TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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Del humor al horror

Por: | 17 de diciembre de 2011

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Dos series norteamericanas nominadas a los Globos de Oro 2012 de televisión abarcan todo el espectro del entretenimiento: desde el humor de Modern Family al terror de American Horror Story. Veterana en cuanto a premios la primera, novata la segunda. Naturalmente no son las únicas. También estarán el 15 de enero en la ceremonia de entrega de los premios, serie como Downton Abbey, Boardwalk Empire, Homeland, Boss, The Hour, Mildred Pierce, New Girl o Juego de Tronos. Una demostración del poderío de las productoras anglosajonas.
Modern Family, la serie que ganó el premio Emmy de 2011, es la favorita en el apartado de comedia y competirá con Enlightened, Episodes o New Girl. Con un tono de cierta moderación, nos narra las peripecias cotidiana de una amplia familia peculiar. Padre maduro casado en segundas nupcias con bellezón colombiano que aporta un hijo adolescente pasado de peso. Hija hiperactiva casada y con tres hijos. Hermano homosexual que vive con su pareja y una niña asiática adoptada, la base de la serie son, por supuesto, sus guionistas, finos analistas de los hábitos de una clase media civilizada que sin pretender hacer la revolución son capaces de reírse de sí mismos y de unos cuantas mixtificaciones sociales tan arraigadas en la América más conservadora. No está documentado pero se sospecha que no es una de las series preferidas de George W. Bush.
American Horror Story, la serie ideada por Ryan Murphy con una espléndida y nominada Jessica Lange, nos introduce en un género de terror que usufructúa indistintamente la violencia física y el miedo psicológico. Sustos, sangre, pesadillas y delirios comparten protagonismo con un buen reparto y, sin duda, recorren el camino que marcó el Stanley Kubrick de El resplandor. Una potente serie que, de momento, se emite en España por la televisión de pago y que merece pasar a una cadena generalista.

El ambiente

Por: | 16 de diciembre de 2011

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Supongo que medir la salud mental de un país es un empeño complicado, como lo debe ser valorar la dignidad, la decencia y el buen hacer de sus ciudadanos. Para ello, creo, habrá que tener en cuenta múltiples factores, referencias -escritas o no escritas- de comportamiento individual y colectivo. Sin querer diagnosticar nada, señalemos algunos ejemplos que nos permitan hacernos una idea de por dónde nos movemos, en que ambiente sobrevivimos. De las sugerencias de quienes mandan para superar la crisis a los programas del corazón, sin olvidarnmos del esperpento valenciano.
Las autoridades políticas, monetarias, financieras y empresariales hablan día tras día de la necesidad de recortar gastos, de congelar salarios -sino de reducirlos-, modificar la legislación laboral, ajustar los planes de política social, medidas todas ellas que tienen un denominador común: afectan a todos por igual. Ocurre, sin embargo, que no todos somos iguales. Es más, que la inmensa mayoría es muy distinta de unos pocos privilegiados, que, curiosamente, son los que nos piden apretarnos el cinturón. El señor Rosell, presidente de la CEOE, sugiere congelar los salarios cuatro años. Es decir, que los privilegiados seguirán percibiendo unos ingresos sin merma de su capacidad adquisitiva mientras los demás perderemos anualmente parte de esa capacidad. El señor Rajoy cada vez está más cerca de anunciar sus medidas "no gratas" (posibles subidas de impuestos, congelación de pensiones, etcétera), decisiones que, naturalmente, no se pueden exponer públicamente hasta que no se ocupe la poltrona presidencial (los votos son los votos, igual que la pela es la pela). Otra cosa distinta es mantener las promesas electorales en lo que, supone, tiene beneficios de imagen: por ejemplo, impedir que Amaiur tenga grupo parlamentario propio pese a que existen precedentes de decisiones distintas para casos similares. Es una opción, sin duda, pero también es la primera prueba del "rodillo parlamentario". ¿Es mejor estimular el previsible victimismo de la izquierda abertzale en lugar de involucrarla cada vez más en las instituciones democráticas?
El ambiente textil del Tribunal Superior de Justicia valenciano está llegando a cotas berlanguianas, sino es que ya las ha superado. Se juzga a cuatro personas por el mismo delito. Uno se ha declarado culpable y ha devuelto los trajes y pagado la multa. Otro, se había declarado culpable porque así lo habían acordado los cuatro encausados. Como dos de ellos cambiaron de táctica sin avisar, el que se había declarado culpable ahora se declara inocente. Y los dos últimos no sólo son inocentes sino que no entienden qué hacen unos líderes tan formales y eficientes en un sitio como ese. Los presuntamente corruptores, por supuesto, negaron el haber regalado nada a nadie, incluso al que ya reconoció haber recibido regalos. Un disparate absoluto con el añadido de que estamos hablando de quienes en aquel momento eran el presidente de una Comunidad Autónoma, su vicepresidente y el secretario general del partido que ocupaba el poder.
En terrenos más frívolos pero no por ello menos sintomáticos del ambiente que respiramos, habrá que dejar constancia de la terrible competencia existente entre los programas del corazón de las cadenas generalistas, capaces de las mayores tonterías para vendernos unas motos inexistentes. Espejo Público y El programa de Ana Rosa, sin ir más lejos, subvierten las más elementales normas del periodismo en aras de aparentar una profesionalidad más anhelada que real. Ayer, los dos programas nos vendían como gran exclusiva el cruce de cartas entre José Bretón y Ruth Ortiz, padres de los niños desaparecidos en Córdoba. Si una información la tienen varios medios no es una exclusiva. Como tampoco es "un equipo de investigación" el mandar a un redactor a la puerta de la casa de, por ejemplo, Jaime Ostos, sin lograr el que diga una sola frase el investigado. Demagogia, esperpento y oportunismo barato son algunas de las características del ambiente que vivimos.

