TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Gracietas

Por: | 10 de julio de 2013

Mano en el fuego

Si las televisiones generalistas tuvieran sentido del humor, o si los de El Intermedio no estuvieran de vacaciones, el contraplano perfecto en los informativos tras las declaraciones de varios ministros en favor de Rajoy, sería el de algunos excelentísimos señores en una unidad de quemados recibiendo los correspondientes auxilios a sus abrasadas manos. La pregunta de ¿pondría usted la mano en el fuego por el presidente del Gobierno? ya es en sí misma una tontería. Que se responda denota el coeficiente intelectual de los ministros, salvo en el caso de Arias Cañete que, a la carrera, respondió masoquistamente "yo la pondría por el aceite español", algo que, sin duda, los olivareros de Jaén celebrarían gozosamente.
Claro que hay días en los que el humor, afortunadamente, es la reina de la casa. Despúes del genial monólogo de Cospedal sobre la simulación diferida, irrumpe en el club del chiste la entrañable Esperanza Aguirre con su alegato numantino en favor de la limpieza y la lucha contra la corrupción. Esta martillo de herejes todavía no se ha percatado de dónde viene ni, por supuesto, en donde está. Viene del tamayazo, de las donaciones irregulares a sus campañas de nombres tan dignos como Díaz Ferrán o Arturo Fernández, compañeros de fatigas en la epopeya contra los corruptos, como consta en algunos atestados judiciales. Y está sentada a la diestra de su delfín, Ignacio González, otro campeón de la lucha contra la podredumbre. Los tertulianos que asumen la penosa labor de lavarle la cara cada vez que se les recuerda alguna declaración hipócrita de la líder, suelen argumentar que cesó a los que cesó en cuanto se enteró de alguna irregularidad. La primera irregularidad fue la votación parlamentaria para elegirla presidenta, lo que aceptó de buen gusto. Durante su mandato, tuvieron que ocultar en forma de concesiones más de 650 contratos con los de la trama Gürtel para que cesara a alguien, y cuando lo hizo fue a medias: los cesados dejaron de pertenecer al grupo popular parlamentario pero no así al Parlamento de la Comunidad, donde disfrutan de sus privilegios y votan con el partido.
Las risas de la jornada se desplazaron después a Barcelona: "Tan solo 48 días después de entrar en prisión el Departamento de Justicia de la Generalitat ha otorgado el tercer grado penitenciario a los expresidentes de la empresa pública Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) Enric Roig y Antoni Herce, que fueron condenados a cuatro años y medio de prisión cada uno por malversar 2,7 millones de euros de las arcas públicas. La gracia de la noticia es que éste triunfo de la bondad gubernamental se hizo sin necesidad de recabar firmas solidarias por toda España, como fue el caso del joven gallego al que se le encontraron dos papelinas de heroína, o la madre que había comprado leche para sus hijos con una tarjeta de crédito que no era suya, o la joven condenada por robar un móvil sin que se pudiera probarlo. No, en el caso de los dos ejecutivos pujolistas, la gracia fue autóctona y espontánea. Si alguien dudaba de la magnanimidad del Govern debe de cambiar radicalmente su incertidumbre. El señorío es el señorío y si no que se lo pregunten a Millet.
Un último apunte del salero que nos inunda: dos años largos después de que la ya citada Esperanza Aguirre negara los recortes en Educación, con la permanente ratificación de su consejera Lucía Figar. Unos meses después de que el ministro Wert proclamara su entusiasmo por los recortes, y casi tres años después de que la humorista que preside Castilla-La Mancha afirmara públicamente que "vamos a dar un ejemplo a toda España y lo vamos a hacer todos los ciudadanos de Castilla-La Mancha, lo vamos a hacer entre todos", refiriéndose a los hachazos que tenía previsto asestar al frágil Estado del bienestar, surgen las desagradables e indiscutibles cifras: La escuela pública pierde 22.600 profesores. La plantilla baja un 4,5% y los alumnos suben un 3,6%. Castilla-La Mancha encabeza el descenso con 4.415 docentes menos. Su reconocida humildad le impide alardear de los 4.415 ejemplos que ha dado a toda España. Eso es una líder y lo demas, tonterías.

P.D.- No se pierdan el último capítulo de la segunda temporada de Homeland (Cuatro, 22.30 horas), una de las mejores series del año, y se despide -eso sí- dejando al espectador sin respiración y anhelando la tercera temporada. Incluso se agradece algo de tragedia en un país con tanto cómico vocacional.

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Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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