Un lugar para descansar

Por: | 08 de febrero de 2012

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Foto: Ramona Franz

Voy a hablar de un libro invisible. Es un libro que existe y está publicado, pero es invisible pues ha pasado inadvertido para la prensa y, por consiguiente, para las librerías, quienes le permiten dejar pocos ejemplares o, simplemente, no aceptan ninguno dado que no apareció en los medios. Y es una lástima porque ese libro es, para mí, el mejor que se publicó en el Perú en el 2011 y, por consiguiente, uno de los mejores libros latinoamericanos de estos años. 

Se trata del libro de Ulises Gutiérrez Ojos de pez abisal. Él es alumno mío en los talleres de narrativa, lo que ha resultado ser una enorme fortuna para mí antes que para él, pues gracias a ese hecho anecdótico he podido enterarme de la existencia de su obra. Ha sido publicado por una editorial alternativa provinciana llamada Bisagra Editores y no es el modelo de escritor con glamour que uno suele esperar: es provinciano en Lima, más bien discreto y callado, ingeniero sanitario de profesión y de casi 40 años. Eso también ha contribuido, qué duda cabe, a su invisibilidad. Sin embargo, su talento y su voz asoma con firmeza en esta novela extraordinaria.

Ojos de pez abisal comienza en un bosque artificial en la estación de trenes de Kioto y termina en un retorno a Samaylla, el pueblo andino donde nació el protagonista, apodado Zancudo. Es una novela de aprendizaje donde se recorre, en retrospectiva, la vida de Zancudo, mientras narra en simultáneo el reencuentro con su amigo de la infancia en Kioto y su vida como becario en Japón. La amistad es un tema fundamental, pero también el amor. Encontramos un warma kuyay (amor de niño) hacia Celina, una muchacha tan dulce e ingenua como una paloma de campo, y termina con la detallada relación con una japonesa, experta en peces, de bellos ojos verdes y  que se hace entender en un castellano aprendido en México. 

Durante toda la novela, la sensación del protagonista es la desarraigo. No encuentra paz ni lugar de descanso en el exterior (huye de Samaylla hacia Huancayo, luego a Lima, después a Kioto) ni en el interior, porque su vida está signada por la muerte de su hermano a manos de un patrulla senderista. Una asesinato que él está decidido a vengar. El destino le da la oportunidad de cumplir con su amenza al encontrarse por casualidad con el asesino. La novela, que hasta entonces era amplia, de múltiples voces y escenarios abiertos, hace un close up sobre estos dos personajes, un contrapunto maravilloso donde la "verdad" (es decir, las distintas versiones de un mismo hecho) muestra su pluralidad y cada uno se presenta como víctima. Y es que fue eso lo que ocurrió, aunque ninguna novela lo haya dicho con tanta solvencia como la de Ulises Gutiérrez, en la década de los 80: los peruanos fuimos rehenes de una espiral de violencia cuyas consecuencias aún las pagamos como país.  

La novela es una exploración sobre esos años, pero en todo momento evita el sesgo ideológico y más bien se vale de diferentes discursos (oralidad, cartas, emails) para dejar libre la interpretación. Zancudo es un personaje que vive en la confusión perpetua, que incluso piensa en el suicidio porque no pertenece a ningún mundo. O, mejor dicho, porque ha extraviado su mundo. Aquí el autor se muestra como un heredero directo de José María Arguedas y aquello que Mario Vargas Llosa calificó como la utopía arcaica; el lugar idílico perdido, ubicado en el mundo andino, y que es un espejo del mundo incaico, honesto y puro. Desvanecida la utopía, las escenas de Zancudo y su amigo reunidos en un Japón lleno de turistas y agitado por la proximidad del Mundial de fútbol del 2002 solo fortalece la sensación de desarraigo.

Ulises Gutiérrez no necesita dramatizar el escenario de la violencia política. Al contrario, los personajes de Ojos de pez abisal están instalados en un mundo fracturado pero, al mismo tiempo, global, que lo mismo cantan un huayno como "Porfía" o son fanáticos del rock progresivo. En una de las primeras escenas, un comandante de la policía libera a Zancudo de la leva porque puede reconocer en la radio de un camión "Breakfast in America" de Supertramp. La escena puede parecer frívola o poco creíble para quien espera una novela andina clásica. Pero aunque algunos capítulos son muy dolorosos y explícitos (como el del asesinato de su hermano), no hay en Ojos de pez abisal un sometimiento al molde de la novela política o indigenista sino la lectura que hace de esos años un testigo privilegiado.  

Un pez abisal es una especie de la fauna marina, de aspecto monstruoso, que habita a partir de los 2,000 metros de profundidad. Como a esa profundidad no existe la luz, algunas especies han conseguido hacerse de una bolsa encima de los ojos, a manera de linterna, cargada de bacterias que brillan en la oscuridad. Es decir, los peces abisales en vez de renunciar a sus ojos han decidido generar su propia luz sometidos al abismo. No encuentro mejor manera de definir a Zancudo y la oscuridad donde está sumergido, pero ante la que no se rinde. El protagonista es un errante, pero también un superviviente. El regreso a Samaylla (que implica el traslado de la artificialidad del bosque de la estación de Kioto hacia el campo real, el de su infancia idílica) viene con un regalo. Samaylla, informa el narrador en las últimas líneas, significa un lugar para descansar.

Al igual que el mexicano Yuri Herrera, por poner solo un ejemplo, Ulises Gutiérrez es una de esas voces del interior que, al mismo tiempo, reafirman y desafían la tradición literaria de sus países. No es de extrañar que pronto esa invisibilidad aparente que sufre su novela se transforme en una justa visibilidad en las librerías peruanas y, por qué no, latinoamericanas y españolas. Lo vale.

Actualización:

La página de Facebook del libro se encuentra en este enlace.  

Hay 46 Comentarios

Si no lo veia en la republica no habria sabido que existe y si no hubieran publicado alli que tu dijiste que era la mejor novela del peru del 2011, tal vez no la habria leido. Tu ya dijiste los meritos de la novela. Yo solo puedo decir que gracias a Ulises por decir lo que muchos peruanos tenemos grabado en nuestras mentes y nuestros corazones. Asi fue esa guerra absurda y asi somos, como Ulises nos pinta en su novela. NO es toda la verdad pero es la verdad.

A proposito, en nuestro pais que tiene un 24% de desnutricion infantil segun un informe de Save the Children, ¿que importancia tiene comer rico?, que importancia tiene ser considerados como la mejor gastronomia del mundo si ni siquiera podemos solucionar el problema de hambre de los niños del Peru.

Lei la novela y me transporto a los 80s en Huancayo, todos vivimos rehenes del terror a nuestro modo. La historia de Nemesio, de Renan de Zancudo pareciera haberlas escuchado antes, seguramente el autor recogio muchas vivencias de personas de carne y hueso que padecieron la violencia terrorista de esos años. Para mi esta obra debe ser lectura obligatoria en los colegios.

Ivan Thays

La verdad es que la reacción de los que insultan era predecible, dada la pobre educación peruana no pueden comprender lo que es tan sólo una simple reflexión acerca de mis gustos gastronómicos. Es lamentable que hayan caído tan bajo para atacar a otro peruano. Mejor les recomiendo que lean mis otros artículos para que se superen en la vida y mejoren su comprensión lectora: http://blogs.elpais.com/vano-oficio/2012/02/08/

Estimado Ivan:
Esta es la segunda vez que le escribo y no tengo respuesta tuya.
Acabo de leer un blog que deseo que leas, es una continuación de lo que escribí en el blog que causo revuelo en Perú
Como te comenté estoy tratando de que tengas tu opinión respecto al tema de la cocina peruano.
Por favor lee este blog y si tienes un tiempo me lo comentas
http://blogs.elcomercio.pe/aprendizdecocina/2012/02/recordar-es-vivir-cosas-pasada.html

Queda el compromiso de que cuando retornes a tu patria, vamos a ir juntos a visitar a estos muchachos de Pachacutec.
Saludos,
Angel

Thais, pronto alguien te visitará en tu casa en Lima, abre la puerta y déjalo entrar.

Lo que suceda después, será producto de el azar y de tu imaginación.

¿Sé te ocurre qué puede ser?...

Conozco personalmente al director general de Bisagra Editores, un huancaíno encantador, y me enorgullece que desde esta plataforma de resonancia "pan-hispánica" promuevas una de sus más recientes publicaciones. Trataré de conseguir el libro porque realmente "nos has hecho agua la boca" con tu comentario. ¡Gracias!

Muchas Gracias Iván por difundir "Ojos de pez abisal" de nuestro autor y amigo Ulises. Cierto , a pesar que se enviaron ejemplares a varios medios y se presentóla novela en Lima en dos oportunidades (una en la Feria de Libro de Ricardo Palma del año pasado, no ha tenido la difusión que merece) Bueno pueden encontrar "Ojos de Pez Abisal" en:
Librerías Crisol:
Óvalo Gutiérrez
Av. Santa Cruz 816

C.C. Jockey Plaza
Av. Javier Prado Este 4200

ZetaBookstore:
Av. Comandante Espinar 219 - Miraflores

- Librerías El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores)
- Librería Epoca (Comandante Espinar 864, Miraflores)
- Libros Peruanos (por internet o Benavides 449, Of 20, Miraflores).

aullando, el silencio que me dejaste aquella noche, desesperado, cuando me quitaste los ocho años de vida en una bendita bandera roja.

Nuestra comida es así, condimentada y hecha con todos los ingredientes posibles q crecen en esta tierra bendita. Y desde miles de años atrás lo fue así (fíjense en los huacos mochicas para constatar qué ingredientes usaban en sus comidas). Si nuestra comida no fuera tan sabrosa y condimentada seríamos unos suecos cualquiera (x su comida desabrida). NO THAYS, NO NOS HARÁS PERDER IDENTIDAD. SOMOS LO Q SOMOS, NO DE AHORA SINO DE MILES DE AÑOS ATRÁS. NUESTRA COMIDA NUNCA FUE FOFA COMO LA DE OTROS PAISES. ESO ES MARCA PERU. Y A NOSOTROS NO NOS INDIGESTA PUES, NUESTRO ESTOMAGO ESTÁ HECHO PARA NUESTRA COMIDA, PARA SUS SABORES Y MEZCLAS DESDE SIEMPRE, ESTÁ EN NUESTRO CODIGO GENETICO.

Soy peruana y vivo en Japón, la reseña me ha enamorado, voy a ver como consigo el libro ya que he buscado por la red y no lo veo en venta en Amazon.

Saludos Ivan y gracias por compartir esta joya escondida.

Pido tolerancia para Ivan Thays. Dense cuenta que está siendo muy generoso con nuestro pueblo peruano, escribiendo sobre un autor de su taller literario, demuestra un cariño y respeto por nuestra patria, él no recibirá ninguna retribución economica de esto, ni le servirá de publicidad para su taller, es altruismo puro, debieran canonizarlo, es un santo y un rey.

A mi me gusta la comida china, no toda me cae bien, esto no me hace decir que toooooda la comida china es indigesta, pobre diablo.

Apelo al buen criterio de mis compatriotas para limitarse a opinar de gastronomia en la entrada que corresponde. Me gustaria comprar el libro ... una lastima que en las librerias de Kyoto no las pueda encontrar...

Me convenciste, voy corriendo a comprar el libro, espero encontrarlo en librerías!

Gracias a todos los peruanos que comentan contra Ivan Thays en un post sobre la reseña de un libro que no tiene nada que ver con sus comentarios anteriores sobre la cocina peruana. Muchas gracias, porque nos hacen quedar a los peruanos como lo que somos, unos incivilizados, intolerantes y sin cultura, que aunque crezcamos 20 años al ritmo de China, nunca cambiaremos porque preferiremos siempre discutir sobre el sabor de un arroz con pollo en lugar de un buen libro. Si tanto aman al Peru, ¿por que no respetan la reseña de un libro de un autor PERUANO? Me olvidaba, el peruano promedio es incapaz de discutir de forma alturada sobre temas literarios o cualquier otro que exija un minimo de cultura.
Saludos.
P.D: Tildes omitidas.

Genial. Qué bien que le des este tipo de ventana a escritores que están fuera del círculo de contactos, escándalos o comercio.


P.D. Pensar que tantas personas, solo por ser conocidas (aunque no reconocidas) publican sus primeros escritos (decirles "novelas" es demasiado elogio) con grandes editoriales, solo porque van a vender.

Soy testigo de la gastritis del paciente Ivan, dado su compulsivo gusto por las pastas. El tiene el estomago muy delicado, todo le cae mal y padece de muchos gases. Yo le recomendé que comiera sudado de pescado y verduras, pero no hace caso a mis recomendaciones. El jovencito Ivan Thays sufre también de fobia social, por lo que no come en restaurantes, sólo lo que le sirve su madre, pero dado lo reacio de su carácter, termina mascando aji panca, de allí su odio por la comida peruana. Yo le receté bismutol, biolactol, pancreoflat y unas enzimas digestivas.

Iván, la novela ya está a la venta en librarías peruanas. Ahora con esa reseña, seguro aumentan las ventas.

Una resena que definitivamente invita a la lectura. Ahora a buscar el libro.

Gracias Iván por ayudar a formar narradores y contribuir a la cultura y pensamiento en el Perú.
Gracias Ulises por el regalo de tu novela, por tu mirada y por enseñarnos a desarrollar luz en las profundidades humanas.

Gracias Iván por ayudar a formar narradores y contribuir a la cultura y pensamiento en el Perú.
Gracias Ulises por el regalo de tu novela, por tu mirada y por enseñarnos a desarrollar luz en las profundidades humanas.


Conciencia colectiva… es verdad lo que dices, pero opinar no es insultar, amenazar o estigmatizar. Pueden existir opiniones totalmente diferentes entre la una y la otra, como la tuya, que sin necesidad de menospreciar o insultar discrepas con mi forma de pensar. Voz, conciencia colectiva, te pregunto, es opinar: “tirèmosle la comidaen la cara por ser una mierda”. A los lectores que se ofendieron con mis líneas o se sintieron limitados a opinar, mil disculpas, tal vez use "expresiones contradictorias".

Y que dijiste Thais....ahora me sueltan, NOO, no te soltamos.
Va a tener que darte indigestion de todas maneras, comas lo que comas.
Te metiste con lo mas sagrado que es la comida, asi que ahora paga por inculto, no debiste insultar la gastronomia peruana. Ahora eres un paria, ni se te ocurra volver a Perú, te vamos a agarrar a tortazo limpio.
A proposito como es que estas en el pais, con tantas falencias en la construccion de tus ideas, es que acaso no hay seleccion de calidad? ah ya se...tu les pagas, ja, ja.

Lean un poco fachos de los cucharones y punto.

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Vano oficio

Sobre el blog

Este blog se plantea hacer comentarios de actualidad sobre libros, autores y lecturas en menos de 1.000 palabras. Se trata de un blog personal, obsesivamente literario, enfermo de literatosis, como diría JC Onetti, según la regla que la literatura es un vano oficio, pero jamás un oficio en vano.

Sobre el autor

Ivan Thays

Ivan Thays. (Lima, 1968) Autor del libro de cuentos Las fotografías de Frances Farmer y las novelas Escena de caza, El viaje interior, La disciplina de la vanidad, Un lugar llamado Oreja de Perro, Un sueño fugaz y El orden de las cosas. Ganó en el 2001 el Premio Principe Claus. Fue finalista del premio Herralde 2008. Fue considerado dentro del grupo Bogotá39 por el Hay Festival. Sus novelas han sido traducidas al francés, italiano y portugués. Dirigió durante siete años el programa televisivo Vano Oficio. Actualmente administra el comentado blog Moleskine Literario.

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