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Un periodista ganador del Premio Pulitzer confiesa que es inmigrante 'sin papeles'

Por: | 22 de junio de 2011

Cuántas veces nos hemos preguntado cómo sobreviven once millones de personas de manera irregular en un país. No sólo han conseguido cruzar la frontera. Pagan impuestos, tienen documentos de identidad, abren cuentas bancarias y cobran salarios. La respuesta está en el artículo que Jose Antonio Vargas escribe este jueves para The New York Times Magazine y con dos entrevistas que la cadena ABC emite esta semana. Es periodista y reside ilegalmente en Estados Unidos.

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Jose Antonio Vargas publica en The New York Times Magazine los documentos de identidad que le han permitido estudiar y trabajar hasta ahora. Foto: The New York Times Magazine

"Soy un inmigrante indocumentado. Y eso significa que vivo en otra realidad. Significa vivir día a día con miedo a que me descubran. Significa que casi nunca confío en la gente, ni siquera en aquellos que tengo más cerca. Significa que guardo todas las fotos de mi familia en una caja de zapatos, en vez de ponerlas en la estantería, para que mis amigos no hagan preguntas. Significa que a mi pesar, y con mi dolor, hago cosas que sé que están mal y son ilegales. Y ha significado confiar en una especie de red subterránea de apoyos, gente que se interesó en mi futuro y asumió riesgos por mí". 

Cómo llegó a Estados Unidos. Cómo logró documentos falsos. Cómo navego por los agujeros del sistema, desde el instituto hasta el diario The Washington Post. Vargas lo cuenta todo. Y publica los documentos de identidad falsos que le han ayudado estos años. Es su historia y la de millones de inmigrantes indocumentados, sus miedos y sus ambiciones. 

"Soy uno de muchos. Y no somos quien tú crees que somos. No sólo cortamos el césped, cuidamos de tus hijos o servimos tacos. Hacemos muy bien esos trabajos. Pero también hacemos otras cosas. Formamos parte de la sociedad y creo que todo el mundo se merece su dignidad", dice Vargas en la entrevista con ABC.  

Su relato es, cuanto menos, valiente. Vargas se arriesga a ser deportado a Filipinas como cualquier otro indocumentado. El gobierno de Obama ha deportado a 800.000 personas en los últimos dos años y el periodista puede ser uno más. "Todos tenemos una responsabilidad. Estaba viendo a esos chicos en casa, sentado en el sillón y me dije 'José, tienes que hacer algo' ". 

Vargas se confiesa inspirado, a sus 30 años, por cuatro adolescentes que caminaron desde Miami hasta Washington el pasado verano para pedir la aprobación de la ley DREAM Act. El proyecto hubiera otorgado la ciudadanía a miles de estudiantes a cambio de alistarse en el ejército o estudiar en la universidad. Fracasó en diciembre después de siete años de eternas deliberaciones y votos que nunca fueron suficientes. Vargas recuerda que el accedió a la universidad en California mientras se formaba la esperanza del DREAM Act. Aún no se ha hecho realidad. 

"No podía esconder esto nunca más", dice Vargas con la voz entrecortada. "Me puedes llamar lo que quieras, pero soy americano. Nadie me lo puede quitar. Sé que puedo ser deportado, pero en mi corazón soy americano".  

El periodista dice haber logrado el sueño americano. Su madre le llevó al aeropuerto en Filipinas cuando tenía 12 años. Le presentó a un hombre que le acompañaría a Estados Unidos diciendo que era su tío. Pasarían seis años hasta que supiera la verdad: era un coyote que cobró a su abuelo 4.500 dólares por introducirle en el país con un pasaporte irregular. Vargas tampoco supo que su "green card", permiso de residencia, era falso hasta que solicitó el carnet de conducir. Tuvo suerte. Le dijeron en la ventanilla que no volviera por allí. Entonces pidió explicaciones a su abuelo. Él se había encargado de facilitarle documentos de identidad falsos desde que llegó a Estados Unidos.

