Verne

Por: | 14 de octubre de 2014

No, me gusta este titular: comas que lo cambian todo

La coma, esa pequeña mancha de tinta, puede cambiar el sentido de una frase. Como en este titular, ya corregido, de El Diario Montañés.

A pesar de que la frase no es gramaticalmente incorrecta, la coma cambia por completo el significado. Algo parecido a lo que ocurre con estos dos ejemplos que encontramos en Paper Papers. Uno de El País, para que no se diga:

Navarra

Aquí la coma convierte un simple enunciado en una orden. Una orden CRUEL. Aun así, hay que mencionar que las comas también pueden resultar heroicas, como se aprecia en este cartel que subraya la importancia de usarlas con los vocativos.

Comas

Desde Fundéu, Judith González nos cuenta que muchas de las consultas que reciben sobre puntuación son precisamente sobre estas comas, las del vocativo. González explica que la puntuación "nunca es fácil" porque, aunque es cierto que "hay comas que no son obligatorias", otras "pueden cambiar el sentido de la frase o simplemente son incorrectas".

Otras dudas habituales que suelen llegar a Fundéu son el uso de la coma y la conjunción "y", la coma en las enumeraciones, la coma en los encabezamientos de las cartas y la coma en las oraciones causales, entre otras, incluyendo el ejemplo clásico para los adjetivos:

- Los soldados, cansados, volvieron al campamento.

- Los soldados cansados volvieron al campamento.

En el primer caso, todos volvieron al campamento y todos estaban cansados. En el segundo, sólo regresaron los que estaban cansados. 

La siguiente anécdota muestra otra coma que cambia el sentido de una frase (y de una vida). La explica Pablo Martín Sánchez:

El monarca Carlos V está a punto de firmar una sentencia que dice: «Perdón imposible, que cumpla su condena». Con la pluma en la mano se queda unos instantes pensativo y, en un gesto de magnanimidad regia, firma el documento, no sin antes haber desplazado la coma: «Perdón, imposible que cumpla su condena», dice ahora la sentencia.

Como sospecha el propio autor del artículo, la anécdota es falsa. Pero es tan perfecta que en Snopes, la página dedicada a desmentir leyendas urbanas, encontramos una versión en inglés. En este caso se trata de una condena a muerte escrita por el propio zar Alejandro III. Su mujer Dagmar cree que el acusado es inocente y cambia la coma, dejando la frase como: "Pardon, impossible to be sent to Siberia".

Perdón imposible: guía para una puntuación más rica y consciente es el título de un libro de J.A. Millán, que en su blog recogió errores similares. Por ejemplo, este titular de El Mundo del 23 de septiembre de 2004:  

Tras una fuga

Sin la coma, da la impresión de que trabajaban allí desde que se produjo la fuga, cuando lo que se quiere decir es que tras la fuga tóxica, huyeron. 

Millán también publicó este anuncio:

Marina

Aunque la idea de veranear en Marina D’Or no me resulta muy atractiva, suena razonable pensar que el anuncio quería decir “Mejor, ni lo sueñe”.

La ausencia de comas convierte este cartel en una advertencia innecesaria.

Prohibido-fumar-gas-inflama

Aunque vete a saber lo que llevan los cigarrillos hoy en día.

Otro anuncio, extraído del blog Dificultades gramaticales, nos recuerda que las comas evitan ambigüedades.

Crema

Sí: “Línea de cremas para piernas de uso diario”. Aunque imagino que hubo pocas confusiones acerca de si era conveniente usar las piernas cada día, la coma hubiera ayudado a aclarar que el uso diario es para la crema: “Línea de cremas para piernas, de uso diario”.

Lo cierto es que según donde coloquemos o dejemos de colocar las comas, el significado de la frase puede resultar ambiguo. Esto es muy útil si trabajas como pitonisa en el oráculo de Delfos. Tal vez conscientes de la imposibilidad de adivinar el futuro, estas adivinas ofrecían augurios que el interesado podía interpretar a su gusto.

En un famoso ejemplo, un guerrero preguntó si debía combatir, a lo que se le respondió con el texto: “Irás regresarás nunca perecerás”. El tipo, confiado, acudió a la lucha. Y murió. Porque la frase se debería haber puntuado así: “Irás, regresarás nunca, perecerás”.

Dos incisos: primero, la frase podría ser latina en su origen. Y segundo, en favor de la pitonisa, hay que tener en cuenta que los signos de puntuación comienzan a usarse a partir de la Edad Media y no se extienden hasta la invención de la imprenta, si bien es cierto que los latinos usaban signos para indicar la entonación de un texto.

Además de a las adivinas, el baile de comas también puede resultar útil a los abogados, como vemos en este fragmento de Los intereses creados, de Jacinto Benavente.

DOCTOR: Mi previsión se anticipa a todo. Bastará con puntuar debidamente algún concepto... Ved aquí: donde dice... “Y resultando que si no declaró...", basta una coma, y dice: “Y resultando que si, no declaró. . . ” Y aquí: “Y resultando que no debe condenársele”, fuera la coma, y dice: "Y resultando que no debe condenársele...”

CRISPÍN: ¡Oh, admirable coma! ¡Maravillosa coma! ¡Genio de la Justicia! ¡Oráculo de la Ley! ¡Monstruo de la Jurisprudencia!

Otro ejemplo de ambigüedad, muy popular en internet: “Solicito empleada, inútil presentarse sin referencias. Solicito empleada inútil, presentarse sin referencias”.

Sí, las comas pueden ser insultantes. Es más, su mal uso puede convertir un texto sagrado en una blasfemia. Varias ediciones de la Biblia King James recogen la siguiente frase en Lucas 23:32: "And there were also two other malefactors [crucified with Jesus]." (Y había también otros dos malhechores crucificados con Jesús). Debería haberse escrito: "And there were also two others, malefactors." Porque los otros dos eran malhechores, pero Cristo, no.

Es decir, o puntuamos con cuidado o podríamos acabar en el infierno. Todo por una coma. Para repasar cómo y dónde colocarlas, podemos releer a este artículo de la Real Academia Española. O este otro de Fundéu, que nos recuerda sus usos principales:

- Enumeraciones.

- Incisos.

- Vocativos.

- Subordinadas que anteceden a una oración principal.

- Enlaces.

Y para terminar este artículo, nada más adecuado que un punto.


Sigue leyendo:
- Bukowski contra Shakespeare y otras broncas de escritores 
-Las ganas de pellizcarle los mofletes a un niño y otras 28 palabras extranjeras que deberíamos importar

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Hay 45 Comentarios

Señor, muerto está, tarde hemos llegado, quedémonos en la puerta

Señor muerto, esta tarde hemos llegado, qué de monos en la puerta

Una anécdota ocurrida durante la representación de una obra de teatro: El actor, que interpretaba a un mayordomo que descubre un cadáver junto con su amo, debía decir: "¡Señor! ¡Muerto está! ¡Tarde llegamos!"; y dijo: "¡Señor muerto! ¡Esta tarde llegamos!".

Muy bueno. Sugiero que hagáis un "Tildes que lo cambian todo". Tuve una profesora en el colegio que siempre nos ponía el ejemplo de una esquela publicada por unos afligidos hijos, en la que rogaban una oración por la perdida de su madre (en lugar de pérdida).

Hay dos titulares de prensa muy ilustrativos. Se publicaron en la sección de Deportes de El Correo de Andalucía, creo recordar. Hace ya tiempo y en días consecutivos. El primero, el día del partido Betis-Real Madrid. El segundo, al día siguiente de la victoria del Madrid. Son estos:
No hay enemigo pequeño
No hay enemigo, pequeño

Creo que El País, autor de aquella famosa portada en la que anunciaba con una fotografía falsa la agonía de Chávez, no tiene ninguna autoridad como para andar aireando erratas ajenas.

Cada vez que alguien pone una coma entre el sujeto y el predicado, diox mata un gatito.

El maestro dice, el alumno es un burro.
El maestro, dice el alumno, es un burro.

El maestro dice, el alumno es un burro.
El maestro, dice el alumno, es un burro.

Para José María Pérez: A lo anterior habría que añadir que es la Real Academia Española, sin más. "De la lengua" es un error muy extendido. Después de 1713 se crearon otras Reales Academias, como la de la Historia, la de Ciencias (creo que con el añadido de Naturales, pero no estoy seguro). Las que se llaman Academias de la Lengua son las Academias correspondientes de América y otros países de habla hispana.

Para José María Pérez: En la frase "Juan advirtió la presencia de un extraño", Juan se da cuenta de que hay un extraño, pero él solo, sin comunicárselo a nadie, Juan advierte que hay un extraño. Ahora bien, si decimos "Juan advirtió de la presencia de un extraño", estamos aclarando que Juan comunica ese hecho a otros, Juan les advierte de que hay un extraño.
Hay verbos que rigen "que" y otros rigen "de que". Ejemplos:
Comunicaron la cancelación del vuelo por megafonía -> Comunicaron que estaba cancelado...
Me informó de su llegada -> Me informó de que había llegado.
Nos advirtieron del peligro -> Nos advirtieron de que era peligroso.
Advirtió la trampa -> Advirtió que había una trampa (y la evitó).
¿Te das cuenta de que no va a venir?
Te advierto una cosa: es inútil insistir (excepción).
Tan grave es el dequeísmo como el queísmo (darse cuenta que..., informar que...).

La de Fundéu que diga lo que quiera pero a mi me enseñaron que nunca se pone coma entre sujeto y predicado (y ese es el error de los titulares escandalosos en este artículo), excepto si el sujeto es muy largo o si queremos intercalar un inciso o complemento.

A , mi siempre me, suspenden por, no colocar bien las, comas. No lo, comprendo.

- No es lo mismo “Ana la chupa” que “Ana, la chupa”, qué has aprendido con
esto?
- Que la coma es muy importante.

No sólo cambia el significado sino que también matizan el sentido de las palabras en la frase, potenciando su valor semántico o el énfasis del emisor.

Este es en inglés. Sobre los osos panda alguien escribió "Eats, shoots and leaves" que con la coma significa "Come, dispara y se va", mientras que lo que se quería decir era en referencia a su dieta y, sin coma, significa "Come brotes y hojas".

Amigo José Ramón, "advertir de que" está correctamente construido. Mira aquí:
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/cajetin/adverti1.html

Ya que hablamos de las faltas por ausencia de comas. ¿Habéis pensado los continuos errores gramaticales? Hoy por ejemplo: Esquerra advierte DE QUE la “única salida” es declarar la independencia. El continuo DE QUE. No admitido por la Real Academia de la Lengua Española.

Hay una tendencia generalizada entre algunos a cagar una coma después del sujeto y antes del verbo: Ejemplo: "Zubin Mehta, (aprovecha la coma para aspirar los mocos desde el fondo de la garganta) nació en Bombay en 1936". Versión correcta (con un inciso entre sujeto y predicado): "Zubin Mehta, director de orquesta de fama internacional, nació en Bombay en 1936". (Entre sujeto y predicado, o más de una coma o ninguna.). Versión sencilla (sin comas): "Zubin Mehta nació en Bombay en 1936".

Dicho esto, recientemente leí Bomarzo, de Manuel Mujica Lainez. No sé cuáles son los criterios de puntuación en Argentina. Pese a lo que disfruté con esta novela, sufrí bastante a causa de la costumbre del autor de cagarse una coma justo delante del verbo, no una vez sino con cierta frecuencia. Ejemplo: "Lo que acentuaba no poco para mí el interés de esas lecturas, es que yo había identificado a sus personajes con mis compañeros de Florencia y Bomarzo" (pág. 114 de mi edición en Seix Barral). Aunque la frase no sea corta, esa coma no se justifica, esa una muletilla innecesaria. Es más, está justificado hacer una leve pausa en el verbo si se lee en voz alta, lo cual no quiere decir que deba marcarse con una coma.

Muy ilustrativo http://donsexy.com

Un ejemplo de Cortázar sobre el uso de la coma: “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda”. Si usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra "mujer". Si usted es varón, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra "tiene".

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