TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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La gran corrala

Por: | 18 de julio de 2012

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Cerca de tres millones de espectadores contemplaron el primer capítulo en abierto de la excelente serie producida por HBO Juego de tronos (Antena 3). Era previsible pero, como todo en televisión, su éxito no estaba asegurado. El gran Rafael Azcona decía que si en el cine se pudiera asegurar el éxito, las productoras serían del Banco de Santander. Lo mismo es aplicable a la televisión en donde el éxito o el fracaso depende de factores que no pueden ser controlados ni por los productores ni por los programadores. El espectador, a la postre, es el que decide. Todo ello quiere decir que comentar, observar y analizar los programas de éxito es, en definitiva, un interesante baremo por el que medir el nivel cultural, o los gustos, de la ciudadanía.
Hace pocos días Manuel Villanueva, director general de contenidos de Mediaset (Telecinco y Cuatro, entre otras), afirmaba que la cadena estrella del grupo no podía prescindir de Sálvame, que sería una locura. El programa de Telecinco es uno de los mayores éxitos cuantitativos de la cadena en la programación de la sobremesa, en su caso, larga sobremesa. Su audiencia media oscila entre 1.5 y 2 millones y, probablemente, cuenta con una audiencia constante y fiel. Cuatro largas horas en los que los contertulios representan, en realidad, una gran corrala. Sin asomarse a ninguna balaustrada, y aprovechando los medios audiovisuales, su actitud, comentarios y temas a debatir podrían compartirlos la ciudadanía de hace cuatro o cinco siglos. Se rehuyen los temas generales, las abstracciones, y se pasa a comentar lo concreto e individual, generalmente cuestiones relacionadas con instintos básicos: el sexo, o su edulcorada y literaria extrapolación que llaman amor, sus aspectos colaterales (fidelidad, engaño, etcétera), los rencores (inmediatos o acumulados), tamizado todo ello por una sobrecarga de egocentrismo.
Son varias las peculiaridades del programa: en primer lugar, la productora no se excede en la renovación de lo noticioso. Cuando se produce un hecho que consideran atractivo (por ejemplo, que Isabel Pantoja se ha enfadado, y mucho, con Chelo García Cortés), el programa y los contertulios son capaces de mantenerlo en el candelero durante siete o diez días, por mas que el hecho en sí no de para cinco minutos de comentarios. Normalmente se forman dos bandos (a favor o en contra de una de las partes) y se enzarzan en discusiones ferolíticas que suelen acabar con una bronca más o menos sonada, bronca que a su vez repetirán varias veces en los programas sucesivos. Es decir, que si Isabel Pantoja ya no se habla con Chelo García Cortés, el tema ocupa el equivalente a las oscilaciones de la prima de riesgo en los informativos. La habilidad de los responsables del programa para estirar hasta lo inconcebible hechos intrascendentes para la audiencia, aunque no para el afectado, naturalmente, se demostró con la rescisión del contrato a uno de los colaboradores. Durante días y días convirtieron su ERE particular e individual en un espectáculo. Al final fue Luis Rollán quien pagó los platos rotos, y aquí paz y, después, gloria.
Y ayer, la corrala de Sálvame, alcanzó uno de sus momentos cumbres cuando la tertuliana Rosa Benito se lanzó hacia José María Franco, chófer que fue de Rocío Juardo, agarrándole bruscamente por el cuello de la camisa mientras desmentía "por la gloria de mi madre" lo que acababa de contar el mecánico de la difunta cantante: que Rosa Benito llamaba en ocasiones a José Ortega Cano, "Hortensia". Twitter era un hervor disparatado y la cadena no sabía muy bien qué hacer salvo pedir perdón a la audiencia y expulsar del plató a la tertuliana. Telecinco ya tuvo no hace mucho un fuerte encontronazo con las redes sociales en su programa La Noria por haber invitado, y pagado, a la madre de El Cuco, procesado y condenado en el cruel caso de la muerte y desaparición de Marta del Castillo, y la publicidad no está para bromas. Esto es lo que hay y lo que es uno de los programas televisivos de mayor y continuado éxito de audiencia.

