TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

Tiempo de faraones

Por: | 10 de octubre de 2011

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Tratar de recordar en un momento dado dos o tres días de programación televisiva y de zapping desaforado se asemeja en alguna medida a la escritura automática que tanto reivindicaba André Breton y los suyos: carreras de fórmula 1 al alba, capítulos de series exhibidas una y mil veces, telediarios con la deuda griega como gran estrella, represión salvaje en Siria, chicas que piden que se las vuelva locas, Jordi Évole, el follonero, y su estupendo programa sobre los grandes despilfarros públicos cuando las vacas estaban gordas, o eso parecían..., sólo con la lectura de los diarios impresos parece llegar una cierta calma. Gutenberg, pese a todo, sigue siendo un oasis para la comprensión de tal avalancha de información y entretenimiento.
Y tan es así que, por ejemplo, leyendo El País, nos enteramos de las muy distintas estrategias que mantienen Mariano Rajoy y José María Aznar respecto al terrorismo. El ex presidente sacó su inconfundible hacha de reaccionario rencoroso en Málaga. Un par de días después leemos que Rajoy lima en secreto sus diferencias con el PNV sobre el final de ETA. No está claro si los del PP son las dos caras de la misma moneda o si el ex presidente, autoinvestido como líder espiritual del tea party español, ha tratado, una vez más, de torpedear cualquier buena noticia. Hace ya tiempo que Aznar es un decidido partidario de "cuanto peor, mejor".
Y en el torrente de recuerdos e impresiones visuales del largo fin de semana sobresale entre lo mejor los diversos capítulos encadenados que ofreció Canal + Dos en la tarde del sábado de la primera temporada de El ala oeste de la Casa Blanca, la serie ideada por Aaron Sorkin, una extraordinaria demostración de talento en todos los componentes de una serie, desde los guiones y la realización, al casting, la interpretación y la ambientación. La serie tuvo un total de siete temporadas y obtuvo 26 premios Emmy. Espectacular.
Telecinco, por su parte, no dejó de sobreexplotar el filón de las malas relaciones de una hija (Sonia Baby) con su madre, miembros de una familia desestructurada con malos tratos y alcoholismo de por medio, repitiendo en varias ocasiones los vídeos de la hija, la madre, la hermana y una prima mientras los contertulios de los distintos programas opinaban sin parar, y sin conocimiento, tanto de la madre como de la hija. Nada que ver con el talento.
Jordi Évole, el follonero, realizó un muy didáctico programa (Salvados, La Sexta) sobre el despilfarro público. Desde las faraonicas obras en Zaragoza para la Expo del Agua de 2008 (700 millones de euros de inversiones), con una muy deficiente y discutible funcionalidad al acabar el evento, hasta la absurda obsesión de las administraciones locales y autonómicas por tener un aeropuerto con el disparatado resultado de los 50 aeropuertos (algunos cerrados como el de Castellón, otros con un promedio de 4 vuelos subvencionados semanales, como el de Lleida, el de Ciudad Real o el de Albacete) que tiene España en la actualidad frente a los 18 aeropuertos que tiene Alemania, por ejemplo.

Un par de indignidades

Por: | 07 de octubre de 2011

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"Derrotar a ETA significa que no se suplique, se mendigue cada día a la banda terrorista que por favor haga algún gesto, alguna declaración, algún documento, algo que se pueda llevar al próximo mitin y que justifique la colección de cesiones que se le están regalando", frase del ex presidente Aznar en la tarde ayer durante su intervención en la convención que el PP celebra en Málaga y de la que dejaron constancia todos los informativos de las televisiones.
Unos años antes -en noviembre de 1998-, cuando presidía el Gobierno, se lanzó un comunicado desde la Moncloa en el que se anunciaba que el presidente Aznar había autorizado el inicio de contactos con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco. Fue la única vez que cualquier Gobierno español calificó de esa manera al entramado de ETA.
La frase de Málaga es, probablemente, una de las mayores indignidades de un político que desde que perdió su partido las elecciones, y las perdió por su burda y fracasada manipulación de los atentados del 11-M, no ha dejado de poner todas las trabas posibles a la imagen de España. Las hemerotecas son implacables y ahí están sus múltiples declaraciones desde cualquiera de las impresentables poltronas de los consejos de administración en los que se sienta, empezando por el de ese paladín de la privacidad y el respeto que es Rupert Murdoch.
Claro que la indignidad no es patrimonio exclusivo del señor Aznar. En Telecinco, por ejemplo, saben mucho de eso. Ayer, en la gala de Acorralados sin ir más lejos, se pudo ver el talante de la cadena. Días después de escuchar a Sonia Baby, una de las concursantes del reality, contar su desgraciada infancia y juventud y el que hacía años que no hablaba con su madre ni quería hacerlo, los responsables del programa, en un alarde de sensibilidad y buen gusto, llevaron a la madre al plató.
En conexión con la granja asturiana pusieron a la concursante contra la pared al preguntarla si quería hablar con su madre. La concursante, entre sollozos y nervios, les dijo que no, que hacía siete años que no quería saber nada de ella por una serie de razones, suponemos que muy graves, que tampoco quería explicar ante los más de dos millones y medio de espectadores. Insistieron varias veces y ante la reiterada negativa de la concursante, la dejaron en paz. Instantes después anunciaron la presencia de la madre en el programa Sálvame de luxe de hoy, viernes.
La productora del reality, como los buitres, huelen de lejos las historias desgarradas y míseras y cuando lo hacen ya no sueltan su presa hasta que encuentran una alternativa igual de carroñera. Y la historia de Sonia Baby y sus siete hermanos, con un padre maltratador y varios hermanos alcohólicos, semianalfabeta y hecha a sí misma desde su pubertad tiene todos los ingredientes para convertirse en un filón.

