TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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Mezquindades de la nobleza

Por: | 15 de septiembre de 2011

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Hay días en los que la televisión se convierte en un ejemplo perfecto de lo que es el mundo al revés. En la noche del miércoles, y mientras Telecinco triunfaba con el segundo y último capítulo del biopic de Tita Cervera, la baronesa Thyssen, la 1 ofrecía en su programa 59 segundos un educado debate con Esteban González Pons, vicesecretario general de Comunicación del PP. Dicho de otra manera: la televisión nos ofrecía la vida y/o opiniones de una noble y un plebeyo.
Lo curioso del caso, o de los casos, es que últimamente las opiones de los nobles son mucho más rastreras que las de los plebeyos. Contaba Manuel Vicent que al entrevistar al marqués de las Marismas del Guadalquivir (Luis Escobar, una leyenda) éste le explicaba que entre los nobles nunca se llamaban "aristócratas", que eso lo decían quienes no lo eran. Ellos se llamaban "de familias conocidas". Pues bien, de un tiempo a esta parte las familias conocidas dan mucho más que hablar entre la plebe de lo que ellos mismos, probablemente, desearían.
Y empecemos por la cabeza de lista del ranking nobiliario: la duquesa de Alba. La octogenaria dama, empeñada en casarse por tercera vez, no ha reparado en pactar con sus hijos el reparto hereditario para que no protestaran más por su afán matrimonial. Como toda noble con posibles, parece que no permite insubordinaciones ni protestas. Bien. Algo pasó con el tercero de sus hijos, Jacobo, conde de Siruela y editor exquisito, pues no dudó en llamar a un programa de gran audiencia para decir que las diferencias con Jacobo se debían a su mujer, la muy educada y discreta Inka Martí, a la que llamó "mala y mentirosa". A partir der ahí, la especulaciones sobre el origen de las diferencias materno-filiales se dispararon. En esta historia, uno de los hechos que sorprenden es el absoluto silencio sobre el tema del resto de los hijos de la duquesa, hermanos que son del vilipendiado Jacobo. Más que la fuerza de la sangre parece haberse impuesto la fuerza del reparto.
El biopic de Tita Cervera, baronesa Thyssen, con el complemento de una documentada biografía de su hijo Borja, (más de tres millones de espectadores) fue todo un catálogo de mezquindades y bajonazos del ser humano. Madre que se niega a que su hijo se case con quien ha elegido hacerlo. Suegra que reniega de su nuera. Abuela que exige pruebas de paternidad para el nuevo nieto, juicios, denuncias, filtraciones interesadas, peleas por el reparto de la inmensa fotuna del barón, películas eróticas, mensajes de móviles de, al parecer, una procacidad extraordinaria, lo dicho, todo un catálogo de miserias humanas.
Mientras que "las familias conocidas" alardeaban en público de sus recursos tabernarios, el plebeyo González Pons nos contaba a todos los españoles un cuento de hadas, con príncipes aspirantes al trono el próximo 20 de noviembre, paisajes idílicos en el que todos seríamos felices al aspirar al pleno empleo y elogios desmesurados de la anterior etapa del Gobierno del PP. Un lujo poco reconocido (medio millón de espectadores).
P.D.- De la condesa consorte de Murillo y Grande de España, Esperanza Aguirre, habrá ocasiones de sobra para volver a analizar su inmaculada gestión de Educación, Sanidad y otras zarandajas, tan contestadas por los indiganados y los de las cejas. Gracias a su gestión cotidiana, en la tarde de ayer el centro de Madrid volvió a ser una fiesta de atascos, pancartas y vituperios. Otro lujo.

¿Alienígenas o especuladores?