Vargas habla de su "red de seguridad". Un grupo de personas que sabían que era indocumentado. Sus identidades son reveladas también en el artículo. Desde familiares hasta profesores del colegio que cambiaron un viaje de Japón a Hawai porque Vargas no puede salir del país -no ha visto a su madre en 18 años- y periodistas en la redacción de The Washington Post.

"Cuanto más conseguía, me deprimía más, tenía más miedo. Estaba orgulloso de mi trabajo, pero siembre ha habido un nubarrón sobre mí", escribe Vargas. 

En la redacción de The Washington Post dedicó numerosos reportajes a la epidemia de Sida que afecta a la capital. Sus artículos se han convertido en el documental "The Other City", que concursó en el Festival de Sundance el año pasado. También formó parte del equipo que cubrió el tiroteo en Virginia Tech, que acabó con la vida de 32 estudiantes. Ganaron el Pulitzer. 

Con cada logro aumentaba el miedo. La reacción de su abuela ante el premio lo resume todo: "¿Que pasará si se enteran?" recuerda Vargas. El periodista ha llegado a entrar en la Casa Blanca, ha participado en debates televisados sobre inmigración, ha entrevistado a altas autoridades e incluso escrito un importante perfil de Mark Zuckerberg para la revista New Yorker. "Un sueño", según Vargas, que fue contratado después por The Huffington Post como editor de la sección de Internet y Tecnología. 

Aguantó poco más de un año. 

"Me he cansado de huir. Estoy agotado. No quiero esa vida nunca más. He decidido hacerlo público, asumir la responsabilidad de lo que he hecho y contar mi historia lo mejor que sé. He hablado con antiguos colegas y jefes para pedirles disculpas por haber mentido -con una mezcla de humillación y liberación con cada conversación. También he hablado con familiares y amigos y estoy trabajando con abogados. Desconozco las consecuencias que tendrá contar mi historia". 

La primera es que Vargas se acaba de convertir en una de las primeras personalidades en admitir que es inmigrante indocumentado. Ha decidido que desnudarse en primera persona, en 4.600 palabras, es la mejor manera de dar su apoyo a un nuevo sistema de inmigración. 

Hay 45 Comentarios

Nadjta, ¿tu pais robo a mi pais?, pocas grandesd mentiras se han escrito con tan pocas e ignorantes palabras

@ Inmigrantes ilegales fuera. Tu país robo a mi país durante años, mato a todos sus habitantes y ahora se quejan porque vamos a quitarle el trabajo que ustedes no quieren hacer? En tu país se contrata mano de obra barata, se economizan un montón de dinero contratando inmigrantes que laboran bajo condiciones paupérrimas y salarios injustos. Deja de culpar a los inmigrantes y mejor dejen de darle trabajos, y te aseguro que no va a ir ninguno. Mientras sigan apuntando al inocente, van a seguir robando, quitándole puestos en las escuelas publicas a sus hijos y llenando las tiendas para que usted no compre.

Si los inmigrantes realmente dejaran estos países la crisis seria un juego de niños, los impuestos que pagan los españoles no alcanzan para cubrir los gastos del estado si no hubiese inmigrantes, los puestos de trabajo de los inmigrantes no habría con quien cubrirlos, ya verian lo que costaria conseguir quien cuide tus hijos. Es facil hablar sin pensar. Por fortuna, de igual forma que todos los inmigrantes no son delincuentes, aunque los hay, no todos los españoles son brutos, aunque los hay...

Animo José Antonio

A todos los hipócritas xenófobos y racistas que han escrito en este foro les digo que si quieren expulsar a los inmigrantes ilegales de los paises del primer mundo, pues, en correspondencia, todas las empresas del primer mundo se tendrían que ir de los paises pobres donde saquean, promueven la corrupción y se enriquecen para que los ciudadanos de los paises ricos sigan comiendo ese buen jamon en el desayuno. Espero que con esto no se indigesten ni les de cagalera.

esto sigue siendo un embudo: ancho para unos y estrecho para otros. Tenemos controles para que no entren los pobres nacidos fuera. Pero no hay control para los negocios que se hacen en esos países donde los pobres no pueden beneficiarse de lo que es suyo.

Vienen a quitarnos nuestros trabajos, por su culpa se encarecen nuestras casas (a mayor demanda mayores precios), aumentan nuestras listas de espera en la sanidad, les quitan los puestos a nuestros hijos en los colegios públicos, la mayoría solo traen delincuencia, están acostumbrados en sus países a matar por unas zapatillas de deporte, inmigrantes ilegales fuera, que los mantengan en sus países. Yo ni contrato, ni compro, ni entro en sitios donde hay inmigrantes.

Leyendo los comentarios del NYT (muchísimos le conminan a irse a "su país" y le acusan de robar el puesto de trabajo a los "verdaderos ciudadanos"...), admiro todavía más lo que ha hecho este hombre. Cuánta hipocresía, cuánto ombliguismo hay en este mundo...

Espero que logres, José Antonio, la ciudadanía estadounidense que anhelas, y se cumplan así más logros de lo hecho hasta ahora. Por otro lado, yo también amó a América, como Mercedes, y me siento profundamente contento de ser americano pues nací en México. El gentilicio americano perenece, pues a todo el continente. Ojala, en el País lo registren porque una y otra vez lo adjudican solo a los estadounidenses. Otro error es llamarlos norteamericanos de manera exclusiva, pues los canadienses y los mexicanos también lo somos. Aguas con esos errores paletos.

soy el fundador y presidente de la Asociación Familia Latina en España. Ayude entre otros a que 322.000 Latinos no estuvieron expulsados de España, favor a quien interesa o requiere ayudas estrategicas escirbirme a ong.asfam en el gmail punto com. La clandestinidad existe por el miedo y no porque no hay herramientas, por mas emocional que resuenan las historias.

IMPRESIONANTE, VIVI 5 AÑOS DE ILEGAL EN ESTADOS UNIDOS Y SE LO QUE ES

Extraordinario José Antonio Vargas. Valiente. Fuerza y mucha suerte

se siente americano porque llego con 12 años y ha llegado a donde a llegado, la sociedad americana le ha dado mucho, pero el gobierno en América es duro, las leyes son duras, cuando alguien comete un delito lo paga, si lo comparamos con España nosotros somos Disneylandia, aqui el gobierno es mas blando lo mismo que las leyes. Hay que pensar que son muchos millones los ilegales en EEUU, muchos.

La ilegalidad de la inmigración sólo existe en los ojos de un mundo sin conciencia. El hombre no es extranjero en ninguna parte y debe ser bienvenido siempre que escoja aportar a la sociedad en vez de convertirse en parásito de ella. Adelante José Antonio, la mancha en la conciencia no la debes tener tú, sino quienes no entienden la lucha por el progreso.

FELICIDADES, por ser tan valiente, dices que en tu corazon eres Americano, yo tambien lo soy UN AMERICANO ES DESDE GROELANDIA HASTA LA PATAGONIA ARGENTINA PORQUE ESTAMOS EN EL CONTINETE AMERICANO, YA BASTA DE DECIR QUE LOS ESTADUNIDENSE SON AMERICANO , SOLO ESO , POR LO DEMAS FELICIDADES.

Lo sorprendente es que se sienta americano, debe ser para evitar males mayores.

Sinceramente, después de diez años que llevo en contacto con inmigrantes, muchos de ellos, irregulares,como el periodista José Antonio Vargas, sigo igual de asombrada como el 1er. día por cómo se las ingenian para salir adelante.

Gracias

Mi blog es www.mathilde-unavidamejor.blogspot.com

Sinceramente, después de diez años que llevo en contacto con inmigrantes, muchos de ellos, como el periodista José Antonio Vargas, sigo igual de asombrada como el 1er. día por cómo se las ingenian para salir adelante.

Gracias

Fuerza. Fuerza, Vargas. A Verdade sempre vencerá e sua história é verdadeira. Fuerza.

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