TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

El talento

Por: | 18 de enero de 2012

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Ayer estrenó la cadena de pago TNT los dos primeros capítulos (en versión original subtitulada) de Alcatraz, la nueva serie de televisión que viene avalada por su creador, J. J. Abrams, probablemente el nombre más rutilante de la industria de Hollywood. En su haber están las series de Perdidos, Fringe y Person of Interest, entre otras. El nuevo niño prodigio de la televisión norteamericana cuyo nombre está a la altura -el menos en lo que a rendimiento comercial se refiere- de Steven Spielberg, productor suyo en su primer largometraje, Super 8, comparte con su maestro y tutor ese enorme instinto del gusto popular, sobre todo del público más juvenil, que les caracteriza. Son las gallinas de los huevos de oro pero, también, han cometido errores. Como diría Rajoy, en la vida nada es para siempre.
La nueva producción de Abrams parte de una idea brillante y bien estructurada en la que la ciencia-ficción moderada tiene un papel esencial. La base de toda producción es el guión, y la trama de Alcatraz es espléndida: cuando la celebérrima prisión es clausurada a finales de los años 60, desaparecen como por encanto todos los reclusos (más de 250) y los guardias del recinto penitenciario. Es una especie de fenómeno tipo el triángulo de las Bermudas. 50 años más tarde, la huella de unos de los reclusos desaparecidos aparece en el escenario de un crimen. Sabemos a partir de ese momento que los diferentes condenados irán reapareciendo en la actualidad, con el añadido de que su aspecto no se ha modificado, como si hubieran permanecido esas cinco décadas en un limbo espacio-temporal.
Una inspectora de policía (Sarah Jones), un friki de los comics y estudioso historiador de la prisión (Jorge García), un destacado miembro del FBI (Sam Neill) y su ayudante (Parminder Nagra) formarán un equipo especial para detener a los prisioneros evadidos y devolverlos a una nueva y supersecreta prisión.
La serie tiene más de thriller que de ciencia-ficción. Es el caso inverso de Fringe, en el que el componente visionario y futurista pesa más que la acción policial, pero comparte con ella, y con la serie de Person of Interest, esa especial fascinanción por la tecnología de vanguardia que caracteriza a su creador, quien no dudó en rendir homenaje al artefacto pionero de la nueva cinematografía, la cámara super 8, en su primer largometraje. Un artefacto que, en realidad, suplió los estudios de aprendizaje de la realización en personalidades tan definitivas en el cine actual como Tarantino o Pedro Almodóvar.
Un reparto excelente, un lujo de producción, unos guiones (al menos los dos primeros capítulos) espléndidos y una realización impecable, convierten a Alcatraz en uno de los estrenos más prometedores de la temporada. En Estados Unidos el estreno de la serie fue seguido por 10 millones de espectadores. Es la ratificación del talento.

Eternidad

Por: | 17 de enero de 2012

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"En la vida nada es para siempre", sentenció Mariano Rajoy en su primera rueda de prensa -compartida- desde que accedió a la presidencia del Gobierno. Una frase para la eternidad por su rotundidad y sutileza. Si, como parecía, la incomparecencia de Rajoy ante la prensa se debía al miedo escénico, su aparición pública ante los medios lo desmiente: no era temor. Era tiempo de reflexión para llegar a tan profunda idea. Claro que lo que no es para siempre es la propia vida, pero eso es otra historia.
Y sin embargo hay cosas y conceptos que si parecen tener vocación de eternidad. Por ejemplo el descarado concepto gremial de la justicia española. El Consejo General del Poder Judicial ha salido en defensa de los magistrados que dictaron la sentencia del caso Marta del Castillo, mayoritariamente criticados por la ciudadanía y los medios de comunicación. Bien. El Tribunal Supremo, por su parte, sienta hoy en el banquillo al juez Baltasar Garzón por grabar las conversaciones entre los cabecillas de la trama corrupta Gürtel y sus abogados, grabaciones avaladas por magistrados y fiscales. Es el mismo Tribunal Supremo que permitió que el juez Urquía, de Marbella, retornara a la judicatura pese a estar condenado por un delito de cohecho y otro continuado de prevaricación. Pelillos a la mar.
En cuanto a las audiencias del lunes caben destacar dos datos: los 6.163.000 espectadores que tuvo el correspondiente capítulo de Águila Roja (La 1) y los 2.358.000 que tuvo Sálvame (Telecinco), alcanzando su récord. De la serie española del ninja-Quijote poco se puede decir salvo que ha enganchado absolutamente al personal. No pregunten el por qué.
Del programa-río de Telecinco, cada vez más enfrascado en sí mismo y en sus tertulianos, se puede sugerir que alcanzó su máximo nivel de audiencia porque en el transcurso del mismo la colaboradora Terelu Campos confesó que abandonaba temporalmente el programa para ser operada de un carcinoma en su pecho derecho. El programa que presenta Jorge Javier Vázquez hace tiempo que prescindió del menor atisbo de pudor. El que día a día sus colaboradores se presten a contarnos sus miserias ha llegado al territorio de los más absolutamente personal. La audiencia sabe semanalmente si Belén Esteban está a bien, o no, con su marido. Si a Quico Hernández le ha sentado mal la paella familiar del domingo, o si Kiko Matamoros considera que machacar diariamente a Lidia Lozano está considerado como una de las bellas artes. Con tamaño material informativo sobre la mesa, un carcinoma rompe radicalmente la monotonía cotidiana y alcanza cifras máximas. Y si, además, a Jorge Javier le surgen unas lágrimas, mejor que mejor.

