Verne

Por: | 09 de octubre de 2014

Satán es mi arquitecto: introducción al brutalismo

Al ver las Torres Blancas de Madrid o el edificio Walden 7 de Barcelona, lo habitual es alzar la mirada, fascinado, y gritar: “¡Satán es mi señor!”. Al menos es lo habitual para José Ramón Lorenzo, que en 2009 publicó cuatro textos sobre la arquitectura brutalista en su blog Vicisitud y sordidez, iniciando la crítica más despiadada (y graciosa) a los delirios de cemento y pilares que forman polígonos y ciudades jardín.

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Parking de Trinity Square, del estudio de arquitectos DLG, en Nottingham, Reino Unido (Getty Images)

Estos post (y los que siguieron) aglutinaron una comunidad de adoradores de Satán que acabó creando una página en Facebook que, con más de 5.300 miembros, "actualmente tiene más seguidores que el blog -nos explica Lorenzo en una entrevista-. A la gente le gusta el rollo humorístico e incluso ha creado una terminología propia", con palabras como adifisio y horrotonda. "La página también me ha llevado a descubrir webs que no conocía de nada, gracias sobre todo a muchos arquitectos con sentido del humor" (no: Lorenzo no es arquitecto).

De ahí se pasó a una web, Satán es mi señor, en la que se hace “un trabajo muy importante: dar contenido, enlaces y geolocalización”, además de “permanencia y catalogación a todas las sugerencias, información y fotos que surgen de la página de Facebook”. El objetivo es que no se pierda nada y que se difunda esta fascinación feísta (y humorística) por el brutalismo.

Con ánimo de sumar nuevos adeptos al satanismo, ofrecemos un breve recorrido introductorio por los hitos de este movimiento arquitectónico, por supuesto de la mano de Lorenzo.

1. La Unidad Habitacional de Marsella. Le Corbusier es la bestia negra de Lorenzo y del movimiento satanista. De hecho, el arquitecto suizo, junto con el finlandés Eero Saarinen, es el inspirador de la arquitectura brutalista, que tuvo su auge entre las décadas de los 50 y los 70. El nombre, que suena muy apropiado, tiene su origen en el término francés béton brut (hormigón crudo), que era como Le Corbusier describía su material de construcción favorito.

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 Unidad Habitacional de Marsella, de Le Corbusier (Getty Images).

Lorenzo añade que estas construcciones comienzan cuando "se piensa, con la mejor intención, que las ciudades están mal y surge la idea de la ciudad jardín. A partir de ahí, Le Corbusier crea la fórmula urbanística perfecta para el mal", es decir, las unidades habitacionales. 

"No sólo la de Marsella, sino cualquiera, porque él planteaba hacer algo aplicable a cualquier sitio. Es la madre del cordero de toda la arquitectura moderna. Animo a la gente a que vaya a las unidades de habitación de Nantes o de Berlín, y se ponga de rodillas junto a los pilotes". Lorenzo añade que en el caso de Marsella "se ha gastado una millonada en su restauración y protección para que sea mínimamente viable".

2. El recorrido sigue con Alison y Peter Smithson, que acuñan el término "streets in the sky", calles en el cielo. Su obra principal son los Robin Hood Gardens, en Londres, una de las favoritas (según se mire) de Lorenzo: "Como dijimos en el blog: '¡Habéis inventado la corrala!' Es una idea de bombero: meter a un montón de gente que podría estar en la calle, segregarla e intentar convertir un pasillo que da a los apartamentos en una forma de crear vida en comunidad, cuando eso se hace en la calle. Pero claro, abajo hay unos pilotes de hormigón. Es demencial".

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Los Robin Hood Gardens (completados en 1972) con la torre Balfron al fondo. (Getty Images).