 

Días extraños

Por: | 17 de julio de 2012

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Son días extraños. Los informativos de televisión muestran indistintamente las manifestaciones de quienes se sienten estafados por las decisiones del Gobierno y los incendios que convierten el país en un erial: nóminas y bosques arrasados por la acción humana. En el primer caso, el Gobierno dice que no hay alternativas, el FMI anuncia más recesión para el 2013 y los expertos que proliferan por las tertulias audiovisuales ofrecen cada uno análisis y recetas distintas: es la comprobación de que la Economía no es una ciencia exacta, es más, para algunos es una especie de ritual, un exorcismo con el que ahuyentar cualquier atisbo de igualdad y fraternidad, utilizando, eso sí, la legalidad.
Luis de Guindos, ministro de Economía, se mostraba entre patético y desconcertado cuando pedía a las mayores empresas del país que dieran ejemplo rebajándoles el sueldo a sus cúpulas directivas. Patético porque quien lo pedía era corresponsable de los mayores recortes (hachazos habría que decir) que ha sufrido la ciudadanía: subidas de impuestos, copagos farmacéuticos, reducciones de salarios, etcétera. Desconcertado, probablemente, porque ese mismo día Telefónica renovaba el contrato laboral de su directivo de lujo, Iñaki Urdangarin: 2,7 millones de euros al año, brutos, eso sí, aunque con las habilidades que distinguen al yerno del Rey para el manejo de cuentas poco le faltará para que sean netos. En todo caso es un sueldo suficiente para superar la crisis, y más -como es su caso- si prentende pagar al servicio doméstico en negro y sin contrato. Que se note que el feudalismo aún impera en determinados sectores.
El problema, o uno de ellos, de esta ola de calor que nos invade es que afecta a los cerebros, sobre todo a los de la clase política. las declaraciones del ministro Wert en El Escorial ejemplifican lo afirmado. No se pueden decir más generalidades y vulgaridades en menos tiempo. Un botón de muestra: "Tengo toda la confianza en que la industrias culturales y creativas afectadas por la subida del IVA van a saber combinar, de la forma más inteligente y beneficiosa, la posibilidad de absorber una parte de esa subida y otra tendrá que ser trasladada". Cómo diría el momentáneamente desparacido Federico Trillo (Yak 42): "Manda huevos".
En fin, ya en terrenos más inteligentes, señalar que la serie catalana Pulseras rojas que emite Antena 3 se confirma como la gran revelación del verano. Sus 2.809.000 espectadores en la emisión de dos nuevos capítulos lo confirman. Una serie, como ya se ha dicho, que pese a tener todos los ingredientes para convertirse en un melodrama barato, lo solventa con elegancia y buen hacer, tanto en sus guiones como en sus jóvenes intérpretes.

Cuestion de estilo

Por: | 13 de julio de 2012

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Si el estilo es el modo, manera o forma de hacer algo, la clase política española es un vivero cotidiano y, casi, inabarcable de malos modos, de malas maneras y malas formas. Los informativos de televisión y la prensa escrita dejan cumplida constancia. Hagamos una selección de ejemplos.
En primer lugar, ¿quién ha sido el brillante cerebro que se la ha ocurrido llevar a la Reina a inaugurar el nuevo Parador de Lorca?, un edificio de lujo, con piscina cubierta, spa y 76 habitaciones. El inefable ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, destacó la "calidad" del edificio y ha hecho un llamamiento a la sociedad para que aprovechen el periodo estival para conocer Lorca. Sólo le faltó animar a las familias mineras a que veraneen en la localidad murciana. El problema, o uno de ello, es que en Lorca un año después de los seísmos, que causaron nueve muertos, 324 heridos, 1.200 millones de euros en daños y el derribo de 1.164 viviendas, solo dos edificios están en reconstrucción, la casa cuartel de la Guardia Civil y un modesto inmueble de bajo y dos plantas en la plaza de El Ibreño, además de algunas casas unifamiliares. Unos 150 edificios siguen en situación de "indefinición administrativa" a la espera de que los técnicos del Ayuntamiento decreten su demolición o su conservación, entre ellos varios inmuebles del barrio de La Viña, "zona cero" de la tragedia, y todos los que siguen en pie en el barrio de San Fernando.
Otro ejemplo meridiano del peculiar estilo de algunos de nuestros diputados fue la ya celebérrima frase de "¡que se jodan!" pronunciada por la diputada del PP Andrea Fabra (ver foto) cuando aplaudía con el resto de su bancada la propuesta de Mariano Rajoy de recortar las prestaciones a los parados. El momento de tan sutil conclusión fue recogida por el programa Al rojo vivo (La Sexta), consiguiendo con ello una de sus mayores audiencias (432.000 espectadores) y que el hashtag #andreafabradimisón se convirtiera en trending topic mundial. Se da la circunstancia de que la afamada diputada es hija del no menos celebérrimo y multiprocesado cacique castellonense Carlos Fabra, presidente del PP de Castellón.
Pero como no todos los males proceden de la clase política, señalemos el detallazo de Carlos Dívar de reclamar la pensión indemnizatoria prevista para los altos cargos del Estado. Recordemos que el señor Dívar tuvo que renunciar recientemente a los cargos de presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial por causa de indignidad. Demasiados viajes de largos fines de semana a Marbella y otros epicentros de estudios jurídicos. En caso de que el pleno del Consejo reconozca la pensión (informa El País), Dívar cobrará aproximadamente 8.670 euros mensuales durante dos años y al margen de su pensión de jubilación, que le corresponde por su condición de magistrado jubilado desde el 31 de diciembre pasado y que el interesado se encargó en enero de tramitar. Es el momento de, con buenas formas, exigirle que devuelva lo malgastado.

