TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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Tiempos fragiles de sandias

Por: | 03 de agosto de 2012

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Frágiles
(Telecinco) tuvo un estreno más que aceptable: 1.928.000 espectadores en la franja horaria estelar. Competía, además, con el partido de baloncesto España-Gran Bretaña (2.600.000 espectadores) y con finales y semifinales de natación en Teledeporte (4,5% de la audiencia total). Rajoy, por su parte, sigue haciendo bueno el topicazo del gallego que no se sabe si sube o baja las escaleras. Su ambigüedad en las escasas ruedas de prensa que convoca o acepta permite dudar si es calculada y consciente o pura incompetencia. Manuel Vicent escribió en su día que Rajoy era al que en la pandilla juvenil que se iba de merienda al campo le tocaba llevar siempre la sandía. Pues todo parece indicar que la sandía cada vez se le hace más pesada, casi insoportable.
Es curioso como en tiempos en los que los recortes más salvajes se hacen en sanidad y servicios asitenciales, las televisiones catapultan las series médicas, hospitalarias o de fisioterapeutas. Coyunturas económicas al margen , lo cierto es que la audiencia parece tener una especial proclividad a contemplar las enfermedades ajenas, como si ello justificara en alguna medida sus propias penurias. Frágiles, la serie protagonizada por Santi Millán en un papel en el que los masajes se entremezclan con la psicología, se une en alguna medida a las reposiciones de Hospital Central, a la emisión de Pulseras rojas y a la recientemente finiquitada House, salvando las distancias y las peculiaridades de cada una de ellas. En realidad las historias médicas son ya un importante subgénero de la ficción televisiva. Una de las habilidades de los guionistas de Frágiles es la de porder desarrollar diversas historias distintas en cada capítulo lo que permite una alternacia más entretenida. Hay situaciones algo rebuscadas (que el protagonista tenga en su casa a su mujer en estado de coma producido por un atropello cuando se marchaba del hogar familiar al comprobar que su marido le había engañado con su hermana, por ejemplo), pero también es cierto que las situaciones límites, al menos en el mundo audiovisual, se pueden justificar si la habilidad narrativa consigue trascender lo literariamente excesivo. Las películas de Pedro Almodóvar, por ejemplo, son un paradigma de lo afirmado: contar con palabras sus historias cinematográficas suena, con frecuencia, a despropósito. Contempladas en la pantalla sorprenden por su imaginación. La serie ha tenido un buen arranque. El reparto es correcto y funcional, los diálogos no espantan al buen gusto y alguno de sus protagonistas, sobre todo Ruth Núñez en el papel de Lola, una joven bibliotecaria con el síndrome de Asperger (rechazo al contacto físico, entre otros síntomas) sobresalen a la más que aceptable media interpretativa.
Por lo que respecta a los Juegos Olímpicos, sólo cabe recordar la canción del grupo Coz: Las chicas son guerreras. de momento son ellas las que están salvando del ridículo absoluto a la representación española.