Por: | 14 de septiembre de 2011

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Hace unos días, la muy señorial y noble doña Esperanza Aguirre pedía perdón al soliviantado profesorado escolar por haber confundido las horas lectivas con la jornada laboral de la semana. Pues bien, alguien tendrá que volver a pedir perdón al mismo sector docente porque los argumentos de que en España se trabaja poco en los colegios, o tienen vacaciones excesivamente prolongadas, se acaban de caer del guindo de la ignorancia. En España se superan ampliamente el número de horas lectivas con respecto a la media de la OCDE y de la Unión Europea. Lo cierto es que no paramos de caernos de muy diversos guindos.
Cuando los líderes populares afirman una y otra vez que no se harán recortes en educación, se nos informa que con la amopliación de dos horas lectivas semanales se suprimirán varios miles de profesores interinos. No se recortan los presupuestos, se recorta el número de profesores. Bien. Cuando el expresident de la Generalitat, el procesado don Francisco Camps, salta a la palestra en cualquier acto público de su partido para explicar a todo el mundo con su forzada sonrisa que está muy tranquilo sobre las acusaciones que pesan sobre él y que terminará superando con éxito su procesamiento, ahora nos caemos del guindo una vez más al enterarnos de que sus abogados están tratando que se vuelva a aplazar el juicio oral con artimañas legales para evitar que el tan citado juicio se celebre antes de las elecciones del 20 N. Está muy tranquilo pero por si acaso quiere que todo comience de nuevo. Al parecer dos años largos de trámites judiciales y tres tribunales son pocos para conseguir el triunfo de la absolución. Lo curioso del caso en el que se le acusa de cohecho impropio es que tanto Camps como Ricardo Costa apoyan la solicitud de los otros dos cargos del PP imputados, Victor Campos y Rafael Betoret, quienes reclaman que se dicte una sentencia anticipada en la que se recoja su aceptación del delito y de la pena que se les pedía. Es decir: hay cuatro imputados con las mismas pruebas, dos de ellos reconocieron el delito del que se les acusa, los otros dos apoyan dicho reconocimiento y, al mismo tiempo, se declaran inocentes no sin dilatar con todos los trucos posibles el comienzo del juicio. Chapéau.
Ya en terrenos de ficción, de ciencia ficción para ser más precisos, señalar la discreta acogida ( 10,5%. Algo más de 1.800.000 espectadores. Cuatro) del primer y largo capítulo de Falling Skies, la serie producida por Steven Spielberg y protagonizada por Noah Wyle. Que Spielberg ha conseguido desde hace tiempo ser una factoría de hacer dinero no es noticia. Que las películas que dirige, hace también bastante tiempo, no tienen la garra y la capacidad de sorpresa que tenía en sus comienzos, tampoco es noticia, y que en tiempos de crisis mundial el que nos invadan los alienígenas con el fin de hacer desaparecer de la faz de la Tierra al género humano parece ya ser una constante en el cine y la televisión. Lo que no está claro es que si el deseo de machacar al ser humano procede de extraterrestres o de los especuladores financieros internacionales. Todo parece indicar que serán estos últimos los que consigan antes sus fines.
P.D.- Si pueden, no se pierdan Moby Dick, la extraordinaria adaptación que hizo John Huston en 1956 de la novela homónima de Herman Melville. Es muy probable que ya la vieran pero es de esas películas que admiten numerosas visitas.

