TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

De Ruiz Mateos a House

Por: | 17 de febrero de 2012

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"Todos son iguales ante la ley". Muy bien. Un ejemplo: un ciudadano roba 7.800 euros de una sucursal bancaria. Es detenido por la policía, de la comisaría pasa al juzgado de guardia y como, además, es reincidente, ingresa en prisión. Una familia, propietaria de un grupo de empresas que ha quebrado, es procesada por su desastrosa gestión económica. Se levanta el secreto del sumario correspondiente y se revela que, entre otras cosas, de las cuentas de una de sus sociedades, Bardajera, se sacaron en efectivo 78 millones de euros (diez mil veces más que el atracador de la sucursal bancaria) de los que se desconocen su paradero. Son reicindentes pues hace años el locuaz patriarca ya había sido procesado y condenado por otro importante desaguisado empresarial. La Audiencia Nacional admitió a trámite hace nueve meses la querella de un grupo de inversores, en la que, por el momento, se encuentran imputados José María Ruiz-Mateos, su mujer, Teresa Rivero, siete de sus hijos, y otras seis personas más por presuntos delitos de estafa, insolvencia punible y falsedad documental. Todos siguen disfrutando de su confortable vida privada.
En el terreno de la ficción, destacar que el comienzo de la octava, y última, temporada de House consiguió una importante audiencia en Cuatro: 2.437.000 espectadores. El más sarcástico de los doctores de la historia de la televisión, y son decenas de series hospitalarias las que se han producido en todo el mundo, se despide a lo grande y desde la cárcel. Veinte vicodinas, título del primer capítulo, fue ejemplar de la inteligencia de House, de sus habilidades para irritar a todo el que se le acerque y de su capacidad para sobrevivir en un medio tan hostil como es el penitenciario. Sus guionistas no han rebajado en lo más mínimo sus destructores diálogos. La temporada cuenta con nuevas incorporaciones como las de Odette Annable (la doctora Jessica Adams) y Charlene Yi (la doctora Chi Park), un estupendo personaje secundario que llama la atención del doctor más por haber pegado a su anterior jefe que por sus conocimientos, que también los tiene.
Probablemente la cualidad distintiva de esta serie creada por David Shore e interpretada por Hugh Laurie, además de considerar el diagnóstico como un proceso similar al de la caza del asesino en los thriller, es su radical alejamiento de las referencias sentimentales. Si en alguna ocasión alguno de los miembros del equipo médico se introduce en el terreno de los sentimientos, siempre aparece un comentario demoledor de House para provocar el aterrizaje forzoso. Por otra parte, el poderío de la industria norteamericana del entretenimiento queda reflejada en un dato: en 2008, House fue la serie más vista en el mundo con un promedio de 82 millones de espectadores en 66 países.

Hay 2 Comentarios

Pues bueno, la verdad que a veces me ha parecido bastante gilipollas, que se las da de listo,siendo sus ayudantes quienes le quiten las castañas del fuego. Su personal visión de los problemas, que como figura debe solventar,no me parece mal, pero en si ,no puedo alabar su cinismo,no es que me caiga mal, es que me parece todo bastante irreal y rebuscado (que conste que no tengo nada en contra del mundo médico al que admiro),no se si me entendéis.

De House impactó su sentido que tenía de la realidad visto desde la óptica de la muerte cercana y siempre alrededor de la insolvencia el miedo y la incompetencia de los demás.
El atrevimiento de mirar de frente a todo el mundo dando por hecho, que los demás siempre tienen un cuarto oscuro cerrado y que muchas veces es la causa de su desgracia.
Y casi nunca se equivocaba.
El reconocimiento de que aun así merece la pena vivir y arriesgarse a sufrir el desengaño porque a veces donde menos se piensa salta la liebre.
El valor de seguir para demostrarse a sí mismo que era consecuente con su criterio.
Un ejemplo para la política, la función pública y la moral en general de la gente.

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Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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