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Las claves de la 14ª Enmienda, con ayuda de los lectores

Por: | 03 de febrero de 2011

La semana pasada explicamos las diferentes propuestas legales para modificar el derecho a la ciudadanía que otorga la 14ª Enmienda de la Constitución estadounidense. La reacción de diversos lectores es un ejemplo de la diversidad de opiniones en este debate. Hablamos con un experto para analizar el texto legal.

All persons born or naturalized in the United States, and subject to the jurisdiction thereof, are citizens of the United States and of the State wherein they reside.

Es el texto de la 14ª Enmienda de la Constitución estadounidense, introducido en 1867 para garantizar la ciudadanía de los esclavos afroamericanos después de la Guerra Civil. A partir de ese momento, todos los niños que nacieran en suelo estadounidense obtendrían la nacionalidad, independientemente de si sus padres son norteamericanos y residentes legales o no.

Es lo que se conoce como el principio legal de jus soli (derecho de suelo), por el que el lugar de nacimiento determina la nacionalidad del niño. Por el contrario, el principio jus sanguini (derecho de sangre) establece que el recién nacido tendrá la nacionalidad de sus padres. Estados Unidos sigue el primero desde que se introdujera la 14ª Enmienda, pero, como apuntó el lector Lasombra, muchos otros países se rigen por el principio de sangre. Entre ellos están los pertenecientes a la Unión Europea.  

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En negro, los países que reconocen el derecho a nacionalidad por el principio de suelo. En blanco, países en los que los recién nacidos conservan la nacionalidad de sus progenitores.

Pero en el caso de la 14ª Enmienda, el texto es algo más que el derecho a la ciudadanía. "Es el fragmento de la Constitución más importante de todos", nos explica David Blight, profesor de Historia en la Universidad de Yale y una de las máximas autoridades sobre la Guerra Civil. "Es en ese fragmento precisamente donde se concede a todos los ciudadanos igualdad ante la ley, el derecho más básico y fundamental que tenemos como americanos".

Blight considera que la estrategia republicana para modificar la 14ª Enmienda y los derechos de ciudadanía tiene pocas posibilidades de progresar. "Creo que es una denuncia con mucha carga política, lo único que buscan es movilizar a la base republicana que teme a los inmigrantes y además es hostil hacia ellos", comenta el experto.  

Para la lectora Laura Medelin, la iniciativa republicana también tiene que ver con "el miedo que se le tiene al poder que están adquiriendo los latinoamericanos en ese país". Medelin preguntaba por qué no se menciona a emigrantes de otras nacionalidades. Aunque estén ausentes en este debate, descendientes de inmigrantes de otras nacionalidades tienen el mismo derecho a la ciudadanía cuando nacen en suelo estadounidense. 

Blight nos explica que la única autoridad para interpretar el texto de la Constitución es el Tribunal Supremo. Cualquier iniciativa legal para modificarlo terminaría siendo analizada por el Tribunal y con muchas dificultades de ser aprobado, pues en el pasado el Tribunal Supremo ha ratificado la interpretación actual. 

Uno de los argumentos utilizados por el partido republicano, y mencionado por el lector Xavi, es que los inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera quiebran la ley, por lo que no deberían beneficiarse de las leyes estadounidenses. "No hace falta cambiar la Constitución ni repeler la 14ª enmienda. Solo interpretarla correctamente", escribe.

Sin embargo, Blight argumenta que el problema es la diferencia entre la situación en la que se encontraba el país al terminar la Guerra Civil y la de ahora. "Estados Unidos se encontró entonces, de repente, con cuatro millones de habitantes sobre los que tenía que decidir qué eran", comenta. "La 14 Enmienda supuso una revolución constitucional porque hasta entonces no había una definición legal de ciudadano estadounidense".

Los esclavos liberados no eran ciudadanos, no podían denunciar ante tribunales federales ni se les reconocían derechos. Se asumía por defecto que los ciudadanos eran los americanos blancos. 

El contexto es diferente ahora. Expertos como Blight advierten de las dificultades y el peligro de un cambio a la 14ª Enmienda. "Uno de los riesgos de revocar este principio es establecer dónde pones el límite", explica. "¿Lo aplicas sólo a los niños descendientes de indocumentados? ¿Lo aplicas también a los que ya están procesando su petición de nacionalidad?"

"Si esta iniciativa triunfa, estarían eliminando o modificando la definición básica de Estados Unidos, la razón por la que tantas personas vienen aquí. Supondría cambiar lo que significa ser americano", dice Blight. 

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