TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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Futbolistas, papistas y un golfo espléndido

Por: | 03 de julio de 2012

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Puede ser que las comparaciones sean odiosas pero también lo es que, con frecuencia, ofrecen enseñanzas notables. Por ejemplo, el recibimiento popular que ayer se realizó a la selección nacional de fútbol y el que se realizó en agosto del pasado año a Benedicto XVI, en las Jornadas Mundiales de la Juventud. La cantidad de asistentes es siempre dificil de calcular pero la cifra que se baraja en el caso de los futbolistas se acerca al millón. Una cifra similar, o quizá algo inferior, a la que congregó el Papa. La enorme diferencia entre los dos eventos es que en el caso del fútbol la concentración no sólo fue absolutamente espontánea y voluntaria, fue, también, desinteresada.
Los jóvenes papistas, por el contrario, gozaron de unos extraordinarios incentivos económicos: el 80% de reducción en los transportes públicos, gratuidad en los alojamientos en colegios, también públicos, descuentos importantes en comidas, etcétera. Lo sorprendente del caso es que el Gobierno era socialista y España tenía, y tiene, una aconfesionalidad constitucional. Otra gran diferencia es que en el encuentro religioso se dijeron muchas más tonterías, como cuando el cardenal Rouco profetizó que del encuentro de las Juventudes saldrían 500.000 matrimonios y decenas de miles de vocaciones sacerdotales. La realidad, mal que le pese a monseñor, ofrece otras cifras: por ejemplo, que la edad media de los sacerdotes en España es de 65 años, que el número de fallecimientos en el gremio es superior al de las incorporaciones y que el año pasado, el mismo año en que se realizaron las Jornadas Mundiales de la Juventud, el número de sacerdotes que se ordenaron fue de 122, un 25% menos que en el 2010. Quizá por todo ello, la Conferencia Episcopal lanzó en el primer trimestre del año un vídeo en el que, entre otras cosas, afirmaban: "Yo no te prometo un gran sueldo. Te prometo un trabajo fijo".
Respecto al homenaje a la selección española de fútbol señalar que hay detalles colaterales que, en ocasiones, explican más que lo aparentemente sustancial. En las amplias retransmisiones del paseo triunfal de la selección por Madrid, por ejemplo, se observaba como las cadenas Telecinco y Cuatro daban un mayor protagonismo a los comentaristas de las cadenas que a la propia selección, a la que dedicaban una ventanita. La 1, Telemadrid, Antena 3 y Marca TV ofrecieron retransmisiones más sobrias, es decir, más profesionales. La audiencia, sin embargo, prefirió a las cadenas de Mediaset (casi tres millones de espectadores entre los dos canales generalistas frente al poco menos de 1.500.000 de La 1 y los escasos 600.000 de Antena 3).
Un último dato que en realidad es una especie de dulce venganza: Hollywood Reporter informa que el estreno de la nueva serie Anger Management del actor Charlie Sheen batió records de audiencia el pasado jueves noche en Estados Unidos. El esperado retorno del actor a la ficción televisiva, después de su tumultuosa salida de la popular Dos hombres y medio, sitúa la sitcom en el ranking como la más vista de televisión por cable de la historia en su debut. Entre la golfería de la cúpula del Barclays y la de Charlie Seen, está claro cual prefiere el personal. Algo es algo.

Un lujo

Por: | 02 de julio de 2012

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Cuando Cesare Prandelli, seleccionador nacional de fútbol de Italia, explicaba en la rueda de prensa previa al partido que España era la favorita, la mayoría pensó que era una táctica. Nadie se imaginó que era el comienzo de su autobiografía. Tras el rotundo 4-0, el caballero Prandelli declaró: "España ha hecho historia. Se lo merece. Han jugado un fútbol fantástico los últimos cuatro años y tiene jugadores de un magnífico nivel. Aunque no hayan jugado con un '9', nos han causado muchos problemas". Claro que el caballero Del Bosque tampoco le fue a la zaga, reconoció las dificultades creadas por Italia en algunos momentos, la ventaja de un gol tempranero y el hecho importante de que el rival se quedara con diez jugadores por la lesión de Motta cuando faltaba media hora de partido. Dos caballeros en tiempos de pícaros y charlatanes.
15.481.000 espectadores vieron el partido por televisión, el 83,4% de la audiencia en esa franja horaria, lo que le convierte en el partido de fútbol íntegro, sin prórrogas o penalties, más visto de la historia en España. Sorprendentemente, Paolo Vasile, consejero-delegado de Mediaset, al parecer, considera que la Eurocopa ha sido un mal negocio para Telecinco y Cuatro ya que las enormes audiencias no se han visto ratificadas por un aumento de la publicidad. Está claro que la crisis empeora los resultados y engaña a los televidentes pues se pensaba que tanto anuncio -incluso no se vio en directo el pasillo que hicieron los jugadores españoles a los italianos por la emisión de anuncios- llenarían notablemente las arcas de Mediaset.
Se pueden sacar algunas conclusiones tras las retransmisiones de la Eurocopa: en primer lugar, que los tertulianos españoles poseen una cultura enciclopédica. Pueden analizar la crisis bancaria, la evolución de las prima de riesgo, la alineación de la selección de Del Bosque o el terrible caso de los niños desaparecidos en Córdoba indistintamente. Es un lujo que no estoy seguro se sepa valorar debidamente.
En segundo lugar, hay que señalar que Sara Carbonero ha sido la periodista más discreta, profesional y educada del plantel de comentaristas de Telecinco en la final de la Eurocopa. Una mujer frente a varios personajes con vocación de chistosos y con una incontinencia verbal preocupante. Es verdad que mantenerse en antena durante una hora larga después del partido puede ser un problema, pero el cúmulo de topicazos y lugares comunes que soltaron Juanma Castaño, Manuel Carreño y Paco González sobrepasó ampliamente lo aceptable. Al parecer el intercalar con frecuencia el sonido ambiente, el dejar oir lo que se genera en el estadio, sin intermediaciones, resulta inconcebible. Cuando el mencionado Castaño le pidió a Plácido Domingo en el vestuario de la selección, tras el partido, que cantara algo, se fundieron los plomos mentales de buena parte de la audiencia.
Por último, y a la vista de lo que se contempló el césped tras finalizar el partido, si hay algo que está claro en éste plantel de jugadores es que el índice de natalidad va muy bien servido. Fue muy tierno y divertido ver corretear a tanto niño jugando con el confeti, un punto más a favor de la cotidianeidad con la que celebran sus triunfos estos jugadores. Chapéau.

El País

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