TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

Autor

Por: | 31 de julio de 2019

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Nicolas Widing Refn es un realizador de talento y ahí está su excelente Drive para demostrarlo. Es decir, hace cine "de autor", esa cualificación que proviene de la nouvelle vage y el free cinema por no remontarnos a Murnau o al Tod Browning de Freaks. La cuestión, o el problema, es trasladar ese anhelo de demostrar la autoría a la televisión, un medio mucho más popular y menos habituado a los elitismos culturales si bien David Lynch y su extraordinaria primera temporada de Twin Peaks puso patas arriba lo convencional. Lo que está claro es que el danés Widing Refn -en colaboración con Ed Brubaker, popular creador de cómics noir- no renuncia a dejar constancia de su forma de entender la narración visual en una sorprendente serie de diez capítulos y 13 horas: Demasiado viejo para morir joven (Amazon Prime Vídeo).
Y la primera sorpresa es la de haber encontrado financiación para la propia serie, probablemente uno de los relatos más lentos, exasperante en ocasiones, de todos los vistos hasta ahora y con la habilidad de entremezclar sexo y violencia para enganchar a un muy paciente espectador, con el apoyo de una estupenda banda sonora.
La serie contiene todos los ingredientes del género negro: policías corruptos, justicieros civiles, mujeres fatales, narcotraficantes, pederastas, secuestros, mafiosos... una enorme y surtido supermercado de lo criminal en la que el ritmo narrativo rompe todo lo establecido: secuencias interminables con diálogos mínimos y movimientos de cámara casi imperceptibles. Un ejemplo: Exterior noche. Dos policías paran a una joven conductora a la que, previsiblemente, van a multar. Uno de ellos le propone sexo oral mientras el otro observa. 15 minutos. Pero ni apagas ni te vas. Esa es su perversa habilidad.

Atraco al Banco de España

Por: | 24 de julio de 2019

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La tercera temporada de La casa de papel (Netflix) es tan buena y trepidante como las dos primeras, con un añadido: un lujo de medios y producción. Ocho capítulos con un final abierto que permitirá, incluso exigirá, una cuarta temporada que se intuye tan anfetamínica como las precedentes.
El eje central de la banda que atracó la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre es ahora el robo de la reservas de oro del Banco de España. Ya solo les queda Fort Knox. En el primero de los atracos se llevaron cerca de 1.000 millones de euros, un botín suficiente para gozar de la vida. Tailandia, Florencia, el Caribe..., los miembros del grupo criminal disfrutan de los placeres terrenales durante un par de años pero les falta algo: la adrenalina.
La detención y tortura de uno de ellos justificará el dar por terminadas las vacaciones. Hay que rescatarlo y para ello nada mejor que realizar un nuevo y extraordinario golpe lo que les permitirá negociar con las fuerzas del orden la liberación del detenido y dar rienda suelta a la catacolamina que se libera de la médula suprarrenal: el vértigo del riesgo. Añádanle una equilibrada dosis de acción y sentimientos, y el resultado es magnífico.
Alex Pina, su creador, lo dejaba claro: "Tienen un componente casi antisistema que recoge un poco la decepción con los Gobiernos, los bancos centrales..., un hastío en el que estos robin hoods se convierten en estandarte de esta atmósfera de decepción". Las caretas de Dalí son ya la secuela de la de Vendetta: el nuevo icono de la protesta global.
Una vibrante realización, unos equipos técnicos y artísticos excelentes y unos muy poderosos medios, convierten La casa de papel en una de las mas brillantes series del año.

