TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

El ambiente

Por: | 16 de diciembre de 2011

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Supongo que medir la salud mental de un país es un empeño complicado, como lo debe ser valorar la dignidad, la decencia y el buen hacer de sus ciudadanos. Para ello, creo, habrá que tener en cuenta múltiples factores, referencias -escritas o no escritas- de comportamiento individual y colectivo. Sin querer diagnosticar nada, señalemos algunos ejemplos que nos permitan hacernos una idea de por dónde nos movemos, en que ambiente sobrevivimos. De las sugerencias de quienes mandan para superar la crisis a los programas del corazón, sin olvidarnmos del esperpento valenciano.
Las autoridades políticas, monetarias, financieras y empresariales hablan día tras día de la necesidad de recortar gastos, de congelar salarios -sino de reducirlos-, modificar la legislación laboral, ajustar los planes de política social, medidas todas ellas que tienen un denominador común: afectan a todos por igual. Ocurre, sin embargo, que no todos somos iguales. Es más, que la inmensa mayoría es muy distinta de unos pocos privilegiados, que, curiosamente, son los que nos piden apretarnos el cinturón. El señor Rosell, presidente de la CEOE, sugiere congelar los salarios cuatro años. Es decir, que los privilegiados seguirán percibiendo unos ingresos sin merma de su capacidad adquisitiva mientras los demás perderemos anualmente parte de esa capacidad. El señor Rajoy cada vez está más cerca de anunciar sus medidas "no gratas" (posibles subidas de impuestos, congelación de pensiones, etcétera), decisiones que, naturalmente, no se pueden exponer públicamente hasta que no se ocupe la poltrona presidencial (los votos son los votos, igual que la pela es la pela). Otra cosa distinta es mantener las promesas electorales en lo que, supone, tiene beneficios de imagen: por ejemplo, impedir que Amaiur tenga grupo parlamentario propio pese a que existen precedentes de decisiones distintas para casos similares. Es una opción, sin duda, pero también es la primera prueba del "rodillo parlamentario". ¿Es mejor estimular el previsible victimismo de la izquierda abertzale en lugar de involucrarla cada vez más en las instituciones democráticas?
El ambiente textil del Tribunal Superior de Justicia valenciano está llegando a cotas berlanguianas, sino es que ya las ha superado. Se juzga a cuatro personas por el mismo delito. Uno se ha declarado culpable y ha devuelto los trajes y pagado la multa. Otro, se había declarado culpable porque así lo habían acordado los cuatro encausados. Como dos de ellos cambiaron de táctica sin avisar, el que se había declarado culpable ahora se declara inocente. Y los dos últimos no sólo son inocentes sino que no entienden qué hacen unos líderes tan formales y eficientes en un sitio como ese. Los presuntamente corruptores, por supuesto, negaron el haber regalado nada a nadie, incluso al que ya reconoció haber recibido regalos. Un disparate absoluto con el añadido de que estamos hablando de quienes en aquel momento eran el presidente de una Comunidad Autónoma, su vicepresidente y el secretario general del partido que ocupaba el poder.
En terrenos más frívolos pero no por ello menos sintomáticos del ambiente que respiramos, habrá que dejar constancia de la terrible competencia existente entre los programas del corazón de las cadenas generalistas, capaces de las mayores tonterías para vendernos unas motos inexistentes. Espejo Público y El programa de Ana Rosa, sin ir más lejos, subvierten las más elementales normas del periodismo en aras de aparentar una profesionalidad más anhelada que real. Ayer, los dos programas nos vendían como gran exclusiva el cruce de cartas entre José Bretón y Ruth Ortiz, padres de los niños desaparecidos en Córdoba. Si una información la tienen varios medios no es una exclusiva. Como tampoco es "un equipo de investigación" el mandar a un redactor a la puerta de la casa de, por ejemplo, Jaime Ostos, sin lograr el que diga una sola frase el investigado. Demagogia, esperpento y oportunismo barato son algunas de las características del ambiente que vivimos.

Hay 5 Comentarios

Demagogia, esperpento y oportunismo barato. Mejor definido imposible

¿Y porque no se hace, para variar, una reforma empresarial.?
O en vez de hacer el ridículo en países exóticos por el petroleo, no se invaden paraísos fiscales por la pasta directamente. O meter en la cárcel a los cuatro culpables, en vez de a todos los inocentes.

Y parece ser que todo eso nos da igual. A las votaciones me remito y a los índices de audiencia televisivos. Lo malo no es que se hagan esos programas, sino que haya gente que los vea. No es lo malo -aunque también, por supuesto- la desvergüenza del PP en Valencia, sino que arrasa en las urnas, lo cual indica que a la gente le parece de perlas.
Vivimos en un país enfermo.

Y sin embargo, a Ana Rosa le dieron el Premio Ondas. Quizás para medir la salud mental de un país deberiamos mirar primero en nuestra propia casa.

Bueno...yo creo que la salud mental de España no hay que medirla desde luego..no es muy buena del todo eh?? jeje

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Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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