 

 

Protege que algo queda

Por: | 12 de julio de 2012

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Hay actitudes incomprensibles: en 2003, el Gobierno de José María Aznar decidió enviar tropas a Irak pese a la mayoritaria opinión en contra de la ciudadanía. Poco antes, ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas había declarado que en Irak había armas de destrucción masiva (todavía no ha dicho que se equivocó y que no se volverá a repetir). El punto esperpéntico de la cuestión fue la ovación que la mayoritaria bancada popular en el Parlamento le dedicó.
Años después, ayer para ser más precisos, la mayoritaria bancada popular en el Parlamento ovacionó de nuevo a su líder, Mariano Rajoy en esta ocasión, cuando acabó de anunciar el desmantelamiento del Estado de Bienestar y una serie de recortes y subidas de impuestos que harán más pobres a los que menos tienen. Ovacionar la guerra o el empobrecimiento sólo se explica desde el cinismo absoluto o el trastorno mental.
María Dolores de Cospedal, por su parte, tuvo a bien acaparar parte de los informativos al explicar que "tenemos un Gobierno valiente que toma medidas que aunque no sean populares, son las necesarias para superar la crisis económica y la situación de estancamiento y deuda". Bien. Lo de superar la crisis económica no deja de ser una referencia a los demás. Entre ella y su marido deben de ingresar cinco o seis buenos sueldos. Por lo que respecta a la valentía, no estaría de mas que ella manifestara la misma actitud. ¿Cómo? Pues, para empezar, prescindiendo de alguno de los 11 escoltas que con cargo al erario público protegen su chalet de 600 metros cuadrados de las afueras de Toledo (ver foto de idealista.com) y a su propia persona. Si en un momento dado, el pueblo llano y sencillo se harta de tanto padre y tanta madre de la Patria que vela por sus intereses y decide tomar el Palacio de Invierno, mucho me temo que los 11 escoltas van a ser pocos para evitarlo, de ahí que no se justifique tanta escolta pública. Déjese usted de tanta ostentación de guardia pretoriana y relájese algo, por favor.
Y no deja de ser significativo que el programa de mayor audiencia de ayer, miércoles, el día "D" de los recortes, fuera la reposición de Comando de actualidad (La 1), dedicado a las playas y a las bebidas alcohólicas (2.029.000 espectadores). Frente a la cruel tijera, cachondeo playero. Es la sabiduría popular antes de tomar la Bastilla.