El derrumbe

Por: | 14 de diciembre de 2011

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Empieza ya a ser parte de un ritual social contemporáneo: en primer lugar, se creen los más listos. Andan con seguridad y aplomo por pasillos enmoquetados. Tratan con amabilidad a los que se encuentran a su paso. No pueden evitar una cierta dosis de autosuficiencia. El Señor les ha ungido con el don del éxito. Después, no mucho después, les cogen, presuntamente, con las manos en la masa. Ya no son los mismos. O se ocultan o, si se les ve, sus rostros muestran una autosuficiencia fingida, alguna sonrisa forzada. El éxito queda lejos. Comienza el derrumbe en soledad. Este tránsito de la gloria al infierno lo están protagonizando al día de hoy Iñaki Urdangarin, Francisco Camps y Ricardo Costa. Vendrán días peores para ellos y para otros muchos. También vendrán días peores para todos nosotros que ni nos hemos creído los más listos ni miramos a nadie por encima del hombro.
Las tertulias televisivas generalistas (Antena 3, la 1, Telecinco, Cuatro y La Sexta), naturalmente, han dedicado los mejor de su tiempo y sus tertulianos a analizar y comentar los pormenores de algunos de los hechos protagonizados por los tres citados. De Urdangarin, señalar que cada nuevo día es una nueva filtración del sumario abierto y en el que, de momento y sorprendentemente, no está imputado. Y añadir que cada nueva filtración en un descenso aún mayor al infierno del desprecio. Hoy se habla de utilizar a una organización benéfica de niños discapacitados para colocar varios millones de euros en un paraíso fiscal. Sin comentarios.
En Valencia, por su parte, asistimos a una muy mala comedia. Las fingidas sonrisas del expresidente de la Generalitat valenciana al entrar a la sala donde está siendo juzgado podría convertirse en un icono del fariseismo. Ese saludo a lo reina madre, agitando la mano a quienes le abuchean, es de una torpeza notable. Sus alambicadas explicaciones para intentar demostrar que se paga su ropa, en contra de todos los documentos y testimonios que afirman lo contrario, entra de lleno en lo patético. Cada vez que se escucha en la sala alguna de las grabaciones telefónicas de los dos procesados, Camps y Costa, la sensación de vergüenza ajena es general. La soledad de quienes hasta hace muy poco recibían grandes muestras de apoyo y solidaridad por parte de sus correligionarios, es, nuevamente, la inconveniencia de identificar el cargo, y el poder que conlleva, con uno mismo. Creerse que ellos son sus cargos y que sus cargos son ellos es tan nefasto como creerse dueños y señores de los presupuestos de su Administración y, por tanto, hacer con sus partidas lo que les da la gana, incluso conceder contratos absurdos a yernos del Rey.

