Verne

Por: | 27 de octubre de 2014

Por qué todas las portadas de los libros parecen iguales

La portada es el saludo de los libros, su "hola, ¿qué tal?, ¿quieres llevarme a casa?". Muchos intentan destacar llamando la atención, gritando más que el resto, mientras que otros prefieren la sobriedad, que se les juzgue por su interior. Y hay un tercer grupo cuya estrategia consiste en imitar a otros.

El objetivo es aprovechar un éxito anterior. O intentarlo. Se sigue un mismo estilo para dejar claro a los fans que van a encontrar más de lo mismo ya desde la portada. Ni lo hojees: ya sabes de qué va, mira el dibujo. "Cuando algo funciona, se busca imitarlo -nos explica un exeditor de un importante grupo editorial que prefiere que no se publique su nombre-. No sólo en las imágenes, que es lo primero que llama la atención, sino también en tipografías, colores y la posición de los elementos en la cubierta".

Así, cuando salió 50 sombras de Grey, "todo eran portadas con complementos masculinos", como nos recuerda Jónatan Rubio, de la librería El Tranvía.  

Grey

Day

¿A qué famosa trilogía me recuerdan las novelas de Sylvia Day? 

En estos casos, "no hay nada que hacer" -sigue Rubio-. Si ha habido un éxito con la imagen lo suficientemente marcada, por ahí van a tirar todos". Es un recurso que a las editoriales les funciona "por asociación, para cuando alguien busca algo parecido a lo que ya ha leído. Los lectores no se van a confundir, pero sí que van a saber a qué se parece".

Es una manera nada sutil de insinuar que si estos libros te gustaron, estos otros, también. Por ejemplo, si estás disfrutando Divergente, es más que probable que lo hayas pasdo muy bien con Los juegos del hambre. O eso quieren decirnos sus portadas.

Hambre

Divergente

De los portadistas que te trajeron Los juegos del hambre.

El caso más sonado que recuerda Rubio es cuando Debolsillo lanzó sus portadas de Cumbres borrascosas y Orgullo y prejucio con un diseño similar a las de Crepúsculo, incluyendo el sello: "Los libros preferidos de Bella y Edward". Rozan casi la desesperación: ¡Te van a gustar! ¡Te lo juro! ¡La portada es negra! ¡No hay vampiros, pero hay pasiones tormentosas ocultas tras una elegante prosa victoriana!

Crepus

Esto pasó y no hicimos nada para evitarlo.

Aunque hay que decir que Harper Teen hizo exactamente lo mismo. 

Pride

Don't judge a book by its cover. Sobre todo si viene recomendado por Bella y Edward.

El caso de Crepúsculo es muy destacable: durante una época casi todos los libros sobre vampiros (y hubo muchos) se publicaron con una portada que jugaba con el negro, el rojo y el blanco. Por ejemplo, aquí podemos ver el primer volumen de las Crónicas Vampíricas de L. J. Smith con una portada siguiendo este estilo. Y al lado, tenemos otra edición del mismo libro con una cubierta que recuerda a los libros que inspiraron la serie True Blood. Pero es que la edición española de los libros de Charlaine Harris juegan a su vez con los colores de Crepúsculo

Vampiros

Elige el vampiro que más te guste. 

Se lo hicieron incluso a Anne Rice, con libros sobre el tema que llevaban décadas impresos.

Rice

Es más, gracias esta completa galería de Reading the past, encontramos un par de versiones de época de la portada del libro de Stephenie Meyer.

Wife

Estos son algunos intentos de aprovechar la estela exitosa de un libro y apelar a un mismo público objetivo. No se trata sólo de bestsellers: como nos recuerda el exeditor, resulta casi imposible encontrar una colección de novela negra que no sea negra. Aunque las hay, claro. En todo caso, lo único que importa es que el posible comprador tenga la máxima información con el mínimo esfuerzo.

Sin embargo, en ocasiones no hay ninguna intención de insinuar temas similares o tópicos recurrentes, sino que, simplemente, se utilizan imágenes idénticas para las portadas. Sin más.

