Vázquez rompió todos los moldes de la programación. En los momentos álgidos, la audiencia superó ampliamente los tres millones de espectadores pese a ser en un horario nocturno tardío. La insoportable dama vallisoletana y su señora madre, curtidas en mil batallas y y con una coraza por la que parece que les resbala todo, encontraron en el presentador de Sálvame y Supervivientes, un rival duro de roer y capaz de aguantar la inaguantable labia de madre e hija. Naturalmente, desde una posición tabernaria, maleducada, y, al parecer, del gusto del pueblo llano y sencillo pues cada vez que el presentador arremetía contra las de Valladolid, el público aplaudía y la audiencia subía. La cadena, por su parte, emitía una y otra vez en todos sus programas del corazón las secuencias más explosivas de la bronca, siempre con un tono previo como de reproche y dignidad. Su justificación podría ser la de "vamos a emitir una y otra vez estas desagradables imágenes pero lo hacemos por nuestro deber de informar a los espectadores".

Por supuesto la primera víctima de tanta confusión fue Rubalcaba. De haberse producido su dimisión y posterior candidatura a la presidencia en tiempos menos revueltos, es probable que se hubiera hablado más de ello. Su primer discurso en el acto de presentación de su carrera hacia la Presidencia del Gobierno tuvo cierto atractivo pues reivindicó una moderada socialdemocracia que, curiosamente, se distanciaba de la política que hasta el momento aplicaba Zapatero, secretario general de los socialistas. Dicho de otra manera: mucho ha cambiado la orientación de la política de los socialistas para que una serie de objetivos moderadamente socialdemócratas haga parecer a quien los propone un radical de izquierdas.

 

 

Un maldito embrollo

Por: | 06 de julio de 2011

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Hace ya tiempo que la pretendida objetividad de las informaciones de la prensa ha pasado a mejor vida. Ciertamente, la objetividad pura no existe, ni existió, pero desde hace muchos años en España la tan citada objetividad es una mera ensoñación. La mezcla de intereses de grupo o personales con ideologías definidas y, al parecer, excluyentes, han convertido a los medios de comunicación, o a una buena parte de ellos, en militantes mas que en informadores.

Si como muestra vale un botón, no hay más que fijarse en el tratamiento dado al primer capítulo de la serie 11-M: todos los diarios digitales y los de papel adscritos a la extrema derecha han informado que dicho estreno fue un fracaso. Es su particular manera de entender las cifras de la audiencia (más de 2.200.000 espectadores) a la vez que mantener el racial sostenella y no enmendalla sobre la autoría de los brutales atentados. Si como piensa la caverna mediática aún no está del todo claro quienes fueron los responsables directos o indirectos de los hechos del 11 de marzo, no se puede apoyar una serie basada en los datos del sumario y del juicio que centran exclusivamente la autoría en un grupo de fanáticos islamistas. Todo antes que reconocer lo que no interesa.

 Los informativos de todas las cadenas han abierto sus espacios con informaciones sobre el turbio asunto de la SGAE, la SDAE y Microgénesis. Las reacciones ante la detención de la cúpula de las citades sociedades han cubierto, prácticamente, todo el abanico de posibilidades: desde la ambigua actitud de la recién elegida junta directiva con respecto a Teddy Bautista, máximo responsable de la sociedad-madre, la SGAE, hasta un brindis de varios autores o internautas ante la sede de la entidad, sin olvidarnos del oportunismo del PP en su ataque directo a Rubalcaba aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. En todo el embrollo judicial hay un par de cosas incuestionables y evidentes: la SGAE, con o sin razón, es una de las empresas con peor imagen de todas las existentes. Faltaba la guinda que coronara el tinglado, y esa guinda llegó con la actuación judicial. Otra posible repercusión es la modificación del canon digital. El PP ya anunció que llevará al Congreso una petición en ese sentido. Es un canon defendido por la SGAE, atacado por los internautas pero que afecta no sólo a la tan mencionada SGAE sino a todas las sociedades que gestionan los derechos de autor. Lo dicho: un maldito embrollo con unos cuantos "listos" detrás que, al parecer, se lo llevaban crudo.

Un último dato para terminar. Christine Lagarde, la primera mujer que dirige el Fondo Monetario Internacional, percibirá unos ingresos de 381.000 euros al año. Bien. Rodrigo Rato, José Luis Olivas y Francisco Verdú, los tres ejecutivos de mayor rango de Bankia, percibirán unos ingresos diez veces superiores a los de Lagarde. Así es España, señora.

Un día infame

Por: | 05 de julio de 2011

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La audiencia fue generosa con la primera entrega -de un total de dos- de la serie que reconstruye el mayor atentado de la historia de España, el que se realizó el 11 de marzo de de 2004. Siete años después, más de 2.200.000 espectadores siguieron en Telecinco las malditas andanzas de un grupo de fanáticos terroristas islamistas que dejaron tras de si 192 muertos y más de 2.000 heridos. Sólo fue superada por Los misterios de Laura, en la 1. Daniel C. Torallas es el director de 11-M, y lo cierto es que ha conseguido mucho más de lo que se esperaba.

En primer lugar, y creo que es lo más extraordinario, consiguió que ninguna de las asociaciones de víctimas implicadas en el terrible atentado discrepara o protestara por la realización de la serie. A nadie se le escapa que el recuerdo de aquellos hechos encuentra en los directamente afectados, o en sus entornos familiares, una hipersensibilidad legítima y justificada. Pues bien, no hubo ningún reproche y eso habla muy bien del tratamiento en el guión y en la realización de la narración de los acontecimientos.

En segundo lugar, consecuencia de lo anterior, la dirección fue excelente y los medios puestos a disposición de la serie suficientes sino generosos. Bien es cierto que ya en el tratamiento previo, en el guión de la historia que se quería contar, se huía del sensacionalismo, del regodeo en la barbarie, y ello resulta más extraordinario en una cadena que si de algo puede ser tildada es, precisamente, de sensacionalista (ahí están sus interminables y reiterativas tardes de broncas tabernarias y en absoluto salvadoras).

En resumen: 11-M es una excelente reconstrucción de un día infame en la vida de España, un día que conviene no olvidar en sus detalles para comprender aún mejor las indignantes reacciones del Gobierno de Aznar en los días posteriores al atentado, sus desesperados intentos de manipulación de los hechos y la bochornosa actitud de la prensa escrita más reaccionaria que siete años después de aquel 11 de marzo mantienen la desinformación y la tergiversación como esencia de su manual de estilo periodístico. No se pierdan mañana el segundo y último capítulo de la serie.

Una visita fugaz

Por: | 03 de julio de 2011

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La visita de Hillary Clinton a España tuvo toda la pinta de ser un pequeño tributo de el Imperio hacia una de sus colonias. Un largo viaje, con cambio de horario incluido, para estar cinco horas en Madrid. Una visita fugaz cubierta por todos los informativos en la que se entrevistó con el Rey, Rodríguez Zapatero, Trinidad Jiménez y Mariano Rajoy. No visitó unos grandes almacenes de puro milagro.

Visto desde fuera, y a tenor de las declaraciones públicas de la Secretario de Estado, todo fue un puro trámite de cortesía. Unas cuantas palabras de apoyo -en realidad, un compendio de vulgaridades asignificativas sobre las reformas económicas, Afganistán, Libia y Siria- y un par de contrariedades: Obama no visitará España y no está claro que EE.UU acabe pagando la limpieza de Palomares pese a ser los únicos responsables de la contaminación de plutonio que padecen aquellas tierras desde enero de 1966. No conviene pagar porque sentaría un desagradable precedente. Quizás la solución definitiva del problema fuera la de no contaminar, así no habría que discutir los pagos de la limpieza.

La 2, por su parte, emitió en la noche del viernes otra de sus joyitas documentales, dedicada en esta ocasión a un escultor genial, Juan Muñoz, muerto en Ibiza en 2001 a los 48 años de edad. Los documentales cada vez se convierten más en un género imprescindible para preservar la memoria colectiva presente e histórica. A vuelapluma recordamos ahora los que se dedicaron al arquitecto Pei, al dibujante Enrique Herreros, a Pilar Miró, a Cunqueiro y, ahora, a Juan Muñoz. Con programas como los citados se justifica sobradamente la existencia de cadenas de televisión públicas. Es seguro que sus niveles de audiencia no son apabullantes pero también lo es que sin ellos nuestra cultura, las raíces de lo próximo, el quehacer de nuestros creadores, no quedarían conservadas para el futuro.

Adeu Buenafuente

Por: | 01 de julio de 2011

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La noticia más relevante del pasado jueves dentro de una televisión infrecuente, extraordinaria, fue la despedida del programa nocturno Buenafuente (La sexta). Siete años después de su programación en cadenas generalistas nacionales (primero en Antena 3 y luego en La sexta), el humorista Andreu Buenafuente cierra la tienda, o una de ellas pues siempre afirmó que volvería con otro programa y, probablemente, con otro horario.

Siete años de los monólogos más inteligentes y divertidos de la televisión en España, con la ayuda de un amplio equipo de guionistas (once y dos coordinadores de guión), permiten comprobar el talento del showman. En realidad permiten comprobar más cosas: por ejemplo, que la aparente sencillez es el fruto de un trabajo colectivo y riguroso llevado hasta límites insospechados de matices y precisión. Poco o nada se improvisa y sin embargo el discurso que contempla el espectador suena a fresco y espontáneo. Quizás en base a esa contradicción es por lo que Buenafuente decidió en su día rendir homenaje a un entrevistado de lujo, al que le hizo emocionarse al descubrir la placa que daría nombre a la plaza-plató en la que se desarrolló el programa: Plaza de Rafael Azcona, otro genial escritor y guionista capaz de alcanzar la sencilez que solo otorga la sabiduría.

 El otro acontecimiento de la noche del jueves, grande por la arrasadora audiencia, fue la novena gala de Supervivientes, en la que fue expulsada Carolina, única transexual de la isla, dato que conviene señalar porque la votación popular que decidió excluirla del concurso coincidió con las fiestas madrileñas del Orgullo Gay, unos festejos bulliciosos y magníficos que atraen cada vez a más gente de todo el mundo pese a los esfuerzos por boicotearlos del excelentísimo Ayuntamiento de Madrid, en general, y de su teniente de alcalde, Ana Botella, en particular.

Pero si la convivencia en la isla hondureña cada vez es más difícil, la próxima y anunciada llegada de nuevo de la muy malquerida Aída Nízar, les sitúa en un territorio propicio para rodar un remake libre de El resplandor, de Kubrick. El retorno de la petulante vallisoletana (al parecer el rechazo frontal a un personaje sube la audiencia) se complementa con el anuncio de que la cadena que mejor sabe vender sus programas acaba de fichar como colaboradora a Isabel Pantoja. Deseamos que el contrato sea lo suficientemente importante para poder devolver las previsibles y elevadas multas que la justicia le impondrá por sus tejemanejes financiero-sentimentales en el mirocosmos marbellí.

 

El País

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