Los antiheroes

Por: | 16 de enero de 2012

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Resulta sorprendente como la televisión, las cadenas generalistas españolas, desprecian a la propia televisión. En los telediarios matinales, al menos en el de La 1, se daba noticia de los Globos de Oro ciñéndose exclusivamente a los premios cinematográficos, obviando los específicamente televisivos. La duda es si el silencio se debe al poco aprecio por los productos televisivos o al más prosaico argumento de que al no ser suyas las series premiadas no merecen ser citadas. En todo caso, los premios de cine y televisión fueron previsibles, sin excesivas sorpresas, y -como suelen satisfacer a los biempensantes los premios gordos de la lotería- muy repartidos.
Homeland, una serie estadounidense sobre terrorismo, recibió dos de los tres Globos a los que estaba nominada: mejor drama y mejor actriz (Claire Danes). Fue catapultada -en la moderación de las audiencias de los canales por cable- al recomendarla Barak Obama. Modern Family (Fox) se llevó el gato al agua de las series de comedia. La relación de premios es larga e inncesaria su reproducción completa. Señalemos el premio a mejor actriz de reparto a Jessica Lange por su papel en American Horror Story, alcanzando Peter Dinklage el de mejor actor de reparto por Juego de Tronos.
Desde la discutible subjetividad, creo que uno de los premios más justos es el otorgado a Idris Elba por su protagonismo absoluto de la miniserie (seis capítulos) de la BBC, Luther, probablemente la mejor serie policíaca que se emite en la actualidad, del director y guionista Neil Cross, y de la que la cadena de pago AXN nos ofrece una segunda temporada de seis capítulos. Luther es un policía que entronca con la mejor tradición detectivesca de la literatura anglosajona, la que alcanza su cumbre con autores como Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Chester Himes o Jim Thompson, con unos protagonistas -detectives privados o inspectores- en los que las fronteras de lo legal y lo ilegal se difuminan con el paso de los años cada vez más, y es ese recorrer cotidiano por el abismo lo que les confiere ese punto entre cínico y escéptico sin renunciar a una entrega absoluta a su oficio. En el mundo de la televisión, el británico Luther podría ser perfectamente el colega del sueco Wallander. Los dos comparten una actitud similar ante la vida, en la que los golpes bajos les han potenciado una enorme melancolía. Elba ya había cosechado la admiración del personal por su papel en la esencial serie The Wire, si bien con un papel muy distinto al de este inspector desarraigado.