Mundo, demonio y carne

Por: | 11 de julio de 2012

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Primero se hace la foto entregando lo robado. Después, nos estafa a todos incumpliendo una a una sus promesas electorales. Como una serie de entidades financieras internacionales y nacionales, con la aquiescencia de los gobiernos, tuvieron a bien desatar absolutamente su codicia, ahora, los grandes reaccionarios de la política y sus servidores nos meten en cintura por derrochadores, desmontan el frágil Estado del bienestar y nos animan a que comprendamos la ineludible necesidad del sacrificio. Un lujo de argumentación.
En todos caso, el mando a distancia de la televisión permite revisitar a los tres enemigos del alma, el mundo, el demonio y la carne en un plis plas, algo que no alivia las consecuencias de las intervenciones, ajustes y recortes,  pero sí posibilita, al menos, el contemplar una buena parte de los logros y miserias del ser humano, además de irritar a la jerarquía eclesiástica, la cual, por cierto, no ha sufrido el menor ajuste o recorte en sus privilegios.
El mundo, o una parte de él, se pudo contemplar en la noche de ayer en dos tertulias nocturnas de dos televisiones -afortunadamente- muy minoritarias. Nos referimos a 13 TV (la cadena de los obispos) y a su tertulia De hoy a mañana, dirigida por Alfonso Merlo, y a Kilómetro 0 (Telemadrid), dirigido por Ana Samboal, dos visiones de los acontecimientos del día con una proclividad meridiana hacia el reaccionarismo más pedestre y con algún contrapunto progresista para aparentar una cierta ecuanimidad. Lamentables aunque, como ya se ha dicho, muy minoritarias: 13 TV se sitúa en el puesto 14 de las audiencias de las cadenas privadas de TDT, y Telemadrid, en el octavo puesto de las autonómicas, datos de ayer, martes. Cualquiera de los dos programas matarían por alcanzar la audiencia de Bob Esponja.
El demonio, o uno de ellos, lo puso de manifiesto con talento el largometraje franco-canadiense Incendies, dirigido por Denis Villeneuve (Canal +), una espléndida película en la que la reciente historia de una familia libanesa permite mostrar la crueldad de la guerra y la irracionalidad de los fundamentalistas religiosos, sin convertirse por ello en un filme panfletario, trascendiendo el análisis maniqueo. Terrible en su desoladora belleza.
La carne, finalmente, la ofrecía la cadena 8 Madrid con la proyección del largometraje El fontanero, su mujer y otras cosas de meter, dirigida por Carlos Aured en 1981 y, probablemente, una de las películas semipornos de mayor éxito en las salas cinematográficas y en las descargas on line nacionales. Una comedia sin pretensiones, con una trama simple y poco verosímil pero con detalles graciosos. Un fontanero y su ayudante recorren la ciudad a bordo de un 600 y sin quitarse el mono en ningún momento, o casi, se convierten en los mayores seductores urbanos que se puedan imaginar, espoleado el macho-alfa por haber descubierto una infidelidad de su santa esposa. Costumbrismo de lavadora y grifería que, sin embargo, no debe de preocupar en exceso a la intocable jerarquía eclesiástica porque la audiencia de 8 Madrid no aparece ni entre las 20 primeras cadenas privadas de TDT.

Un trabajo bien hecho

Por: | 10 de julio de 2012

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Mientras la ciudadanía se abrocha aún más los cinturones de seguridad ante los nuevos recortes que el Gobierno tiene previsto aprobar en una o dos semanas, recortes que deben traer de cabeza a los buscadores gubernamentales de sinónimos, símiles o metáforas para evitar lo de llamar al pan, pan, y al vino, vino, y a la espera de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se digne a visitar algunas de las 50.000 hectáreas calcinadas en la Comunidad Valenciana como gesto de solidaridad con los damnificados, una de las mejores cosas que se pueden hacer es contemplar la serie Pulseras rojas en Antena 3.
La emisión de sus dos primeros capítulos la convirtió en el programa más visto de ayer con 3.132.000 espectadores. La serie creada por Albert Espinosa y dirigida por Pau Freixas, programada previamente, y con gran éxito por TV 3, justifica sobradamente la aceptación popular. Es evidente que ver la mencionada serie no alivia los duros recortes que se avecinan pero supone un estímulo el comprobar que se pueden hacer bien las cosas, con profesionalismo y talento, incluso en las circunstancias más adversas.
Entre sus principales virtudes, además de huir del sentimentalismo barato que presumiblemente podía imaginarse al saber que la serie transcurre en una planta infantil de un hospital, hay que señalar la idoneidad de los diálogos y un casting excelente, lo que tiene aún más mérito pues los protagonistas de la serie son adolescentes. Que la clave de una obra de ficción bien hecha radica en el guión y en la elección de los actores encuentra en Pulseras rojas su absoluta demostración. A ello, por supuesto, hay que añadir una realización más que correcta y funcional, con una inteligente utilización de los flash back, y una espléndida caracterización de los personajes. Creo que Antena 3 se equivoca si persiste en emitir el resto de los capítulos de la primera temporada en uno de sus canales de TDT, previsiblemente en Nova. No son los mejores momentos para experimentar con la audiencia, como tampoco deberían insistir más en mencionar a Spielberg en la promoción del producto. Es un tanto a favor que el rey Midas audiovisual se haya fijado en la serie pero sus errores, sobre todo en el ámbito televisivo cada vez se equilibran más con sus aciertos. La serie es estupenda la compre, o no, Spielberg.
En fin, una semana más en la que los recortes atemorizan a la ciudadanía que encuentra en los tribunales de justicia algún pequeño alivio: en los próximos cuatro días, informa El País, los jueces tomarán declaración a una docena de altos cargos de la Generalitat valenciana e importantes hombres de negocios por tres de los escándalos más sonoros de la etapa presidida por el inolvidable Francisco Camps: el caso Urdangarin, la gestión de la Caja de Ahorros del Mediterráneo y el caso Gürtel. Quizá sea el momento de recordar aquella rotunda frase de Rajoy sobre Camps: “Paco, estamos contigo, como siempre. Y la historia será una historia feliz y yo siempre estaré detrás de ti, o delante o al lado. Me da igual”. Ojo con la ubicación.

Fotos, riesgo y narcotrafico

Por: | 09 de julio de 2012

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Tras el bombo mediático -positivo y negativo, todo hay que decirlo- alcanzado por la zafia maniobra del presidente del Gobierno de entregar personalmente el códice compostelano a Julián Barrio, arzobispo de Santiago, desde esta humilde tribuna se lanza una propuesta, o varias: que Mariano Rajoy entregue a la madre correspondiente el bebé recién nacido, siempre y cuando el parto se haya realizado sin contratiempos y en una clínica privada, a ser posible de lujo. También debería de entregar el premio gordo de la lotería, y más aún si el agraciado es, de nuevo, el afortunado expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra. Tampoco estaría mal que recibiera a pie de escalerilla, y con un ramo de flores, al turista diez millones siempre que no llegara en patera. Incluso podría estudiarse la posibilidad de que entregara un multimillonario cheque en concepto de jubilación pactada al consejero delegado o presidente de la última entidad financiera quebrada. La foto es la foto.
El que la prima de riesgo vuelva a superar las cotas más desastrosas que quepa imaginar no debería ser una noticia que rebajara la moral de la ciudadanía. Todo parece indicar que España es un país al que le apasiona el riesgo, de lo contrario no se entendería bien la obsesión de las cadenas generalistas por retransmitir los encierros de San Fermín. La 1 de TVE alardea de la cobertura de los encierros (Viva San Fermín: 55.2% y 683.000 espectadores), y lo hace con una profusión de medios sorprendente con los recortes que la han impuesto, recortes que la lleva a una programación en la que se desempolvan series y programas con una total impunidad y sin tener en cuenta la inestable salud mental de sus cada vez menos espectadores. La minuciosidad con la que se televisan los encierros, el retroceder las imágenes hasta encontrar el momento en que un toro empitona o vapulea a uno de los participantes, señalando, incluso, con un círculo al que va a ser empitonado o vapuleado para que el espectador no se pierda detalle, es una apología del riesgo, lo que, al parecer, es una de las característica de la idiosincrasia nacional.
Del largo, deportivo y caluroso fin de semana conviene destacar por su excelencia, el reportaje El clan de los gordos, que emitió el programa Equipo de investigación (Antena 3), el pasado viernes. Tuvo una audiencia de 1.252.000 espectadores pese a lo tardío de su programación (00.00 horas) y constituyó uno de los mejores ejemplos del valor de una televisión cuando ofrece reportajes informativos bien hechos. Cerca de 60 minutos en los que se aalizaba desde múltiples perspectivas a un poderoso clan familiar de narcotraficantes con base en la madrileña Cañada Real. El reportaje entremezclaba material audiovisual proporcionado por las fuerzas de seguridad con el elaborado por la propia cadena más el que está al alcance de todos en youtube, pues el clan gustaba de filmar sus bodas y fiestas grandiosas para inmediatamente después volcarlas en la red. Un ejercicio periodístico inestimable por su valor antropológico, sin la menor pretensión condenatoria -no es su labor el juzgar sino el mostrar-, con las únicas armas de la información responsable, exhaustiva y veraz.


