Verne

Por: | 31 de octubre de 2014

Nanowrimo: el verdadero reto de noviembre es escribir una novela en un mes

Perro escritor

Noviembre es el “mes nacional de escritura de novelas” (Nanowrimo), una iniciativa que nos propone un reto fácil y al alcance de cualquiera: escribir una historia de 50.000 palabras (unas 175 páginas) entre el 1 y el 30 de noviembre. El objetivo: ayudar a que la creatividad forme parte de nuestras vidas.

Que sí, que no es tan difícil. Algunos ejemplos clásicos:

- Dostoievsky escribió El jugador en 26 días, con el objetivo de pagar sus deudas de juego. La dictó a una mecanógrafa con la que se acabó casando. El amor y la inmortalidad en menos de un mes.

- Georges Simenon escribía entre 60 y 80 páginas al día, por lo que en un noviembre malo podría tener listas 1.800 páginas. Tenía fama de escribir tan rápido que Alfred Hitchcock le telefonéo y cuando le contestaron que no podía ponerse porque estaba comenzando una nueva novela, el director respondió: “Bueno, espero”. Publicó más de 500 libros.

- Corín Tellado firmó en 1946 un contrato con la Editorial Bruguera por el que se comprometía a escribir una novela corta cada semana. Acabó publicando más de 4.000 libros sin ayuda de negros literarios (decía). Si lees 50 de sus libros al año, tardarías 80 años en leerlos todos.

- Más autores prolíficos: Barbara Cartland escribía un libro cada 40 días. De media, ojo. En total firmó 722. Isaac Asimov (506). Alejandro Dumas (277). Lope de Vega (unas 2.200 obras). César Vidal (28 libros sólo en 2006).

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Corín Tellado y algunos de sus 4.000 libros (Getty Images).

Vale, sé lo que estás pensando: “¡Yo no soy Dostoievsky! ¡Ni siquiera tengo una barba tan chula!”. Pero aun así, el reto es asumible. Cualquiera puede escribir una novela. No lo digo yo, lo dice Javier Marías.

Y mucha gente está de acuerdo: según la organización de Nanowrimo, el año pasado participaron más de 300.000 personas y se espera llegar en esta edición a las 400.000, incluyendo los 100.000 estudiantes de su programa dirigido a jóvenes. 

Para participar, sólo hay que inscribirse y formar parte de su comunidad. El grupo español cuenta de momento con casi 4.000 inscritos y ha organizado charlas y talleres en la biblioteca Cubit de Zaragoza. A medida que se avanza en el proyecto, uno va ganando insignias. Por ejemplo, cuando se llega a 5.000, 10.000 o 25.000 palabras. También se puede optar a los premios de los patrocinadores.

Obviamente, no todos los inscritos consiguen terminar su obra. Hay que tener en cuenta que el objetivo es escribir 1.667 palabras al día. Unas 5 o 6 páginas. Y sin días de descanso. El proceso es tan costoso que Chris Baty, fundador de la iniciativa en 1999, ha publicado un libro con consejos. L.A. Times avanza algunos de ellos, que no proporcionan ninguna fórmula mágica (como es natural) y que incluyen:

- Bebe café.

- Hazte una playlist. Por cierto, en Spotify ya hay unas cuantas.

- No te preocupes por la limpieza del hogar.

- No edites. Sigue adelante.

- Haz descansos.

Nosotros añadiríamos:

- Pregunta a alguien que haya participado en Inktober (31 días, 31 dibujos a tinta) si puedes utilizar alguna de esas ilustraciones para la portada de tu novela.

- Aprovecha que es noviembre y no tienes tiempo para afeitarte, y apúntate también a Movember con un buen bigote.

- Sigue el hashtag #nanowrimo en Twitter para buscar apoyo y consejos.

- Pero no caigas en ese agujero negro que es “qué estarán diciendo en Twitter - consultar el correo - a ver qué hay Facebook -  voy a mirar el correo otra vez - quizás esté esa camisa en mi talla” y de repente son las 11 de la noche.

- Si un día te quedas sin inspiración, teclea la palabra “manzana” 1.667 veces. En ningún sitio especifica que las palabras deban ser diferentes. Y siempre puedes decir que es un capítulo experimental.

- Sigue los consejos de Stephen King. Al fin y al cabo, él escribe 10 páginas diarias y al menos nueve son muy buenas.

- No des mucho la tabarra con el tema, que los escritores podéis ser muy intensitos, como explica Hayley Campbell en este artículo elegantemente titulado (traduzco): “Atención, fans de #NaNoWrimo: a nadie le importa cómo va vuestra novela de m***da”

King

Stephen King is not impressed (François Sechet / EL PAÍS).

Una vez acaba el mes, ¿qué puedes hacer con ese librito? Primero, darte a ti mismo una palmada en la espalda. Después, revisarlo. No eres Dostoievsky (¡es imposible: murió en 1881!). Seguro que hay erratas y cambios a hacer. Y si te sigue pareciendo buena, puede que consigas un editor: en los 15 años que lleva la actividad en marcha, se han publicado 250 de estos libros.

Y si te rindes en la página 12, no te preocupes: compra una guitarra y prepárate para FAWM, February Album Writing Month: compón 14 canciones en 28 días

Carrey


Sigue leyendo:
- Por qué todas las portadas de los libros son iguales.
- No, me gusta este titular: comas que lo cambian todo.

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Hay 7 Comentarios

Este es un momento oscuro y electrizante.
La esencia de internet es la conversación, pero esa conversación está siendo frenética, está hecha de soliloquios de 140 caracteres o de fotos-meme con frases-meme. Es como un gran aluvión que arrastra lo que encuentra a su paso sin pedir perdón ni permiso.

Los que vivimos aquella etapa de los primeros blogs conversamos entre nosotros, arrimándonos como crías de zorro en una madriguera esteparia. Nos conocíamos y nos mencionábamos por el nombre de pila. Vivíamos ebrios de posibilidad, intentando que el texto y la imagen fueran bellos, útiles o significativos. Teníamos la química de los enamorados.
El desencanto trajo muchas cosas. Una conciencia de estar hablando solos, por ejemplo. De fugacidad. De humildad. Ni nuestra opinión era tan relevante, ni la información inagotable llega o llegará nunca a satisfacernos como una ficción encuadernada o una conversación de café o sofá hasta las tantas.
Algunos nos escondimos, nos entregamos a la glotonería del conocimiento. A poner al día el empacho. A tener nostalgia del minimalismo y de aquellos tiempos (esto va a tal velocidad que la noción del tiempo está seriamente perturbada) que eran tan parecidos a empezar de nuevo, tan parecidos a la España a la que llegué, recién democrática, recién liberada para decir lo que fuera, consumir lo que fuera, expresar lo que fuera.
Siento que el futuro va a ser de quien sepa digerir y hacer hermosa la crecida de datos. Será de los curadores, de los que depuren el contenido y despierten debates significativos. Quizá se parezcan un poco a esa época de los primeros blogs. Al arrimarse en la guarida. A crecer de a poco. Intentos atrevidos, ingenuos y artesanos. Sin nada que perder.

Veo en Verne una avanzadilla de ese futuro posible después de la tormenta de m*

Fui testigo de su nacimiento.
Quizá dé lugar a otra cosa nueva y distinta.
Lo que sé, por ahora, es que puedo leer y comentar escuchando a Tilda Swinton leer a Kafka en los Blue Notebooks de Richter con ruido de máquina de escribir de fondo.
http://www.youtube.com/watch?v=0KjC1ZRJUwU

La sensación de casa vacía.
De espacio para decir algo.
De olor de pintura reciente.

Soy una cínica esperanzada que sabe reconocer los nuevos comienzos.

Este es uno.

Mirar alrededor da asco. No me preguntes por qué, pero me hace ilusión. La palabra está ahí, para decirla bien, por el puro goce de decirla bien.
Es la parte luminosa del meme.
Cuando uno encuentra algo que vale la pena quiere contárselo a alguien.

Por eso. soy. fan.

Yo también soy fan de Jaime desde hace muy poquito tiempo, un día. Suficiente para fidelizarme a este blog y a sus contenidos.

Tus comentarios son lo mejor de mis artículos. Me recuerdan a la época en la que lo mejor de los blogs eran los comentarios, allá por 1820.

Para Jaime: perdóname el asaltar tus artículos como un cuco el nido de otro. Que sepas que soy tu fan.
Fan, fan, fan.