Imaginacion y fantasia

Por: | 13 de enero de 2012

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Para el escritor Manuel Vicent la cosa está clara: en literatura aprecia, y mucho, la imaginación y desprecia lo fantástico. La primera parte de lo real y lo trasciende a golpe de talento. Lo segundo, es un fuego y un juego de artificio, un recurso fácil. En el terreno literario de ejemplos de los dos conceptos se puede afirmar que cuando Monterroso escribe "cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", demuestra su gran imaginación. Un partidario de la literatura fantástica haría volar el dinosaurio hasta que una tormenta de estrellas le obligara a aterrizar en el Mundo Oscuro del Más Allá, o similar. Trasladado esto al terreno televisivo. la serie Érase una vez... que estrenó ayer el canal de pago AXN, es un espléndido ejemplo de imaginación. La gestión política de algunos gobiernos autonómicos, algunas decisiones judiciales o la reflexión de un obispo como el de Córdoba, son pura fantasía.
La serie producida por ABC y estrenada ayer en España en el canal AXN venía precedida en su lanzamiento con la advertencia de que sus guionistas eran los mismos que los de Perdidos: Adam Horowitz y Edward Kitsis, a modo de justificación de su calidad. Pues, efectivamente, la serie es excelente y lo es, sobre todo, por sus guiones, un ejemplo espléndido de como pasar de la imaginación de un libro de cuentos clásicos a una realidad, no menos imaginativa, del pueblo de Storybrooker. Blancanieves, el príncipe, la bruja, los enanitos, todos los personajes típicos y tópicos encuentran sus alter ego en el pueblo de Nueva Inglaterra. Blancanieves (Ginnifer Goodwin) es una joven maestra y la Reina Malvada (Lana Parrilla), la alcaldesa. Emma Swan (Jennifer Morrison, de House) y el niño Jared Gilmore en el papel de Henry serán los protagonistas de este sugestivo y constante viaje de un presente a un pasado en el que la imaginación es la reina de la casa.
Cosa muy distinta son las informaciones nacionales que hoy han arrasado en los informativos y tertulias matinales: en primer lugar, la sorprendente sentencia judicial sobre el caso de Marta del Castillo, por la que se condena a Miguel Carcaño a 20 años de cárcel y se absuelve a todos los demás imputados. Sorprendente por cuanto se reconoce que el condenado no pudo hacer desaparecer el sólo el cadáver de la joven sevilana aunque considera que hay pruebas suficientes para condenar a nadie más, pese a los indicios aportados por la policía y las numerosas declaraciones de los implicados.
Sorprendente también el que pese a estar condenados a siete años y medio de prisión los procesados José María del Nido y Julián Muñoz por el caso "Minutas" del Ayuntamiento de Marbella, se decida que no ingresen en prisión y ni siquiera se les retira el pasaporte. Si como se afirmaba en el procesamiento de María José Campanario y su madre por fraude a la Seguridad Social, toda condena superior a dos años conllevaba el ingreso en prisión, no se entiende la decisión sobre el caso "Minutas". Claro que tampoco se entiende que el despilfarro de los dineros públicos no esté tipificado como delito, o al menos así se deduce después de conocer su impunidad ante las pérdidas multimillonarias de tinglados como La Ciudad de la Luz o Terra Mítica, ideas majestuosas y plenas de fantasía del expresidente Eduardo Zaplana, prohombre de la Comunidad Valenciana y rival político de otra luminaria de la zona, Francisco Camps, a quienes se les debe el estado de quiebra técnica de la tan mencionada comunidad.
¿Y qué decir de la fantasía de Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, cuando en su última carta semanal asegura que “la incitación a la fornicación es continua en los medios de comunicación, en el cine, en la televisión, incluso en algunas escuelas de Secundaria”?, pues se puede decir, con Monterroso, que "cuando despertó, el dinosaurio episcopal todavía seguía alli mientras las subvenciones económicas de un Estado aconfesional volaban sobre su cabeza".

