SOBRE EL BLOG

Como dijo un alemán, Italia es como una diva de Hollywood: “Todos la miran admirados pero nadie la comprende”. Este año, el país festejará el 150 aniversario de la unidad y los 82 años de su divorcio del Vaticano. Pero ¿estamos seguros de que Italia y el Vaticano son dos Estados distintos? Uno vive subsumido en el otro, aunque no resulta fácil decir quién subsume más a quién. Lo único claro es que Vaticalia es una mina informativa: pecados y delitos, mafias y masonerías, santos y 'velinas', vida interior y noches locas, Ratzinger y Berlusconi... ¡Viva Vaticalia!

Sobre el autor

Miguel Mora

Miguel Mora. Corresponsal en Roma, antes en Lisboa, fue redactor en la sección de Cultura durante diez años y en la Edición Internacional durante cuatro. Trabaja en EL PAÍS desde 1992, es autor del libro ‘La voz de los flamencos’ y sigue siendo, pese a todo, un atletista empedernido.

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18 jul 2011

Muerte en el San Raffaele

Por: Miguel Mora

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Hola de nuevo, amigos.

Esto empieza a parecerse cada vez más a Tangentopolis. Esta mañana se ha suicidado en su despacho Mario Cal (a la derecha), hasta hace solo tres días gerente y vicepresidente del Hospital San Raffaele de Milán, y durante más de 40 años mano derecha del cura y médico Luigi Verzè (izquierda), querido amigo de Silvio Berlusconi.

Cal tenía 71 años, y según ha dicho su abogado estaba muy preocupado porque el hospital ya no tenía dinero para pagar a los proveedores. La deuda del San Raffaele asciende a más de 900 millones de euros, ha revelado una reciente auditoría de Deloitte, y hace unos días Cal había declarado como testigo ante los fiscales que investigan la quiebra de la clínica.

El célebre centro hospitalario de excelencia, fundado en 1971 por el visionario sacedorte Don Verzè, se ha convertido con los años en un símbolo del berlusconismo. Si no por otra cosa, porque está situado a las puertas de Milano 2 (la urbanización que hizo rico y famoso a B.), en la Vía Olgettina, calle que algunos recordarán porque es allí donde residen las concubinas del harén. Algunas eran atendidas gratis en el hospital gracias a la mediación del sultán, como nos contó en su día Marystella García Polanco, y allí trabajaba también (no está claro si como higienista dental o como mera azafata) la corista televisiva Nicole Minetti, cuando B. fue ingresado tras sufrir la agresión del Duomo, antes de convertirse en diputada regional del PDL por la asamblea de Lombardía y de ser procesada como la 'madame' del prostíbulo de ida y vuelta.

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Verzè, el médico nonagenario, siempre ha dicho entre bromas y veras que su prestigioso laboratorio estaba buscando la pócima de la eterna juventud por encargo del presidente del Gobierno vaticaliano, y hace justo un año entregó en persona a Barbara Berlusconi (la hija mayor de Silvio y Veronica Lario) la licenciatura en FIlosofía por la Universidad Vita-Salute San Rafalle, de la que es rector. Ni que decir tiene que B. B. (bis) obtuvo, a sus tiernos 26 años, la máxima nota, un 110 e lode (matrícula de honor).

De forma no menos simbólica, el reinado de Don Verzé en el hospital y la aneja universidad fundada en 1996, que cuenta con el filósofo ex comunista Massimo Cacciari como gran protector (es amigo íntimo de Lario) acaba de pasar a la historia sepultado por las deudas. El Vaticano ha dado un sonoro golpe de mano y desde el viernes domina el consejo de administración del hospital. Tarcisio Bertone en persona ha decidido invertir 200 millones de euros, y enviar a Milán un nuevo cuadro de dirigentes, entre los cuales está Ettore Gotti Tedeschi, actual presidente del banco vaticano, el Instituto per le Opere Religiose (IOR). Lo mejor de cada casa, como ven.