Ovnis

Por: | 17 de julio de 2019

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En los años 50 del pasado siglo, en plena "guerra fría", el fenómeno de los OVNIS alcanzó una repercusión social en Estados Unidos, es decir, en el mundo, insospechada. Sus Fuerzas Aéreas crearon en 1952 el Proyecto Blue Book con el fin de estudiar los avistamientos de sus pilotos de unas extraordinarias luces en el cielo. Casi 70 años después, Hollywood recrea aquellos sucesos en una excelente serie de diez capítulos (TNT) con la producción de Robert Zemeckis, el director de "Forrest Gump".
Tiempos complicados en los que los militares ejercían una gran influencia como consecuencia de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y la ciudadanía aceptaba transitar un territorio próximo a la paranoia colectiva. El general Eisenhower presidía el país, comenzaron a venderse refugios nucleares domésticos, las televisiones informaban de fenómenos celestes extraños y había un enemigo claro: los rusos. Con esos mimbres se construyó la serie.
Caben destacar, cuando menos, tres virtudes: una muy cuidada ambientación, un ritmo narrativo acorde con la época en la que transcurre la acción y una excelente interpretación de Aidan Gillen (Juego de tronos), que desde su condición de astrónomo tratará de racionalizar lo inexplicable. Su inicial escepticismo se irá modificando paulatinamente ante sus trabajos de campo en fenómenos como las texanas Luces de Lubbock.
La cuestión clave es saber si existe vida en otros planetas. Lo absurdo es creer que no. Algunos datos: en nuestro sistema solar hay 8 planetas. En nuestra galaxia hay 300.000 millones de sistemas solares. En el universo observable hay más de 2.000 millones de galaxias. (NASA, ESA, and K. Sahu (2012). «The Milky Way Contains at Least 100 Billion Planets According to Survey»). No somos nadie.

El nuncio, Vox, Puigdemont y el Parlamento andaluz

Por: | 04 de julio de 2019

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"Sinceramente, hay tantos problemas en el mundo y en España. ¿Por qué resucitarlo? Yo digo que han resucitado a Franco. Dejarlo en paz era mejor, la mayoría de la gente, de los políticos, tiene esta idea porque han pasado 40 años de la muerte, ha hecho lo que ha hecho, Dios juzgará. No ayuda a vivir mejor recordar algo que ha provocado una guerra civil", señaló Renzo Fratini, el nuncio apostólico en España que ayer se despidió. Monseñor Fratini, naturalmente, es un indocumentado que al igual que sus colegas lleva más de 2.000 años vendiendo una moto de la que nadie tiene constancia de que funcione, ni siquiera de que exista. Hablamos del más allá que, al parecer, ellos son los custodios de las llaves que te enviarán al paraíso o al infierno, Up & Down, que decía Oriol Regás.
Dice monseñor que Dios juzgará. Vale aunque está por ver, pero si Dios juzgará ¿por qué juzga usted una decisión aprobada por un Parlamento democrático como fue el caso del traslado de los restos del que "ha hecho lo que ha hecho", como define sutilmente el exnuncio a un militar golpista que inundó de sangre su país?
Claro que para sutilezas las de Vox que en un alarde de estilo e inteligencia analítica ha dicho en respuesta al secretario de Organización de Ciudadanos, Fran Hervías: "El colmo de la jeta. Dile al acojonado y sinvergüenza de tu jefe que se deje de cordones sanitarios, de lamerle el culo a Macron y que os permita sentaros en una mesa y llegar a acuerdos como gente normal. Y si no, pactad con el PSOE, que es lo queréis". Ni Zubiri habría expresado mejor esa aprehensión primordial de la realidad, la que une lo intelectivo con lo sensorial.
Dos guindas para terminar el pastel: un saludo revolucionario al Consell de la República y a la Asamblea Nacional Catalana (la de las listas negras de las empresas judeo-españolas) para que mantengan sus denonadados esfuerzos en pro de que la Comisión Europea sancione a España para "ayudar a la mejora de la calidad democrática en España y garantizar los derechos y libertades de las minorías y del conjunto de los ciuadadanos españoles". Han perdido una batalla pues Bruselas rechazó registrar tal iniciativa pero la fe en el triunfo final del protomártir del palacete en Waterloo es tan o más fuerte que la del exNuncio en que Dios juzgará.
Y otro saludo no menos revolucionario para las 20 personalidades aspirantes a formar parte del consejo de administración de RTVA (Canal Sur) y del Consejo Audiovisual que pasaron su examen de idoneidad en comisión parlamentaria brillando más que el sol. Tanta fue su idoneidad para los respectivos puestos que ninguno de los grupos políticos presentes en la comisión formuló una sola pregunta a ninguno de los aspirantes. Todos matrícula de honor. Una vez colocados los respectivos compis, a otra cosa, mariposa.

El País

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