De la botella a la movida

Por: | 06 de octubre de 2011

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No hay mejor forma de empezar el día que felicitando a quienes han realizado, o realizan, bien su trabajo. Reconocer los méritos ajenos es de bien nacidos. Por ello felicitamos a doña Ana Botella, teniente alcalde de Madrid y delegada de Medio Ambiente por haber demostrado una pasividad e ineficacia absolutas ante el notable incremento de la contaminación que ha superado los límites legales de dióxido de nitrógeno. Es más, la felicitamos también por ni siquiera haber tramitado la petición a la Unión Europea de una moratoria para cumplir los niveles de contaminación. El grupo municipal socialista solicita que si la mencionada UE impone una multa a la ciudad de Madrid por el incumplimiento de sus normas y plazos sea la propia Ana Botella la que la pague de su bolsillo y no con el dinero de la ciudadanía.
Desde esta humilde tribuna informática proponemos que llegado el caso de la sanción económica se habilite una cuenta corriente a nombre de la teniente de alcalde para que los agradecidos ciudadanos puedan ingresar sus aportaciones económicas, demostrando así su solidaridad. Otra opción sería la de dedicar a dicho pago, si es que se produce la sanción, los 180.000 euros con los que el Tribunal Supremo acaba de condenar a Telecinco en favor del matrimonio Aznar por haber afirmado en el ya desaparecido programa Aquí hay tomate, que presentaba Jorge Javier Vázquez, que se separaban como consecuencia de una relación extramatrimonial.
Frenesí en la gran ciudad. La movida madrileña, es el documental que emitió La 2 en la noche del miércoles. Es un homenaje a los años de la transición en la ciudad del, entonces, alcalde Enrique Tierno Galván. Años intensos y divertidos en los que la recuperada recientemente libertad democrática tenía en la música, la pintura, la fotografía, los fanzines y la moda underground a sus mejores y más lúdicos representantes.
El documental, correcto y funcional con el añadido agradecido de la recuperación de material de archivo, demostraba varias cosas: a) que casi todos los protagonistas de hace 30 o 35 años han engordado notablemente, salvo Servando Caballar (Aviador Dro) que se mantiene. b) que afortunadamente para la salud mental de los espectadores ninguno de los numerosos ponentes adoptó el tradicional tufillo pedante al que suelen ser tan aficionados los que en algún momento disfrutaron del warholiano cuarto de hora de fama. c) que, como ya se intuía, nombres como los de Antonio Vega, Carlos Berlanga, Almodóvar, Iván Zulueta o Ceesepe traspasaron dicho cuarto de hora de fama por su talento y sensibilidad, y d) que algunos manifestaron un ingenuo optimismo que los voluntaristas siempre agradecerán, como Alaska cuando daba por supuesto que los actuales quinceañeros también leen a Sade o a Masoch, o cuando el Hortelano no tuvo el menor reparon en calificar a aquellos divertidos años y a su correspondiente generación como un movimiento de similar importancia que el surrealismo.