Sucesos y subvenciones

Por: | 12 de enero de 2012

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El ciudadano español está curtido en mil batallas gracias a los programas matinales de las televisiones. No es fácil sobrevivir a los mismos. La selección de temas es un compendio de las mayores bajezas del ser humano: pederastas que utilizan internet para engañar a sus víctimas, cerrajero de pueblo manchego que de día era ejemplar y de noche se dedicaba a secuestrar y violar a mujeres, residencias canarias de ancianos en las que se maltrata a los residentes, prótesis mamarias elaboradas con residuos industriales para abaratar sus costes, infantas reales que invertían 1.500 euros en una empresa familiar y ganaban medio millón en un plis plas, chóferes (mecánicos, dicen los aristócratas) de director general andaluz que se pulía con su patrón miles de euros públicos en copas y cocaína... y así hasta que se acaba el programa. Previamente, y para acallar a quienes consideran que en esos espacios no hay sitio para la información seria, se invita a tres tertulianos para que nos pongan los pelos de punta con el déficit, la prima de riesgo y el inminente apocalipsis económico. Lo dicho: curtidos en mil batallas.
Y entre ese millar de batallas hay una que, al parecer, es prioritaria: reducir el déficit público a sangre y fuego. Bien. El Gobierno ya ha dicho que no le gusta subir los impuestos pero que hay que hacerlo. También dijo que no iba a mirar atrás a la hora de tomar decisiones y no para de denunciar la gestión del Gobierno anterior. Muy bien. Una propuesta idiota para conseguir reducir 10.000 millones de euros de un plumazo: que la Iglesia católica española y sus buenas obras se las paguen los que en ella creen y no toda la ciudadanía. Ya hemos bajado un punto el maldito déficit. Otra propuesta idiota, repetida aquí mismo en varias ocasiones: que el fraude fiscal se consiga rebajar del 23% al 13%  del PIB (media europea). Los  expertos calculan que eso supondría recaudar entre 80.000 y 100.000 milones de euros anuales mas. Pasaríamos del déficit al superavit, y aquí paz y después gloria.
Lo cierto es que con este panorama televisivo, político y económico nacional a nadie le puede sorprender que triunfe en su debut una serie española que se llama La Fuga (Telecinco). Es un título que recoge perfecta y subliminalmente la actitud mayoritaria de los españoles -la necesidad de huir-, al menos los de los 3.162.000 espectadores que vieron en la noche de ayer el primer capítulo. Una serie desconcertante pues si se trata de una prisión de máxima seguridad, sorprende que la inmensa mayoría de las reclusas y de las vigilantas parezcan sacadas de un casting de aspirantes a reinas de belleza. Es verdad que una serie de ficción no tiene porque aspirar a la versomilitud pero entre la realidad de las cárceles y el deseo de los productores no debería de haber tanta distancia.

Progreso al pasado

Por: | 11 de enero de 2012

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No se trata de revival, de nostalgia y reivindicación de lo que fue en otro tiempo. Se trata, literalmente, de que avanzamos hacia el pasado. Son muchos los indicadores: desde las largas colas que se forman en las mañanas de los lunes ante las administraciones de lotería y de primitiva, hasta las colas que se montan en los locales de reparación de calzados o de arreglos de satrería. Todo tiene que durar más y la loto parece ser la gran esperanza para solucionar la crisis. Hay un cierto tufo a los años 50 en la vida cotidiana. Y lo mismo es trasladable a las televisiones. Los espacios matutinos parecen ser una continuación del ya desaparecido diario El Caso, en el que todas sus páginas se dedicaban a crímenes y asuntos truclentos. Espejo público y El programa de Ana Rosa dedican la mayor parte de su tiempo a informar, debatir y analizar los crímenes del día anterior o, como en el caso de la desaparición de los dos niños de Córdoba, los convierten en secciones fijas.
Lo curioso del caso de este ambiente hacia el pasado, es que las series de ficción de las cadenas generalistas también dedican unos importantes presupuestos a recrear el pasado histórico. Ayer Antena 3 estrenó Toledo, una ambiciosa serie del Toledo del siglo XIII bajo el reinado de Alfonso X, ambiciosa por su presupuesto, por un reparto coral importante -con Juan Diego, Fernando Cayo y Eduard Farelo en los papeles protagonistas de los personajes maduros, y con Maxi Iglesias, Rubén Ochandiano y Paula Rego, entre otros, desempeñando los roles más jóvenes, subdivisión por edades en las que, claramente, los maduros demuestran mucho más y mejor sus dotes interpretativas- y una ambientación y vestuario muy cuidados. Su estreno tuvo una audiencia importante (3.541.000 espectadores), superando en algo más de un millón de espectadores al concurso Tú si que vales (Telecinco), aunque muy lejos de los seis millones que consigue cada capítulo de Águila Roja, otra serie también histórica que emite TVE y que arrasa en las audiencias. A todo ello hay que añadir la importante cuota del mercado que ocupa una serie como la de Amar en tiempos revueltos, que emite TVE en la sobremesa, con una audiencia constante cercana a los tres millones de espectadores y que, en su sexta temporada, nos sitúa en la mitad de la década de los años 50 del pasado siglo, es decir, avanza día a día hacia el pasado más próximo. La guinda la pondrá en pocos meses la importante superproducción Isabel, serie de Diagonal TV en la que se nos relatará la vida y la obra de Isabel I de Castilla y cuyo lanzamiento se basa en ser la serie más costosa de las producidas en España. Avanzamos hacia la segunda mitad del siglo XV.