3. Muy cerca está la Balfron Tower (1963), de Ernö Goldfinger, completando una ruta que en Vicisitud y sordidez se catalogó como "El gran derby londinense". Lorenzo pudo ver las grandes obras brutalistas de Londres cuando visitó a su hermana y a su cuñado, que vivían en la ciudad y quienes cometieron el error de preguntarle qué le apetecía conocer. "Les hice un recorrido por Satanás y mi cuñado me acabó diciendo: 'Esto no tiene pies ni cabeza'".

4. No es de extrañar que Lorenzo dude acerca de si esta fascinación sigue siendo irónica o ya se ha convertido en sincera. Actualmente vive en el Reino Unido y en una ocasión hizo un viaje de cuatro horas de ida y cuatro de vuelta para visitar "el edificio de viviendas públicas más grande del país, Park Hill", un complejo que cuenta con un millar de apartamentos y que se completó en 1960.

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Park Hill, en Sheffield (Getty Images).

5. Pasamos ahora a París, concretamente al Mairie d'Ivry, que es "una orgía de ángulos agudos de hormigón -nos explica Lorenzo-. Para bajar las escaleras hay que ir de lado, como si fueras Norma Duval. Pero como no tienes el arte de Duval, te caes". Diseñado por Jean Renaudie, estas viviendas se edificaron entre 1969 y 1975, y visitarlas es la idea de escapada romántica para el autor del blog, según narra en esta entrada.

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José Ramón Lorenzo, de ruta por el París (comprensiblemente) menos conocido (Vicisitud y sordidez)

6. El Ruedo (Moratalaz, Madrid), de Francisco Javier Sáenz de Oiza, "es un invento maravilloso desde su concepción, ya que nace con la idea de segregación social y racial -nota: Lorenzo está siendo irónico-. Además, como los muros para aislar del ruido apenas tienen unos agujeros muy pequeños, lo llaman la cárcel de la M-30". Este edificio, calificado en Satán es mi señor como "el más satánico de la capital de España", se construyó entre 1986 y 1990. Recibió el premio de Arquitectura y Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid otorgado por el COAM poco después de su construcción. "El interior es autista -añade Lorenzo-. Es un universo propio perfecto para el trapicheo"

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El Ruedo, ejemplo del brutalismo en España (Asqueladd, Wikipedia)

7. Otro clásico de Sáenz de Oiza son las Torres Blancas, de Madrid, que Lorenzo nos describe como "lujo de hormigón". En honor al arquitecto, hay que decir que vivió en el edificio desde el término de las obras en 1968 hasta su muerte en el año 2000.

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Las Torres Blancas. O grises. (Getty Images).

Como cuenta Lorenzo, el brutalismo nace en gran medida como solución urbanística para clases populares, por lo que las Torres Blancas fueron una de las traslaciones del modelo al alto standing, a pesar de que "a las clases altas les gusta el chalet. Huyen del tejido urbano como signo de estatus".

8. En cambio, la Unidad Vecinal de Absorción (UVA) de Hortaleza es uno de los exponentes de la necesidad de construir mucho y en poco tiempo, urgencia que se plantea en Europa tras la Segunda Guerra Mundial y que llega a España cuando comienza el éxodo del campo a las ciudades, "ya sea porque las empresas atraen a trabajadores o porque se demolen las chabolas". En ese momento "surge la necesidad de construir muy rápido muchísimas viviendas para reubicar a toda esa gente, logrando soluciones de ingeniería muy curiosas".

Una de ellas es este complejo construido en 1963, diseñado por un equipo que contaba con el arquitecto Fernando Higueras y que recibió los elogios del jurado del X Congreso de la Unión Internacional de Arquitecto en Buenos Aires, en el que se contaban Louis Khan y (cómo no) Le Corbusier. Este congreso definió el proyecto como alternativa humana al chabolismo.

El principal problema es que estas viviendas se deberían haber usado cinco años, pero hoy en día aún hay familias esperando un piso definitivo

Eso sí, a pesar de que Lorenzo cuestione la necesidad que estos edificios sigan en pie sólo porque a Le Corbusier le hicieron gracia, no duda en afirmar que "es una visita muy recomendable", al igual que el poblado dirigido de Caño Roto.

