TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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Algunos datos

Por: | 02 de enero de 2012

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Las cifras de las audiencias de las campanadas de fin de año ofrecen algo más que datos. Son, o pueden ser, un elemento significativo de la fidelidad a las cadenas, y en el caso de las televisiones autonómicas, fidelidad a las nacionalidades históricas. Y el primer dato a destacar es que La 1 de TVE arrasó de nuevo en el ritual de las 12 uvas: 7.209.000 espectadores, más del doble que la segunda, Telecinco, cadena en la que la orgía sentimentaloide barata de los Pantoja, madre e hijo, acompañados por Jorge Javier Vázquez, tuvo 3.266.000 televidentes, superando ligeramente la cifra alcanzada en 2009 con el mismo presentador y, como estrella invitada, la inclasificable Belén Esteban (3.025.000). La cadena que dirige Vasile mantiene la apuesta por estimular los instintos más elementales de las telenovelas más infames.
Por lo que respecta a las televisiones autonómicas, las cifras ofrecen apetitosos datos tanto sobre previsibles sentimientos nacionalistas como sobre despilfarros de algunas comunidades gobernadas por el PP. Así vemos que la televisión de la Generalitat catalana (TV3) se alza con el mayor trozo del pastel con un total de 805.000 espectadores. La televisión gallega, TVG, alcanza los 106.000 espectadores y la vasca, ETB2, 31.000. Canal 9, por su parte, la cadena que alcanzó su mayor cota de escándalo con la visita del Papa gracias, sobre todo, a la colaboración con la llamada trama Gürtel, tuvo 50.000 espectadores. La televisión de las Islas Baleares, cuyo programa más visto y repetido en las cadenas generalistas fue la entrevista a Iñaki Urdangarin en la que afirmaba tener problemas para llegar a fin de mes, tuvo 28.000.
En comunidades autónomas con menor significación nacionalista y el denominador común del castellano, la andaluza Canal Sur llegó a los 344.000 espectadores. La canaria tuvo 105.000 frente a los 89.000 de la televisión madrileña y los 62.000 de la aragonesa. Claro que estas cifras, por pequeñas que sean, son absolutamente radiantes al lado de las que alcanzaron las comunidades de Castilla-La Mancha y la de Murcia (ambas gobernadas por el PP): 2.000 espectadores. La oficialmente elogiada labor de Nacho Villa al frente de la televisión manchega no parece tener una aceptación popular acorde con sus virtudes gestoras. A tenor de los visto, y después de comprobar que los planes de recortes presupuestarios del Gobierno de Rajoy alcanzan a TVE en una reducción de 200 milones de euros anuales, está claro que si desaparecen de golpe algunas televisiones autonómicas, nadie notaría su ausencia.

¿El inicio del inicio del fin?

Por: | 01 de enero de 2012

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El viernes, víspera de un largo fin de semana de excesos, La Sexta consiguió uno de sus máximas audiencias -descontando las retransmisiones deportivas- con el documental Urdangarin, caida del yerno perfecto. Lo vieron 1.229.000 personas, cifra notable para la media de la cadena, y dato mucho más que notable para la pobre calidad del documento. En realidad fue una recopilación de lo ya sabido y comunicado por todas las cadenas desde hace semanas. No había ningún dato nuevo, ni siquiera la recreación digital del dormitorio prinicipal y el despacho del palacete de Pedralbes, emitido hasta la saciedad como promoción del citado documental. Un refrito con material de archivo elemental.
Los programas triunfadores de la noche fueron un largometraje norteamericano, Los cuatro fantásticos y Silver Surfer, un programa especial de una cadena de TDT: Feliz Año Neox, unidos por estar pensados y realizados para satisfacer a los más jóvenes de la casa, los mismos que van mayoritariamente al cine, compran video juegos y no quieren más que reirse con bromas y chistes de fin de curso.
Curiosamente el programa estrella de Telecinco Sálvame de luxe, obtuvo su peor resultado (1.792.000 espectadores) aunque aún es pronto para extrapolar este dato y concluir que los programas del corazón están en decadencia. Siempre se puede montar artificialmente un escándalo, una bronca tabernaria o un cruce de insultos y amenazas. Si tenemos en cuenta el número de veces que diariamente se anuncian querellas por difamación o injurias en este tipo de programas, el Ministerio de Justicia debería estudiar la posibilidad de abrir unos juzgados especiales y específicos del corazón.
Pero la frase del fin de semana la dijo la nueva vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría: "Esto es el inicio del inicio", al anunciar el viernes las primeras subidas de impuestos y los primeros grandes recortes. Analizados los mismos, comprendimos que era el inicio del fin. Se acabaron las dudas y los secretos mejor guardados. El PP lo tiene claro: las rentas del trabajo aportarán 4.111 millones de euros suplementarios mientras que las rentas de capital aportarán 1.246 millones extra. Un lujo para el capital. Al eliminar, entre otras, las bonificaciones al gasóleo profesional, el aumento de los costes repercutirán en los consumidores. Es decir, subirán los precios. De tal manera que el tan cacareado aumento en un 1% de las pensiones quiere decir que los pensionistas, de momento, perderán un 1.4% -la inflación de 2011 fue de 2.4%- de poder adquisitivo.
También aumentan el Impuesto de los Bienes Inmuebles (IBI), una medida que una vez más nos iguala a todos los ciudadanos que tengan una casa en propiedad. Si fue el PP el que estimuló y potenció la burbuja inmobiliaria, es coherente que ahora sea el PP el que nos haga pagar más por habernos dejado arrastrar por ese burbuja. No subirán los impuestos del patrimonio porque los ricos son fundamentales para la estabilidad de un país. No conviene irritarles. En marzo habrá más subidas de impuestos pero no antes de las elecciones andaluzas no sea que se enfaden los votantes. Quizá por todo esto, el presidente del Gobierno optó porque fuera su segunda la que diera la cara ante la prensa. Inmaculado Rajoy.

 

El País

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