TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Del hastío

Por: | 18 de marzo de 2016

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Deberían reeditar la novela de Alberto Moravia, La noia (El tedio): probablemente es la obra de ficción cuyo título refleja mejor la realidad política española. A punto de cumplirse tres meses de las últimas elecciones generales no sólo no se ha conseguido el objetivo principal, elegir un nuevo Gobierno, sino que todo parece indicar que las distancias entre las distintas fuerzas políticas se han ido agrandando. Imagínense una gran empresa privada en la que los que pisan la planta noble se marcan unas metas que tiempo después no se consiguen, es más, se retrocede: ¿cuánto tiempo estarían al frente de la misma?. Bueno, la verdad es que es un mal ejemplo: ahí están linces de los negocios como los responsables de Abengoa dispuestos a sacar pecho y recibir cuantiosas indemnizaciones por haber conseguido hundir una empresa próspera, claro que estamos hablando de España.

Hablamos de un país en el que su Presidente, ahora en funciones pero que gobernó cuatro años con mayoría absoluta, tiene el desparpajo de afirmar públicamente que no sabía nada de los desmanes de su partido en la Comunidad Valenciana, desmanes que llevan años en los medios de comunicación y en los juzgados (el caso Gürtel, por ejemplo, se inició en 2007, hace más de ocho años). Tampoco sabía nada de los desmanes de su partido en la Comunidad de Madrid aunque en eso, todo hay que decirlo, comparte ignorancia con la líder Aguirre. Cierto es que los expresidentes socialistas de la Junta de Andalucía, Chavez y Griñán, tampoco sabían nada de los desmanes de su partido en su comunidad, como tampoco el expresidente catalán Artur Mas tenía la menor noticia de los desmanes de su partido en Cataluña... en fin, lo único que se sabe es que para ser presidente de algo es indispensable no saber nada.

Naturalmente sólo de ignorancia no se vive. Se necesita también, por ejemplo, conocer los entresijos legales, las triquiñuelas jurídicas para complicar lo sencillo: cuatro años de mayoría absoluta, de rodillo parlamentario y gobierno con profusión de decretos-leyes, sin discusión en el Congreso, para llegar a unas elecciones en las que pierden tres millones y medio de votos, aunque siguen siendo el partido más votado, y pasan a ser un Gobierno en funciones que por obra y gracia de los citados entresijos han decidido no ser controlados por el Parlamento. Como diría la extinta Andrea Fabra: ¡que se jodan! ¿Y quién es el primero de los ministros en dejar clara su rebeldía? Don Pedro Morenés (ver foto con su sillón vacío), el responsable de Defensa en sus ratos libres de consejero de empresas fabricantes de bombas de racimo y artífice de la gran deuda que dejó en calidad de Secretario de Estado durante su anterior paso por el citado ministerio. Un gestor de lujo de unas empresas privadas que, esas sí, cumplieron sobradamente sus objetivos.

Y mientras ocurre todo esto, el líder socialista Pedro Sánchez le pide al afamado Alexis Tsipras que le dé una colleja a su amigo Pablo Iglesias por obcecado, y el obcecado Pablo Iglesias no para de repetir que están más unidos que nunca a la hora de purgar a los disidentes de su partido, mientras que los informativos de La Sexta llevan varios días sacando pecho porque tienen la exclusiva que demuestra que una exconcejala socialista y exdiputada autonómica de Ciudadanos, Eva Borox, mintió al decir que no era amiga del empresario imputado Marjaliza cuando en realidad si eran compis, como diría la Reina Letizia. De momento Borox no está imputada o investigada pero eso es lo de menos: La Sexta ha conseguido que a partir de ahora no se reniegue de las amistades.

Y en eso estamos a la vez que cientos de miles de refugiados se pudren en diferentes lodazales europeos, otros centenares se ahogan en el Mediterráneo, sigue habiendo más de cuatro millones de parados y cada día desayunamos con algún nuevo caso de corrupción. Lo dicho: La noia.

Hay 79 Comentarios

Pues si, la 'noia' esa que dice Harguindey, mucho más elegante que lo que dicen en mi pueblo, el sentimiento ese de "Cuando te dan por saco y no te pagan". Como el/la cocinero/a que pone un comistrajo en la olla a presión y lo mantiene durante cuatro años (sospechando que las viandas están muy duras) y cuando la abre se encuentra con un bodrio incomestible, lo único que sale es un gobierno en funciones que no funciona ni gobierna y un ministro de defensa que no se defiende ni sabe y a los que posiblemente habrá que mandar los mosus (¿se escribe así?) de escuadra -que al parecer son los únicos que convencen con contundencia en estos países- para que acaben de firmar 'el finiquito'.
Los niños chillando con hambre atrasada en la cocina y uno llamando a las pizzería del barrio "¡Sí, una pizza familiar!", "¿de queeé?" y los niños chillando a coro "¡¡De lo que sea!!".
La vida sigue por ahora.

Ya se que retórico el comentario de JMI, de que no entiende a Rajoy y su Gobierno, que esta dando los ultimos coletazos de una mayoria absoluta de un bipartidismo que se agota, tratando de liberarse del anzuleo que los saca de provilegio en que han vivido tanto tiempo.


Entonces no era ni necesario decir que no sabian nada, porque con cuatro operaciones de distraccion las cosas acababan, desde su dominación, como el Caso Naseiro, archivado. Que tambien han intentado hoy con la obstruccion a la justicia; el enredo de la legalidad hasta que los tuvierno que echar como acusacion particular del caso en el que ellos mismos eran acusados; ocultado pruebas y sembrando incertidumbre donde ocultar los hechos. Pero ahora, con todas sus dificultades, y con la perdida de poder que deja, como en Valencia, las instituciones fuera de su control, al cambiar las cosas, ya no queda más que hacer uso de lo inimaginable: Que un presidente del gobierno, se presente, no sin cierta cinica sonrisa floja, como la infantil excusa del ignorante.