Balones de oro

Por: | 10 de enero de 2012

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La emisión de la gala suiza del Balón de Oro fue el punto de partida de un nuevo canal de TDT, Energy, del grupo de Telecinco. Los estadísticos señalan que ese 1% de audiencia supone el mejor comienzo de un canal de televisión digital terrestre que se recuerde. Lo cierto es que tuvo algo más de audiencia que la ya veterana Teledeporte, que también retransmitía la gala. El fútbol y su entorno vuelve a ratificar el interés popular que despierta. La gala de Zurich tuvo un claro ganador: el Barça. Para él fueron los premios del mejor futbolista del año -un muy frecuente Messi y su muy infrecuente parlamento público-, Guardiola, como mejor entrenador del 2011, y cinco de sus jugadores en el once ideal del mundo.
La relación del fútbol con la televisión es enormemente agradecida pese a los informativos de deportes, habría que añadir. Al margen de que suelen ser descaradamente partidarios de un determinado club, y por lo tanto sectarios en su tratamiento informativo, es de destacar el afán de  darle un punto de humor, quizá fuera mejor decir de "gracietas", a la información, sobre todo cuando los presentadores deportivos son dos: todos tienen, al parecer, vocación de Martes y Trece. Hay informativos deportivos como losde Cuatro que son capaces de dedicar parte del valioso tiempo televisivo a informar que Cristiano Ronaldo ya sonríe. Naturalmente, el día anterior habían dedicado buena parte de su valioso tiempo a comentarnos que Cristiano Ronaldo estaba serio. Las ruedas de prensa de Mourinho se convierten, o las convierten, en un filón inagotable por repetitivo, y no tanto por lo que dice -que en la mayoría de las ocasiones tiene razón- sino por la forma, con ese punto de altanería y autosuficiencia.
Programas como Punto pelota o Futboleros, son una jaula de grillos en los que el que más grita parece tener más razón. Es curioso como en esas tertulias los más educados y menos vociferantes son, precisamente, los que han sido profesionales del fútbol, es decir, los que saben lo que dicen desde la práctica. Es el caso de Onésimo Sánchez, en Futboleros, por ejemplo. También sería de agradecer que los programas deportivos, sobre todo los de La Sexta y Marca TV, dejaran de repetir continuamente eso de que "a continuación, el mejor resumen de..." porque no es seguro que sea el mejor resumen de un partido y porque, en el fondo, dan a enteneder que tienen una enorme inseguridad en lo que hacen y de ahí la permanente obsesión en alardear de ser los mejores.
De todas maneras, ayer los telediarios nos ofrecieron otros balones de oro: Jaume Matas, mejor balón de oro a los complementos del cuarto de baño (las escobillas de sus retretes del palacete de Palma de Malllorca superaban los 350 euros cada una). Francisco Camps, balón de oro a los contratos por la Fórmula 1 (éste lince de las satrerías y del gobierno de la Generalitat valenciana firmó unos contratos con el jerifalte de la Fórmula 1 por los cuales el rescindirlos no libraría a la Generalitat de seguir pagando prácticamente lo mismo que si se celebraran las carreras). El Gran Wyoming, balón de oro al ingenio audiovisual por su vídeo manipulado del discurso de fin de año del Rey mientras por la ventana asomaba un Iñaki Urdangarin deseoso de entrar en palacio o de atracar al primero que pasara por el jardín. Por último, la subida del IRPF decretada por Mariano Rajoy, balón de oro de los tributos pues con esa decisión, y sin apenas esfuerzo, España se coloca segunda en el ranking europeo de impuestos sobre las personas físicas, sólo por debajo de Suecia.