9. Lorenzo destaca que de su primer post mucha gente se enfadó por la referencia a Barcelona. "Es una de mis ciudades favoritas. Todo menos lo nuevo. Como la plaza dels Països Catalans, frente a la estación de Sants. Agárrate, que tiene premios". Cierto: este diseño de los arquitectos Helio Piñón y Albert Viaplana ganó el premio FAD de arquitectura en 1984.

En referencia a la fría acogida que suele tener este urbanismo de hormigón por parte de los vecinos que lo han de sufrir, Lorenzo explica que "el problema viene cuando los arquitectos se ponen el chip de artista y piensan que están haciendo una obra de arte que sólo se entenderá en el futuro, como si fuera un cuadro de Van Gogh". Es decir, la arquitectura es para ser vivida, no para colgarse en los museos, y "necesita consenso".

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La plaza Països Catalans, frente a la estación de Sants, en Barcelona (Pere López, Wikipedia)

10. Lorenzo añade al recorrido por Barcelona el barrio de Bellvitge, en el municipio de L'Hospitalet de Llobregat. No sólo por el satanismo arquitectónico casi soviético, sino como ejemplo del movimiento obrero y vecinal "que luchó por lograr mejores servicios".

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Rotonda del barrio de Bellvitge (Yearofthedragon, Wikipedia).

11. Otra parada obligatoria es el edificio Walden 7, en Sant Just Desvern (Barcelona), obra de Ricardo Bofill y muestra, según Lorenzo, del "absoluto delirio, de cómo se pasa del racionalismo al irracionalismo". Por dentro, explica, es "fascinante: hay calles con números, otras calles con nombres de personas. Mientras subes las escaleras, ves las escaleras de arriba, pero para llegar a ellas no basta con seguir subiendo, sino que hay que acceder por otro sitio. Y caerte no es difícil porque las barandillas no son muy altas".

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El edificio Walden 7, en Sant Just Desvern, es obra de Ricardo Bofill (Carles Ribas, El País).

Para Lorenzo, el Walden "es un hotel playero con espíritu de aldea, para poder deambular por los pasillos. Como la Muralla Roja de Calpe", que también es obra de Bofill. Lorenzo explica que dentro de poco publicará en Vicisitud y sordidez el texto de un colaborador que se alojó en uno de los apartamentos de este complejo. Una noche ("algo perjudicado", admite), deambuló por los pasillos sin conseguir encontrar su habitación para finalmente desistir y dormir en el rellano. Al despertar encontró a más gente en la misma situación que él.

12. Pero no podíamos terminar la ruta sin hablar del polígono de Coia, Vigo, donde Lorenzo se crió y que califica como el origen de su obsesión por el brutalismo y la arquitectura satánica, como explica en la entrada "Mi vida. My life. My 'polígano'". Acompañado por su padre, grabó un vídeo en este "delirio parido por el arquitecto Desiderio Pernas", que califica en el post como "cruce imposible entre el brutalismo inglés de 'tower blocks' y el caos del camiño de vacas gallego".

En el vídeo se aprecian los ingredientes por los que el satanismo ha calado entre sus seguidores: mucho humor, algo de nostalgia y bastante orgullo de barrio, dado que en muchos casos han sido los propios vecinos quienes han conseguido darles vida, a pesar de tenerlo todo en contra. De hecho, Lorenzo nos explica que en su polígono "quedaron muy contentos con el vídeo y paraban a mi padre por la calle. Y eso que no se dice que el barrio sea bonito". Pero como se añade al final del clip, puede que Coia esté lleno de satanes, "pero son NUESTROS satanes".

(Es posible que os hayáis quedado con ganas de más. No sería extraño, ya que "los satanes son fotogénicos". En tal caso, se puede recurrir:

- A la página de Facebook y a la web de Satán es mi señor.