Los ciudadanos; con nuestros defectos y virtudes, temores y atrevimientos; que en último caso somos el reducto final en el que se protegen con este tipo de subterfugios, tambien tenemos que aprender a convivier en una politica donde desaparecen las mayorias absolutas y su dominacion, contandonos desde el control institucional hasta lo que tenemos que pensar (si no queremos que el mundo se acabe).

¡Ya, lo entendemos! Que aun no se han enterado; por más que usan las palabras para simular que conocen lo que sus comentarios denuncian excluir –lo mismo que Aguirre usaba después de las municipales el térnino soviet por la compulsión que rememoraba su sonido en quien no saben lo que eran mas allá del puro significante-; de la ignorancia desparraman a raudales. Pues dar por sentado que los Gulag son un deseo “ajeno” no hace más que confirmar la opinión de Bugen, Kouvelakis y Zizeck, y otros, de la perversión que trata de usar sus vergonzantes horrores, para construir la ética del amedrentamiento con la que chantajear toda idea radical que se oponga al orden existente establecido.


En realidad es la manera de subvertir dicho significado para esconder lo que sí fue aquello que es ofrecido hoy de esta otra manera: llamar a la “jouissance” que despierta su nombre para que se imponga la prohibición de cualquier otro pensamiento que el propio: “saben que hay corrupción, explotación, y todo lo demás, pero denuncian cualquier intento de cambiar las cosas como éticamente peligroso e inaceptable, resucitando el fantasma del totalitarismo”.


Nada de particular esto de juzgar la historia por el sobresalto que deja en su cuerpo el sonido de un nombre del que no saben siquiera lo qué representa. Como Marxismo-Leninismo que a ellos le suena estalinismo porque no se han enterado, siquiera, que este, en palabras de Alex Callinicos, represento la ruptura con aquel en lugar de su desarrollo. Desastrosa falta de juicio que a la vez que no sabe que el resultado del capitalismo (colonial) se lee en continentes enteros subdesarrollados, debido explotacion de las metropolis, le suena a ruido cosas como las que explica Robert C.J. Yung: que el proyecto marxista,” fue el que hizo interrelacionar diferentes tipos de lucha y “el comunismo el primer y único programa político, que reconoció la interrelación de diferentes formas de dominación y explotación, así como la necesidad de abolirlas (…) El levantamiento que derribo al zar comenzó con las manifestaciones en el día Internacional de la Mujer de 1917 y los bolcheviques hicieron de la igualdad de la mujer una de sus prioridades políticas”. Así que oír en boca de la ignorancia de falsos esterotipos posmodernos en forma de consigna nombres que solo se pronuncian para remover la “Jouissance” resulta algo más que ridículo.


Pero si no saben, los expertos académicos que dirigen el mundo de la economía dominante diferenciar entre liberalismo (filosofía política –Rawls y afines) de neoliberalismo (practica económica –Friedman y friedmanicos de la Escuela de Chicago), que es el terreno que dicen defender, ¿Como van a saber siquiera el significado de lo que, de los demás, usan como amenaza? Esta especie de olvido por deformacion de la realidad, que remite la historia al relato de los dominantes, tiene el problema, se realice en el bando que se relice, que su “experiencia” desaparece en la fantasia que la construye hasta el extremo de que, como vemos, el mismo termino, “liberalismo”, sirve para explicar lo uno y su contrario en una esquizofrenia incapaz de ordenar la realidad que es extensivo a lo que de otras ideologias esta manipula.

EL OJO IZQUIERDO
¿Qué entenderá el PP por decencia y respeto a la democracia?
José María Izquierdo reflexiona sobre los casos de corrupción del Partido Popular valenciano
José María Izquierdo Madrid 18/03/2016 - 07:49 CET
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No entiende Mariano Rajoy, pero tampoco su Gobierno y ni siquiera su partido, que la ciudadanía está harta de los modos y maneras con que ejerce su cargo de presidente de un Gobierno democrático. Quien tanto presume del sentido común como único motor de su cachazuda ideología, si algo de ella tuviera su inmovilismo crónico, se permite extravagancias indignas de su condición. Decir que no sabía nada de lo que ocurría en Valencia es, simplemente, un conato ridículo de intentar tomar el pelo al respetable.
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Lleva años el PP valenciano de tribunal en tribunal, incluso de cárcel en cárcel, y quiere el presidente salir del paso con una vergonzante declaración de ignorancia. Pretende su Gobierno, además, ignorar el control del Parlamento, y alguno de sus ministros –fea chulería- se ha permitido el lujo de no acudir a una sesión de control.
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Da igual en qué ley quieran ampararse. Es obvio que un Gobierno democrático entendería sin más explicaciones que ha de rendir cuentas de su gestión a los representantes elegidos por los ciudadanos. Despojado de su coraza de mayoría absoluta, sueña el PP mantener la impunidad con la que desgraciadamente ha gobernado cuatro años. Es tremendo que no entiendan por qué perdieron 63 diputados y por qué nadie quiere gobernar con ellos.
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Nota al margen: ¿qué hace el secretario general del PSOE rogándole ayuda a Alexis Tsipras?
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http://cadenaser.com/programa/2016/03/18/hoy_por_hoy/1458271537_290836.html

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Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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