Aristócratas de campo y de ciudad

Por: | 12 de diciembre de 2011

Cayetanomartinez

Un largo fin de semana con dos grandes temas: el Madrid-Barça e Iñaki Urdangarin. Del primero, sólo señalar que tuvo una audiencia total (fueron varias las cadenas que lo emitieron) de 12.123.000 espectadores (un 61% de cuota). Espectacular. Del duque de Palma, ratificar que no hubo programa matinal e informativo del lunes en el que no ocupara un lugar privilegiado. La nota que comunicó a través de la agencia Efe y, sobre todo, la escueta y hasta cierto punto demoledora presencia informativa del jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, coronaron unas jornadas en las que se entremezcló la torpeza con la soberbia. Entre el partido de fútbol y el exinternacional de balonmano hubo también programas notables: la final del concurso Pekin Express (Cuatro), Salvados (la Sexta) y un capítulo de la serie Aída (Telecinco) en el que la presencia de David Bisbal elevó la audiencia hasta los 4.352.000 espectadores.
Urdangarin, al menos el que empezamos a conocer por sus comunicados públicos, tiene una especial habilidad para irritar a quienes pretende sosegar. No se sabe si es por torpeza natural o por una soberbia totalmente injustificada, lo cierto es que cada vez que pretende con un comunicado explicar a sus conciudadanos su integridad profesional consigue aumentar el rechazo hacia su persona con una eficacia desconcertante. ¿Cómo se puede hacer un segundo comunicado, tras semanas de silencio mientras los medios de comunicación ofrecían datos de su presunta codicia, en el que se deja caer que los perjuicios a la Corona son consecuencia de las informaciones? La guinda la puso hoy su abogado, Pascual Vives, quien explicó que su defendido se muestra preocupado, apesadumbrado e, incluso, indignado. ¿Acaso pretenden convertirle en un mártir de la aristocracia? Citando a ese pequeño Maquiavelo jurídico, Federico Trillo, sólo cabe concluir con: manda huevos.
Y de aristócrata consorte a aristócrata de cuna, el conde de Salvatierra o, en ámbitos plebeyos, Cayetano Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, hijo de la duquesa de Alba y jinete que fue olímpico. Su participación en el programa Salvados de ayer, domingo, fue también un canto a la irritación. Simpático, con un cierto toque de distanciamiento, respondió a las preguntas de Jordi Évole con ese cúmulo de topicazos que sólo los que frecuentan Embassy, o similar, son capaces de encadenar con total naturalidad. Nunca se arruinaron porque nunca fueron ricos, sólo en Andalucía ha notado una falta de ambición preocupante, el inmenso patrimonio de la casa de Alba no produce beneficios, en fin, una serie de argumentos típicos de la hora del té entre perezosos mentales. Lo malo de los comentarios es que se dicen desde una familia que tiene 25.000 hectáreas, que percibe en torno a tres millones de euros de subvenciones agrícolas de la Unión Europea y que todo ello ocurre un contexto económico desastroso.
P.D.- Menos mal que siempre queda un resquicio para la alegría: había que ver la entrada de Francisco Camps en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad valenciana, con una gran sonrisa y saludando a quienes le abucheaban. Un profesional del disimulo.

Acorralados

Por: | 09 de diciembre de 2011

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El título del programa de Telecinco es multisignificativo. Sirve para denominar al concurso, a la familia real, a la situación económica de España, a la de Europa, incluso al futuro inmediato, en fin, lo dicho: vale para un roto y un descosido.
Del programa propiamente dicho no está de mas el señalar la impudicia total a la que han llegado algunos ciudadanos por ese warholiano cuarto de hora de fama y unos cientos de euros. La gala de ayer (con una audiencia de 2.538.000 personas) ofreció a los espectadores la posibilidad de enterarnos, al mismo tiempo que a la concursante María Angeles Delgado, de que iba a ser abuela por primera vez. Su hijo Ivan Nízar tuvo a bien aceptar la propuesta de la productora y desplazarse hasta un pueblo de Asturias para comunicar a su madre y a toda la ciudadanía que iba a ser padre, un dato que a la audiencia, probablemente, no le importe nada; a la productora, lo suficiente para correr con los gastos, y a la primeriza abuela le diera una alegría aunque no impidió el que fuera expulsada nuevamente del concurso.
El que los hechos o noticias más íntimas, más personales, se aireen públicamente en las cadenas de televisión es ya algo cotidiano, asumido, al parecer, por tirios y troyanos. Hemos pasado de una timidez casi absoluta ante las cámaras o los micrófonos, a la impudicia más generalizada. Se pactan contratos por bodas, viajes de novio, embarazos, bautizos o separaciones con total tranquilidad. Es la ley de la oferta y la demanda llevada hasta el lecho nupcial o el paritorio.
Y de esa buscada y pagada transparencia personal a la pagada opacidad institucional de la Casa del Rey y su familia. El que día a día la prensa desvele los cada vez más escandalosos, y presuntos de momento, tejemanejes de Iñaki Urdangarin, han promovido un par de comunicados del gabinete de comunicación del Rey explicitando que las infantas Elena y Cristina son miembros de la familia real y seguirán siéndolo, una aclaración que han considerado oportuno hacer 24 horas después de haber emitido una nota en la que la posible pertenencia, o no, de las infantas a su privilegiado estatus se difuminaba.
La torpeza de la táctica elegida por la Casa del Rey para enfrentarse al serio problema que, parece, afecta al duque de Palma es evidente. La callada por respuesta remite a dos opciones: o consideran, desde la soberbia, que no se tiene porque descender a terrenos prosaicos y de plebeyos, o no se sabe qué decir ante lo evidente. A ello hay que añadir el inexplicable e inexplicado reportaje de la revista Hola con la Reina y los Duques de Palma paseando por Washington y aparentando que aquí no ha pasado nada. Un bochorno o un desafío al sentido común que, pese a todo, no alcanza las cotas de hipocresía del espabilado exbalonmanista cuando declaraba públicamente en 2005 que "ando apurado para llegar a fin de mes". En realidad no están acorralados: nos están acorralando.

Barra libre

Por: | 07 de diciembre de 2011

Pirateria

Es el sueño de todos los ciudadanos: la barra libre. Un local, una autonomía, un Estado, un sector productivo, un gremio, una ciudad, cualquier lugar vale si no se paga. Naturalmente es una utopía colectiva pero para algunos parece una realidad. La actualidad nacional nos lo demuestra día tras día. Desde presidentes autonómicos, alcaldes, concejales de urbanismo, promotores inmobiliarios, ministros, exministros, consejeros delegados, presidentes de Cajas de Ahorro e incluso duques, hay un sector social, un núcleo duro, que goza de unos privilegios que, al parecer, les están vedados al resto de la ciudadanía. Se les permite llevárselo crudo y con unas consecuencias jurídicas muy moderadamente molestas.
Dos de los temas en la actualidad de las tertulias de las televisiones generalistas están realacionados con la tan anhelada barra libre: el duque de Palma y la dejación lesgislativa del PSOE en materia de lucha contra la piratería informática. Del yerno del Rey sorprende su silencio salvo una pequeña nota hace semanas en la que alegaba algo acerca de su honorabilidad. Desde entonces los trapos sucios que diariamente ofrece la prensa comienzan a ser un vertedero de grandes dimensiones en el que sobresalen su convencimiento de que por ser quien es está por encima del bien y del mal, su prepotencia, y la torpeza de su ingeniería financiera. Todo parece indicar que es un mal alumno de sus predecesores en el saqueo, público y/o privado, institucional. Desde Mario Conde -hoy gurú de la extrema derecha con toques mesiánicos- a esa ilustre familia jerezana de los Ruiz Mateos, maestros del victimismo y las quiebras empresariales. José María Calleja en Espejo Público apuntó una idea excelente que, como casi todas las ideas excelentes, no se llevará a la práctica: si su excelencia el Duque de Palma se levantó más de seis millones de euros en sus gestiones con el Govern Balear y la Generalitt valenciana, y se compró un palacete en Pedralbes (Barcelona) que costó algo más de seis millones, que lo venda y reintegre el dinero a las mencionadas comunidades.
Respecto a la dejación de sus responsabilidades contra la piratería informática por parte del Gobierno saliente poco se puede añadir a los propios hechos. El desarrollo del reglamento de la llamada ley Sinde, una moderada y muy torpedeada propuesta legislativa para tratar de paliar los desastrosos efectos de la actual piratería informática en las industrias de la música, el cine, la televisión y las editoriales, se presentó por fin en la mesa del último Consejo de Ministros con el visto bueno del Consejo de Estado. No se aprobó. Dicho de otra manera: puesto que es un tema impopular, se dejó como regalo de bienvenida al nuevo Gobierno. Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine ofrecía en El País algunos datos: "en el primer semestre de este año el valor de lo pirateado a la industria cultural ascendió a 5.400 millones de euros". Chapéau para el Gobierno saliente.

El fin del mundo

Por: | 06 de diciembre de 2011

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Faltan cinco días para el partido entre el Madrid y el Barcelona y ya comienzan a ser insoportables los programas deportivos de las televisiones. El mundo se ha paralizado desde el pasado domingo y, al parecer, no se reanudará hasta el sábado por la noche. Se reponen partidos entre los dos grandes; las tetulias, indefectiblemente, hablan una y otra vez del clásico: si Guardiola se decidirá por una defensa de tres o de cuatro. Si Mourinho jugará al ataque o a la contra. Se recuerdan anécdotas, se pide a los que pasaban por allí que aventuren un resultado, se analiza al equipo arbitral, en fin, la saturación.
De tarde en tarde surge una voz sensata. Guardiola en rueda de prensa afirmó que lo importante no era el partido sino la cumbre comandada por Merkel y Sarkozy para intentar resolver alguno de los graves problemas que afectan al euro. Naturalmente tuvo poca repersusión en los medios. La sensatez no vende. Vende la exageración, el griterío de las tertulias deportivas, la enésima repetición de una jugada discutible y discutida, los adjetivos grandilocuentes... el fin del mundo.
Las aventuras y desventuras del caballero-ninja de la 1 sigue arrasando. Por el contrario las pesquisas del equipo de Homicidios (Telecinco) languidecen con cierta dignidad. Los gustos del personal son difíciles de entender. Presupuestos aparte, la serie detectivesca no es mucho peor que la de los espadachines pero no piensa así el espectador. El casting de una y otra es similar en su funcionalidad aunque no en su aceptación.
Quizá una de las explicaciones posibles sea que la serie de Telecinco se adentra en un territorio típicamente norteamericano (la estructura del equipo español es muy similar a la serie El Mentalista: un reducido equipo de policías, dirigido por una inspectora-jefe y con la colaboración de un psicólogo) y en ese espacio los de Hollywood arrasan. Sólo los suecos, daneses y noruegos están haciéndoles frente. Cuestión de guiones y, sobre todo, de dialoguistas. Aguila Roja, por su parte, apenas compite con ninguna referencia extranjera. Esa mezcla de quijotismo y artes marciales asiáticas parece haber encontrado el filón de la rentabilidad. Es su mérito.