El pisito (segunda parte)

Por: | 05 de octubre de 2011

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A finales de los años 50 del pasado siglo se estrena en España la primera película del director italiano Marco Ferreri. El filme es una adaptación de una novela corta de un joven escritor de Logroño, Rafael Azcona. Hablamos de El pisito, una crónica negra sobre las desventuras de una pareja de novios para conseguir un piso y poder casarse. Un sueño, casi una utopía, en unos tiempos de miseria económica. Rodolfo, el protagonista, lo conseguirá tras casarse con la anciana Doña Martina, esperar pacientemente dos años hasta que fallezca y así poder ser el titular del piso alquilado. La segunda boda de Rodolfo con su paciente novia, con lo que concluye la película, se realizará en un ambiente triste y desangelado.
Medio siglo largo después, un ya maduro funcionario de la Seguridad Social conseguirá alcanzar el estatus de duque consorte de Alba al casarse con la muy octogenaria duquesa. Los tiempos cambian, al menos relativamente, y si antes el sueño era un piso, ahora son varios palacios pero el ansia de ascender en la escala social se mantiene, como se mantiene también, o se reinstaura, la miseria económica en una sociedad que acaba de conocer el peor dato de los últimos 15 años del incremento del paro, cifra, naturalmente, que nadie asume puesto que la culpa siempre es de los otros.
Tres cadenas generalistas (La 1, Antena 3 y Telecinco) han cubierto los entresijos previos de la boda de la duquesa. Enviados especiales, expertos en las muy distintas disciplinas que conforman una boda (gastronomía, moda, protocolo, etcétera), frases altisonantes ("es el triunfo del amor"), anecdotario, informes familiares, reparto de herencia, varicelas inoportunas, un pasodoble delirante compuesto para la ocasión ..., sabemos casi todo de una boda que hace tiempo se ha convertido en un circo asainetado y que la guinda, como no podía ser de otra manera, la puso la duquesa al salir a la puerta del palacio de Dueñas del brazo de su tercer marido, saludar a las docenas de fotógrafos y cámaras de televisión presentes y arrancarse con unos pasos de baile mientras el grupo Siempre así cantaba una sevillana. Genio y figura. Lamentablemente para todos, Ferreri y Azcona ya han fallecido y con ello la posibilidad de que hubieran hecho El palacio, un remake de su genial debut cinematográfico con algunas gotas de Patrimonio nacional, del extarordinario Luis García Berlanga.
Y siguiendo la senda marcada por Rafael Azcona, del circo asainetado de la boda llegamos al esperpento del gobierno autonómico de Francisco Álvarez Cascos. Por un lado, el presidente del Principado explicó ayer que los recortes que hará su gabinete no afectarán a las prestaciones sociales. Muy a su pesar dichas declaraciones se publicaron a la vez que se informaba que el gobierno de Asturias no abonaba desde el pasado 15 de julio el dinero correspondiente a transferencias de educación y políticas sociales de los 78 Ayuntamientos de la comunidad. Pura coherencia. A ello hay que sumar la predilección del político por los temas culturales, sin duda influenciado por su tercera mujer y reconocida galerista de arte.
El señor Álvarez Cascos, con su habitual y probada sensibilidad, ha decidido dar un giro radical a la programación del Centro Niemeyer que pasará de ser centro de exposiciones, preestrenos mundiales del último filme de Kevin Spacey, único escenario en España en el que se pudo ver su montaje de Ricardo III o el baile de María Pagés, a no se sabe qué. La alcaldesa de Gijón y correligionaria del presidente apunta por dónde pueden ir los tiros culturales al ensalzar la proyección de Días de vino y rosas o el teatro de Arturo Fernández. No hay nada como casarse tres veces para ponerse el mundo por montera.

