Con la tinta aún húmeda

Por: | 01 de febrero de 2012

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Foto: LRde Chile

Cocinero en su tinta es la cuarta novela del escritor peruano Gustavo Rodríguez (nacido en 1968). La editorial Planeta anuncia que su protagonista de nombre estrafalario, Rembrandt Bedoya, es un chef peruano que debe preparar un plato digno del boom gastronómico que vive el Perú en el evento Madrid Fusión. Dice que la novela ha sido escrita, además, siguiendo los "consejos culinarios" del chef Pedro Miguel Schiaffino y aparecen mencionados otros chefs auténticos, como el español Ferrán Adriá o el peruano Gastón Acurio. El blurb del libro cita con orgullo: "Se trata de la primera novela sobre la gastronomía peruana".

Keith Gessen, editor de la revista literaria N+1, declaró que harían falta 50 años, por lo menos, para que apareciese la primera gran novela sobre el 11S. Claro está, eso no ha detenido a los escritores norteamericanos, que se han volcado a escribir sobre el tema golosamente. Pero no solo el 11S sino que también la crisis financiera internacional ha empezado a asomar en las contratapas de las nuevas novelas norteamericanas. ¿Quién puede resistirse al momento?

Uno de los primeros libros que se escribió sobre el 11S -ocurrido en el 2001- no salió de manos de un norteamericano sino de un francés. Se trata del sensiblero Window of The World de Fréderic Beigbeder, publicada en el 2003. No debe ser casual que Beigbeder llegase a la literatura desde la publicidad, al igual que Gustavo Rodríguez, uno de los mejores y más reconocidos publicistas del país. Es cuestión de olfato o, mejor aún, de timing. Como aquel chiste del alcalde analfabeto obligado a ser jurado de un concurso de matemáticas en un colegio de su región. Ante la pregunta: "¿Cuánto es 100 + 300?" un niño levanta rápido la mano y grita "600". El alcalde lo felicita y le da la medalla. Tras él, un segundo niño corrige: "Pero si suma 400". El alcalde, incapaz de aceptar el ridículo, anuncia: "En este pueblo gana el primero que habla".

En literatura, desde luego, no es el primero que habla el que gana (si acaso hay algo que ganar) aunque los editores -y algunos autores- se precien de ser los primeros que escribieron sobre la fontanería en las zonas urbano marginales o que introdujeron la técnica del monólogo interior en segunda persona. Lo cierto es que logros tan paupérrimos como esos han solventado carreras literarias bastantes largas en el Perú y en América Latina. No he leído aun la novela de Gustavo Rodríguez, que acaba de aparecer, pero sin duda, de dejar una huella en la literatura peruana, no será por ser la primera en hablar del "boom" gastronómico peruano sino por méritos que, espero, puedan sostener una trama tan coyuntural e incluso frívola.

Hablando de coyunturas, confieso que el motivo de este post, más que literario, es una pataleta, porque soy de esos pocos peruanos que detestan la burbuja de aire que llaman el boom de la gastronomía peruana y que no consideran que nuestra comida es la mejor de Latinoamérica y quizá -para no caer en falsas modestias- del Mundo. Soy un pésimo anfitrión: no conozco restaurantes, huariques ni chiringuitos donde preparan el mejor cebiche o el ají de gallina con la receta de la abuela (mi abuela, por cierto, no cocinaba). No pretendo obligar a ningún turista a beber Inka Kola ("la bebida del sabor nacional" en un país donde el concepto "nación" es una incógnita), ni a deglutir los dulces más empalagosos que he comido jamás (bajo nombres estrafalarios como Supiro Limeño), y menos aún hago proselitismo a favor del pisco peruano en contra del pisco chileno. Mis restaurantes favoritos son de los de pasta y creo, honestamente, que la comida peruana es indigesta y poco saludable. Casi sin excepción se trata de un petardo de carbohidratos al cubo, una mezcla inexplicable de ingredientes (muchos de ellos deliciosos en sí mismos, hay que decirlo, pues los insumos son de primera calidad) que cualquier nutricionista calificado debería prohibir. Cada vez que alguien habla de la fama de la comida peruana en el mundo, pienso en las carencias de un país necesitado del reconocimiento extranjero para sentir respeto por sí mismo. Me imagino que el día en que en una película de Woody Allen, en vez de pedir comida china pidan comida peruana de un delivery de Manhattan, por fin podremos sentirnos parte de un país con marca registrada.

Pero volviendo a lo literario, queda claro que tenemos temas para tratar más allá de la agenda de PromPerú (en cuyos comerciales nunca aparece, ni por asomo, algún integrante de la cultura peruana que no sea un cocinero o un cantante popular). La literatura de la violencia política peruana, por ejemplo, aunque podría decirse -como lo muestran diversas antologías sobre el tema- que empezó casi al mismo tiempo que las primeras bombas, no fue sino hasta muchos años después, en la primera década del 2,000, en que dio frutos interesantes. Una vez que se logró superar la apología ideológica o el retrato costumbrista y se volvió vehículo de conocimiento, de memoria y reconciliación, se originaron libros fundamentales como La hora azul de Alonso Cueto o Retablo de Julián Pérez. Y probablemente sea solo el inicio de una literatura que profundizará sobre un hecho tan trascendente como son los años del terrorismo peruano.

No sé nada de cocina, así que ignoro en qué condición debe prepararse un calamar para que sea considerado "en su tinta". Pero sin duda, para que una obra sea un logro artístico y humano la tinta tiene que estar bien seca.

Hay 1196 Comentarios

Si quisiera saber sobre cocina, buscaría primero la opinión de un cocinero.
Si quisiera saber de identidad social, buscaría quizá la opinión de un sociólogo.
Si quiero saber sobre un libro, desde luego buscaría la opinión de alguien que al menos lo haya leído.

Me dedico a la gastronomía hace ya unos cuantos años y llevo un año viviendo en Perú. El tema que me he encontrado en este post me llevó de cabeza a leerlo "la burbuja gastronómica Peruana" excelente punto donde poner el dedo, más en un país con una idiosincrasia donde eso mismo está tan mal visto, pero te quedas en nada, lanzas una pataleta sin argumentos ni fondo, una lástima porque el tema tiene mucha tela de donde cortar y mucho en que soportarse.

Y si, la materia prima es de primera y excelente calidad, el resultado se está confundiendo con patriotismo.

La comida peruana no es mala, eso lo tengo claro y menos la de mi abuela. Pero eso lo va a decir cualquier persona de su comida. En el Perú la comida es parte de nuestra cultura, lo huariques, la tia de los anticuchos, etc. Sano, sano hay cosas que no: Rocoto, Aji, Culantro, Limon, Inkacola, vamos mas cosas para irritar el sistema gastrico no existe. Y si los llamados platos tipicos son bombas de carbohidratos: Papas,camotes, arroz, legumbres mezcladas ya me diran que nutricionista recomienda ello. Pero como todo en esta vida con moderación se lleva bien y se disfruta.
Ahora lo de la burbuja de aire es mas que cierto. Nos han vendido la idea del boom de la comida peruana a nivel mundial cuando no es cierto. Uno de los mayores negocios dentro del Perú es los restaurantes y Gaston y Cia. lo saben mas que bien y han copiado la idea de Inkacola, vender las cosas con "sabor nacional", fin de cuentas puro mercantilismo (existen muchas inversiones en ello y tienen que rentabilizar) lo de boom mundial eso ya es mas cuento chino. Un ejemplo claro es la asociacion de Gaston con Ferra Adria, que su fuerte es inventar exquisiteses y claro montar un negocio gigantesco.Malo no es pero las cosas hay que llamarlas por su nombre.

Felicitaciones por tu coraje. Yo soy una argentina que no consigue entender la "cuisine" argentina que se vende por ahi a precios altísimos, cuando lo unico que tenemos es carne, esa si, la mejor del mundo, pero Basta!
Todo se infla, sobre todo la estupidez.

Me encanta que dedique un post a hablar de una novela que no ha leído pero que ya intuye mala porque:
-el autor es un publicitario de éxito, y ya se sabe que la llama de la literatura no puede estar en manos de gente así.
-la pobreza santifica. El publicitario rico no puede escribir bien: cuando muchos de los genios de la literatura, o de los grandes escritores, han sido gentes que podían permitirse tener tiempo para escribir.
-el tema está de moda.
-la verdadera literatura lleva tiempo: una falacia como cualquier otra. Hay obras, por ejemplo de teatro, creadas en meses, y que son buena literatura.

Total, que un post lleno de prejuicios, de antimodernidad y de cierto rencor de clase.

Es cierto que somos un país necesitado del reconocimiento exterior, pero no para sentir respeto por nosotros mismos, ni tampoco para encontrar esa identidad de nación que en tu opinión desconocemos, sino para mostrar al mundo el esfuerzo que millones de peruanos hacen para salir adelante y reconstruir un país desde las cenizas que nos dejó el terrorismo y otras lacras incluídos nuestros gobernantes, es el esfuerzo de todo un país, un país que tú miras desde el exterior sin identificarte con su "causa (véase suculento plato peruano = causa)", si la comida peruana tiene el status que disfruta y que la coloca en el punto de mira de escritores que le dedican el entramado de algo tan íntimo para un ser humano como su propio libro, es porque hay un trabajo de muchos años atrás que probablemente deberías conocer antes de opinar, pero si de opinar se trata es mejor que ese tema se lo dejemos a expertos en la materia (léase "Ferran Adrià y la cocina peruana"), es mejor en este tema quedarnos como dos tontos ignorantes y no como dos tontos ilustrados.

Tal vez y como sugieres tácitamente, a los peruanos nos falte la capacidad de disertar acerca de una obra de arte en el Guggenheim de Manhattan o nos pasemos de estrafalarios al poner nombres a nuestros platos, pero si de algo sabemos definitivamente es de comida y eso es lo que mostramos.

Los comentarios vertidos en este blog no hacen más que reafirmar mi idea que no debe darse escaparate a quien no esté dotado de la capacidad de deslizar tinta lo suficiente húmeda como para empapar, porque escribir no significa añadir grafías sobre un papel sino que implica convocar esas palabras en el alma del lector, probablemente teclear se te de mejor, pero escribir nos deja dudas, ya que tu tinta esta demasiado seca como para invocar algún sentimiento, ni siquiera uno hilarante que son los que tenemos más a flor de piel, al menos los peruanos.

Te sugiero que busques en otras culturas esa identidad que no has conseguido encontrar y que lugar de nacimiento solo figure como algo anecdótico en tu pasaporte, los peruanos no te necesitan para que les ayudes en este esfuerzo que hacen por mostrarse al mundo y por lo que se lee, através de ti tampoco vamos a conseguir ningún reconocimiento literario. Y solo para terminar con un eufemismo que dignifica nuestra identidad "asi no juega Perú Ivan"

Querido Ivan,
Hace mucho que sigo tus blogs. Desafortunadamente, concuerdo con muchos de los comentarios. Es verdad que la cocina peruana sea la 'mejor del mundo' puede ser hiperbole.
Pero decir que es una 'pila de carbohidratos' tambien lo es.
La ignorancia no se combate con ignorancia.
Saludos.

Ps. Es 'timing'.

Evidentemente que no sabes nada de cocina y por ello deberías abstenerte de opinar. Si quieres tirar piedras, tíralas al tejado de tu casa pero no al tejado de tu país. Está visto que tonterías las dice cualquiera... !Ah!, y no soy peruano.

buenas...aqui otro español que despues de visitar Peru algunas veces se enamoró de la cocina peruana, cocina que por cierto desconocia completamente. No conozco demasiado el resto de gastronomias latinoamericanas para poder decir si es la mejor o no y tampoco me importan ese tipo de debates pero lo que si se es que peru me ganó por el estómago, sobre todo cocina de la costa aunque como han dicho por aqui la diversidad es abrumadora...iquitos, arequipa...gracias peru por regalarme tantos buenos momentos.

Sr. Thays qué mal aprovecha Ud. la oportunidad de escribir para El País (al igual que el hijísimo Alvarito Vargas -que como buen acomplejado agrega el Llosa para tener apellido compuesto ¡ como si así fuera más importante !). Pretender ir contracorriente para destacar es una archiconocida y ramplona...SE LE VE EL PLUMERO. Atte., Un lector menos de su blog.

Soy español, viví 5 años en Perú. Adoro la comida peruana y ahora que estoy fuera la extraño por rica y por sana, justo lo contrario de lo que afirma Thays. Además soy editor y he de decir que el Sr. Thays tiene una fama bien ganada en Lima de pedante y mal escritor.

Mi querido Iván, no puedo estar más de acuerdo contigo, pero ya verás: van a despellejarte vivo, pobre ángel...

Es impresionante la capacidad que tienes para rezumar ignorancia y preconcepto en menos de 1000 palabras.

Un perfecto pituco abominando de todo aquello que lo pueda unir a un espacio de identidad en un territorio culturalmente indígena. Ideas seca como la tinta que no logras que corra por el papel.

Claro su abuela no cocinaba porque lo hacia la empleada doméstica, seguro tenia una carta francesa o italiana y por eso no aprendio a comer comida peruana.
Nunca lo llamarán para para representar al Perú

Saludos., Le habla un cocinero Español., el cual viajo y vivio en latinoamerica mas de 2 años.

En ese periodo he conocido varias cocinas, La chilena, la argentina, la ecuatoriana,colombiana y Peruana.

Me parece indignante que usted siendo peruano haga una critica tan inmafe (veo ciertos indicios de peruano criollo, el cual ama mas su Madre Patria y rechaza las cosas propias de su pais).
Politiqueos aparte, centrandonos en la comida, decirle que si la comida peruana esta considerada una de las mejores del mundo, no es ni por moda ni snobismo, simplemente pocos paises en el mundo, incluso españa, pueden competir con la diversidad climatica,etnica y gastronomica de peru, con lo que ello implica, me parece que usted no ha salido del Suspiro limeño y el tipico cebiche, yo tampoco conozco demasiado peru, solo estube 4 veces, pero el resultado fue abrumador.
Sobre el uso de carbohidratos y grasas en general, eso no solo pasa en Peru, en mi pais se abusa mucho del aceite de oliva, de las frituras, del tocino etc, obviamente para cambiar o evolucionar esos habitos de consumo se necesita una educacion gastronomica, la cual peru esta haciendo grandes esfuerzos en ello para ir cambiando la dinamica (ahi estan escuelas como la cordon bleu).

Yo le recomendaria que fuera a Iquitos, a probar comida amazonas, norte de peru a tomar cebiche de conchas negras, Arequipa y sus famosos quis.. rocotos rellenos, causas arequipeñass... y bueno mil cosas que desconozco.

Espero que la proxima vez, este periodico revise un poco los articulos que ahi publican, pues este se basa sobre todo en la ignorancia

No veo porque hay que criticar asi a la comida peruana. No soy peruana de nacimiento pero he vivido practicamente toda mi vida en Lima...mi abuela materna era arequipeña y si cocinaba...y la comida es de las mejores q he probado, con mucha variedad...y creeme que he viajado lo suficiente y probado muchas otras comidas como para decir esto. Una cosa es que a ti no te guste, y otra cosa es que sea buena o no y si eres peruano un poquito de orgullo no estaría mal y no ir en contra de lo tuyo. Me parece que tratas de ir de guai pero cae más en lo ridiculo...Lo siento por ti.

En verdad la crítica destructiva y partida desde la ignorancia es deplorable. ¿Cómo se puede criticar un libro sin apenas haberlo leído? Además el comentario de las imágenes de promperú totalmente fuera de lugar, es como si Rajoy fuese a promocionar España con las imágenes del juicio de Camps. Y lo peor, el sr. Thays en el último párrafo admite que hace una crítica desde la ignorancia, ¿y lo ponen en un blog de "cultura"? incluso la prosa es más propia de un practicante de prensa amarilla.... en verdad... así vamos España

Todo es opinable y sin duda, siendo peruano, conoces mucho más la cocina peruana que yo. La gastronomía, sin duda, es un negocio donde las modas y los snobismos están a la orden del día. Qué decir de esos gin tonics que sirven ahora que parecen una huerta...

Otro tema a parte son los nacionalismos gastronómicos a los que todo el mundo tiene por eso de lo mio es mejor. En España (y mucho más en Italia) somos muy aficionados. Pero hay que tener la amplitud de miras para ver que hay grandes cocinas por todo el mundo.

Por los platos que he probado, la cocina peruana tiene grandes platos, soy bastante fan del ceviche y los tiraditos... que puedo decir. Me encanta el modo en que se mezcla la acidez y la picazón, asi como el cilantro y otras hierbas.

Igual, tu también estas cayendo en esa trampa del "yo primero" buscando ser el primero (o de los primeros) que se alzan y hablan en contra de la cocina peruana. Ya sabes, el ir contra la corriente general se está convirtiendo en corriente general ultimamente.

Dicho esto y por si te apetece... te dejo una entrada de mi blog de un restaurante peruano en Madrid: http://dadaistagastronomico.blogspot.com/2011/07/bye-bye-madrid-despedida-en-el-tampu.html

Opinar desde la ignorancia no es bueno Ivan.
Que tengas tribuna es una mala señal de los tiempos que corren...
El Boom de la gastronomia peruana claroy palpable como la crisis en España.

te saluda un argentino que ama el ceviche y la pachamanca.

Dejaría los juicios sobre comida a los que saben de comida. Mi abuela peruana si cocina, y su suspiro a la limeña encanta a todos mis amigos españoles acostumbrados a una repostería tan distinta como la española. Quizá alguien que prefiere harina y agua (y lo digo como Italiana que soy) no puede entender la complejidad de la comida peruana, pero eso no le resta valor.

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Este blog se plantea hacer comentarios de actualidad sobre libros, autores y lecturas en menos de 1.000 palabras. Se trata de un blog personal, obsesivamente literario, enfermo de literatosis, como diría JC Onetti, según la regla que la literatura es un vano oficio, pero jamás un oficio en vano.

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Ivan Thays

Ivan Thays. (Lima, 1968) Autor del libro de cuentos Las fotografías de Frances Farmer y las novelas Escena de caza, El viaje interior, La disciplina de la vanidad, Un lugar llamado Oreja de Perro, Un sueño fugaz y El orden de las cosas. Ganó en el 2001 el Premio Principe Claus. Fue finalista del premio Herralde 2008. Fue considerado dentro del grupo Bogotá39 por el Hay Festival. Sus novelas han sido traducidas al francés, italiano y portugués. Dirigió durante siete años el programa televisivo Vano Oficio. Actualmente administra el comentado blog Moleskine Literario.

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