TV Blog de Harguindey

TV Blog de Harguindey

La televisión es la reina de la casa. Lo que se pretende en este espacio es comentar la actualidad televisiva más inmediata, los programas del día, desde cualquiera de los que se definen como “telebasura” a las retransmisiones deportivas, los espacios informativos, documentales, las películas o las series. Son los comentarios y recomendaciones de un telespectador común.

Sobre el autor

Ángel Sánchez Harguindey

Ángel Sánchez Harguindey perteneció a la plantilla de El País desde su fundación en 1976. Fue jefe de la sección de Cultura, responsable del suplemento cultural Babelia, redactor jefe de El País Semanal, redactor jefe de la sección de Opinión y Adjunto a la Dirección.
Ha publicado el libro "Memorias de sobremesa. Conversaciones con Rafael Azcona y Manuel Vicent" (Editorial Aguilar)

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"El candidato", la radiografía de México

Por: | 26 de octubre de 2020

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"El candidato" (Amazon Prime) es una interesante serie mexicana producida por Televisa en la que se muestra una impresionante ciudad de México como el marco de una historia sobre la clase política, sus vínculos con el narcotráfico y la permanente injerencia de la C.I.A estadounidense y en la que, por supuesto, no podían faltar las relaciones sentimentales, un contrapunto telenovelesco entre tanta violencia y corrupción.
Algunos datos: En 2010 entraron en México, desde Estados Unidos, entre 19.000 y 29.000 millones de dólares por el tráfico de drogas, el equivalente entre un 2% y un 3% del PIB nominal del país. (Fuente: Alberto Nájar, BBC Mundo, México). Añádanle los ingresos por el tráfico de drogas hacia Europa y se comprenderá la influencia de los narcos, un poder que se resalta en la serie, en la que un cruel Rafael Bautista lleva años protegiendo y catapultando a Lalo Yzaguirre, un joven cachorro de la alta burguesía mexicana, para alcanzar la Presidencia de la República desde la alcaldía de la capital, que ya ostenta.
Y si la droga es clave, otra es la violencia. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), entre enero y diciembre de 2019 se cometieron 34.582 homicidios dolosos, una violencia omnipresente. Los otros dos pilares de "El candidato" son las historias de amor y la propia ciudad. Al fin y al cabo la mayor parte de los ingresos por exportaciones de la cadena productora proceden de las telenovelas, y pocas veces se ha mostrado con mayor eficacia visual la desigualdad social: desde la laberíntica miseria de Tepito hasta la opulencia de Polanco, con una excelente utilización de los planos con drones. 10 capítulos que radiografían ejemplarmente un país.

 

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Por: | 21 de octubre de 2020

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No siempre las segundas temporadas de una serie son tan buenas, o mejores, que la primera. "Flack" (Cosmo, Movistar) cumple la excepción: la nueva entrega sigue siendo estupenda y encaja en lo que empieza a ser una norma: series de mujeres inependientes, deslenguadas y en las que los personajes masculinos forman parte del paisaje.
Robyn (Anna Paquin) trabaja en una agencia de relaciones públicas que tiene como objetivo salvaguardar la imagen de los escándalos de sus clientes del mundo del espectáculo, las finanzas o la política, y lo harán con la impudicia de quienes aceptan que el fin justifica los medios. Todo vale para restituir la fama de quien paga: desde la manipulación de los medios de comunicación al abuso de la credibilidad del pueblo llano y sencillo. Gestos a la galería, ruedas de prensa amañadas, trampas a los rivales..., de la artimaña considerada como una de las bellas artes, parafraseando a Thomas de Quincey.
Las aguerridas empleadas de la agencia demuestran su capacidad para deshacer entuertos ajenos y, al mismo tiempo, su incapacidad para hacerlo con los propios. Es lo de la cuchara de palo en casa del herrero, por seguir con lo del pueblo llano y sencillo. Robyn, Caroline, la directora de la agencia, y sus compañeras Eve y Melody arrastran sus irresueltos problemas personales por las dos temporadas en cartel. En este caso las artimañas son de los guionistas, tres mujeres y dos hombres, que saben de las dificultades en el amor. En España la agencia lo tendría más difícil: recuperar la imagen de un partido político que en 2017 tenía 900 cargos imputados por corrupción, incluído el enviar a un presunto sacerdote con pistola a la casa de un extesorero encarcelado.