La espeluznante imagen de un gerente de oro que se pega un tiro agobiado por las deudas, tras hablar con los fiscales y dejando dos notas de despedida (una para su mujer y otra para su secretaria), trae de nuevo a la memoria los suicidios y crímenes excelentes que adobaron el megaproceso Manos Limpias que marcó el fin de la I República y los años noventa. Y lo malo es que no es descartable que sigan sucediendo casos así. El estado de descomposición y corrupción en el que ha naufragado 20 años después el sistema berlusconiano-vaticaliano que emergió de aquel intento de limpieza general es, a todas luces, mucho más profundo y huele bastante peor que aquel.

Entonces los políticos robaban, sobre todo, para el partido. Hoy, el latrocinio se ha hecho cada vez más individualista, menos solidario, más desvergonzado y generalizado. Vivimos en lo que Paolo Flores D'Arcais llama la 'cleptocrazia' o 'gobierno de los ladrones'. Y todo hace indicar que la muerte de Cal es solo la horrible punta de un iceberg que el Titanic de Tremonti no podrá sortear. La impresión, más bien, es que el hundimiento no ha hecho más que empezar.

El caso de la P4, que ha salpicado ya, más o menos directamente, a B., a Gianni Letta, a Tremonti y a Massimo D'Alema promete deparar todavía muchas noticias. Llamarlas sorpresas no sería justo. Las hediondas alcantarillas de Vaticalia nunca han dejado de supurar, y los próximos meses serán pródigos en titulares explosivos y arrestos estupendos.

Para los últimos días de Pompeya, se diría que más que un Gobierno técnico, lo que necesitará el Belpaese es un buen equipo de jueces y policías. Encabezado por Andrea Camilleri.

 

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08 jul 2011

Y luego dicen que las casas en Roma son caras

Por: Miguel Mora

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Giulio Tremonti es el hombre del rigor, el superministro de Economía del Gobierno italiano. Un buen católico, norteño y levemente arrogante, que ronea en medio mundo de ser el campeón del equilibrio presupuestario, el hombre que ha puesto finalmente orden en las caóticas finanzas vaticalianas. Su currículum le coloca de joven en el socialismo craxiano (fue el técnico fiscal que puso en marcha el sistema del otto per mille, el 0,8% de las declaraciones de la renta dedicadas a la Santa Madre Iglesia), y luego enseguida embedded en la Forza Italia de primera hora: un berlusconiano convencido, fanático, que ha dirigido la economía del Belpaese desde 2001 hasta 2006, y desde 2008 hasta ahora mismo.

Casi avergüenza poner otra vez los datos, porque él piensa que Superman a su lado es una vendedora de castañas, pero en fin, la realidad es la que es: bajo su aplaudido papado, Italia es el tercer país del mundo que menos ha crecido en la última década, solo por detrás de Haití y Zimbawe: un 0,2% de media anual. Dicho de otra forma, los italianos se han empobrecido como ratas con su política de teórica contención del gasto, y la deuda pública no ha dejado de crecer, hasta colocarse en la tercera posición mundial, superando ya en más del 20% la cifra del Producto Interior Bruto.

Mientras tanto, aunque Tremonting es un reputado fiscalista, y condueño de un despacho solicitadísimo por las mejores firmas, la evasión fiscal vaticaliana cabalga indómita hacia los 150.000 millones de euros anuales (según confesión propia al FT, se trata de una cifra "increíble"), y Bruselas lleva dos años imponiéndole ajustes y más ajustes (como a todos, por lo demás) que él presenta al público con una sonrisa medio cínica, entre eslóganes de autopromoción, profusión de palabros en inglés y un caos digno de peores causas.

Cuando Tremonti presenta sus ajustes a sangre y lágrimas, generalmente con Berlusconi al lado, es mucho mejor apagar la tele y esperar a que acabe la conferencia de prensa. Se entera uno mucho más.

El último lo ha presentado el otro día y aquello parecía Robin Hood y la revolución francesa hechos ajuste divino. En el borrador había reformas y bajadas de impuestos, medidas para el desarrollo, tasas contra la especulación financiera de los bancos, golpazos a los dueños de coches potentes, recortes impresionantes del gasto de la política, en fin un capolavoro megaético que asegura la reducción del déficit y costará apenas 47.000 millones, aunque la mayor parte, no se asusten, la haremos en 2013 y en 2014, que para entonces ya habrá aquí otros a quien escupir y tirar monedillas a la cara.

Un par de días después, cuando la propaganda deja poco a poco sitio a los datos reales y a la fría verdad, empiezan a conocerse los detalles y toma forma el verdadero rostro de Tremonting: el ajuste vale en realidad 68.000 millones, pega un palo del carajo a los pequeños ahorradores que invierten en títulos del Estado, a los bancos les íbamos a crujir pero al final no nos hemos atrevido, los impuestos suben por todas partes pero son los ayuntamientos y las regiones quienes lo hacen, nosotros no metemos la mano en el bolsillo de los italianos, aunque las pensiones de los jóvenes trabajadores no alcanzarán ni de lejos los 1.000 euros cuando se jubilen.

Algunos habrán visto además las imágenes de la edificante rueda de prensa de los cuatro o cinco ministros vaticalianos en fila, esa que Tremonti suspendió el lunes por "mal tiempo" cuando Napolitano cazó a Silvietto metiendo de matute la inocente y muy solidaria cláusula que iba a ahorrarle 750 millones a Fininvest "porque con esta crisis pagar indemnizaciones así pone en riesgo la viabilidad de muchísimas empresas", y no quisiera yo tener que despedir a 500 o 600 trabajadores justo ahora.

El vídeo es este de aquí abajo, y en él Tremonti radia para sus amigos la alocución de su colega Renato Brunetta, el pequeño titular de Administraciones Públicas. Le dice de todo menos guapo. Cretino, estúpido, típica intervención suicida, tonto, ¿le oyes, no es bobo de remate?. "No, ni siquiera le sigo", contesta Sacconi, otro buen católico socialista.

 

En fin, como diríamos en Españaza, un ambientón de cojones, mientras la deuda cotiza a 225 y bate récords cada día.

Bueno, pero ello no era todo. Resulta que ayer llega una juez de Nápoles, y ordena arrestar a Marco Milanese, que ha sido desde 2001 la mano derecha de Tremonting. Los magistrados que investigan los oscuros trapicheos de la logia masónica P4 afirman que el diputado del Pueblo de la Libertad, que dimitió hace una semana de su cargo de asesor en Economía, es quien paga el alquilercito de 8.500 euros mensuales de la casa romana donde vive el ministro del Tesoro.

Hace un año, otro ministro, Claudio Scajola, dimitó de su cargo cuando se supo que un constructor, Diego Anemone, le había pagado más de la mitad del piso que compró con vistas al Coliseo. Scajola dijo que no tenía ni idea, pero que si se enteraba de que eso era verdad, dimitiría. Y al fin, dimitió.

Hoy, Tremonti ha respondido a la acusación con una nota muy suya, en la que afirma que esa casa en absoluto es suya, pues él duerme tres veces por semana en Roma desde hace 15 años pero nunca ha tenido casa porque él solo tiene casa en Pavía. Añade el ministro de Economía de Pavía que Milanese le ofreció okupar su modesta morada "temporalmente" y que él aceptó (quizá por ahorrar en hotel para reducir el gasto público) aunque la casa estaba "a su entera disposición" (de Milanese). Pero que, en fin, dado como están las cosas, no se hable más, esta misma noche hace las maletas y se larga con los calzoncillos y el cepillo dientes a otra parte. 

Caso cerrado. Los grandes hombres resuelven así los problemas. Rápido y con un par.

Lo malo, ay, es que la investigación ofrece nuevos elementos de sobornos, chantajes cruzados, corrupción, lujos excesivos y ajustes de cuentas en la cúpula tanto del Ministerio de Economía como en la de la Guardia de Finanzas, la policía financiera que depende del Tesoro y de la que era un alto oficial Marco Milanese, quien ha sido imputado por corrupción y revelación de secretos oficiales.

La jueza asegura además que el pisito de 8.500 euros donde habita Tremonti es propiedad de la institución llamada Pio Sodalizio dei Piceni, y añade que en el apartamento se hicieron obras de reforma por valor de 200.000 euros que "Milanese nunca ha pagado". Se supone que Tremonti tampoco, y eso le honra. No están las cosas para dispendios.

Ahora, lo del pío sodalicio merece un paréntesis: fundada a inicios de 1600, era en origen una asociación de marchigiani (nativos de Las Marcas, capital Ascoli Piceno). Luego fue convertida en la Confraternidad della Santa Casa di Loreto en 1633 por el papa Urbano VIII, y más tarde Inocencio XI les ascendió a Archiconfraternidad de la Nación Picena en 1667. Es decir, una especie de Liga del Norte del Renacimiento tardío.

Pasaron los siglos, y en 1963, afirma la web del ente, el Pio Sodalizio dei Piceni dejó de ser Obra Pía y pasó a ser Fundación Escolástica, y desde aquel día está bajo control del Ministerio de la Universidad y la Investigación Científica. La ironía quiere que Tremonti, buen socialista católico, haya recortado en estos años cientos de millones de euros a la universidad y la investigación, pero ni un solo céntimo a los colegios católicos concertados (CCC). Claro que viviendo de gorra en un piso del Pío Sodalicio que cuesta 8.500 pavos mensuales, la cosa tiene menos mérito.

Según la juez Amelia Primavera, que firma la orden de arresto, la relación entre Milanese y Tremonti sigue siendo "estrecha y próspera" y "muy poco clara", ya que un año antes de que fuera firmado el contrato con el Pio Sodalizio dei Piceni, Tremonti entregó a Milanese un cheque de 8.000 euros. ¿Pero quién no le ha entregado alguna vez un cheque de 8.000 euros a su mano derecha, sobre todo si le pone un piso a toda madre en el centro de Roma, a dos pasos del Hotel Raffaele donde aquellos ingratos le tiraron las liras a Bettino Craxi?

La juez revela además que, en su declaración judicial, Tremonti (que no está acusado de ningún delito) afirmó que dentro de la Guardia de Finanzas hay "diversas corrientes enfrentadas entre ellas", y que "algunos representantes del Cuerpo (mmmmm) mantienen estrecho contacto con el presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi". Este extremo inquieta, porque parece denotar cierta inquina entre Giulio y Silvio. A no ser que los representantes del Cuerpo fueran jóvenes escasas de ropa.

Pero lo mejor queda para el final. Según los magistrados, Milanese ha tejido una red de influencias, poder y chantajes desde 2004 explotando su "posición privilegiada" de "asesor del ministro Tremonti y de alto oficial de la Guardia de Finanzas", y ha filtrado informaciones a empresarios sobre las investigaciones de la policía tributaria. Pas mal, siendo como era, dice la jueza, "uno de los máximos exponentes que el ministerio había designado para reprimir la evasión fiscal".

¿Increíble, no? Sí, resulta realmente increíble que con tipos así al frente de la lucha contra la evasión, la evasión fiscal 'under Tremonting' encabece las tablas europeas.

El auto judicial concluye afirmando que, a cambio de dar esa información reservada sobre investigaciones de la Guardia de Finanzas, la mano derecha de Tremonti recibió del empresario Paolo Viscione "joyas, relojes, coches de lujo (Aston Martin y Ferrari), viajes y 450.000 euros en contante, por una suma total de más de un millón de euros".

De todo este párrafo, Tremonting no comenta ni mu en su nota exculpatoria. Quizá es que la mano izquierda no sabe lo que hace la derecha. O tal vez que Milanese guardaba los relojes, las joyas, los cochecitos, los viajes y los jurdoses lejos del alcance de Tremonting, y que las tres noches por semana que dormían juntos se desnudaba en otras alas de la mansión. No fuera a ser que se los confiscara. O confiscase.

Como decíamos hace unos días, es lo bueno que tiene Vaticalia. Todo fluye, y la ley de Murphy nunca falla. Y bueno te hará el que la poltrona te quitará.

Un apunte final debido a Milena Gabanelli, la directora del fabuloso programa Report, de RAI3, el espacio más odiado de Tremonti. El ministro pasó el día de ayer conectado en directo con el Consejo de Administración de la RAI intentando que no se discutiera sobre la continuidad del programa. Como suele, a Tremonting le preocupa mucho más la imagen que la sustancia.

 

 

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Esta vez Mister B. se ha superado a sí mismo. El gran prestidigitador, nada por acá nada por allá, ha colado la penúltima trila 'ad personam', o mejor dicho 'ad empresam', con nocturnidad, alevosía y mientras sus socios y ministros descansaban durante el fin de semana. No cuesta nada imaginarle cocinando el nuevo truco diseñado para evitar que Fininvest pague 750 millones de indemnización a CIR en sus estancias privadas. Con un abogado civil, seguramente una mujer, sin consultar siquiera con su penalista Niccoló Ghedini ni con sus diputados más forofos y obedientes. Triste, solitario y final.

Por el momento, no se sabe quién estaba con él mientras metía una morcilla criminal al artículo 37 del ajuste presupuestario que reducirá en 50.000 millones de euros (un 3% del PIB) el gasto público para llegar al déficit cero en 2014. El escándalo de incluir una norma privadísima en medio de un reajuste que recorta a sangre y fuego el gasto en sanidad, educación y pensiones ha logrado incluso escandalizar a gente poco dada al sonrojo, como Giulio Tremonti, Franco Frattini o Umberto Bossi. Pero la retirada anunciada hoy sin un mínimo signo de arrepentimiento ha sido digna del victimismo que ha hecho famoso a su autor: la norma es justísima, pero el vergonzoso montaje organizado por la oposición nos aconseja retirarla, ha dicho.

La iniquidad de un primer ministro que entró en política cuando sus empresas estaban cerca de la quiebra afirmando que gestionaría Italia como una empresa y que hoy amasa la primera fortuna del país mientras el Estado es el que menos ha crecido del mundo tras Haití y Zimbawe, ha caracterizado estos últimos 17 años en Vaticalia.

Pero el nuevo y patético intento de violar el Estado de Derecho usando de tapadillo una ley financiera que ha sido pactada con la Comisión Europea ha sido tan impúdico, tan desesperado, que solo indica una cosa: la suerte de B. está definitivamente echada.

Cuando tu propia mayoría te da por un insensato, y tu ministro de Economía se ve obligado a anular la conferencia de prensa de presentación del ajuste aduciendo mal tiempo en pleno mes de julio, quiere decir que la cosa no tiene solución. Berlusconi es hoy como el boxeador sonado que da guantazos al aire mientras boquea en el rincón. Pero solo la Liga y sus segundones del Pueblo de la Libertad pueden tirar la esponja por él, para quitarle cuanto antes de la circulación y salvar el mínimo resto de credibilidad y prestigio que le queda a su Gobierno.

Si no lo hacen pronto, el boxeador gagá arrastrará en su caída al país, y nadie podrá evitar un final a la griega o incluso algo peor. B. ha perdido por completo el sentido de la realidad. Queda por ver si quienes lo sostienen contra su propio beneficio mantienen todavía un mínimo de decencia y de decoro, o si prefieren precipitarse en el abismo con el líder que solo piensa en sí mismo y en el dinero que a lo largo de estos infames 17 años le han convertido en un primer ministro sin pueblo pero con Parlamento.

 

 

 

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01 jul 2011

Gracias, B.

Por: Miguel Mora

Solo unas líneas para agradecer, de corazón (tan rojiblanco), al jurado del XXVIII Premio Cuco Cerecedo, con el incorregible Miguel Ángel Aguilar al frente, por haber cometido el maravilloso error de haber puesto a un servidor, que antes escribía de flamenco y ahora suda para juntar unas cuantas letras vaticalianas, a jugar una temporada en una liga en la que han jugado mitos como Soledad Gallego-Díaz, Maruja Torres, Enric González, Javier Pradera y ¡Rafael Sánchez-Ferlosio!

La verdad es que no sé qué pinto yo ahí, y lo digo sin falsa modestia ni falsa vanidad (ambas son sinceras, pero más la segunda). Como decía Morente en casos así, "seguramente no tenían una víctima propiciatoria más a mano, Miguelico". Pero, en fin, a lo hecho pecho, y no vamos ahora a ponernos estrechos y a decir, como Ánson en miss España, que no son todos los que están ni están todos los que son. Solo había uno y ha caído en Roma, seguramente porque, como los lectores vaticalianos saben, Vaticalia es, salvando todas las distancias, un territorio más del realismo mágico, o quizá dadá: no hace falta exagerar una mijita, la realidad supera muyyyy largamente a la imaginación más calenturienta, y con abrir el ojo y poner en marcha la grabadora el 90% del curro está hecho.

Sospecho, hoy más que nunca, que los irreductibles que afirman que soy primo de Lele Mora y como él un mero producto de la insultante y excesiva modernidad mediática de B. no se equivocan para nada. Así que, como es de justicia, le doy las gracias a él también, fascinante, aterrador y adictivo fenómeno de feria, por tantos buenos titulares, tantas crónicas que se escriben solas, tantos delitos impunes, tanta capacidad de compra y supervivencia, tanta velina, tanto mafioso, tanto masón, tanta ley ad personam, tanto horror y tanta energía. No creo que haya hoy en el mundo cinco personajes dotados de semejante poder y atributos, y puedo anticipar solo una cosa. Nos enterrará a todos.

Cuando yo esté de corresponsal de un gratuito en Móstoles, o criando malvas junto al Calderón, él seguirá dando guerra y creando de la nada nuevos premios Cerecedos para la pequeña "posterioridad", que decía el Pollito de California, periodística.

Pagado el tributo al capo, una nota sentimental, o dos: jamás pensé que recibir una llamada telefónica de alguien llamado Pío Cabanillas iba a producirme semejante emoción. Confieso que cuando Diego Carcedo dijo "te paso a Pío Cabanillas", pensé que me iba a comunicar una querella de Acciona por haber metido alguna pata colateral en algún artículo sobre el puente del Estrecho de Messina o un destrozo similar. Pero no, Pío XIII era el presidente del jurado y anunciaba la buena nueva. Lagrimones corrían Iphone abajo.

Última cosa, esta algo más seria. Soy atletista, fumo más que Luis Aragonés y por tanto encajo casi cualquier cosa sin rencor y con cínica deportividad. Además, desciendo de la montaña oscense, y agradezco infinito haber podido aprender, trabajar y crecer durante 21 años en un diario que da a sus periodistas medios, protección e independencia para contar a los lectores lo que ven, sin presiones y en plena libertad.

Ese es el ingente patrimonio inmaterial de este periódico que ahora cumple 35 años. El resto lo pone la lealtad, la calidad y el compromiso de una Redacción profesional hasta el tuétano, sobrada de sensatez, amor al oficio y respeto a la inteligencia de los lectores.

Algunos de esos periodistas de una pieza ya se han jubilado, un puñado sigue al pie del cañón. Todo mi cariño y gratitud va hoy para dos amigos y compañeros, sabios y ejemplares. Como son como son, ninguno de los dos quiere ser citado. Pero ellos saben quiénes son. Muchas gracias a los dos. Este premio es para vosotros, profesores. Ex aequo con B., claro.

Viva vaticalia.


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