Los espabilados

Por: | 04 de octubre de 2011

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Ya tenemos tres nombres propios mas para el ranking de los espabilados: José Luis Pego, ex director general de Novacaixagalicia, 10,8 millones de euros de indemnización por prejubilarse a los 54 años de edad; Gregorio Gorriarán, ex responsable del grupo inmobiliario, 7,5 millones y Javier García Paredes, ex director general adjunto, 5,3 millones, altos ejecutivos de la fusionada Novacaixagalicia que se despiden de sus puestos de trabajo con la (suponemos) satisfacción del deber cumplido: han dejado la caja como un sembrado hasta el punto que, de momento, los contribuyentes han tenido que aportar 2.465 millones para evitar su quiebra. Algunos expertos jurídicos consideran muy difícil el que devuelvan lo percibido ya que se ajusta a los contratos aprobados en la comisión de retribuciones y serán legales. Bien.
El inefable presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y no nos olvidemos que suya es la rutilante frase "No tengo dudas de que si gana Rajoy se acabará la crisis" (declaraciones a El País el 9 de julio pasado, aunque no aclaró si la crisis a la que se refería era la española o la mundial), responsabiliza al Banco de España del desastre de la fusión. La culpa, viene a decir, no es tanto de los gestores como de quien debería supervisar sus actuaciones. Se deduce, pues, que no le parece mal que los mencionados ejecutivos se lleven las millonarias indemnizaciones. Bien.
Con tanto espabilado financiero no podían faltar los espabilados políticos. Y en la lista del top ten están siempre presentes María Dolores de Cospedal -de la que no citamos la relación de sus cargos para no despilfarrar espacio- y Esteban González Pons. Los dos altos ejecutivos del PP consideran que el sugerir, como sugirió el lehendakari Patxi López, que si la banda terrorista ETA abandonaba las armas y se disolvía, se podría estudiar el acercamiento de sus presos al País Vasco, es dar alas a ETA. Suponemos que hoy arremeterán contra el fiscal superior del País Vasco por atreverse a declarar que "si la banda se disuelve, la justicia será generosa".
La actitud del PP ante el terrorismo es mucho más implacable que ante fenómenos como la corrupción, el transfuguismo, la deslealtad o la llamada a la rebelión fiscal, por mas que todo forme parte de un concepto político profundamente antidemocrático. Pero no siempre fue así. No nos olvidemos que el ex presidente Aznar fue el único jefe de Gobierno español que calificó a la banda terrorista de Movimiento Vasco de Liberación Nacional.
En fin, ya en terrenos menos hipócritas, habrá que dejar constancia del continuado éxito de la serie Aguila Roja (La 1), que ayer, lunes, volvió a arrasar con su 30,1% de audiencia y sus 6 millones de espectadores. Esa banal trama de caballeros-ninja justicieros, médicos masoquistas, marquesas con moral de manga ancha, cardenales perversos y abadesas imposibles alcanza cotas de partidos de fútbol, lo máximo. Por su parte El hormiguero, presentado por Pablo Motos (Antena 3), y Operación Jaque, miniserie del secuestro de la colombiana Ingrid Betancourt (TVE), han sido nominados para los premios Emmy internacionales.

La realidad y los mensajes

Por: | 03 de octubre de 2011

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Con la proyección en la noche del domingo del segundo capítulo de la segunda temporada de Treme (TNT. 22.00 horas) se demuestran varias cosas: que David Simon y Eric Overmyer son dos de los personajes con más talento de la televisión en la actualidad; que el llamado dirty realism (realismo sucio) literario ha encontrado en las series de la televisión una plataforma excelente para divulgar desde la práctica un concepto narrativo que le es propio y que la música, desde la vanguardia más exigente a la más popular, puede ser una ayuda inestimable para contextualizar una historia.
Una de las características del realismo sucio es su alejamiento, su rechazo, del componente épico que pueda encerrar la conducta humana. Lo que narran quienes han sido adscritos a dicho movimiento literario es la vida cotidiana de seres anónimos que tratan de sobrevivir en unas condiciones sociales e individuales en las que predominan la miseria y la desesperanza, y ello en el contexto de una sociedad como la norteamericana que alardea, o alardeaba, de su opulencia. Un estilo literario en el que el maniqueismo tampoco tiene cabida. No hay héroes, hay supervivientes. Añadase a lo dicho una ciudad como Nueva Orleans devastada por el Katrina, con unas administraciones políticas ineptas y la codicia de los especuladores urbanísticos, mas el ansia de recuperar su vida tradicional por parte de unos ciudadanos que se niegan a tirar la toalla y el resultado es Treme, una de las mejores serie que se proyectan en las cadenas españolas. Detras de sus historias, desde el DJ al jefe de la policía o desde la dueña de un bar al espléndido trombonista, se intuyen las que nos contaron hace décadas Raymond Carver o Richard Ford. También se vislumbran películas como la estupenda Vidas cruzadas, de, Robert Altman en la que, por cierto, Tim Robbins era uno de sus coprotagonistas, el mismo que dirigió el excelente segundo capítulo de la segunda temporada.
Y del realismo sucio norteamericano pasamos a la sucia realidad de la política española. El largo y cálido fin de semana nacional ha sido prolífico en declaraciones, reuniones y manifestaciones. Es tiempo preelectoral y eso conlleva mítines en los que se buscan los grandes titulares, la épica de las promesas en busca del voto anónimo. Las tertulias políticas echan humo y la demagogia se hace dueña de la casa.
De momento son dos los temas-estrella: la izquierda advierte de los recortes que ya están aquí y denuncian los que van a llegar si gana el PP, pese a que no pueden eludir su responsabilidad ante la desastrosa situación económica. La derecha por su parte, describe el paisaje desolador que ha dejado el paso de Rodríguez Zapatero por la jefatura del Gobierno, sin dejar de señalar la responsabilidad política que tiene en el auge de la representación política de la banda terrorista ETA, justo cuando todos los comunicados de la banda y de sus organizaciones más próximas indican lo contrario: el fin de ETA. Dicho de otra manera: los principales partidos políticos coinciden en una cosa: si la realidad no se ajusta a tu mensaje, cambiemos la realidad.

El País

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