Penalizar a los ciudadanos

Por: | 02 de agosto de 2012

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La programación televisiva de ayer en su horario estelar reflejó uno de los datos de audiencia más bajos del año. ¿Se debe al comienzo de las hipotéticas vacaciones? Andrea Fabra podría decir tranquilamente que hay 5.693.100 ciudadanos con vacaciones permanentes. Lo cierto es que salvo la prueba en la que Mireia Belmonte obtuvo la primera medalla olímpica de estos juegos (2,6 millones de espectadores), el programa más visto fue una reposición de Comando Actualidad (El precio de adelgazar, La 1) con 1.669.000 espectadores. La decisión de reponer programas ya emitidos explicaría mejor la bajada de la audiencia. Salvo muy dignas excepciones (Pulseras rojas, Juego de Tronos, Sangre y acero), las cadenas optan por mostrar lo ya visto. En todo caso, y a tenor del tiempo que ocupa en los informativos y tertulias, la estrella de la temporada es la información económica.
El Gobierno alemán parece más que dispuesto a impedir una dificultosa, pero posible, recuperación económica de Italia y España. El Bundesbank se muestra implacable con las ayudas del Banco Central Europeo. Bien. Alemania, 67 años después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, ha conseguido controlar la economía de países como Italia, España y Grecia. Su invasión y control no tienen nada que ver con el expansionismo del Tercer Reich, sin duda. Sus resultados: sí. A España le exigen más recortes en sanidad y educación de los ya aplicados. Es decir, menos formación intelectual, menos acceso a la cultura y ampliar el sobrante de los dependientes, jubilados y discapacitados. Son un lastre improductivo. Se penaliza a la ciudadanía, no a los responsables de las políticas económicas ni a los financieros irresponsables, y, al parecer y con más ahínco, a los más débiles.
Un sistema democrático se distingue, o se debe distinguir, por su sentido de la justicia y por el respeto a los derechos humanos. Años después de una de las mayores crisis económicas mundiales se sabe perfectamente qué y quienes la generaron. Se sabe también, las peculiaridades de la crisis en cada país, sus factores distintivos y, naturalmente, sus responsables directos. Penalizar a toda la ciudadanía con el recorte de los derechos adquiridos, con el incremento del paro, con los copagos, repagos y demás ajustes presupuestarios, es prevaricar.
Cójase la lista de altos cargos, asesores, ministros y presidentes de Gobierno desde José María Aznar (Ley de Régimen del suelo y valoraciones de España, de 1998) hasta nuestros días, cójase también a las cúpulas ejecutivas y consejos de administración de todas las entidades financieras que tuvieron que pedir ayudas públicas para evitar la quiebra, y la de los dignísimos jueces y diplomáticos que con sus decisiones perjudicaron a la economía española y aplíqueseles a todos ellos, como corresponsables de una pésima gestión cuando no de actitudes directamente delictivas, todas las medidas de ajustes y tributarias que están sufriendo injustamente quienes nada tuvieron que ver con su torpeza o desmedida ambición. Embárguenseles todos su bienes si fuera necesario pero demuestren que su concepto de la justicia no es el de que todos paguen los errores de unos pocos. Son, ciertamente, propuestas irrealizables pero desahogan la irritación acumulada.

Saqueo historico

Por: | 01 de agosto de 2012

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Se lamentaba Forges hace un par de días de que no hubiera una competición olímpica de corruptos, prevaricadores y demás especímenes porque ello nos privaba de tres medallas. Un ejemplo que publica hoy El País: cruce de correos electrónicos entre varios directivos imputados por el saqueo de la Caja de Ahorros del Mediterráneo a propósito de cómo conseguir el cobro de las aportaciones a los planes de pensiones, pagas e incentivos. En uno de ellos, el exdirector general de la entidad, Roberto López Abad (ver foto), le insta a otro imputado a "dime los números que necesitamos para cada caso". Si la realidad (14.180 millones de euros de ayudas del Estado a la CAM, según la el informe de la Comisión Europea) no concuerda con los deseos (la codicia de los directivos de la entidad), se modifica la realidad a gusto de cada caso. Todos están imputados y ninguno en prisión. Ventajas de actuar con güantes blancos.
En todo caso, Rajoy ya manifestó en su día que "El PP será implacable en la lucha contra la corrupción". Nada más cierto, a finales de julio la Agencia Tributaria decidió desmantelar la Unidad Anticorrupción de Baleares, los mismos que descubrieron el caso Palma Arena y el caso Urdangarin. Implacables contra los de Anticorrupción, efectivamente. Ahora a por los que desvelaron la trama de Gürtel.
Pero si la proclividad de los gobiernos autonómicos y central a no pagar lo adeudado a los centros asistenciales, a los servicios sociosanitarios y a los dependientes nos retrotraen a un ambiente preconstitucional, franquista, ¿por qué nuestros representantes en los Juegos Olímpicos iban a ser menos? La fortuna no parece acompañarles en sus resultados pero lo esencial es que han recuperado ese punto de criminalizar a los árbitros, acompañados, eso sí, por la grandilocuencia cuasi-imperial de los comentaristas de la televisión pública. Utilizan el calificativo de "histórico" con tal facilidad que lo devalúan: un partido de tenis histórico, una final de natación histórica, un encuentro de voley playa también histórico, y todo en una tarde. ¿De verdad creen que todo eso es digno de figurar en la Historia? En fin, al parecer lo único que no es histórico son las audiencias que consiguen La 1 y Teledeporte que sin ser malas, no rompen ningún esquema (el mejor dato lo aportó el partido de baloncesto, afortunadamente no fue histórico, entre España y Australia, con un 19,5% de audiencia matinal).

El País

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