Los bajos fondos

Por: | 13 de septiembre de 2011

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Realidad y ficción, ¿quién imita a quien? Se entremezclan, se confunden, actúa una sobre la otra, o viceversa. Solo hace falta alguien para demostrarnos a todos que lo importante es el talento, la capacidad de narrar. Si lo que se muestra seduce ya no importa tanto el que sea verosimil. Es el caso de Guy Ritchie del que esta noche, en realidad en la madrugada de mañana (0.55 horas, La sexta) se vuelve a emitir una de sus grandes película, RocknRolla. La realidad en este caso va por otros derroteros que la ficción aunque menos distantes de lo que parece: el debate sobre si restablecer, o no, el impuesto sobre el patrimonio.
Ritchie es un realizador sorprendente e irregular. Con su primer filme, Lock & Stock (1998), deslumbró a crítica y público. Un tipo de cine con un estilo muy personal que narraba una brutal y divertida historia de los bajos fondos londinenses. Mafiosos, drogadictos y descerebrados se muestran en la pantalla con un conocimiento de los personajes excelentes y unos diálogos impecables, fruto de la sabiduría del realizador de los ambientes que retrata. Snatch, cerdos y diamantes (2000), le encumbra como uno de las grandes revelaciones de la dirección cinematográfica. Por allí siguen deambulando drogadictos, mafiosos, descerebrados y, como novedad, gitanos (genial Brad Pitt).
Durante los ocho años siguientes, Ritchie se casa con Madonna, hace malas películas en honor de su mujer y se divorcia. En 2008, firma RocknRolla, el retorno de su realizador y guionista al mundo que mejor conoce y narra: el Londres barriobajero, drogadicto y mafioso con un añadido: la corrupción política y la reconversión de las mafias en constructores, urbanistas e intermediarios de los pertinentes permisos. Lamentablemente, la escasa incidencia de los católicos en el Reino Unido privó a Ritchie de incorporar una nueva figura delictiva en su espléndido retrato coral: la de quienes se lucran con las retransmisiones televisivas de la visita del Papa. No se puede tener todo. En todo caso, y pese a lo tardío de la proyección, si pueden, no se la pierdan.
Nuestra atribulada clase política, tan alejada toda ella de delitos como los que se muestran en RocknRolla (cohecho, prevaricación, falsedad de documentos, blanqueo, etcétera, etcétera), debate la conveniencia, o no, de reimplantar el derogado en su día impuesto sobre el patrimonio, es decir, que quien más tenga más pague. Perogrullo debería ser ministro de Hacienda pero, al parecer, ese nombramiento sería electoralista. Es verdad que quien derogó el mencionado impuesto fue el Gobierno socialista. También es verdad que en víspera de elecciones, es el candidato socialista quien reivindica su reimplantación, aunque con matices respecto a la ley precedente. Como tambien es cierto que quienes se oponen a dicha medida, Rajoy y toda la plana mayor del PP, no explican suficientemente su opisición: "sería como gravar a los ricos dos veces, por renta y por patrimonio", alegan. ¿Y qué?, ¿qué hay de malo en que alguien pague en tiempos de crisis por sus ingresos y por tener un patrimonio superior al millón de euros? ¿Es prefrible subir el IVA y que paguen todos, ricos y pobres, empleados y parados? Mientras se debate si volver a gravar los grandes patrimonios, o no, los listos, macarras y corruptos nacionales y extranjeros seguirán demostrando que se puede nadar, guardar la ropa e, incluso, revender la ropa ajena robada.