Sensaciones extrañas

Por: | 05 de diciembre de 2011

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Todo el fin de semana tuvo un predominante ambiente deportivo pero en esta ocasión las sensaciones eran contradictorias, extrañas. De un lado, la final de la copa Davis de tenis; de otro, el informe de Jordi Évole (Salvados. La Sexta) sobre el fútbol en España. Gloria y miseria deportiva en un mismo domingo, con un añadido: el regreso de Carmen Machi a la serie Aída (Telecinco) fue la gran triunfadora del horario estelar: 4.214.000 espectadores. La trama argumental para justificar el regreso de la gran actriz no fue otra que su salida de la cárcel, un deporte que en España, no nos engañemos, es minoritario. Al fin y al cabo, para salir hay que entrar, y aquí se entra poco, sobre todo en determinados tipos de delitos.
De la copa Davis poco se puede añadir a lo ya visto y oído. Resaltar el gesto de Nadal de abrazar a todos los componentes del equipo argentino antes de abandonarse a la euforia del triunfo y constatar una vez más que los comentaristas deportivos de la televisión (la 1) no conciben una retransmisión deportiva en la que el sonido ambiente tiene también un importante valor informativo. Es duro comentar un partido que dura más de cuatro horas pero también lo es escuchar durante ese prolongado periodo el cúmulo de topicazos y ramalazos patrioteros con los que nos suelen regalar la oreja.
Del informe de Salvados sobre el fútbol español hay un dato sobrecogedor: de los 23 clubes de fútbol que hay en Europa en concurso de acreedores, es decir, a punto de la quiebra económica, 22 son españoles. El Gobierno y, sobre todo, la Agencia Tributaria miran para otro lado con una frecuencia insólita en otro tipo de actividades empresariales y no digamos ya en las declaraciones de la Renta de las personas físicas. Todo parece indicar que son razones políticas no de fraude fiscal o gestiones desastrosas. Bien. El icono de ese desastre es, sin duda, el Nuevo Mestalla, un estadio en el que se han gastado 300 millones de euros, que no se finalizó y que sus obras se paralizaron hace dos años.
Es tiempo de apretarse el cinturón. Lo curioso del caso es que el cinturón tendremos que apretárnoslo todos al mismo tiempo: subidas del IVA, congelación de pensiones, rebaja de sueldos... salvo en el apartado de beneficios, de rentabilidades al alza, de incremento de las plusvalías. Dos datos: el ministerio de Defensa español tiene grandes dificultades para hacer frente a los 31.600 millones de euros comprometidos en sus programas de armamento. Por otra parte, el sector del lujo creció un 25% en España durante 2011. Parece demagogia pero es lo que en su día se llamó "la demagogia de los hechos".