Autopromocion

Por: | 09 de enero de 2012

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Son maneras distintas de vender el pescado pero el denominador común es el de la autopromoción. El largo fin de semana nos ofreció diversas formas de entender el elogio de uno mismo, con habilidad en el caso de la industria norteamericana de la televisión, y con desfachatez en el caso de algunos políticos españoles. Si, como pensamos, la vanidad y la egolatría son los primeros síntomas de la degradación moral, está claro que políticos como Jaume Matas y Carlos Fabra tienen un serio problema. Si la venta de un producto se hace con inteligencia, el producto puede tener una larga vida, es el caso del programa América en Primetime que emitió, la primera parte, el sábado Canal + sobre las series norteamericanas de televisión.
Jaume Matas, expresidente de Baleares por el PP, se sentó hoy en el banquillo en el primero de los numerosos juicios que tiene pendientes por malversación, prevaricación, falsedad, fradude a la Administración y tráfico de influencias por contratos amañados y con facturas falsas. Un crack. En este su primer juicio de los muchos que conforman el llamado "caso Palma Arena" se le juzga por un supuesto desfalco de 483.000 euros, pagados a través de una empresa pantalla a Antonio Alemany, conocido y veterano periodista mallorquín columnista del diario El Mundo, para que le escribiera sus discursos y creara "un clima de opinión favorable al presidente". Y todo parece indicar que, al menos, lo intentó apasionadamente pues en sus columnas periodísticas los elogios florecían por doquier.
Alemany
era el gran botafumeiro de Matas y, de paso, de sí mismo pues al señalar las excelencias de sus discursos no dejaba de señalar la excelencia del redactor de los mismos. El fiscal pide ocho años y medio de prisión para el expresidente y cinco años y medio para el periodista. También se anuncia que el próximo 25 de enero un juzgado balear subastará el palacete de Palma de Mallorca de Matas, por impago de la millonaria hipoteca que logró para afrontar el pago de tres millones de euros que costaba su libertad provisional. No estaría mal que se impusiera la moda de subastar palacetes de expresidentes autonómicos o de duques, bien para pagar libertades provisionales o para recuperar parte del dinero sustraído a las arcas públicas.
De Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón y cacique del PP provincial, se puede decir de todo menos que es un hombre al que le gusta estar en un segundo plano. No sólo protagoniza buena parte de los escándalos castellonenses por lo que está imputado en varios juicios, sino que, además, con ese punto entre señor feudal y presidente bananero, mandó erigir en el absurdo aeropuerto sin aviones de Castellón, una escultura de 24 metros de altura y 20 toneladas de metal inspirada en su persona y para mayor gloria personal. La obra "sólo" costará 50 millones de las antiguas pesetas, precio al parecer razonable pues se apunta que el artista de la misma, Juan Ripollés, ha renunciado a cobrar nada por su creación.
La poderosa industria norteamericana de la televisión, poderosa, apabullante y, casi, monopolística industria, es capaz de elaborar una interesante serie de televisión sobre las series de televisión, capaz, pues, de rizar el rizo y hacerlo con habilidad y talento. La primera parte del documental analiza la evolución de la figura de la mujer a través de las series de televisión emitidas en el horario estelar. Desde las iniciales y edulcoradas primeras series que presentaban a una ama de casa impecable, sumisa y servil a las series actuales como Sexo en Nueva York, Weeds o Mujeres desesperadas, en las que la figura de la mujer independiente y autónoma está muy por encima de los personajes masculinos. Un recuento histórico (la televisión con sus escasos 60 años de vida ya es un componente esencial de la historia cotidiana del siglo XX), bien elaborado y con un material de archivo excelente. Los tres capítulos restantes (el hombre de la casa, los inadaptados y los héroes cotidianos) mostrarán la enorme capacidad de adaptación de la industria a los tiempos que vivimos, a los usos y costumbres sociales.

