TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Cultura y educación

Por: | 07 de mayo de 2014


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De Messi se ha dicho que sólo comenzó a leer un libro en su vida (una biografía de Maradona) del que apenas pudo pasar de las primeras página. De César Antonio Molina (ver foto) se sabe que ha leído mucho, que es muy culto, y si no se sabe ya se encarga él de pregonarlo. Pues bien, es mucho más educado Messi que César Antonio Molina, un fugaz exministro de Cultura del que, al menos el que suscribe, no recuerda ningún logro especialmente brillante.
Habría que rebuscar mucho en las declaraciones del extraordinario futbolista para encontrar un comentario destemplado, alguna ligerísima crítica que denotara molestia, y ello pese a estar en el foco constante de la atención mediática, sobre todo de la deportiva tan proclive a desmenuzar gestos y miradas descontextualizadas las mas de las veces. En cambio del exministro no hay que indagar casi nada para encontrar manifestaciones y actitudes absolutamente impresentables. Al poco de llegar a la poltrona tras la salida de Carmen Calvo del ejecutivo de Zapatero, el nuevo ministro de Cultura acusó a Rosa Regàs en su primer encuentro de no haber hecho nada por mejorar la gestión de la institución, motivo por el cual la Directora de la Biblioteca Nacional presentó su dimisión alegando falta de confianza con el Ministro.
La Wikipedia señala sobre la labor de Regás que "de entre los resultados obtenidos se pueden citar la creación de la Biblioteca Digital Hispánica, la creación de una sala multimedia con acceso a los fondos digitales, la creación del Museo de la Biblioteca Nacional, se dio un nuevo impulso a las actividades y actos culturales, además de reforzar la estructura de gestión. La nueva política de apertura al público comportó la duplicación de visitantes y un crecimiento de un 300% de carnés en el 2006". Del exministro la misma fuente se limita a enumerar fechas y cargos, sin mas.
Ayer, El País, publicaba que "Un día de abril de 2009 a César Antonio Molina le despojaron de la cartera de ministro de Cultura y le dieron el argumento para escribir un libro. José Luis Rodríguez Zapatero, el hombre que le había invitado a entrar al Consejo de Ministros apenas dos años antes, le invitó a salir. "Me dijo tres cosas, que yo era muy austero y que necesitaba una chica joven y glamur. Se me cayó el mundo encima cuando escuché lo de la austeridad, que para mí era una virtud esencial en política. Me pareció escandaloso y me causó una duda que este libro me ha ayudado a superar". El libro se titula La caza de los intelectuales y, al parecer, es "un ensayo histórico sobre la espinosa relación entre los pensadores y el poder", es decir, que el autor del mismo es un intelectual, un pensador y, al menos eso se deduce, tuvo una espinosa relación con el poder.
Lo que sí es evidente es que el exministro ha vuelto a demostrar su falta de educación hacia quien al nombrarle responsable de una cartera no dudó en elogiar vehementemente en artículos y declaraciones públicas. También demuestra una cierta tendencia a un, consciente o inconsciente, menosprecio de la mujer. Regás y González Sinde son, de entrada, dos probadas y comprobadas profesionales de la cultura y ninguna de las dos merecen ese maltrato psicológico. Que Zapatero no mostró en ningún momento un especial interés por la cultura es evidente. Como tampoco lo mostraron ni Adolfo Suárez, ni Felipe González, ni José María Aznar, ni, por supuesto, Mariano Rajoy. De todos los presidentes del Gobierno, del único del que se tiene noticia de su amor por la lectura, es de Leopoldo Calvo Sotelo. Ahora bien, divulgar por escrito comentarios privados tan vulgares como el de que "necesitaba una chica joven y glamur" es una impertinencia y una falta de respeto, sobre todo a Ángeles González Sinde a la que se la presenta como un elemento decorativo. Esa es, o puede ser, la diferencia entre educación y cultura.
Y de la mala educación a la curiosa información: "La Monarquía vuelve a suspender en confianza. Según el último barómetro del CIS, los españoles le dan un 3,72 sobre 10, apenas cuatro centésimas más que en mayo de 2013, cuando obtuvo la peor nota de su historia, un 3,68. Es el tercer suspenso de la institución... La Zarzuela, no obstante, ha asegurado que las encuestas internas que manejan reflejan una remontada en la popularidad del Monarca tras "año y medio al ralentí" debido a las sucesivas operaciones de cadera de don Juan Carlos". Si La Zarzuela cree que la bajada de la popularidad de la Monarquía se debe a las sucesivas operaciones del Monarca, mal van. El barómetro sitúa a la Corona en el sexto lugar de entre un total de 16 instituciones. Claro que el Gobierno recibe una nota de 2,45 y los partidos políticos cierran la lista con un 1,8. Lamentablemente para el Gobierno y los partidos no hay quirófanos que encubran el desastre. En la encuesta del CIS se mantienen el paro y la corrupción como los dos principales problemas para los españoles y se señala que el PP afronta las elecciones europeas con cinco puntos de ventaja sobre el PSOE aunque, ciertamente, también se puede decir que el PSOE disminuye en 11 puntos la ventaja que le sacaba el PP. Es lo bueno de las encuestas y las elecciones: que todos ganan.
Da388805d72915b428bc7670a13b37e3_XLY del penúltimo caso de corrupción descubierto en éste túnel del que ya se divisa la luz, el de las obras del AVE en Barcelona con una "mordida" de seis millones de euros, ¿qué decir?, pues un par de cosas: que sorprende que a los detenidos por el tinglado entre Adif y Corsan se les aplique la cortesía de las iniciales (Rafael R. G., que desde enero ejerce como director de proyectos y construcción de Adif, dependiente del Ministerio de Fomento y Jaime G. L., gerente de infraestructuras y jefe de obras de la misma línea) y que aún nos acordamos de la lamentable actuación de su presidente, Gonzalo Ferré (en la foto con la ministra Ana Pastor), ante la comisión de Fomento del Congreso de los Diputados que investigaba el terrible accidente de Angrois con un total de 79 muertos en la que manipuló descaradamente la responsabilidad de la compañía pública en la señalización y seguridad de la vía, como publicó la web alta Velocidad el pasado 16 de enero con el título de "El presidente de Adif mintió al Congreso de los Diputados sobre el accidente de Angrois". Que los túneles del AVE de Pajares entre Asturias y León se adjudicaran por 1.779 millones de euros y costaran más de 3.000, o que el Tribunal de Cuentas investigue un encarecimiento del 230% en el AVE Madrid-Barcelona entra ya dentro de lo cotidiano en el país de los sobrecostes.


 

Hay 1 Comentarios

Pues el Sur.Zapatero no'haria'mucho por la cultura, pero al menos elegía sus colaboradores en la propias Universidades
y no elegía a sus compañeros de pupitre que tan mal resultados nos dieron a los "paganinis" de impuestos
Solo un ejemplo Terra, que aun pide justicia, y quien lo ideo, se beneficio y nos arruinó? Amigo de pupitre...

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Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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