- Al libro Vida y muerte de las grandes ciudades americanas, de Jane Jacobs, recomendado por Lorenzo.

- Al especial sobre arquitectura brutalista que está publicando la web sobre arquitectura Dezeen.

- Y se puede también seguir el consejo de Lorenzo: “Vayan a los sitios satánicos y tómense algo en los bares de la zona. Ayuden a su economía").


Sigue leyendo:
- Las ganas de pellizcarle los mofletes a un niño y otras 28 palabras extranjeras que deberíamos importar

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Hay 69 Comentarios

Opinar sobre la unidad de habitación de Le Corbu o Torres Blancas de Oiza, en base a su forma y su aspecto, es tan interesante como opinar sobre una persona en base a su peso y su color de piel.

Por otra parte hay que reconocer la grandeza de la arquitectura, dado que es la única profesión dónde cualquiera puede emitir un juicio de valor, auqnue no tenga formación para ello, de hecho todos llevamos un arquitecto dentro, cosa que m halaga, particularmente nunca pondría en tela de juicio la labor de un abogado o de un médico, no llevamos abogado ni medicos dentro, eso está claro.
Pero por oposición a lo que no nos gusta deberíamos hacer el ejercicico constructivo de en comparación aportar también imágenes de lo que nos gusta para poder contraponerlo al satanismo, cosa que aquí no aparece, criticar es sencillo, enseñar es más complicado y crear no digamos.

Si queremos hablar de actuaciones brutales, que no brutalistas sería mejor hacer hincapie en el adefesio que preside la isla de Toraya, auténtico monumento a la insensatez humana, con viviendas de hasta tres plantas, triplex, en una isla mínima, dentro de un ambicioso proyecto que pretendía adjudicarle en privacidad la playa del Bao, asimismo otro ejemplo de hilarante y desatrosa gestión urbanística es el propio ayuntamiento en una de las zonas mas altas de la ciudad, una torre, que cerecena las vistas desde el Castro y del auq el compañero satanista ni se refiere como sino existiera y en cambio le parece mas representaivo el polígono de Coia, vivir para ver

Muchos de estos edificios y espacios pueden considerarse espacios residuales. El gran problema de la arquitectura y los errores de los arquitectos y sus promotores, es que pueden perdurar durante décadas o siglos, sin que nadie se atreva a corregirlos, o destruirlos, entre otras cosas por sus elevados costes.

Por cierto una precisión los edificios de los que habla el artículo se asientan sobre pilares, en el caso del polígono de Coia, se ha cerrado este espacio y se ha transformado en trasteros, de pequeño, jugabamos al futbol entre esos pilares, poniendo un madero entre dos pilares que hacía de portería. Los pilotes como los denomina el artículo, están bajo tierra y solo se ven en la etapa de construcción, en el vaciado de ciertos edificios, bien para hacer los sótanos destinados a aparcamientos, bien cuando hay alineación a calle y no se debe romper la urbanización, o bien cuando el terreno no tiene capacidad de soportar los enmpujes de la cimentación superficial tipo zapatas, y se utiliza esta, los pilotes que es mas profunda.

Un nivel intelectual deplorable, en un periódico que amarillea por dias.

Solo una pequeñan pega, son edificios pensados para abrirse hacia la avenida de Castelao, las partes que dan hacia atras son mas sombrías y su único aliciente sean las magníficas vistas al mar.
No voy a entrar a valorar el gusto arquitectónico, cada uno tiene el suyo pero no me parece una mala solución ni urbanística ni arquitectonica y no ha envejecido tan mal como otras soluciones como la famosa U.V.A. de Hortaleza en Madrid. En mi trabajo como arquitecto y van ya más de 10 años no he conseguido una relacióon entre zona cosntruida y zona verde como aquí existe jamás. Con lo cual no todo es tan malo ni tan bueno, es simpelmente una cuestión de perspectiva, dentro de otros 20 años veremos que tal sigue.