Para Anna.
Necesité muchísimos años de anonimato y silencio para recuperar el deseo de compartir lo que escribo. Justo estos días pasados sentí claramente ese deseo. Tu generoso comentario me parece una sincronicidad.
Ya no me parezco en nada a la chica de SelN, ni ala de LM, Lfdp o El Florido Byte, pero haré lo posible por estar a la altura de tu opinión con lo que me atreva a soltar al mundo. Me da pudor escribirlo aquí, pero es la única línea de comunicación que tenemos abierta por ahora.
Gracias por tu mensaje. Un abrazo.

Para Paz: no he dejado de asombrarme ante su genialidad al escribir desde que la descubrí en Lfdp y la seguí luego en Lm. Para mí es un gusto leer sus textos porque siempre aprendo algo. Un saludo

1. Te obliga a separar escritura de edición/corrección y a comprender que son como el agua y el aceite.
2. Es como una dieta relámpago. Un mes no parece tan difícil. En ese mes lo que se pone a prueba no es la calidad de tu escritura, sino el estado real de tus capacidades ejecutivas: sentarte y escribir, hacerlo hasta terminar, renunciar a la gratificación inmediata en beneficio de una meta más virtuosa y ventajosa a corto- medio plazo y compromiso con esa meta.
3. Si llevas un escritor/a dentro, este mes lo sacará de su guarida y te pondrá como una moto. Uno simplemente sabe.
4. Te enfrenta a la inexorabilidad del primer borrador de m*. El 90% de la escritura es reescritura.
5. Es pura dopamina (que además pide dopamina extra). Es la versión posgraduada del mes de exámenes. Noches en vela, todo de golpe, un estado de hiperfoco por la cuenta que te trae.
5. Es un test de mente abierta. NaNoWriMo es una oportunidad para canalizar cualquier cantidad de cosas del Campo de Información Colectivo (ver Rupert Sheldrake). O estás enchufado o no. Nada es más fácil que escribir una NaNoWriMo novel en modo trance y stream of consciousness. Ahora bien, si tienes una idea argumental largamente acariciada, como no tengas toda la historia escrita, visualizada y mil veces repasada en la cabeza, puede ser agónico. El estado NaNoWriMo es de entrega al flujo. Escribes para después averiguar, leyéndolo antes de enviar, qué pepitas de oro trajo el aluvión. Es ser medium, no escritor. Un escritor se sienta cada día y escribe una cuota, tenga ganas o no. Después reescribe y reescribe y reescribe, hasta que saca al niño al patio y le pega un tiro (Capote).
6. Si escribir un libro está en tu bucket list de cosas que hacer antes de dejar este plano, es mucho más asequible y responsable que traer un hijo a este quilombo de mundo, por ejemplo.
7. Gran subidón para masoquistas, insomnes y nostálgicos de los rituales de última hora en la universidad. Cheap and great thrill. El que sea cruento y en la cornisa es lo que mola.
8. Garantía de pertenencia a un club. El de los que terminaron una maratón de NaNoWriMo.
9. Te prepara para http://www.book-in-a-week.com
10. Entrenamiento tipo bootcamp, NSeal training, fuerzas de asalto. Disciplina, alerta, concentración, obsesión, velocidad, tolerancia al agotamiento, la falta de sueño y la frustración.
10. La historia que sientes que necesitas contar es la que los demás quizá necesitemos leer. La ficción cambia el mundo y salva vidas.
http://www.amazon.com/The-Republic-Imagination-America-Three/dp/0670026069
11. Si estás tratando de desengancharte de algo o alguien, es una buena oportunidad para cambiar de estimulante o depresor. Eso, siempre y cuando no uses la anterior droga para tirar del proceso.
12. Es LA oportunidad de demostrarte que sí puedes ALGO. Si puedes algo, puedes casi todo.
No hay otro modo de averiguar si puedes o no, sólo empezar y hacer. El sentido de logro puede desatascar cualquier vida.
13. Mejorar la velocidad de tecleado. Es una gran práctica. http://www.typingtest.com
14. Te da algo en lo que pensar a todas horas. Es como un enamoramiento sin los peligros del enamoramiento. Un escritor lo es si mantiene una relación sentimental con lo que escribe. Sabes que eres escritor cuando te enamoras de lo que estás escribiendo y no puedes pensar en nada/nadie más.
15. Como Jaime sugiere, gran oportunidad para las procrastinaciones creativas como playlists, listas, esquemas, etc. http://8tracks.com/explore/nanowrimo/hot
También está la vía minimalista. Cero distracciones. Sólo escribir.
16. Oportunidad para la escritura vitriólica, vengativa, ajuste de cuentas emocional, exorcismo y purga de tu vida pasada. Cuanto más sucio, rastrero y torrencial, mejor servirá para dar carpetazo a tus traumas. Si vas a publicar, asegúrate de eliminar cualquier posibilidad de ser demandado/a.
17. Buena oportunidad para desconectarte de fuentes de distracción crónica o pasar un mes desconectado/a de la red.
18. Apps chulas
http://writeordie.com (gracias, D.)
http://www.finaldeadline.co.uk
http://www.ommwriter.com
19. Vencer el miedo y la falta de autoestima. Si crees que no puedes, hacerlo te liberará.
20. ¿Por qué? ¿Por qué no?
21. Dicen que 66 días es lo que tardamos realmente en desarrollar un hábito http://atlantaholisticmedicine.com/docs/How%20Habits%20are%20Formed.pdf
NaNoWriMo es la mitad del camino. Quizá salgas de este mes con hábitos de escritor/a disciplinado/a.
22. Nunca es un buen momento para empezar.Súbete al campo mórfico de los miles que están en ello a la vez (de nuevo, ver Rupert Sheldrake). Será mucho.más.fácil.
23. Para poder con esto, hay que aniquilar al juez/editor interior. Esta es la ocasión perfecta para el crimen metafórico del dictador interiorizado que te ha venido haciendo la vida amarga desde que tienes uso de razón.
El mejor arsénico es la velocidad de tecleado terminal.
24. Es un deporte de riesgo sedentario. La adrenalina lo vale. Un termo de té macha a primera hora te dará alas. En ayunas, a ser posible. Gánate el desayuno, como A. Nothomb.
25. Para los que estén trabados en las tesis
http://en.wikipedia.org/wiki/Academic_Book_Writing_Month
26. Si terminas, vas a ser un ganador. Nadie te quitará eso. Nunca.
http://blogs.elpais.com/verne/2014/10/gatas-ironman-barcelona.html
27. NaNoWriMo es como el Crossfit de la escritura. Los intervalos de intensidad y los sprints aceleran el proceso.
28. Si lees en inglés, esto es adorable
http://nanowrimo.org/pep-talks
29. Gran oportunidad para sentirte bueno/a
https://store.nanowrimo.org/donations
y tener un subidón warm-glow
http://en.wikipedia.org/wiki/Warm-glow_giving
30. Determina las palabras que puedes escribir en una hora y divide 50.000 por esa cifra. Nunca te acuestes sin haber alcanzado esa cifra. 1666 es lo mínimo.
31. Cuanto más te apasione el tema y más sepas sobre él, más fácil será.
32. http://es.wikipedia.org/wiki/Flujo_(psicología)
33. Ya es demasiado tarde para preparar nada, así que salta y confía en el río que te lleva.
34. Para los pensadores gráficos mutistas, puede ser un ironman en toda regla
http://en.wikipedia.org/wiki/Wordless_novel
35. Escribir sólo requiere escribir.
36. Sólo tú tienes que saber que has terminado. Puedes tener 12 NaNoWriMos al año. Eso son 12 novelas al año, de las cuales puedes sacar al menos una brillante. Es el esquema el que cuenta, a menos que tengas necesidad de validación ajena, en cuyo caso, un mes bastará.
36. Perfeccionistas abstenerse. Hipersensibles a la crítica ajena, también.
37. No eres lo que escribes. Ni lo que empiezas. Ni lo que terminas. Ni lo que opinan de ti los demás. Ni lo que opinas de ti mismo/a.
38. Después de NaNoWriMo viene la reescritura (parte del ciclo natural de este proceso). La meta puede ser dejar ese borrador de m* impoluto antes de que acabe el año. Enero para el mes de darle forma Kindle. Febrero para perseguir agentes y editor. Etc. Un destino potencial puede estar a punto de desencadenarse.
39. Este es el mes de los editores aterrados.
40. Hay una vida razonable después de NaNoWriMo https://aroundofwordsin80days.wordpress.com

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