TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

De Telemadrid al cielo

Por: | 17 de agosto de 2012

índice

Oystein Maeland
, jefe de la policía de Noruega, dimite de su cargo cuatro días después de que una comisión independiente concluyera que el doble atentado en Oslo y en la isla de Utoya, en los que Anders Behring Breivik mató a 77 personas, pudieron haberse evitado. Maeland explicó que renunciaba a su cargo por la falta de confianza de la ministra de Justicia, Greta Faremo. España cada vez se parece más a Noruega. No hay mas que ver cómo asumen sus responsabilidades sobre la catástrofe de La Gomera el Gobierno de la nación, el Gobierno canario y Arias Cañete. No se puede aguantar tanta capacidad de autocrítica.
Claro que para sentido de la responsabilidad el que ofreció ayer Telemadrid en su informativo de las 20.30 horas. La cadena que tan generosamente subvenciona Esperanza Aguirre mostró ayer, una vez más, su particular concepto de la objetividad informativa. Dicho de otra manera, nos enseñó el camino al cielo de los bienaventurados. Cuando todos los telediarios de las cadenas generalistas habían ofrecido las imágenes en las que los bomberos madrileños abucheaban a la alcaldes, Ana Botella, Telemadrid ofreció exactamente la versión contraria: informó que los trabajadores fueron mal recibidos e increpados por los ciudadanos. "Mal momento han elegido para hacer reivindicaciones laborales", explicaban en el informativo. Un lujo.
La televisión es, probablemente, el útimo reducto de los finales felices. La literatura y el cine hace tiempo que cuestionan esa conclusión moralista de que "los buenos siempre ganan". Es mas, en la literatura tienen más predicamente y atractivo los perdedores, los marginados, incluso los malvados, que cualquiera de los protagonistas de Frank Capra, sobre todo James Stewart. En la televisión, todavía no. El ejemplo más próximo y evidente es la serie Frágiles (Telecinco, 1.446.000 espectadores ayer), en la que su protagonista, Santi Millán, es una mezcla de Madre Teresa de Calcuta y Miss Lonely Hearths, salvando las respectivas distancias. Un fisioterapeuta que consigue resolver cualquier problema físico, psicológico o sentimental que se le presente y que tiene a su mujer en coma desde hace meses en el dormitorio familiar. Contaba Miguel Delibes en una excelente semblanza de Rafael Sánchez Ferlosio, que cuando se acercó a la casa madrileña en la que vivía con su mujer, Carmen Martín Gaite, Ferlosio le dijo a Delibes: "Carmen es como una viuda que tuviera el muerto en casa", una descripción que encaja perfectamente con el fisioterapeuta arreglalotodo.

 

Dos o tres cosas que se del futbol

Por: | 16 de agosto de 2012

índice

En el fútbol hay, por lo menos, tres grandes bloques: jugadores y cuerpo técnico, presidentes de clubes y directivos de la Federación y la Liga. Del primero se puede decir que, en su mayoría, se dejan la piel en el campo en cada partido, viven suficientemente bien -algunos muy bien- de su oficio y suelen guardar un notable equilibrio mental pese a vivir en una enorme burbuja de atención mediática. De los segundos, que suelen utilizar sus palcos para medrar, hacer negocios y, en ocasiones, conseguir un respeto social inmerecido. Un dato ya sabido: 22 de los 23 clubes europeos en suspensión de pago son españoles.
De los terceros, ¿qué decir? Pues que su presidente Villar es la quintaesencia de la codicia. Es capaz de mandar a la selección española al otro lado del Atlántico 72 horas antes de comenzar la liga a jugar contra una selección que figura en el puesto 138 del ranking, en un campo de beisbol reciclado con un aforo de 12.500 espectadores, que no se llenó (ver foto), con 35º de temperatura y un 75% de humedad y con una realización televisiva que podrían firmar los Hermanos Marx. ¿Por qué?: por dos millones de euros que engrosarán las arcas de la Federación. Pese a todo, la retransmisión por TVE alcanzó la mejor cifra de audiencia del día: 2.468.000 espectadores.
Naturalmente hay más factores a tener en cuenta en este gran y entretenido tinglado que es el fútbol: los operadores de televisión que, al parecer, no se acaban de poner de acuerdo en el reparto de las retransmisiones, y en las que surge con constancia el nombre de Javier Tebas, vicepresidente de la Liga Profesional y hacedor de esos disparatados horarios de juego con sabor a vendetta, como uno de los responsables máximos de las desavenencias, y los agentes de los jugadores y técnicos, es decir, los que manejan el negocio de los traspasos.
Al margen de esa historia interminable que es el caso Modric, la sorpresa la dió el Bayern de Munich al fichar a Javi Martínez en un plis plas: 30 millones que pone el club alemán, más 10 que aporta el jugador, a descontar de su contrato de 35 millones por cinco años, y se acabó lo que se daba. Una solución mucho más cómoda que la de Fernando Llorente, al que aún le quedan unos cuantos abucheos e insultos en San Mamés por igual motivo: irse a otro club.
Pero la eficacia germana hay que situarla en su contexto. Según los expertos en la materia, España destinará en 2013 unos 40.000 millones de euros para el pago de su deuda financiera. Alemania, por su parte, con su exigente e inflexible calvinismo, se ha ahorrado desde que comenzó el desastre unos 60.000 millones de euros, es decir, que la crisis económica a unos ahoga y a otros les da alas.
P.D.- La demostración de que las tonterías no son exclusivas de un sólo país nos la ofrece la Comisión Nacional sobre Asuntos para la Defensa de la Moral Ucraniana: acaba de concluir en uno de sus estudios que Bob Esponja es homosexual, según informa el Ukraínskaya Pravda. Felicidades a monseñor Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares y azote de "los clubes de hombres nocturnos".

Tapias, bólidos y sensibilidad

Por: | 15 de agosto de 2012

índice

Imagínese que usted es el responsable de una empresa que acomete un proyecto. Dos años después de la prevista finalización, y sin estar acabado del todo, el responsable -tras gastarse 25 millones de euros (más de 4.000 millones de las antiguas pesetas)- decide tapiar las entradas. No hay fecha de inauguración. ¿Qué haría su empresa con su puesto de trabajo? Si usted trabaja en la consejería de Sanidad de la Comunidad de Valencia, no haría nada. Aquí paz y después, gloria. Esta es la historia del Hospital de Llíria, una de las muchas que podrían escribirse en la España de los recortes y pandereta.
Afortunadamente para la salud de la ciudadanía valenciana, el ínclito expresidente Camps firmó un contrato con Bernie Ecclestone para prorrogar la Fórmula 1 en Valencia hasta el 2019, con el estimulante añadido de que si no se cumple, la Generalitat tendría que abonar 20 millones de euros por año (ese paseo en un Ferrari descapotable con Rita Barberá de copiloto bien los vale). Otro dato que habla en favor de la gestión de tan insigne y trajeado prócer: el mencionado contrato lo firmó el día antes de anunciar su dimisión. Aún se recuerda su entrevista en Telva, en el pasado mes de marzo, donde, entre otras cosas, declaraba: "Ahora me doy cuenta de que estoy más preparado que nunca para ser presidente de la Generalitat o del Gobierno. Tras todos estos años en la primera línea de la política, sé que todavía tengo más hechura" (nótese la fijación del expresidente con la terminología de la confección de prendas de vestir).
En fin, no todo son malas noticias. Citando a Javier Krahe: "también se puede cruzar Núñez de Balboa", o ver un curioso programa doble en Canal +: La princesa de Montpesier y Win Win. La adaptación que realizó Bertrand Tavernier en 2010 de una novela de madame de La Fayette (1662) en la que narra la vida de Marie de Mèzières, una dama de la nobleza francesa, fue machacada por algunos de los críticos españoles más afamados con la rotundidad que da el poseer la verdad absoluta. Lo cierto es que es un bello filme sobre las complicaciones del amor, desarrollado con sobria elegancia y un reparto excelente en el que sobresale Mélanie Thierry.
Win Win, el filme dirigido y escrito en 2011 por Thomas McCarthy y con un Paul Giamatti tan espléndido como suele ser en él habitual, es una historia sencilla, rodada sin grandes medios en una pequeña localidad de New Jersey y en la que se puede comprobar de nuevo como los comportamientos y emociones del ser humano trascienden lo local. Próxima al concepto de cine independiente, Win Win entronca con ese estilo y forma de entender el relato que cuajó en lo que se llamó el realismo sucio. Dos filmes estupendos que nos permiten olvidar por unas horas los hospitales tapiados.

Sugerencias

Por: | 14 de agosto de 2012

Images

La primera en la frente, en realidad, en el cerebro: el nuevo magistrado del Tribunal Constitucional Andrés Ollero (ver foto),exdiputado del PP durante 17 años, miembro del Opus Dei y declarado antiabortista, será el encargado de redactar la sentencia del recurso sobre la ley de plazos del aborto, presentada en su día por el partido de sus amores. Bien. Una sugerencia a Ruiz Gallardón: que nombre al multiprocesado Carlos Fabra asesor jurídico para casos de corrupción, al fin y al cabo hasta que no lleguen aviones al aeropuerto peatonal de Castellón (es presidente de Aerocas) tiene poco trabajo. Un problema serio es encontrar a un aristócrata con suficiente preparación jurídica para influir en la sentencia de Iñaki Urdangarin.
Pero la perplejidad continúa. El ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad saca pecho y anuncia que con la entrada en vigor del copago de las recetas por parte de los pacientes estima en torno al 20% la reducción en el gasto farmacéutico. Extraordinario. Una sugerencia a Ana Mato (nuestra querida ministra viajera a cargo de la trama Gürtel por cerca de 28.000 euros, delito de cohecho impropio que, afortunadamente, ya ha prescrito): que el ciudadano que se ponga enfermo pague una nueva tasa por desordenes en la salud pública, tasa inversamente proporcional a los ingresos del enfermo, por supuesto.
Tampoco estaría mal que el ministerio de Hacienda, que tan dignamente ocupa Cristóbal Montoro, rindiera cuentas de su afamada propuesta de amnistía fiscal. Lo último que sabemos data del pasado junio: "Según los datos de la Agencia Tributaria, hasta el 19 de junio apenas se ha aflorado
dinero negro y ninguno de los grandes contribuyentes (quienes declaran más de 100
millones de euros de facturación) han aflorado patrimonio oculto, según los registros de
la Delegación Central de Grandes Contribuyentes", explica Vozpópuli.
Los expertos estiman en 14 los millones aflorados por dicha amnistía frente a los 25.000 millones previstos en los cálculos del departamento de Montoro. Un lujo de precisión.
En fin, en terrenos más fiables y menos grandilocuentes, señalar que la serie catalana Pulseras rojas sigue liderando el horario estelar con 1.835.000 espectadores, un 14% de la audiencia total, su peor dato hasta ahora.

Ni los Rolling ni Arias Cañete

Por: | 13 de agosto de 2012

Images

Ya se han acabado los Juegos Olímpicos. La ceremonia de clausura fue absolutamente musical, confusa y, sin duda, con una realización torpe. La música pop lo llenó todo con una notable, muy notable, excepción: los Rolling Stones,para los que no hubo la menor mención. No se sabe si porque siguen siendo los chicos malos de la película o por un problema de derechos de autor. Nadie lo aclaró. Fue vista por 3.419.000 espectadores. Los Juegos se acaban, los fuegos siguen: La Gomera, Orense, Alicante, Doñana... un desastre completo y también con una notable, muy notable, ausencia: el ministro de Medio Ambiente, el inolvidable terminator de los camareros, Arias Cañete, debe considerar que en su sueldo no entra el asistir a los lugares devastados por los incendios, con víctimas mortales y centenares de desalojados. Si ya Rajoy mostró su absoluta falta de tacto y solidaridad con los afectados de las casi 50.000 hectáreas arrasadas en Valencia, o las 14.000 del Alto Ampurdan, ahora su subalterno -con ese punto de señorito andaluz que le confiere su matrimonio con Micaela Domeq- decide no interrumpir sus vacaciones por la tontería de que medio país esté en llamas.
La ceremonia de clausura de los Juegos arrancó con un homenaje a la prensa escrita. El excesivamente locuaz Ernest Rivera (no es capaz de estar callado más de 30 segundos por mas que las imágenes hablen por sí solas), comenzó su amplia lista de tópicos con lo de que "la información es poder". Bien. Ahí está el poderoso Rupert Murdoch para demostrarlo. El realizador de la ceremonia daba la sensación de que no entendía nada de lo que estaba pasando: era un caos. Planos generales, planos medios, confusión total de espacios. Churchill en el Big Ben (sin traducir sus palabras, por supuesto) mientras los Madness cantaban desde un trailer y cientos de figurantes correteaban de un lugar a otro. Hubo, es verdad, momentos emocionantes (el homenaje a Lennon, por ejemplo). Se intuyó un homenaje a David Bowie porque así lo reflejaban unas imágenes aunque el popurrí de algunos de sus temas no pudo escucharse: al parecer era más importante que Paloma del Río y Ernest Rivera nos explicaran la importancia de Bowie. ¿Qué sería de la historia de la música pop sin los refritos de documentación y los press-books que con tanta generosidad nos los transmiten nuestros comentaristas?
Las lambrettas de los mods fueron un excelente preámbulo de la actuación de los Who, con Towsend y Daltrey a la cabeza (Quadrophenia en el corazón). En fin, una ceremonia basada en la música popular cuya síntesis la reflejó espléndidamente Eric Idle (Monty Python) y su número con bailarinas, monjas patinando, gaiteros escoceses y todo lo necesario para convencernos de que el caos es atractivo, y con un realizador competente, hasta puede ser hermoso.

Ojos ingenuos

Por: | 10 de agosto de 2012

Images

El keniata David Rudisha y el jamaicano Usain Bolt (1.951.000 espectadores en Teledeporte) asombraron ayer al mundo con su talento de portivo. Fue el triunfo de los desherados de la Tierra. Mario Draghi, el demiurgo del Banco Central Europeo, asombró con su desfachatez al recomendar a los países con altas tasas de paro (España en la cabeza europea) que endurezcan sus normativas laborales para reducir más los salarios y las indemnizaciones por despido. Mano de obra barata y fácil de despedir para salir de una crisis provocada, muy principalmente, por la compañía Goldman Saschs de la que él fue vicepresidente ejecutivo para Europa entre enero de 2002 y enero de 2006. Esto se dice en su biografía de Wikipedia: "Mientras Draghi era vicepresidente de Goldman Sachs international, uno de los máximos responsables de la compañía en Europa, la compañía asesoró a Kostas Karamanlis sobre cómo ocultar la verdadera magnitud del déficit griego. Esta ocultación del fraude condujo a la crisis financiera. De hecho, en junio de 2011, Draghi fue preguntado en el Comité Económico del Parlamento Europeo por sus actividades en Goldman Sachs, en relación al ocultamiento en Grecia. Un lujo de experto con derecho a recomendaciones.
Contemplar la televisión en compañía de un niño, y asumiendo que él, o ella, elige los programas, es un experimento interesante. El que suscribe lo hace frecuentemente con su nieta Candela, seis años, a la que está, naturalmente, totalmente entregado. Hay una anécdota famosa en la Historia del Cine: en cierta ocasión se proyectó una película a una tribu remota del África subsahariana. Tras la ceremonia, mitad mágica, mitad tecnológica, preguntaron a los asombrados espectadores qué les había llamado más la atención. Para sorpresa de los cineastas, la mayoría dijo que la gallina. Tras visionar en la moviola la película, se comprobó que, en efecto, por el fondo de uno de los planos atravesaba fugazmente la pantalla una gallina. Los niños tienen un punto de tribu remota del África subsahariana, sin ofender ni a la tribu ni a los niños.
Si se consigue convencerla para ver la carrera de Usain Bolt, lo que más le llama la atención es la entrega de medallas, sin dudar ni un momento de que la de oro es, efectivamente, de oro. Eso y los divertidos gestos del extraordinario jamaicano. Después elige Frank de la jungla (445.000 espectadores), la serie que repone Cuatro en la sobremesa. Le encanta contemplar las serpientes, no sin antes hacer jurar a su abuelo que están en países muy lejanos, y se ríe con ganas cada vez que Frank dice un taco, es decir, no para de reírse. Su programa estrella de la tarde es la reposición en Cuatro de Supernanny (197.000 espectadores), fascinada con el comportamiento insoportable de los maleducados niños. En ese embeleso coincide con los adultos que contemplan día tras día el Sálvame diario (1.507.000 espectadores, Telecinco), encantados de contemplar los divorcios, distanciamientos o broncas familiares. Les hace ser más indulgentes consigo mismos. Después llegarán Victorious, Los magos de Waverley Place y todas esas series disneyanas tan difíciles de distinguir unas de otras pero en este punto, el abuelo llegó a su límite y se marcha del sofá alegando cualquier excusa. Todo tiene un límite.