Un chiste cruel

Por: | 12 de septiembre de 2011

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El humor es fundamental en la vida. El humor en tiempos de crisis puede ser cruel. La lucha contra el paro y el despilfarro serán claves para el PP que defiende "la austeridad" pero sin tocar "ni la educación, ni la sanidad, ni los servicios sociales, ni las pensiones. Son cosas sagradas para nosotros", declaró ayer públicamente Javier Arenas, vicesecretario de Política Regional del PP y candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía en un acto celebrado en Granada.
Una declaración que coincide con, por ejemplo, la decisión de los docentes de la Comunidad de Madrid (PP) -hartos de la política de recortes que aplica el gobierno comunitario- de elegir la fórmula de tres días de huelga a la semana mientras los sindicatos de enseñanza decidirán hoy el calendario de movilizaciones contra los bajonazos del PP. También coincide con las deudas pendientes en la Comunidad de Castilla-La Mancha (PP) con las farmacias e, incluso, con las mensualidades de los afectados e inscritos como tales en la aplicación de la Ley de Dependencia. Su más que probable socio en el Gobierno central (si es que no consiguen la mayoría absoluta), CiU, tiene contentos a la ciudadanía y a los profesionales de la sanidad con los recortes.
Por lo que respecta a la política de austeridad habrá que exigir una vez más las cuentas de las televisiones autonómicas y una explicación racional del por qué de su mantenimiento. ¿Cuánto cuesta la televisión valenciana, o la castellano-manchega, con su flamante y nuevo director general Nacho Villa?, ¿cuándo comenzará a funcionar el aeropuerto de Castellón con sus 150 millones de euros de presupuesto y su absoluta inutilidad? ¿Cuándo sabremos los balances auténticos de complejos como los de la Ciudad de la Luz, sin subterfugios ni trucos presupuestarios maquillados con las subvenciones de la Generalitat?
En fin, son tiempos duros para todos, aunque más para unos que para otros, pero de ahí a decir tonterías sobre creación de empleo o sacralizar lo que se sabe será recortado hay un mundo: el que va del cinismo a la consideración de estúpidos de los hipotéticos votantes.
Un humor mucho más honesto es el que ofreció ayer Cheers, la nueva serie presentada en Telecinco, remake de la ya legendaria Cheers estodunidense. Un estupendo reparto, con un gran Alberto San Juan, arropado estupendamente por Antonio Resines y Pepón Nieto, entre otros,  y una impecable dirección de Gómez Pereira, además de unos guiones bien estructurados, con referencias a temas muy actuales como la corrupción urbanística o los indignados, permiten deducir que se trata de una buena apuesta por un buen producto. Ya sólo falta que la audiencia lo ratifique.

El intenso viaje de Jim Morrison

Por: | 09 de septiembre de 2011

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Hay días en los que la televisión ofrece mucho más que entretenimiento. El jueves fue uno de ellos. Canal + y Canal + 2, por una parte, y Telecinco, por otra, ofrecieron a los  futuros sociólogos interesados por el pasado inmediato y el presente unos programas básicos para comprender nuestro mundo. Dos documentales: When you're strange (Canal + 2) y Page One. Un año del New York Times (Canal +), y el programa Enemigos íntimos (Telecinco), sirvieron en bandeja abundantes reflexiones.
When you're strange, documental de 2009 dirigido y escrito por Tom DiCillo y Grammy 2011 al mejor largometraje es una joya. Teóricamente es un documental sobre los Doors, uno de los grupos esenciales de los años 60 en el que sobresalía su líder y cantante Jim Morrison, uno de los iconos de la cultura juvenil del siglo XX. Poeta, compositor y cantante, Morrison recorrrió aceleradamente su particular descenso a los infiernos, o por citar a otro maldito, Louis-Ferdinand Céline, su personal viaje al fin de la noche. Un trayecto que duró 27 años pero que dejó una profunda huella en su generación y en las posteriores.
DiCillo utiliza imágenes poco conocidas del grupo y las entremezcla con documentos gráficos de la época con una enorme sencillez, alejándose de cualquier efectismo. No es de extrañar que los componentes del grupo consideraran el documental como algo mucho más próximo y auténtico que el filme elaborado por Oliver Stone. Un ejemplo: mientras suena la extraordinaria canción The End, la pantalla alterna imágenes del grupo con las de Luther King, Bob Kennedy, Jimmy Hendrix y Janis Joplin para finalizar con unos planos de Richard Nixon. "Este es el fin, bello amigo / Este es el fin, mi unico amigo, el fin/ De nuestros elaborados planes, el fin/ De todo lo que se tenga en pie...".
El hijo del almirante Morrison murió en París en julio de 1971 pero su obra, sus canciones y poemas siguen en pie. Un dato para los amantes de las estadísticas: The Doors siguen vendiendo en torno a un millón de discos anuales desde entonces. En resumen: el documental de DiCillo ofrece más información sobre la llamada década prodigiosa que muchos sesudos estudios de historiadores y sociólogos, quienes deberían tener más en cuenta la labor de los creadores.
Page One. Un año en el New York Times (Canal +), documental dirigido por Andrew Rossi, es un excelente trabajo sobre los entresijos y el funcionamiento cotidiano de uno de los diarios más importantes del mundo, sino el que más. Tiene además el valor añadido que el año que refleja el documental lo es también el de la publicación de los cables secretos de la diplomacia norteamericana, desvelados por Wikileaks. De la mano de curtidos reporteros como David Carr, el espectador puede entender perfectamente las dudas profesionales, las exigencias del rigor periodístico y la eclosión de las nuevas tecnologías de la comunicación visto a través de un diario de referencia mundial.
Enemigos íntimos (Telecinco), sentó como invitados-estrellas a un conocido delincuente, el exalcalde de Marbella Julián Muñoz, y a una conocida procesada, su exmujer Maite Zaldívar. En el ya tradicional ambiente de gritos, amenazas, denuncias e insultos, los tertulianos del programa, y sus estrellas, hablaban una y otra vez sobre si el condenado y multiprocesado Julián Muñoz había faltado el respeto a su exmujer y sus hijas llamándolas "hijas de puta" y no defendiendo a su exmujer de las acusaciones de haber ejercido la prostitución. Se habló de infidelidades, de imágenes desagradables (la detención de Maite Zaldívar), de lo desleal que había sido Isabel Pantoja, en fin, de tantas y tantas cosas vinculadas al sentimentalismo más barato y al egocentrismo, y tan poco o nada de todos los delitos en los que están involucrados los citados, y muchos más, con el denominador común de haber esquilmado las arcas muncipales de Marbella. Carnaza para programas sucesivos.