Es cierto que en los años 80 el demonio de la droga hizo que la zona se conviertiera en algo menos segura, pero con el tiempo todo volvió a su cauce y hoy en día quitando la sustitución de los arboles que murieron de viejos y que yo como otros vieron crecer, se ha revalorizado con la inclusión de parques infantiles y zonas de personas mayores, particularmente me parece un interesante ejercicio de integración urbanística entre zona construida( muy baja densidad edificatoria) y zona verde libre, mucha mayor densidad(sigue).

En el video sobre el famoso polígono de Coia, no se hace referencia visual a su primera parte, la que va desde la plaza de América hasta los "volcanes", la antaño llamada avenida de Samil, con una espectacular relación entre zona verde y zona cosntruida dónde los edificios respiran alternándose bloques de 12 plantas con bloques de 4 plantas sin estar pegados unos a otros como aparecen en frente de la misma avenida por poner un ejemplo, con viviendas amplias de hasta 5 dormitorios, en edificios con forma de H con grandes balcones corridos y aporte de luz por grandes ventanales, no en vano mi hermano, mis abuelos y mi tia, vivieron en ellos toda la vida, fueron en su inicio, viviendas de protección oficial creadas por la caja de ahorros de vigo, antes que los sinverguenzas la arruinarán a base de la emisión d ela verguenza de las prefeerntes y siempre contaron con unos parques y jardines que no existían en ningún otro lugar de Vigo, despues aparecieron las canastas y se reegneró badstane la zona( sigue)

A "El Anticristo" : lo que la sociedad percibe es más bien la insensibilidad de la arquitectura moderna... tenemos derecho a vivir en ciudades dignas, con un urbanismo y unos edificios proporcionados y estéticos.
Ya no nos callamos, ¡ qué liberación !

Querido Houk van Lake, ¿eres acaso un semidiós? Yo soy ingeniero y arquitecto, pero desde luego dan ganas de ocultar lo de arquitecto para que no me confundan con prepotentes como tú. Ya me gustaría ver tus proyectos, jajajaja

Dale un vistazo a Parque Central, en Caracas. Y sabrás un poco más de brutalismo latinoamericano.
"En 1970 se comienzan a construir los edificios Tacagua, Caroata, Catuche, Tajamar, San Martín, El Tejar, Mohedano y Anauco todos estos 8 edificios para uso residencial con 317 apartamentos cada uno, una altura de 127 metros y 44 pisos; estos edificios se terminan de construir en 1972, mientras tanto se construían 2 torres comerciales y de oficinas conocidas como Torres de Parque Central, de 59 pisos cada una y que se elevan 225 metros".
http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_Central_(Caracas)

Ya está bien de hablar de la arquitectura como si fuera la culpable de todos los males, sin tener ni un ápice de sensibilidad ni desde luego conocimientos para entenderla. Lo verdaderamente terrible de esta época, es el desconocimiento profundo de la historia de la arquitectura, el ensalzamiento del tópico y la satanización de todo lo que no se entiende. Hablar de estos edificios así y pensar que las pirámides de Egipto eran brutalistas es todo uno.
El denostar la arquitectura de esta manera tan simple y tan terrible es el primer síntoma de la profunda incultura de un pueblo, y demuestra el grave problema por el que está pasando la arquitectura y los portadores del pensamiento humanista que la sustenta, los arquitectos.

Hay edificios horrorosos en todos lados, incluso en ciudades tan bellas como Viena aparecen cosas realmente esperpénticas como la Iglesia Wotruba. También hay ciudades satánicas como Charleroi en Bélgica donde parece que satanas tiene su residencia en la tierra.

Viejito, el Robin Hood Garden se demolió hace un par de años. Actualizate!