La importancia de las babas

Por: | 09 de agosto de 2012

KennedyQue una cadena generalista decida estrenar una serie de postin en pleno mes de agosto sólo se explica por dos posibles razones: o no cree en ella y, por lo tanto, lo mejor es soltarla cuanto antes, o, por el contrario, cree que por sí misma será capaz de elevar la audiencia media de un mes habitualmente flojo, y mas con los juegos olímpicos en el candelero. Los datos de audiencia de Los Kennedy, la serie programada por Telecinco (1.298.000 espectadores en el primer capítulo y 1.712.000 en el segundo), no despejan las dudas. Ni es un resultado desastroso ni, tampoco, para tirar cohetes.

La serie, con destacada participación canadiense, tiene un excelente reparto (Greg Kinnear, Katie Holmes, el magnífico Tom Wilkinson o Barry Pepper, entre otros), una producción que, al parecer, llegó a los 30 millones de dólares y, sin embargo, el resultado no excede de lo correcto, con tendencia a una realización plana. Da la sensación de que se estaban más pendientes de las posibles querellas de la poderosa dinastía norteamericana (una presiones que lograron que su emisión en Estados Unidos no se realizara en el canal previsto, History Channel, y lo hiciera en un canal secundario) que de desarrollar una historia potencialmente muy atractiva, con un breve, intenso y atractivo mandato presidencial de John Fitzgerald Kennedy.

Toda comparación es, probablemente, odiosa pero también puede ofrecer pistas sobre las tendencias y gustos de las distintas ciudadanías. Parece evidente que la televisión tiende a uniformizar los gustos sociales. Los Kennedy analizan y difunden las virtudes y miserias de una familia emblemática en la política estadounidense del siglo XX, pero en el desarrollo de la trama el amor, en el sentido en el que lo definía Cioran :"la unión de dos babas", tiene una notable importancia. Y en eso coincide con buena parte de los biopics españoles, en los que el bajo vientre era, en realidad, un leit-motiv esencial en las semblanzas audiovisuales de figuras como la Duquesa de Alba, Isabel Pantoja o Carmina Ordóñez, entre otras.

Y mientras esperamos la aparición de Marilyn Monroe, Lee Harvey Oswald o Aristóteles Onassis, personajes relevantes en la biografía de J.F.K., el ministerio de Sanidad español continúa su denodada labor en favor del desmantelamiento de la sanidad pública, una de las pocas instituciones de las que se podían sentir orgullosos los habitantes de este país. El exconsejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela (caso Leganés), se lo agradeceré desde alguno de sus puestos directivos de entidades que pretenden potenciar la sanidad privada.