"Hacia el lago", una serie premonitoria

Por: | 19 de octubre de 2020

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Con frecuencia la realidad imita a la ficción. A mediados de diciembre de 2019 las autoridades sanitarias de Wuhan (China) detectaron una serie de casos de neumonía producida por una causa desconocida. 11 meses después se registraban en todo el mundo 38,5 millones de infectados por un nuevo virus, el coronavirus, y más de un millón de muertos. En noviembre de 2019, un mes antes que lo de Wuhan, se estrenaba "Hacia el lago" (Netflix), una serie rusa de ocho capítulos dirigida por Pavel Kostomarov y basada en una novela de Yana Wagner publicada en 2011: una pandemia de origen desconocido siembra el caos en Moscú y se expande con rapidez por todo el país. La realidad imita a la ficción.
La excelente serie no permite un momento de respiro en el largo viaje hacia un lejano lago que inician dos familias moscovitas que huyen de la pandemia, un peregrinaje de 1.000  kilómetros en busca de una hipotética salvación en el que, naturalmente, se encontrarán de todo: desde la solidaridad de algunas comunidades al comportamiento salvaje de los saqueadores, incluso a algún caso de canibalismo. Es la lucha por la supervivencia en una situación climática de un frío extremo.
También se enfrentarán a sus propios demonios interiores, desde la infideldad a los celos, el egoismo y a un alcoholismo que, al parecer, es frecuente en un país en el que el vodka es una constante.
Un sólido grupo de actores, algo indispensable en una narración coral, con un Kirill Käro en un papel esencial y al que ya se le conocía por ser el protagonista de la serie ucraniana "El olfateador" (Amazon Prime), demostración palpable de la grandeza y miseria del oficio de interpretar.

"Upright", una agradable sorpresa australiana.

Por: | 14 de octubre de 2020

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"Upright" (Sundance TV.) es una serie australiana de ocho episodios cortos (menos de 30 minutos cada uno) pero es, sobre todo, una muy agradable sorpresa. Una extraña pareja, un rockero venido a menos y una adolescente de 14 años, lúcida y rebelde, recorren los impresionantes y desoladores paisajes de la Australia interior. Ella desea reencontrarse con su madre y él llevar un piano hasta la casa de la suya. Una serie realizada con pocos medios y mucha sensibilidad y talento.
La clave, o una de ellas, en una historia de carretera son los personajes protagonistas, unos perfiles que que han de basarse esencialmente en los diálogos, y en "Upright" sus guionistas, Tim Minchin (el coprotagonista), Leon Ford, Kate Mulvany y Chris Taylor, consiguen interesar al espectador con esa sorprendente alternancia de sensatez e insensatez, de madurez e inmadurez del músico y la catorceañera.
En la literal travesía del desierto de Lucky Flinn y Meg camino de Perth desde Sydney -unos 4.000 kilómetros- se encontrarán con una serie de secundarios tan marginales y desclasados como ellos. Son una mezcla de hippies tardíos y nómadas con autocaravanas, sin la intensidad de Korouac o Kesey, que propiciarán situaciones curiosas que nuestros protagonistas superarán con mayor o menor acierto pero sin excesivo dramatismo. Todo fluye sin montañas rusas sentimentales y con una progresiva afinidad entre los dos protagonistas. Parece como si ese inmenso paisaje, esas interminables rectas de asfalto, alguna llegan a los 800 kilómetros, aplacaran las sensaciones radicales.
Desde un inicial desencuentro hasta el final del largo viaje, la extraña pareja ofrecerá al espectador algunos de sus recuerdos, de sus circunstancias vitales, con un medido uso de los flashback para llegar a comprender el surgimiento de una profunda amistad.

 