Respecto al alegato pro feismo arquitectónico que ha escrito nuestro compañero Marcos, quisiera decirle que yo soy uno de los ignorantes que sufren la "genialidad", o más bien, la despreocupación de muchos arquitectos que han machacado estéticamente nuestras ciudades, pienso que todos tenemos un "sentido común del gusto" y nos chirrían muchas soluciones con las que tenemos que convivir día a día.
Lo siento, pero no me valen los movimientos arquitectónicos, por el mero hecho de serlo no tienen patente de corso para volvernos locos o deprimirnos a todos, ni me parecen "avances" todo lo que proponen los arquitectos o diseñadores.
Habría que examinar de sentido estético, armonía, proporciones, siento que hay unos cánones, lo intuyo, como decía Nymeria, casi todos coincidimos sobre cuándo alguien es muy guapo o muy feo, ¿ no ?
Si se ha tenido que dar una mala solución por las condiciones económicas por las que se pasaba, pues bien, cuando se pueda hay que demoler y construir de nuevo, pero respetando la dignidad de sus moradores y a los que pasamos o vivimos por ahí...
Me parece buena idea el que los ciudadanos voten el proyecto arquitectónico, urbanístico, de embellecimiento, más idóneo para su barrio o ciudad, son los que lo van a sufrir o disfrutar, y quedará para muuchos años...

Por ejemplo, el edificio de la antigua Caja de Ahorros de Granada, en medio de Granada. Un espanto para la vista. Por cierto, Marcos, me importa un rábano que la carrera de arquitectura sea dura. Lo único para lo que te faculta esa carrera es para que los edificios sean sólidos y no se caigan. La apreciación estética, lo siento mucho, pero puede hacerla cualquiera. Más aún, los arquitectos no suelen consultar con Geografos ni con Psicólogos Sociales para preguntar su opinión sobre el efecto que pueden tener sus obras en la población en la que se instalan. Y en esos aspectos, los de la Geografía Humana, suelen ser unos perfectos ignorantes (o ahora ¿me dirá que Arquitectura, por dura, faculta también para esas disciplinas?), que es el argumento que usa usted para tratar de descalificar a los ciudadanos críticos. Quizá en su sabiduría no se de cuenta de que si el único argumento que se le ocurre contra las críticas irónicas es llamar ignorante al ciudadano crítico está incurriendo en un ad hominem ¿sabe lo que es? Pues es el argumento, precisamente, de muchos ignorantes. Y voy más lejos: puede que un arquitecto sea arquitecto por su título, pero el título de artísta y el buen gusto no se gana en la carrera, se consigue con criterio. El título, señor mío, no otorga la potestad de poder agredir a otros ciudadanos imponiéndoles el mal gusto. Si yo pinto adefesios, los cuelgo en mi casa y si los expongo, con no mirarlos, no pasa nada. Pero si soy arquitecto ¿con qué derecho me creo para imponer mi (mal) gusto personal al resto de los ciudadanos? ¿Por mi título? Eso es sancionar la irresponsabilidad. Y más, hace falta tener el ego muy mal alimentado para compararse con Eiffel. Eiffel hubo uno (y otros que seguían su estilo, pero sólo uno) y, lamento comunicarlo, ni usted ni otros son Eiffel (apostillo: el cagarro de vidrio que hay frente al Louvre es eso, un cagarro). Lo que necesitamos no es que pase el tiempo para que un engendro gane valor por antiguo, lo que necesitamos es exponer a vergüenza pública a los perpretadores de horrores (como el horror recientemente puesto en la Gran Vía madrileña, o el puente calatravo en Venecia) publicando sus nombres, los de los promotores y los de los de responsables políticos que los autorizaron para que se dediquen a otra cosa o lo hagan en privado. Faltaría más. Si yo soy un mal médico, dejo de ejercer, aunque no me haya cargado a nadie. Si soy un mal arquitecto... Entonces no, claro, entonces sigo ejerciendo mientras no se me caiga un edificio. Así, señor mío, no se trabaja a poco que uno tenga algo de luces (de las que no dan en la carrera, al parecer). El listado de perjuicios que padecemos los ciudadanos por esa prepotencia es bastante largo, en lugar de quejarse, haga algo por evitarlo ¿O es que el caballero no ha visto un edificio feo, agresivo con su habitabilidad, inadecuado en su contexto, o con graves defectos en su accesibilidad? Pues de esos, necesitamos menos. Muchos menos. Gracias.