Insomnio

Por: | 02 de diciembre de 2011

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No se sabe si como consecuencia de la angustia que provoca la crisis o por lo innecesario de levantarse a una hora fija (un efecto colateral del paro), lo cierto es que la audiencia que consigue alguno de los programas que se emiten a muy altas horas de la madrugada (La casona en directo, Telecinco. 723.000 espectadores) debería ser estudiada desde la sociología y el psicoanálisis. No es normal.
Lo que ya es más normal y previsible son los descartes de los pretendidos concursos como Acorralados. En la gala de ayer se expulsó a Ursula Aguilar, algo perfectamente previsible desde el punto de vista de la productora del programa, una empresa que cada vez tiene más difícil demostrar la veracidad del resultado de una audiencia de la que nunca se ofrecen datos. Previsible porque lo que se busca es el enfrentamiento, la bronca, todo lo que pueda enganchar a la audiencia estimulando los instintos básicos del espectador. Así se repesca a María Angeles Delgado (la prepotencia mezclada con la torpeza mental resulta atractivamente consoladora para el sufrido televidente. Un ruego: que tanto la madre como Aída Nízar, su hija, no den más las gracias a España cada vez que la concursante supera una votación. Resulta un bochorno añadido a la situación que padece el país), se expulsa a quien da poco juego por tener un carácter pasivo (Ursula Aguilar) o a quien resulta eficaz y funcional (Alvaro Muñoz Escassi) para comprobar si el resto de los concursantes es capaz de sobrevivir, o no, en la granja asturiana. Que Liberto López de la Franca continúe en la casona sólo se comprende desde la posibilidad de que alguna de las concursantes le marque la cara con sus uñas, sin despreciar su inconsciente comicidad cuando se marca unos discursos tan rimbombantes como elementales.
Pero lo previsible, al parecer, no es exclusivo de Telecinco. Antes de que comenzara la final del programa de Antena 3 Tu cara me suena, ya circulaba por las redes sociales una nota de la cadena en la que se anunciaba a Angy Fernández como ganadora del concurso, lo que posteriormente fue ratificado por las votaciones del público. Extarordinario. Lo cierto es que si un tecnócrata como Mario Monti es capaz de alcanzar la jefatura del Gobierno italiano sin pasar por las urnas, la Unión Europea debería estudiar el que las elecciones nacionales las organizaran productoras televisivas como las de los programas citados: se eliminarían las engorrosas encuestas y los fatigosos recuentos de votos, incluso sabríamos los resultados con antelación a la jornada electoral.

De la patria

Por: | 01 de diciembre de 2011

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Hay días en los que determinados conceptos sobresalen por encima del resto. Ayer fue un día patriótico por diversas circunstancias y cuestiones. En el ámbito de la política, o quizá habría que decir de la historia, destacó como tema a debatir en todas las tertulias televisivas las conclusiones sobre el Valle de los Caídos del comité de expertos. Hablamos, naturalmente, de Franco y su faraónica tumba. No hace falta explicar cómo se hizo dicho monumento, quienes lo construyeron y quienes están enterrados allí, incluido el único no caído en o por la guerra civil. El que el Gobierno en funciones decidiera presentar esas recomendaciones cuando la realidad, el resultado de las elecciones y el sentido común democrático les han arrebatado la capacidad ejecutiva es ya una definición suficiente de intenciones. En otras palabras: cumplen con una hipotética mala conciencia y le pasan el problema al siguiente.
Algo similar en cuanto al método se podría decir del caso Urdangarin. Los hechos parecen confirmar una maledicente suposición: que nadie mueva un dedo en la posible imputación del yerno del Rey en presuntas y diversas corruptelas hasta que el nuevo Gobierno nombre a un nuevo Fiscal General. Otra patata caliente que de confirmarse dejaría en muy mal lugar a todos aquellos gobernantes patriotas a los que se les llena la boca explicando que anteponen los intereses de España a los de su partido. No se olvide que el Fiscal Anticorrupción de Mallorca había iniciado sus pesquisas sobre las subvenciones del Gobierno balear al Instituto Nóos, presidido por Urdangarin, en marzo de 2010, y que su socio y vicepresidente de la entidad, Diego Torres, está imputado desde el pasado mes de julio. Que el yerno del Rey todavía no haya sido citado a declarar, en calidad de imputado o de simple testigo, no se entiende, o se entiende enrevesadamente.
Pero el patriotismo tuvo también ayer su correspondiente cuota de pantalla en el programa Tu cara me suena (Antena 3) que no sólo arrasó en su horario con casi cuatro millones de espectadores sino que sirvió para rendir homenaje a Manolo Escobar, a su carro, a su porompompero y a su !que viva España!, en la figura de Santiago Segura, quien lúcidamente no dudó en explicar que la elección del personaje al que debía imitar y la selección de los temas interpretados eran descaradamente populistas, única opción para contrarrestar las connotaciones eróticas de sus rivales, Angy y Sylvia Pantoja. Lo dicho: !Todo por la Patria!

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