Nada y todo es igual

Por: | 08 de agosto de 2012

Images

Marivent: nada es igual
, el especial que ofreció ayer Telecinco en su horario estelar (1.500.000 espectadores, el 14,1% de la audiencia total) sobre la situación actual de las relaciones entre los miembros de la familia real fue absolutamente coherente con el concepto informativo de la cadena: mucha espuma y poca chicha. Un selecto grupo de periodistas, fotógrafos y comentaristas "del corazón" analizaron con muy poca base documental y mucho refrito de imágenes las idas y venidas de los miembros de tan endomingada familia.
No hubo ningún dato nuevo. Hubo, eso sí, interpretaciones subjetivas y pseudopisicológicas de gestos, fotografías y rumores, expuestos la mayor parte de las veces con ese hábito de los programas del corazón que consiste en hablar varios a la vez para que no se entere nadie. Y como todo eso podría no ser suficiente para mantener la audiencia, una de las colaboradoras anunció al comienzo del programa que desvelaría el órdago de Iñaki Urdangarin a la familia real, algo que modificaría para siempre las relaciones entre el imputado yerno y su esposa con el resto de los familiares. Naturalmente, la exclusiva seguía siendo una pura especulación y, además, bastante elemental: Urdangarin, vetado en el mallorquin palacio de Marivent, habría decidido reclamar a sus hijos a su vera y a la de la Infanta: "si no voy yo, no va nadie de los míos", más o menos. Es decir, que la exclusiva era lo que ya sabíamos: que la prole del imputado y de la, inexplicablemente, no imputada Infanta Cristina, apenas estuvieron 48 horas con su abuela en lugar de los siete días previstos. Bien.
Lo que a ninguno de los participantes ni, por supuesto, a la dirección del programa, se les ocurrió fue plantear el tema, mejor dilema, de ¿Monarquía o República? Las torpezas, desencuentros, procesamientos y accidentes de los distintos miembros de la familia del Rey en el último año han conseguido que el porcentaje de españoles que dicen preferir la monarquía parlamentaria a la república va decreciendo de forma clara. Como señalaba a finales del pasado año el sociólogo José Juan Toharía: "en 1996, un 66% consideraba preferible para España una monarquía parlamentaria y un 13% una república: una diferencia de 53 puntos. Ahora, en diciembre de 2011, opta por la monarquía un 49% y por la república un 37%: una diferencia de ya solo 12 puntos. Y quizá lo más llamativo es que, en el momento actual, entre las generaciones más jóvenes (18-35 años) las preferencias por una y otra forma de Estado se reparten por igual (45% para cada una)". Urdangarín, marginado. El Rey, disculpándose ante las cámaras de televisión, viajando a Moscú y reuniéndose con los líderes sindicales. En definitiva, el que tenía razón era Giuseppe Tomasi di Lampedusa, autor de El gatopardo, al afirmar que "si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". Todo cambia menos el concepto informativo de Telecinco.

Despreciar lo ajeno

Por: | 07 de agosto de 2012

índice

En tiempos de crisis, de vacas flacas, uno de los recursos emergentes es el del nacionalismo mal entendido. Reivindicar lo propio puede ser legítimo y justificado. Despreciar a los otros, a lo que no es propio, es inútil y perverso. Inútil porque las cualidades ajenas no desmerecen por ser despreciadas y perverso porque supone, o puede suponer, que lo propio es lo insuperable, lo mejor del mundo mundial. El concepto de solidaridad que surgió como motor de la Unión Europea se resquebraja ante las embestidas de los mercados. En países tradicionalmente democráticos surgen fuerzas de extrema derecha, protofascismos, que sorprenden por sus resultados electorales por mas que su esencia sea antidemocrática. Dicho lo cual, y salvando todas las distancias, el comportamiento de los responsables de la información olímpica, tanto la BBC como TVE, muestran esa desagradable tendencia a ensalzar lo propio en detrimento del resto del mundo. Es uno de los recursos más cutres y faltos de imaginación.
El que Gran Bretaña esté realizando unos juegos olímpicos extraordinarios en cuanto a resultados deportivos no legitima una retransmisión que es capaz de interrumpir una prueba deportiva para que el resto del mundo contemple en directo como una atleta británica quede eliminada en el salto de pértiga. Es completamente idiota.
De igual modo cabe preguntarse si TVE administra correctamente su exclusividad en las retransmisiones cuando es capaz de interrumpir la conexión con el estadio en plenas pruebas de atletismo para ofrecer tres partidos intrascendentes de baloncesto, balonmano y waterpolo (España ya estaba clasificada para la siguiente fase en los tres deportes de equipo), por mas que el extraño partido de baloncesto (a los jugadores de Scariolo les convenía perder para no enfrentarse a EE.UU antes de tiempo, lo que así ocurrió) consiguiera la mejor audiencia del día con 2.421.000 espectadores.
Dedicar los tres canales al mismo tiempo (La 1, la 2 y Teledeporte) a esos partidos despreciando a quienes les interesaba el atletismo en directo, que es en definitiva la disciplina originaria de los juegos, porque en los encuentros jugaba España es un lamentable concepto del interés general que debe primar en una televisión pública. Claro que con el nuevo equipo directivo del ente, todo es posible, incluso el que desaparezcan de los informativos las numerosas manifestaciones de protestas de los funcionarios damnificados por los recortes presupuestarios. Creen que lo que no se muestra en su cadena, no existe.


Belleza y demolicion

Por: | 06 de agosto de 2012

Images

En España hay dos parejas que destacan sobre el resto: la de natación sincronizada (Ona Carbonell y Andrea Fuentes), espléndidas en sus ejercicios de ayer, domingo. La otra, de acción sincronizada (Leopoldo González-Echenique y Julio Somoano, director general de RTVE y de los informativos del ente, respectivamente), demoledora. La primera consigue crear belleza en base al esfuerzo, la disciplina y el talento. La segunda ha conseguido en muy pocos meses dejar la radio y la televisión públicas como un sembrado.
Al mismo tiempo que TVE alcanzaba unas cifras de audiencia realmente notables (la final de los 100 metros masculinos fue vista en Teledeporte por 3.376.000 espectadores, un 23,6% del total), sus nuevos responsables continuaban su labor de acoso y derribo de los profesionales de la información que habían conseguido situar a la televisión pública en sus mejores y más respetadas cotas cuantitativas y cualitativas: Fran Llorente, Ana Pastor, Alicia G. Montano, Xabier Fortes, Josefa Rodríguez Voces... una larga lista a las que se unen los cesados en Radio Nacional. Naturalmente, los nuevos responsables proceden en su mayoría del entorno del inolvidable Alfredo Urdaci (ce,ce,o,o) y de esa tribuna propagandística de Esperanza Aguirre que llaman Telemadrid. El Gobierno recorta y recorta, la calle protesta y protesta. ¿Qué hacer?, citando a Lenin: controlar la televisión pública para que, por lo menos una cadena generalista, no muestre con profesionalidad las informaciones que no convienen. Vienen tiempos difíciles y conviene estar preparados. Y si lo estbalecido exige que el nuevo director general del ente público sea elegido por los dos tercios del Congreso, pues se cambia lo establecido. ¡Ahí queda eso!, citando la excelente explicación de Rafael Sánchez Ferlosio de ayer en El País sobre los toros.
La carrera de los 100 metros masculinos fue extraordinaria y justifica sobradamente que fuera el record de audiencia del domingo. Usain Bolt tiene el cupo de adjetivos superlativos cubierto en su totalidad. El exvelocista (11,2 segundos en los 100 metros lisos) Alfredo Pérez Rubalcaba destacaba su extraordinaria, sobrehumana, condición atlética y su comportamiento personal, alejado de toda trascendencia. Un aspecto de la personalidad que se agradece aún más en estos tiempos en los que a la clase dirigente sólo se les ocurre argumentar que "todas estas medidas son dolorosas, impopulares pero necesarias". Y, probablemente, ese desparpajo, esa ausencia de seriedad, explicaría también éxitos populares tan distintos al atleta como el de la serie catalana Pulseras rojas. Cuando los incendios forestales, sociales y económicos agobian a la ciudadanía diariamente, encontrar pequeños oasis de humor, de actitudes que se alejan del sentimiento trágico de la vida, es una delicia.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal