TV Blog de Harguindey

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La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

Esperar y ver

Por: | 03 de diciembre de 2018

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"España es diferente" se decía en tiempos de Fraga. Pues no, no lo es. La extrema derecha ya está aquí y como dicen ellos mismos, están para quedarse. Ahora, wait and see, que diría el cura Aguirre. Veamos algunas peculiaridades de las elecciones andaluzas de ayer a la espera de las posibles maniobras poselectorales.
El Partido Popular, al parecer, está eufórico. Solo han perdido 14 diputados y sus militantes ya dan por hecho que ocuparán la presidencia de la Junta. El problema, o uno de ellos, es que para conseguirlo tendrán que pactar con Vox, un partido xenófobo, supremacista (¡Ay, Torras, Torras!) y anticonstitucionalista, es decir, que comparten -quiéranlo o no- algunas de las características de los partidos independentistas catalanes. Al fin y al cabo, Puigdemont siempre se vio apoyado por la extrema derecha belga del Vlaams Belang con un Flip Dewinter, su líder y anfitrión, que ha dado alguna conferencia para los nazis griegos de Amanecer Dorado. Cabe recordar también que la primera visita de un político que tuvo el expresident catalán en su breve estancia en una cárcel alemana fue la de Bernd Lucke, el cofundador del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). Pero, en fin, pelillos a la mar. Si el PP, como parece, pacta con Vox va a tener complicado explicar sus furibundos ataques a los partidos del procés y su repentina amistad con los genuinos antisistema.
El Partido Socialista, por su parte, tuvo sus peores resultados desde el final del franquismo, si es que se acabó, que habrá que verlo. Naturalmente no estaban eufóricos pero sí demostraron una cierta incapacidad para hacer lo que racionalmente debe de hacer un partido que tras 36 años en el poder está a punto de abandonarlo: autocrítica. La primera reacción fue achacar el descalabro a la escasa participación electoral. Vale. Lo lógico sería continuar la argumentación preguntándose el por qué de ese descenso participativo. Pues no. Perdimos porque no fueron a votar quienes deberían habernos votado pero, al parecer, no interesa indagar en las razones de ese desafecto. Quizá los ERE, quizá la constancia del paro, quizá... I don't no know, que también diría el políglota cura Aguirre.
Ciudadanos está que se sale. Pasar de 9 a 21 diputados tiene su aquel. Ya se ven con coche oficial (es un decir, seguro que ya lo tenian pues en eso, en coches oficiales, somos una potencia mundial). Bien. Recordarles, quizá, que el ínclito Javer Arenas llegó a tener 50 diputados y no gobernó, y que si pactan con Vox también tendrán complicado explicarlo a la ciudadanía: el pretendido liberalismo europeísta de Rivera y, por ejemplo, Valls, no encaja del todo bien con un exjuez prevaricador y machista como es el líder andaluz del tan citado Vox. De Adelante Andalucía poco mas se puede añadir a lo que dicen los números: han perdido tres diputados respecto a las anteriores elecciones y la extrema derecha ya los tiene a la vista. Lo dicho: wait and see.


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