Stephen Frears y los concursos de televisión

Por: | 12 de octubre de 2020

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Esta es una curiosa historia: 2001. Un oficial del ejército británico, Charles Ingram, se presenta a un concurso de televisión, "¿Quién quiere ser millonario?". Varios programas después consigue el premio máximo: un millón de libras esterlinas. Y aquí comienzan sus problemas.
Los antecedentes. Paul Smith es el responsable de una productora de televisión. David Liddiment es el nuevo director de programas de la cadena privada ITV y tiene una obsesión: superar en audiencia a la pública BBC y los 19 millones de espectadores, de un total de 58 millones de habitantes en ese momento, conseguidos con la retransmisión del funeral de la princesa Diana. Smith le propone un concurso de preguntas y respuestas cuyo mayor atractivo es ganar un millón de libras. Se acepta. Un año después la cadena privada consigue igualar la audiencia del ritual funerario de la princesa.
Todo parecía ir bien hasta que la productora presentó una denuncia contra los Ingram en base a que habían hecho trampas. A su juicio, cuando el concursante dudaba entre las cuatro respuestas posibles de cada pregunta se escuchaba en el estudio una tos que, al parecer, indicaba cual era la respuesta adecuada. Comienza el calvario de los Ingram que negaban tal artimañana.
En el juicio no se demostró la inocencia de los acusados pero la brillante abogada de la defensa sembró una duda razonable sobre la culpabilidad de sus defendidos. Los Ingram fueron condenados a una pena menor pero, al mismo tiempo, se los libró de la prisión. La productora no pagó el millón de libras y Stephen Frears, el realizador de la miniserie "Quiz, el escándalo de ¿Quien quiere ser millonario?" (Movistar) demostró lo ya sabido: que es un espléndido narrador de historias.

"El joven Wallander", crónica de una Suecia actual

Por: | 07 de octubre de 2020

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Si algo resulta indiscutible es que el sueco Henning Mankell fue uno de los grandes renvadores de de lo mejor de las novelas policíacas y como tal sus relatos, al igual que los de Hammett, Himes y Chandler, entre otros, no se circunscriben a descubrir el asesino: son excelentes crónicas de un tiempo y un país.
En "El joven Wallander" (Netflix), el personaje más representativo y popular de Mankell, su autor traza un panorama social de una Suecia que, como escribió en este diario Justo Navarro, "se llena de “pistas de aterrizaje en las que todas las noches descargan droga e inmigrantes ilegales”, se oía en Asesinos sin rostro, la primera aventura de Wallander, de 1991. Los medios insistían en la peligrosa inmigración, en la presencia de una criminalidad nueva y brutal, psicótica" y eso es exactamente la espina dorsal de la serie televisiva del recién graduado policía de Malmoe.
El brutal asesinato de un joven sueco por un inmigrante desata una ola racista alentada por los medios de comunicación. Wallander, que presenció el atentado, comenzará las investigaciones que le llevarán por ámbitos insospechados, desde una ONG de ayuda a los inmigrantes a una familia de la oligarquía sueca en la que se desvelarán las crueles luchas familiares por el poder. Suecia no es un paraíso y Mankell lo sabía.
La serie es correcta, formalmente funcional, sin alcanzar el grado de excelencia que tuvo la británica "Wallander", con un espléndido Kenneth Branagh en el papel protagonista de un inspector ya maduro, tenaz y depresivo que se ha trasladado a Ystad, al sur de Suecia, en donde tratará de superar con su trabajo sus demonios interiores y que emitió en su día La 2 de TVE.

La enfermera Ratched

Por: | 05 de octubre de 2020

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No suele ser frecuente que en una serie como "Ratched" (Netflix), dos de los componentes que primero y mas llaman la atención sean el diseño de producción, a cargo de Judy Becker, y el vestuario de Lou Eyrich y Rebecca Guzzi, dos extraordinarias muestras de talento y estilo y un gran acierto de los responsables de la serie, Evan Romansky y Ryan Murphy.
La enfermera Mildred Ratched viaja al norte de California en busca de un trabajo en un Hospital Psiquiátrico en el que, en 1947, se utilizan técnicas novedosas entremezcladas con crueles métodos medievales. Todo es impecable: la decoración, los uniformes de las enfermeras y celadores... un ambiente que puede recordar en algunas tomas al Hotel Overlook del Kubrick de "El resplandor" y una trama que justifica el interés que públicamente mostró Stephen King sobre la serie.
Es, como diría Céline, un viaje al fin de la noche de la enfermera Ratched y su hermano adoptivo Edmund Tolleson, con quien compartió varias y cada vez mas infames casas de acogidas, una relación intensa condicionada por los despiadaos entornos de su infancia y adolescencia. Tras asesinar a varias personas, Edmund es trasladado al hospital en que trabaja Ratched. Su única finalidad será tratar de liberar a su hermano al coste que sea pese al empeño, por razones electorales, del gobernador del Estado por ejecutarle en la silla eléctrica
La serie recupera también a una semiolvidada Sharon Stone, una multimillonaria ávida de venganza del director del tan citado hospital, responsable con sus innovadores métodos de la mutilación de brazos y piernas de su desequilibrado hijo. La sangre corre a raudales en los ocho capítulos pero tratada con una cierta distanciada elegancia. En resumen: impactante y excelente.

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