Manipula que algo queda

Por: | 05 de enero de 2012

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Los informativos, bien de los telediarios o de documentales con más ambición, nos ofrecieron ayer dos ejemplos espléndidos de lo que es, o puede ser, la manipulación. Varias intervenciones de destacados líderes del PP y el documental que Telecinco ofreció sobre Urdangarin son prefectos para comprender en alguna medida la manipulación política y la ética, además de la contabilidad empresarial.
Miguel Arias Cañete y Javier Arenas, ministro de Agricultura y candidato popular a la presidencia de la Junta de Andalucía respectivamente, tuvieron unas destacadas intervenciones en las que trataron de justificar los primeros recortes del Gobierno de Rajoy como consecuencia del incremento del déficit público que se encontraron al tomar posesión de la poltrona. Olvidado queda el que el mismo Partido Popular definió como "ejemplar" el traspaso de poderes, incluso anunciaron que no recurrirían al manido argumento de que la culpa fue de los otros. Bien. No es verdad. Tras las primeras e impopulares medidas, utilizaron la artillería pesada de la culpa ajena además de ratificar buena parte de las medidas socialistas demonizadas cuando eran oposición.
Sorprendentemente ninguno de los dos hicieron alusión al porcentaje del déficit público que es consecuencia directa del despilfarro autonómico, por más que como en el caso extremo de la Comunidad de Valencia se llegara directamente al impago y a la necesidad de avales del Estado para pagar sus créditos. Parece un sarcasmo que una Comunidad prácticamente quebrada tenga que asistir diariamente a un juicio a su expresidente por haberse dado el capricho de encargar doce trajes y varias chaquetas y zapatos que, todo parece indicar, no pagó.
El documental sobre Urdangarin que emitió ayer Telecinco fue mucho más sólido e interesante que el que emitió días atrás La Sexta. Pese a que se programó a las doce de la noche tuvo una audiencia de 1.746.000 espectadores. Su rasgo difrencial con el de La Sexta es que el de ayer tenía mucho más valor documental de archivo, muchas más imágenes de su infancia, juventud, boda y madurez. Naturalmente, no se aportó ningún dato desconocido -en eso la prensa escrita es mucho más rigurosa, analiza mejor el sumario- pero narró espléndidamente la trayectoria vital del personaje, desde su infancia acomodada a una madurez en la que la codicia parece irrefenable, para lo cual manipula factura, objetivos y fines de todas sus empresas. Entre el material visual seleccionado destacaron las imágenes de la boda con la Infanta Cristina, demostración una vez más de la espléndida realización que ofreció TVE de la ceremonia. Pilar Miró y Javier Montemayor fueron sus responsables directos.

Silencio y fidelidad

Por: | 03 de enero de 2012

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Todas las tertulias matinales de las cadenas generalistas arrancan con un análisis o comentarios sobre las medidas económicas adoptadas por el Gobierno, las ya tomadas y las que quedan por tomar. En todas ellas se señalan la enorme distancia que se ha producido entre los deseos gubernativos ("Mi intención es no subir los impuestos", dijo Mariano Rajoy hace un par de semanas en el debate de investidura) y la realidad: se subió el IRPF, los peajes de las autopistas, el gas, se cerró el grifo a las subvenciones del gasóleo industrial, etcétera, etcétera. Lo que sorprende, y así se señala en las tertulias, es el inexplicable silencio del presidente del Gobierno para explicar a la ciudadanía dicha transformación radical de sus planes.
Los expertos en la materia apuntan a que con su incomparecencia, el líder no se quema ante su electorado. Se queman los demás pero eso, al parecer, importa menos. Si así fuera, está claro que el PSOE acaba de iniciar su recuperación electoral, una vez que se pongan de acuerdo entre las familias socialistas, naturalmente. Y acaba de iniciar la remontada porque los populares comienzan a cometer los mismos errores que los socialistas, el primero de los cuales es el de creer que la gente es idiota. Zapatero tardó en reconocer que la crisis era una crisis y Rajoy cree que no salir en la pantalla, o no responder a las preguntas de los periodistas, es librarse de las contradicciones. Vale, maestro.
Los que no tienen contradicciones son los espectadores, el pueblo llano y sencillo, de lo contrario no se explica tamaña fidelidad a una comedia sentimental como Pretty Woman. Si se piensa que en su primer pase televisivo, el 2 de enero de 1994, tuvo una audiencia de 9.233.000 televidentes y que 18 años más tarde, el 2 de enero de 2012, tras ser proyectada en 16 ocasiones en las pantallas de La 1, Telecinco y Antena 3, alcanzó los 2.889.000 espectadores (vertele.com), colocándose en el segundo programa más visto del horario estelar, habrá que reconocer una fidelidad a las andanzas del tiburón financiero y la prostituta simpática fuera de lo común. Es verdad que la audiencia ha ido disminuyendo pero tener que esperar al pase 16 para quedar en segundo lugar es un hito que para sí quisieran los partidos políticos mayoritarios.

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