La nota la da la prima de riesgo

Por: | 06 de julio de 2012

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No se sabe si escribir un blog sobre televisión cuando la prima de riesgo ha superado los 560 puntos es un acto de lealtad a la hace años llamada "caja tonta", un acto de cobardía (mejor tratar de no enterarse de lo que está pasando) o una reacción típica de un kamikaze. Sólo nos queda esperar que,siguiendo la estela que dejó Ruiz Gallardón sobre el caso Dívar, "saldremos reforzados de esta". Es una de las ventajas de ser profeta.
Y no hay mejor prueba de lealtad a la "caja tonta" que contemplar durante un cierto tiempo el nuevo concurso de Antena 3 Dando la nota (1.777.000 espectadores). En estos casos se alega que se trata de un recurso veraniego, una fórmula para desconectar de lo que nos rodea, en realidad una propuesta muy discutible. A la vista de cómo se desarrolló el nuevo programa cabe preguntarse si no es preferible imbuirse de los problemas de la deuda o de las perversas acometidas de los mercados internacionales. Son tiempos difíciles, es verdad, pero proponer a Carmen Lomana como alternativa al agobio es, cuando menos, desconcertante.
Por lo que respecta a la cobardía, el mirar hacia otro lado para no pensar en exceso en nuestras circunstancias, el problema es encontrarse con los telediarios y comprobar cómo las primeras reacciones de algunos de los muy dignos miembros del Gobierno (García Margallo, Miguel Arias Cañete o José Ignacio Wert, sin ir más lejos) ante la decisión del juez Andreu de imputar por falsedad, administración desleal o fraudulenta, maquinación para alterar el precio de las cosas, y apropiación indebida y administración desleal a todo el consejo de administración de Bankia y BFA, con la estrella económica del PP a la cabeza, Rodrigo Rato. Las reacciones fueron descaradamente intrusivas, los ministros no tuvieron el menor reparo en mostrar su malestar por la decisión judicial. Lo sorprendente del caso es que no hicieron la menor alusión a la causa que originó dicha decisión: un agujero financiero que costará a la ciudadanía 23.000 millones de euros.
La tendencia a la autoinmolación se demuestra con la persistencia de guionistas y productores en ofrecer a la audiencia nuevas series refritadas de tantas otras. Cuñados, la nueva propuesta de Telecinco (1.077.000 espectadores), es una vieja apuesta: buscar sketchs encadenados con vocación de llegar a ser costumbristas y que rezuman lugares comunes y diálogos con pretensiones de ser graciosos. Que Con el culo al aire, o Escenas de matrimonio, triunfaran en su momento no quiere decir que todo lo que se conciba desde las mismas coordenadas triunfe también. Claro que la auténtica demostración de la proclividad del comentarista al rol de kamikaze es elegir como materia a comentar algo tan imprevisible y desconcertante como es la televisión.

Profesionalidad y talento

Por: | 05 de julio de 2012

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Televisión Española, el Gran Wyoming y Jordi Évole fueron los triunfadores de los premios que concedió ayer la Academia de la Televisión. Fueron más, naturalmente, pero a nuestro juicio, esos fueron los más notables. Y el denominador común de los citados es, probablemente, la profesionalidad y el espíritu crítico. Un dato preocupante: la gala ofrecida por La 2 tuvo 274.000 espectadores, un 2,1% de la audiencia, lo que la sitúa en los niveles de La verdad de Laura (La 1 en la franja matinal) y en la mitad de la reposición de Ana y los 7, también en La 1. No parece que el personal se desviva por conocer los galardones.
Los numerosos premios que recibió TVE lo fueron, esencialmente, en el ámbito de los programas informativos: Ana Pastor, el Telediario de la 1, el canal 24 horas, En portada..., entre otros, lo que en realidad señalaban era un gran reconocimiento a la labor del cesado Fran Llorente, responsable de los informativos de la cadena pública, y así lo remarcaron varios de los galardonados. Fue un merecido homenaje a quien a lo largo de ocho años consiguió que los informativos de la cadena recibieran más de 200 premios y, sobre todo, el mantenerse como líder de audiencia en su especialidad. Acaba de ser sustituido por Julio Somoano, un prefesional procedente de Telemadrid, la cadena, sin duda más sectaria de todas las televisiones públicas, al que una elemental cortesía le debe conceder el beneficio de la duda: dentro de 100 días habrá que valorar su gestión.
Los premios al Gran Wyoming (El intermedio) y a Jordi Évole (Salvados) -dos a cada uno de los programas- en realidad es un reconocimiento del talento al margen de los medios económicos, de producción. Con muy pocos mimbres han conseguido unas audiencias importantes y la demostración de que el entretenimiento y la capacidad crítica no son incompatibles. Los vídeos de El intermedio, el descubrimiento de reporteras como Usun Yoon, la consolidación de copresentadores como Dani Mateo o Sandra Sabatés, y un grupo de estupendos guionistas, han conformado un programa espléndido.

Entre el colapso y la amnistia

Por: | 04 de julio de 2012

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"No quiero ser alarmista pero el colapso de la televisión ya ha comenzado
", es el inquietante título del artículo de Henry Blodget, director de la revista estadounidense Bussines Insider, difundido por la web vertele.com. A grandes rasgos, el articulista viene a decir que si la prensa escrita asistió impávida al desplome de la publicidad a lo largo de la última década por la creciente irrupción de internet y el consiguiente cambio en los hábitos de los lectores, la cuestión es saber si ahora ocurrirá un fenómeno similar en las cadenas de televisión y, lo que sería una nueva muestra de torpeza, sin reaccionar correctamente ante la enorme transformación de usos y costumbres.
Hace muy pocas fechas, Paolo Vasile, consejero delegado de Mediaset, reconoció que las retransmisiones de la Eurocopa había sido un mal negocio para el grupo, precisamente por no haber cubierto las expectativas publicitarias precisas para generar beneficios, una sorprendente declaración cuando con las mencionadas retransmisiones Mediaset rompió todos los records de audiencia. En todo caso, en el artículo de Blodget se señalan datos tan interesantes como los de que el porcentaje de gente alrededor del mundo que ve la TV al menos una vez al mes cayó de 90% a 83% durante el último año. Más significativo es el que señala que el porcentaje de gente que ve vídeos en el ordenador una vez al mes -un 84%- es ya superior al que ve la tele.
A juicio del articulista, "el público digital dejó de utilizar los diarios como referencia y como base de su consumo. Ahora, busca en eBay en lugar de en la sección de anuncios clasificados. Las noticias de cine, las ven en webs sobre cine; los listados de venta de pisos los encuentras en portales de venta de pisos. Ahora saben de ventas y precios gracias a los avisos por mail y en webs de puntos. Y podemos seguir y seguir... En otras palabras, el comportamiento de usuario que había sostenido a las compañías de prensa escrita durante un siglo empezó a cambiar". La cuestión es saber si los constantes avances tecnológicos conllevarán un declive de la televisión tradicional similar al de la prensa escrita. No hay que olvidar que ahora la televisión se ve en hasta cuatro pantallas diferentes: TV, laptops, teléfonos e iPads, en función de nuestra comodidad.
Pero no todo en la vida es innovación y tecnología. El ministerio de Hacienda, por ejemplo, está dispuesto a mantener una respetada tradición: que los que más tienen, los que más han engañado en sus tributos, paguen menos. Tras haber lanzado al ruedo una amnistía fiscal criticada por los inspectores de Hacienda y el sentido común, y a la vista de que los incentivos para blanquear legalmente el dinero defraudado -que pagaran sólo un 10% de lo aflorado sin preguntar ni cómo, ni cuando-, parece ser que los asesores de los defraudadores (un curioso oficio, dicho sea de paso) han considerado que eso no era suficientemente ventajoso, en vista de lo cual la dirección general de Tributos se conformará con que pague el mencionado 10% la parte del capital generado -y defraudado- en los ejercicios fiscales que no han prescrito, que el caso de la amnistía fiscal quedan reducidos a tres, manteniendo, eso sí, la exención de intereses y recargos. De esta manera -informa El País-, habrá casos en que a los evasores les baste pagar menos del 1% de todo lo defraudado. Mucho nos tememos que, pese a todo, Cristóbal Montoro no conseguirá ingresar unos hipotéticos, y cada vez más lejanos, 2.500 millones de euros que, a su juicio, se conseguirían con la muy mencionada amnistía fiscal. Queda una última opción para mantener la secular tradición de que los que más tienen paguen menos: que la ciudadanía les pague a los defraudadores el 10% de lo que han estafado y, naturalmente, que el ministerio de Hacienda siga mirando para otro lado.

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