Pues le recomiendo que se pase por SantaColoma, es una oda al satanismo arquitectonico inclso los edificios de menos de 10 años

jajajaja los arquitectos indignados soltando ladrizallos clasistas jajajaja mira que no ponernos palotes con las obrazas de corbu, si es que somos chusma, chusma!! el que no quiera vivir en políganos, que se vaya, que ya llegarán ellos, los arquitectos, a ocuparlos y vivir felices, despreciando al resto de mortales sin gusto ni formación ni nah.

Yo sólo digo que gracias, primero, a aquellos posts del blog de Visicitud y Sordidez y luego al grupo de Facebook de Satán Es Mi Señor, no sólo me he echado risas muy sanas, sino que por fin he comprendido que yo no era lerda por pensar que muchas obras que se consideran hitos de la arquitectura eran feas e insufribles, sino que mi instinto no andaba tan errado. No es sólo que el hormigón sea desagradable a la vista, que parecerá una tontería pero también cuenta, es que cuando has sufrido en su interior los calores de la muerte veraniegos y los fríos asesinos del invierno, te has perdido por laberintos de pasillos y escaleras que parecían sacados de un cuadro de Escher o has acabado pareciendo un zombi porque no había ni una triste ventana por la que vislumbrar un rayo de sol y perdías la noción del tiempo bajo el mortecino resplandor de los fluorescentes, te cagas en el hormigón, el cemento armado, el acero corten y la madre que los trajo a todos. Todo eso lo he vivido en facultades universitarias, organismos oficiales, lugares de trabajo... Por no hablar de pisos con las ventanas orientadas en una sola dirección en los que no corre una gota de aire en verano, paredes de papel a través de las cuales te enteras de toda la vida y milagros de tus vecinos sin ni siquiera poner la oreja, pilares plantados en medio de un salón o una cocina para joderte bien el espacio aprovechable, pasillos de portal interminables, pasadizos subterráneos y rincones oscuros ideales para que te atraquen y/o te violen... No hace falta ser arquitecto para darte cuenta de esas cosas. Por eso yo también estoy de acuerdo en que muchas de las grandes obras de arquitectura de los últimos cien años, y también mucha de la arquitectura cotidiana que habitamos, son obras del diablo que consiguen hacer de nuestra vida un infierno. ¡SEMS!

Felicidades al País por un nuevo artículo vacío completamente de sentido crítico y en la misma línea editorial del resto del periódico.
Acabáis de perder a otro lector.

Partiéndome el pecho con los 2 ó 3 arquitectos gafapasta que están comentando por aquí al estilo "Es que sois unos ignorantes y no sabéis apreciar y vivir en nuestras excelsas arquitecturas de mierda"

Lo más interesante, desde mi punto de vista, es el discurso igualitario que se vislumbra de dichos edificios

Para muestra de brutalidad arquitectónica, aquí va una galería de fotos de L'Hospitalet de Llobregat: http://sergileal.com/galeria/arquitectura-racional-igualitaria/

Magnifico artículo sobre el brutalismo al que le falta indagar mas sobre lo que realmente pasa: muchas de estas lindezas urbanas se eligen a golpe de premios concedidos por arquitectos-divas y sin preguntar al ciudadano que tiene que sufrirlas después. Qué les costará a las autoridades públicas abrir el concurso, exponer los proyectos durante unas semanas para que los ciudadanos puedan verlos y opinar democráticamente con cual se quedan finalmente? Aqui tenemos demasiados delirios de grandeza y poquisimo sentido comun. Asco de clase política. Y asco de sociedad que no se implica más en lo que es SU ciudad.

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