Hay que comenzar mencionando un clásico que tanto Rubio como el exeditor recuerdan: el cuadro Habitación de hotel, de Edward Hopper, que ya destacaba Javier Coria en su blog. Él ponía 22 ejemplos, nosotros nos conformamos con cuatro:

Hopper

Esta situación puede suponer un problema cuando llegan a la tienda novedades con la misma portada, ya que puede llevar a que alguien se confunda: "A mucha gente le ayuda la parte visual -recuerda Rubio-, y no es sólo el clásico "no recuerdo el título, pero la portada es azul, o roja", sino que es el mismo cuadro". 

Por ejemplo, resultar muy difícil contestar a un: "No recuerdo el título, pero en la portada salía El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar Friedrich David".

David

También habría que mencionar el caso que descubrió Caustic Cover Critic: 24 portadas que utilizaban cinco retratos del pintor danés Vilhelm Hammershøi. La galería incluía dos ejemplos en español y uno en catalán que usaban Interior con joven vista de espaldas.

Interior

Curiosamente, Anagrama tiene el mismo libro en otra colección, y en esta otra portada hay un cuadro de Hammershøi diferente.

Mujeres

Aunque la portada sea la misma, hay ocasiones en las que el contenido no tiene nada que ver y eso puede ayudar a que el lector desorientado y el librero confuso den finalmente con el libro. Pero cuando el tema es el mismo, resulta mucho más complicado.

Un caso que también recuerda Rubio es cuando coincidieron en la librería la reedición de las crónicas periodísticas sobre la Primera Guerra Mundial de Enrique Gómez Carrillo y la novela Senderos de gloria, de Humphrey Cobb. La portada de ambos: el mismo fotograma de la película de Kubrick basada en el libro de Cobb. "Hola, quería ese libro sobre la Primera Guerra Mundial con Kirk Douglas en la portada.

Senderos2

Las trincheras de la edición.

A veces no se repite la imagen, pero sí se juega con elementos parecidos, como es el caso de los paraguas, que es muy probable que sean uno de los objetos favoritos de los diseñadores: el blog Chibiaka's World recoge 98 ejemplos de portadas con paraguas, 30 de ellos también de color rojo

Paraguas

No recuerdo el título, pero el paraguas era rojo.

Como nos explica el exeditor, estas coincidencias suelen venir de "la limitación de recursos, tiempo y material tanto de editores como de diseñadores". El tiempo y la sobrecarga de trabajo es una causa muy importante: "Los diseñadores no tienen tiempo de ir a exposiciones, de leer revistas, de buscar a gente nueva... Con lo que al final acaban utilizando los mismos materiales". Por supuesto, también influyen los menores presupuestos: "Las portadas han de ser más baratas y eso supone recurrir siempre a los mismos bancos de imágenes, lo que aún limita más".

Los bancos de imágenes incluyen en su mayor parte fotos genéricas que pueden servir para muchos usos: desde ilustrar un artículo hasta protagonizar la cubierta de un libro, pasando por aparecer en una web corporativa. Se trata de un recurso comparativamente barato y que bien utilizado puede funcionar, pero con el que siempre se corre el riesgo, como mínimo, de repetirse. Como en estos ejemplos que recogía The New York Times.

NYT

El diario recuerda que existe la opción de pagar más por contar con derechos exclusivos o simplemente se puede preguntar si la foto ya se está utilizando, para evitar este tipo de problemas. 

Pero incluso aunque no use exactamente la misma imagen, sí que es fácil acabar usando ideas muy parecidas, como puede ser la acacia sobre el anochecer como imagen arquetípica de África. 

O los tópicos sobre el sudeste asiático: joyas exóticas, el Taj Mahal, mangos, mujeres descalzas, el Taj Mahal otra vez y creo que sobra espacio para añadir el Taj Mahal al fondo.

Más: si vamos a hablar de China y economía, ¿por qué no recurrir a unos palillos?

China

A veces se trata simplemente de la tipografía y no de la imagen, como en este ejemplo que nos trae el exeditor.

Empar

Es decir, "la falta de originalidad no se circunscribe únicamente al uso de imágenes repetidamente. Es más un problema global. De colores, de tipografías, de ideas generales de la cubierta", explica y añade: "Ahora se lleva mucho una cosa que detesto", en referencia a las portadas con tipografía imitando la escritura a mano, sobre todo en los libros de autoayuda:

Manio

Y también recuerda "los libros sobre Cataluña, que ahora son multitud y todos comparten unos mismos criterios estéticos".

