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Por: | 06 de noviembre de 2014

¿Por qué nos haces esto, WhatsApp? La amenaza del doble check azul se hace realidad

¿Te acuerdas de los líos con el doble check? La verdadera pesadilla empieza ahora: llega a WhatsApp el doble check (o tick o palomita) de color azul. La leyenda urbana ha venido para quedarse.

¿Qué significa esto del doble check azul de WhatsApp? "La función de la doble marca azul, un icono que te confirma si se ha recibido el mensaje. Presionando sobre el texto, la aplicación también te informa de la hora en la que el destinatario lo ha leído", como explica este artículo de El País:

Una marca señala que el mensaje fue entregado al servidor, dos, que llegó al dispositivo del destinatario y el doble azul, que el destinatario lo ha leído. El doble check, que no se puede desactivar salvo que se bloquee al remitente, también será visible en los chats de grupo cuando todos los participantes reciban el mensaje. Para conocer la hora hay que presionar sobre el mensaje y, después, en información del mismo.

¿Y en tu vida cotidiana, qué supone? Quizás nuevas broncas en tu vida de pareja o con tus amigos y familia. Un tema de conversación que está dando mucho juego en redes sociales... y problablemente también en tus grupos de WhatsApp. Recopilamos algunos de los mejores tuits.


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Hay 26 Comentarios

Parece inevitable que el silencio clínico de los próximos años termine mostrando las mutaciones de los trastornos de personalidad.
En 1994 o 1995 fui a ver una película, Denise te llama
http://www.youtube.com/watch?v=aKM5mOuWAY8
Recuerdo que me impactó muchísimo en su momento. Anticipaba una era en la que el contacto físico dejaba de ser necesario en las relaciones. Le di vueltas durante días. Me parecía apocalíptico, pero es cierto que la que era entonces y la que soy ahora no se parecen en absoluto.
Lo que me asombra ahora es que estamos viviendo un panorama socioafectivo aún más complejo que el que se proponía.
Al final (spoiler), todos esos amigos que juraban estar ahí en la fiesta de Año Nuevo no se presentaban a ella.
No hace mucho, salió un estudio en el Journal of Cyberpsychology, Behavior and Social Networking que decía más o menos que 28 millones de parejas habían roto por culpa de Whatsapp y Facebook. Por alguna razón, el estudio me rechina, pero tiene su base.
Lo que está pasando tiene mucho que ver con el modo en que la tecnología ha ampliado compulsiones y aversiones que siempre estuvieron ahí. Whatsapp en manos de una persona con trastorno límite o TOC o paranoia celotípica es una ruleta rusa. Cualquier herramienta que permita comunicarse a distancia facilita la vida y por lo tanto hace innecesaria la exposición para alguien con fobia social (yo misma vivo eso, reduje la lista a la comunicación escrita, via email y ya no soporto el contacto físico).
Incluso las fitbands y fit-apps que prometen tantas ventajas, pueden convertir a una persona con tendencias obsesivocompulsivas en un curry de Fraguel Rock en menos de un mes, experiencia que también he vivido.
No es la herramienta. Es lo que hay de base.
La aplicación es sólo combustible sobre un pálido fuego que ya está ahí.
Algo interesante sería ver qué patrones quedarán fijados tras diez años, por ejemplo. Sentarnos y analizar qué le han hecho los selfies al grado de narcisismo que todos padecemos, qué le ha hecho Facebook a nuestra autoestima o a nuestros vínculos, qué le ha hecho el checking a nuestras relaciones y si sentimos más o menos o sólo hemos mejorado, por práctica y repetición continua, nuestras habilidades de medir, controlar y cuantificar.
En cualquier caso, va a ser muy interesante.

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