Todo tiene un límite

Por: | 08 de septiembre de 2011

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Probablemente las imágenes más impactantes que emitieron ayer las cadenas de televisión fueron los rostros de Christopher Froome y Juan José Cobo al llegar a la meta cántabra de Peña Cabarga, rostros destrozados por el esfuerzo, bocas abiertas casi incapaces de respirar, dos deportistas extenuados hasta el límite. Terrible. Los expertos no dudaron en señalar ese final de etapa como el más apasionante y emotivo de toda la vuelta ciclista a España, y aquí cabe hacer un recordatorio del genial Luis G. Berlanga y su enorme amor por el ciclismo, deporte que seguía con pasión a través de la pequeña pantalla.
Otras de las imágenes inolvidables fue la del portavoz del PP Esteban González Pons cuando en su comparecencia de ayer, miércoles, ante la prensa señaló que su partido "aspira a que se creen en la próxima legislatura 3,5 millones de puestos de trabajo", dato que curiosamente no fue recogido en la nota oficial del partido tras la comparecencia de su portavoz. Lo que no se entiende bien es que si la aspiración del PP era una mera elucubración voluntarista, un deseo, y no un punto programático, ¿por qué el señor González Pons no declaró que su partido aspiraba a crear 4.837.000 puestos de trabajo? Puestos a decir tonterías, mejor tratar de vender la burra del desempleo "0". Tampoco se entiende muy bien que el Gobierno de la señora Cospedal retenga los dineros que el Gobierno central le entregó en agosto (11 millones de euros) para pagar a los 40.000 beneficiarios de la Ley de Dependencia la mensualidad de junio, beneficiarios a los que se les deben ya tres mensualidades. Una portavoz de la consejería de Hacienda de dicha comunidad explicó que "estamos sacando el dinero de debajo de las piedras", lo que no deja de ser otra memez: si el dinero estuviera debajo de las piedras, los picapedreros serían multimillonarios. Hasta las tonterías deberían tener un límite. Claro que todo lo dicho ayer por esas preclaras y populares mentes encaja con lo declarado el pasado 9 de julio por Núñez Feijoo, presidente de la Xunta gallega: "No tengo dudas de que si gana Rajoy se acabará la crisis".
Los que tampoco tienen dudas sobre las decisiones de Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad de Madrid, son los miles de profesores, padres y alumnos que ayer se manifestaron en Madrid para protestar por los recortes en Educación que decidió el Gobierno de la Comunidad. Ya se anuncia una conovocatoria nacional de protesta de los docentes para finales de octubre en la siempre acogedora capital de España. Ahora hace falta saber si para dicha concentración el alcalde Ruiz Gallardón, la presidenta Aguirre, el Gobierno central y las televisiones públicas facilitarán el transporte urbano, el alojamiento y las retransmisiones del evento en similar medida que hicieron con los alegres y dicharacheros jóvenes papistas.
En fin, en terrenos menos trascendentes conviene dejar constancia de dos cifras de la audiencia: El homiguero (Antena 3) llegó a los 2.865.000 espectadores, y la buena serie española Punta Escarlata (Telecinco) despidió su primera temporada con 1.940.000. No todo es basura.

Fútbol, impuestos y trenes

Por: | 07 de septiembre de 2011

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Es tiempo de hacer balance sobre la famosa frase de "pan y toros", actualizada por la de "pan y fútbol". Está claro que de fútbol estamos sobrados. La selección se clasificó ayer para la próxima eurocopa con un rotundo 6-0 ante la modesta selección de Liechtenstein. Los sub-21, sub-20 y sub-16 siguen jugando bien o muy bien. La liga comenzó con sendas goleadas del Barça y del Madrid, es decir: todo controlado.
José María del Nido, presidente del Sevilla, abogado que fue de los ilustres alcaldes de Marbella Jesús Gil y Julián Muñoz, e imputado él mismo en el "caso minutas" (facturó al ayuntamiento marbellí 6,7 millones de euros por presuntos asesoramientos jurídicos), está dispuesto a hacer la Revolución Francesa en la liga de fútbol profesional por lo que respecta al reparto de los muy suculentos ingresos por los derechos de televisión. Claro que no estamos seguros si, de hacerla, también estará dispuesto a utilizar la guillotina con Florentino Pérez y Sandro Rosell. Todo es posible. Del Nido tendrá serias razones para convocar esa especie de arrebato revolucionario pero pocos ejemplos mejores de lo de "la viga y la paja en el ojo ajeno y en el propio" que el de él mismo.
Pero si de fútbol vamos sobrados, de pan vamos escasos. El número de parados sigue cerca de los 5 millones, casi el 21%. Los sindicatos e indignados ya se han manifestado en contra de la reforma de la Constitución que sigue sus trámites parlamentarios. Los maestros lo están haciendo. La bolsa y la prima de riesgo (de la prima de orden, aburguesada, nada sabemos) mantienen su ya tradicional sube y baja, y los candidatos de los dos partidos mayoritarios, Rubalcaba y Rajoy, siguen a la greña. Uno de los últimos temas sobre los que discuten es el de si elevar, o no, los impuestos a los más ricos. Rubalcaba, como Warren Buffet -el tercer hombre más rico de EE.UU- están a favor de que quienes más tienen más paguen. Buffet, incluso, señaló que él había pagado el año pasado en impuestos un 17,4% de sus ingresos frente al 36% que pagaron sus empleados. Rajoy, por su parte, no es partidarios de que paguen más los ricos, aunque sí parece que está dispuesto a hacer una profunda reforma fiscal, sin especificar, cuando llegue a la Moncloa. Es curioso que el candidato socialista coincida con un supermillonario en cuestiones fiscales. Rajoy, por su parte, parece coincidir con Salvador Dalí cuando el provocador pintor declaraba que "me encantan los accidentes de tren siempre que a los de primera clase no les pase nada".

El siglo de la marmota

Por: | 06 de septiembre de 2011

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En la noche de ayer, lunes, se produjo un curioso fenómeno, si bien es verdad que cada vez es más frecuente: si usted estaba haciendo zapping en torno a las diez o diez y cuarto de la noche, o si -como también suele ser habitual-, usted estaba contemplando la tele desde una cierta modorra, se habrá llevado un notable susto: de repente surgía en la pantalla el cuervo Rockefeller con un José Luis Moreno muy desentrenado en su condición de ventrílocuo. Vuélveme loca nos retrotaía a tiempos que dábamos por seguro se habían superado.
También es verdad que las televisiones públicas, al menos en Madrid, nos dieron una semana en agosto que se asemejaba a las semanas santas de los tiempos del ya fallecido Arias Salgado, con las alegres muchachadas internacionales jaleando al muy tocado físicamente Benedicto XVI. La televisión promueve la taquicardia con esta especie de El siglo de la marmota, con un Bill Murray que va de gran depresión económica en gran depresión, de manifestación en manifestación y de cola del paro en cola del paro.
Afortunadamente para todos, la audiencia dejó claras las cosas y, por ejemplo, el reaparecido El hormiguero (Antena 3) con sus tres millones de espectadores, dobló la audiencia de Vuélveme loca (Telecinco), con 1.433.000 espectadores. Nada que ver en todo caso, con la nueva temporada de Águila Roja (TVE) que arrasó en su horario con los 4,6 millones de espectadores que siguieron las andanzas de ese caballero-ninja tan quijotesco y tan bien acompañado ppor las damas de la corte.
La sexta, por su parte, cambió desde el lunes el horario y la cadena de su tertulia política Al rojo vivo, dirigida por Antonio García Ferreras. En el programa de ayer, el invitado-estrella fue José Bono, un político que lleva más de 40 años en el oficio, curtido en mil batallas y, por lo visto y oido, contradictorio a mas no poder. Después de largar una perorata sobre la conveniencia de que los políticos se dediquen más a las cuestiones que afectan a todos los ciudadanos en lugar de hacer políticas partidistas en tiempos de elecciones, el presidente del Congreso se largó otra importante perorata sobre su amplio curriculum en el partido socialista, en el que milita desde 1969.

La grandeza de Almodóvar

Por: | 05 de septiembre de 2011

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Hace ya tiempo que las producciones artísticas, en cualquiera de sus disciplinas -literatura, música, cine, teatro, exposiciones- necesita de la promociónn televisiva para dejar constancia de su existencia. La televisión se ha convertido en un elemento clave en la divulgación de cualquier hecho artístico hasta el punto de que lo que no sale en televisión no existe, al menos en un nivel amplio de lo que entendemos por mercado. También hace ya tiempo que lo que se consideró cultura ahora se define como industria del ocio. Los tiempos cambian, los hábitos sociales también. Y no se trata de una distinción moral. Es un hecho. La minoritaria tribu de Gütenberg se ha sustituido por una mayoría de ciudadanos consumistas.

Y en este panorama, uno de los grandes maestros de la promoción es Pedro Almodóvar. Cada vez que el realizador español más conocido mundialmente estrena una nueva obra, todas las televisiones, radios, diarios y revistas le buscan con ansiedad y a todos responde con una extraordinaria capacidad de seducción. La trayectoria vital del manchego es de sobra conocida aunque no siempre recordada. Hablamos de un señor, hijo de un arriero y una ama de casa de un pequeño pueblo de Ciudad Real, que hace sus estudios de bachillerato en un colegio de curas en Extremadura durante el franquismo. Que se marcha a la gran ciudad en su juventud, que trabaja en un almacén de la Telefónica, que rueda sus primeros cortos en super 8 mm. y su primer largometraje en 16 mm.con colas sobrantes de TVE, que tarda un año en acabarlo y que 21 años después estrena su largometraje número 18, La piel que habito, con todos los premios habidos y por haber en su curriculum, incluidos dos oscar.

Iñaki Gabilondo (Canal +) y Carlos Amor (la 2) le entrevistaron largamente con motivo de su nuevo filme, y ahí Almodóvar volvió a demostrar su admirable capacidad seductora. Admite la evolución de sus películas hacia un tono más sombrío, menos amable que sus primeras obras. Explica la importancia de sus raíces sociales y culturales, las tertulias con sus hermanas y sus amigas en el patio de la casa de Calzada de Calatrava, el deshinbido desparpajo de sus primeros tiempos madrileños, la eclosión de las drogas y las fiestas sin fin, su fascinancón por las vanguardias artísticas, por la modernidad, y destaca, naturalmente, los motivos de esa perturbadora e inquietante película que es La piel que habito, una película, por cierto, que en su primer fin de semana recaudó 1,2 millones de euros en las 280 salas en las que se proyectó en España, su segundo mejor estreno tras el de Volver (proyectada ayer, domingo, por TVE).

Almodóvar siempre está en el ojo del huracán, si es que la crítica alcanza dicha consideración. Es uno de los deportes nacionales: machacar al que destaca. La piel que habito no ha sido considerada como una de sus mejores obras aunque sí se ha reconocido, al menos por una gran parte de la mencionada crítica, su rechazo de lo confortable. Para la gran mayoría de los autores, y más en una industria tan frágil y a la vez competitiva como es la del cine español, resultaría más cómodo continuar en la línea de lo que se convirtió en un éxito. Es decir, un Almodóvar que hubiera seguido haciendo las comedias transgresoras de sus comienzos. Pero el realizador ha preferido el riesgo, la experimentación, el no estancarse en un género determinado: esa es su grandeza.

Un lelo en el parvulario

Por: | 04 de septiembre de 2011

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El próximo domingo se conmemorará el décimo aniversario de los atentados del 11-S en Estados Unidos. Todos los medios de comunicación (impresos, radiofónicos y televisivos) han comenzado ya a recordar aquel día brutal y lo seguirán haciendo durante toda la semana. Al parecer las grandes cadenas norteamericanas han estado buscando como locas los vídeos caseros que aún no se han emitido. Hace ya tiempo que todos vivimos en lo que Georges Orwell profetizó en 1984. El control audiovisual de todo y de todos ya está aquí. Es el imperio de los móviles.
Sobre la barbarie de las Torres Gemelas se han visto numerosas imágenes, se han rodado películas y se han entrevistado a numerosos testigos. Pues bien, probablemente la secuencia que desvela más secretos colaterales sobre el atentado sea la del presidente Bush Jr. en un colegio de Florida. Pocas veces una cámara presentará a un ser más estupefacto, asustado y completamente inútil que ese tejano con la mirada perdida en un colegio de párbulos. Fue informado discretamente de los atentados en el aula y se quedó en blanco. Tardó media hora en dar su primera opinión.
De muy distinta manera se comportó su vicepresidente, Dick Cheney, principal promotor de la guerra contra el Irak de Sadam Hussein. Años más tarde se supo que la empresa Halliburton, de la que había consejero delegado, había recibido contratos hasta el 2006 para la reconstrucción de Irak por un importe total de 16.000 millones de dólares. Si los estupendos guionistas de la cuarta temporada de Daños y perjuicios hubieran necesitado un personaje real para insipirarse a la hora de construir el individuo que interpreta admirablemente John Goodman, Cheney sería su hombre: alguien que bajo las demagógicas banderas del patriotismo, la defensa de América y alguna otra idea rimbombante más, encubre la codicia empresarial. Naturalmente, todo esto no tiene nada que ver con la imagen de sí mismo que ofrece Cheney en su autobiografía, En mi tiempo, de la que hoy da cumplida referencia David Alandete en El País.
Los informativos nos hablan también de la reaparición, triunfal, como siempre, del militante del PP Francisco Camps, procesado por cohecho impropio y dimisionario president de la Generalitat valenciana, reaparición que hizo de la mano del también procesado Carlos Fabra -el mejor constructor de aeropuertos sin aviones del mundo- en la cena con la que se inauguraba el curso político del PP valenciano. La defensa de Camps, por cierto, ya ha pedido la anulación de diversas pruebas del sumario para tratar de retrasar, una vez más, la vista judicial para que no se inicie durante la campaña de las elecciones generales del 20 de noviembre.
P.D.- Titular de Fómula Tv, portal que ofrece diariamente las audiencias de televisión: "La discusión de Belén Esteban eleva a "Sálvame" mientras que el novio de Antonio Canales no mejora "DEC". No se puede pedir más.

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