Cat

Rubio explica que siempre ha habido portadas repetidas, "pero antes pasaba más con cuadros y ahora con imágenes más genéricas. Hay menos tiempo y ganas de dedicarse a estas cosas, y es más fácil tirar por lo más rápido".

También es más fácil modificar ligeramente estas imágenes y evitar que las portadas sean tan clavadas como en el caso de Habitación de hotel y otros cuadros. Por ejemplo, la portada de North of beautiful, de Justina Chen Headley, usaba como base la misma foto que Evemore, de Alyson Noël, cosa que a Headley le pareció estupenda, según explicó en su blog. Más tarde, la misma foto volvió a aparecer en un libro de Selina Penaluna, como vieron en That Artsy Reader Girl.

Evermore

Le pongo unos adornitos, un par de filtros y nadie se dará cuenta.

"Hay falta de ideas y de innovación", resume el exeditor, que lamenta que esto pueda contribuir a que "se pierda calidad artística en el libro". A fin de cuentas, el libro se sigue valorando como objeto, pero esta percepción se puede perder con facilidad si quienes se dedican a fabricarlo no son capaces de dedicarle un poco de tiempo y cariño.


Sigue leyendo:
- "La portada es azul": el meme que resume el infierno de los libreros.
- No, me gusta este titular: comas que lo cambian todo.

 SÍGUENOS EN FACEBOOK | SÍGUENOS EN TWITTER

Hay 13 Comentarios

Hay de todo. Y si no mirad las cuidadas cubiertas de editoriales independientes como Errata Naturae, Blackie Books o Macadán Libros

Se parece mucho al caso de las portadas de cine iguales.

Según la Real Academia Española portada es: Cubierta delantera de un libro o de cualquier otra publicación o escrito.

Es lo que tiene hacer libros como churros...

Interesante artículo que me sorprende que esté tan mal titulado pues lo que el autor llama "portadas" debe llamarse "cubiertas", ¿para cuándo un poco de rigor con estas cosas en prensa y entornos relacionados con la lectura?

Magnífica recopilación y divertido y agudo análisis. Me temo que somos bastantes clamando en el desierto. Hace poco hice un post quejándome de la poca consideración que nos tienen las editoriales por este mismo motivo. Aquí lo dejo por si te interesa goo.gl/IfHje7
Saludos!

Magnífica recopilación y divertido y agudo análisis. Me temo que somos bastantes clamando en el desierto. Hace poco hice un post quejándome de la poca consideración que nos tienen las editoriales por este mismo motivo. Aquí lo dejo por si te interesa goo.gl/IfHje7
Saludos!

Lo peor no es que repitan las fotos y los colores, es que siempre utilizan las mismas letras, especialmente la e.

Bueno, la originalidad está muy bien pero el hecho de que el género de una novela sea fácil de reconocer dando un vistazo a la portada resulta muy útil cuando vas a comprar un libro sin tenerlo decidido de antemano. Si los géneros no mantuviesen una coherencia estética habría demasiadas sinopsis que leer para encontrar algo apetecible, y eso asumiendo que las contraportadas fuesen de fiar, que raramente lo son.

Hola Jaime, no sabía que compaginabas GQ con esto. Un artículo muy interesante aunque, como puedes ver, no sólo existe en el mundo de los libros (seguro que para música hay más casos que el famoso Elvis-The Clash-Siniestro). Un saludo!


http://blogs.lainformacion.com/strambotic/2011/11/14/carteles-cine/

Ehrengard, de Isak Dinesen, publicado en Bruguera (colección Libro Amigo) con la misma pimtura de Hammershøi en cubierta que el otro libro que citáis de la misma autora ;)

José Manuel Lara se refería a los libros de Anagrama como "la peste amarilla". Solo para un lector poco detallista los libros amarillos de Anagrama o rojinegros de Acantilado parecen iguales. Ahora que Crítica ha censurado el último libro de Gregorio Morán tendremos un fenómeno único, creo, que un libro tenga dos portadas en solo unos meses, en dos editoriales diferentes y que una solo exista en internet http://bit.ly/1t874Je ¿Cómo será la próxima portada de 'El cura y los mandarines?

Pues anda, que las portadas de la colección Austral...

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Sobre nosotros

En otras épocas, exploradores, aventureros y escritores recorrían el mundo buscando lo asombroso. Hoy internet nos expone a miles de maravillas por minuto. En Verne están las que nos fascinan.

Síguenos en Twitter y Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal