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Por: | 01 de diciembre de 2014

Cómo reconocer una teoría de la conspiración

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Buzz Aldrin, el mejor actor de la historia (Getty Images).

Las teorías de la conspiración, también llamadas conspiranoias, son explicaciones poco probables acerca de eventos impactantes. Por ejemplo, la CIA asesinó a John Fitzgerald Kennedy, la llegada a la Luna fue un montaje filmado por Stanley Kubrick y muchas de las personas más influyentes del planeta son son en realidad reptilianos extraterrestres procedentes de la constelación Draco. Como Bill Clinton y Madonna. Cosa que creen 12 millones de estadounidenses.

Desde luego, ha habido conspiraciones reales. Por ejemplo Richard Nixon y su equipo conspiraron para ocultar el allanamiento de la sede del Partido Demócrata, que estaba en el complejo de oficinas Watergate, y el 11-S fue el resultado de una conspiración de al-Qaeda.

Es decir, no podemos descartar de entrada todas las teorías que se publican, pero sí debemos desconfiar de las que presentan rasgos como los que apunta Michael Shermer en The Believing Brain.

1. Es mejor no fiarse si los hechos se pueden explicar de forma más fácil por otros motivos o incluso por el azar. Por ejemplo, muchos sostienen que el objetivo del misil que abatió el vuelo de Malaysian Airlines sobre Ucrania en julio era asesinar a Glenn Thomas, que viajaba en el avión. Según los conspiranoicos, Thomas iba a desvelar los planes para usar el virus del ébola como arma biológica.

Al margen de otras muchas consideraciones sobre esta historia, quiero pensar que hay formas más fáciles de matar a alguien que abatir un avión con un misil. Es que ni siquiera parece un accidente.

2. Las teorías de la conspiración suelen mostrar planes perfectos que encajan a la perfección, con participantes coordinados como en una películas de robos de casinos, olvidando que la realidad es más confusa y que todos cometemos errores.

Es más, cuanto más compleja y amplia sea la conspiración propuesta, es más fácil que sea falsa, ya que si un plan depende de demasiados elementos es más probable que alguno falle y salga mal. Así, cuanta más gente participe, más fácil será que alguien se equivoque o, simplemente, se vaya de la lengua. Recordemos por ejemplo el Watergate y Garganta Profunda: basta con que hable uno.

3. De hecho, una de las características de los conspiranoicos es que son capaces de explicar los sucesos más confusos de la forma más simple. Aunque la cadena de engranajes sea kilométrica, todos encajan a la perfección y, además, al final siempre hay un agente responsable de todo el mal: una sociedad secreta, la CIA, el gobierno, las multinacionales o, por supuesto, los reptilianos.

Esta forma de pensar nos devuelve parte de la sensación de control que perdemos, por ejemplo, ante las catástrofes: es más fácil creer que todo pasa por algo y que hay gente muy poderosa en la sombra que simplemente pensar que a veces se cometen errores. Y esta es otra característica: no hay actos inocentes o neutros, todo son actos maquiavélicos que dependen de un gran plan.

4. Estas teorías se suelen presentar como ideas singulares, difíciles y secretas. Los demás no las entienden o no quieren entenderlas, porque ya están contentos con su "versión oficial" y sus chivos expiatorios.

(Fuente: XKCD)

5. Se parte de pequeños elementos que podrían ser ciertos para justificar eventos mayores. Ejemplo que pone el propio Shermer: los negacionistas del holocausto usan el hecho de que no haya agujeros en la cámara de gas de Birkenau para justificar la idea de que no murieron seis millones de judíos. Los agujeros existen, pero aunque no existieran, sólo demostrarían la forma de pensar de los conspiranoicos: un hecho aislado les sirve para negar todo un capítulo de la historia, obviando todo lo que hay entre ambos eventos.

Otro ejemplo: Paul McCartney está muerto porque si pones la canción Revolution 9 al revés suena algo parecido a "turn me on, dead man". Ah sí, y porque salía descalzo en la portada de Abbey Road. El hecho de que haya un señor vivo llamado Paul McCarney es secundario.

Y por eso es tan exasperante debatir con ellos: a un conspiranoico le basta con poner en duda un hecho para negar lo que ellos llaman "versión oficial". Ellos pueden limitarse a plantear interrogantes, pero los demás deben tener todas las respuestas a todas las preguntas que se les planteen.

Están entre nosotros.

6. Se mezclan hechos y especulaciones, sin distinguir y pretendiendo que el acusado demuestre su inocencia frente a estas especulaciones. Como por ejemplo, cuando se dijo que Barack Obama había nacido en Kenia. Se le exigió que mostrara su certificado de nacimiento, cosa que no hizo, pero que hubiera dado igual, porque también se adujo que sería falso, que había matado a su abuela para ocultar la verdad y que había sellado el acceso a la documentación real.

Mother Jones recoge casi cincuenta teorías de la conspiración sobre Obama, incluyendo que es el hijo de Malcolm X, que está casado con un pakistaní, que es musulmán, que es el anticristo y que de adolescente participó en un plan de la CIA para teletransportarse a Marte, donde coincidió con dos viajeros en el tiempo. Ah, y que es un reptiliano.

7. Se sospecha de toda agencia gubernamental, empresa o grupo que pueda estar relacionado con el hecho del que se habla. Se trata de "ellos", es decir, de los que de verdad gobiernan el mundo desde una pequeña sala en la que hay un enorme mapamundi. Ejemplo: cuando Luis del Pino escribió que el 11-M fue “un golpe de estado ideado, organizado y ejecutado desde lo más siniestro de las cloacas del estado”, con el objetivo de “conducir a un modelo confederal del estado”. Todo esto aportando pruebas como que no se conoce "la marca de la dinamita utilizada" (véase el punto 5).


8. Los defensores de las teorías de la conspiración no tienen en cuenta las pruebas que las niegan. Por ejemplo, la revista Skeptic publicó una refutación punto por punto de las teorías conspiracionistas sobre el 11-S. Cosa que no sirvió para que los conspiranoicos callaran. Algo parecido sucedió con las teorías de Luis del Pino y las refutaciones que se encuentran, también punto por punto y por ejemplo, en Desiertos Lejanos.

Hay que recordar que el sesgo de confirmación hace que sólo estemos atentos a los datos que apoyan estas causas y no a los que las niegan o los que sustentan otras.

9. Este último argumento parece reversible. Es decir, un conspiranoico convencido de que Obama es un reptiliano podría acusarme a mí de no hacer caso a sus pruebas. Es cierto. La teoría de los reptilianos no me convence. Estoy sesgado en contra de los reptilianos. Pero este empeño por hacerme creer en lagartos nos lleva a otra característica ligada a la anterior: las teorías de la conspiración nunca mueren, sólo se transforman.

Mi ejemplo favorito es el de Rachel North, cuya historia se puede leer en The Psycopath Test, de Jon Ronson. North estaba en uno de los vagones de metro de Londres que sufrieron los ataques terroristas del 7 de julio de 2005. A partir de esa misma noche ella comenzó a explicar su experiencia en su blog, hasta que dio con un grupo que usaba sus textos para intentar demostrar que no había habido bombas, sino una subida de tensión que había causado el accidente: el gobierno habría ocultado esta tragedia echando la culpa al terrorismo.

North se discutió con ellos en internet: ella había estado en ese tren. Sabía que se trataba de un atentado. No iba a permitir que tergiversaran sus textos.

Pero sólo consiguió que dijeran que ella no existía. ¿Por qué? Porque actualizaba demasiado su blog para ser una sola persona. “Pensaban que era un equipo con la tarea de crear el personaje de Rachel North y mantenerlo como una herramienta para lo que ellos llamaban ops-psi, operaciones psicológicas para controlar a la población británica”, según le explicó North a Ronson.

Es más, no logró que cambiaran de opinión ni cuando se plantó en una reunión que este grupo celebró en un pub. Vale, sí, Rachel North es una persona, eso ya lo vemos. Pero eso no significa que no haya cinco agentes del gobierno detrás tecleando los contenidos de su blog.

10. El autor de la teoría acaba su exposición con un párrafo en el que dice algo parecido a "quizás nunca lleguemos a saber la verdad".

En definitiva, es posible que los reptilianos nos gobiernen con ayuda del foro Bildelberg, responsables del asesinato del verdadero Paul McCartney. No lo sé. No tengo todos los datos. Y quizás nunca lleguemos a saber la verdad. Pero como esta teoría reúne muchos de los puntos anteriormente expuestos resulta más razonable fiarse de la versión oficial, que nos ofrece un mundo que controlamos menos y en el que todos somos bastante torpes. Es decir, un mundo más humano. Y quizás más aburrido, lo reconozco, dada la ausencia de planes perfectos, de extraterrestres y de funcionarios que hacen su trabajo extremadamente bien.

 


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Hay 67 Comentarios

Todo esto sorprende porque se da por supuesto, sin mayor fundamento, que el hombre es un animal racional, cuando lo cierto es que, en general, solo una de las premisas es completamente cierta...

Lo de los reptilianos aparece en el remake de V (serie de los 80) que dando una nueva dimension a la serie propone la idea de que llevan años manipulandones preparando su llegada a nuestra planeta. De todas maneras no creo que se pueda esperar mucho de los yankees teniendo entre su fauna a los "domsday prep".

Todo es fruto del pensamiento irracional que nos inculcan desde pequeños desde hace milenios.
Los niños tienden a creer que todo lo que les rodea está ahí porque alguien lo puso con un propósito.
Todo tiene una autoría. Y el virus de la fe es cuando actúa más malévolamente y además, dejando secuelas para siempre.
Cuando desde pequeño te meten en la cabeza la locura irracional de que un dios (el último de los 2499 dioses que el hombre ha inventado a lo largo de la historia) que es todopoderoso, omnipotente y benevolente, creó el cielo y la tierra en un par de días (al cuarto el sol, lo que me hace pensar, ¿cómo pasaron cuatro días si no había sol?). Un dios benevolente que le da libre albedrío a su creación para luego matarlos a todos con un diluvio por no hacer lo que a él le gusta. Un dios que prohíbe codiciar esclavos pero no la esclavitud, un dios que pone a la mujer a la altura de cualquier propiedad del hombre (ganado incluido), un dios que, contabilizados en la biblia, se carga a más de 2 millones de personas (sin contar diluvio, plagas, etc... ya que no especifica número de víctimas -si lo hiciera hablaríamos de cerca de 440 millones de asesinados por el dios amor)... (Aquí habría que recordar que la biblia contabiliza 10 muertos por parte del Diablo -que tampoco existe, of course-).
Pero dios es amor y la inmensa mayoría de gente se lo cree toda la vida.
Y los musulmanes en unicornios voladores.
En fin... el virus de la fe destroza la capacidad de ser racional desde pequeño. De buscar las evidencias y crear nuestras ideas a partir de la verificación de esas evidencias.
La gente sólo cree en lo que le da placer cuando le conviene, por miedo y codicia.
AAsí que todos estos frikies, sólo son unos pobres irracionales que se buscan donde jamás se encontrarán).

Hay una fina línea entre creerse todo lo que le cuentan a uno los organismos oficiales a pies juntillas e imaginarse las más rocambolescas explicaciones para justificar ciertos hechos, y ésta es el tener un poco de pensamiento crítico, la capacidad de analizar por uno mismo lo ocurrido y llegar a conclusiones propias. El problema radica en que este análisis sólo lo podemos hacer a través de la información que recibimos (por ejemplo del asesinato de JFK) y ésta puede ser fácilmente manipulada y sesgada, e incluso si fuéramos nosotros los que recabáramos directamente la información podríamos perfectamente cometer errores al intentar descifrarla. Esto hace que sea realmente complicado, por no decir imposible, llegar a la verdad.
Pero esa fina línea sigue estando ahí, así que un poco de escepticismo para no creerse todas las versiones oficiales, así como un poco de sentido común para no caer en burdas explicaciones nunca vienen mal.

Las teorías conspiratorias siempre tendrán adherentes por una razón muy básica: está muy extendida la idea de que un pequeño grupo de "poderosos" vive engañando al mundo, y que existe una inmensa mayoría de tontos siempre engañados y una minoría de "listos" que no pueden ser engañados. La consecuencia es fácil de adivinar: apenas se insinúe cualquier idea de que los poderosos están engañando al mundo, los que quieren sentirse en el grupo de los "listos" se adhieren a ella desde el primer segundo. No porque haya pruebas en uno u otro sentido, sino porque así se sienten superiores a la mayoría de tontos que fue engañada, sacan pecho, sonríen con soberbia y se vanaglorian de que los poderosos no puedan con ellos.

Veo agitado el avispero de magufos.

Segun este articulo y esta pagina todas (ABSOLUTAMENTE TODAS) las versiones oficiales son 100% verdad.
Cualquier pregunta o duda sobre esas versions oficiales solo es sujeto de burla.
Yo no se quien mato a Kennedy, pero vamos que la cosa clara no es. Hay docenas de evidencias que apuntan a una operacion organizada, lo que no sabemos es por quien, pero vamos que la CIA no es gente que se pueda descartar y sabemos de sobra que Hoover (el director del FBI) odiaba a los Kennedy. Tambien sabemos que la mafia se consideraba traicionada por los Kennedy..sin olvidar a los castristas y anticastristas que tambien tenian motivos para odiar a JFK....o sea que hay cientos de preguntas sin responder en el asunto.
No tengo ni idea de si hubo una conspiracion o no, pero si que sabemos que el Informe Warren es incomplete y sesgado.
Del 9/11 las explicaciones que dan de por que las torres se hicieron papilla son muy peregrinas y lo mismo pasa con el Building7.
No creo en conspiraciones, pero si que creo que en muchos casos las versiones oficiales son una cortina de humo.

Cómo se lo curran los del vídeo para decir que la Obama es una lagartona... mola!

Claro, que va a decir EL Pais financiado por las élites jejeje. Esta claro que van a desinformar todos ellos, pero tranquilos el tiempo se les acaba a todos ellos...

Otra página de desinformación mezclar a los Reptilianos con JFK y 9/11. Así cuando se categorice de teoría de la cospiración quedes como "friki" loco tonto raro o "pequeño Nicolás". Hay pruebas físicas irrefutables para JFK y 9/11 con saber bien las 3 leyes de la mecánica de Newton vale. Aquí va otra teoría de la conspiración:
Estamos en una guerra de información vs desinformación así ya nadie cree nada. Que los medios de comunicación están al servicio de las corporaciones que los poseen, que ya no hay un interés por la verdad. Que 1% de la población mundial posee el 90% de la riqueza y que no están interesados en perder su posición así que vivimos en un mundo donde podemos descifrar el genoma humano, volar el mundo 30 veces con armas nucleares incluso ir a Marte pero por supuesto no podemos crear un sistema económico más justo.

Los yankis tienen como presidente a un reptilianos, los españoles a un oso perezoso de esos que tardan siglos en reaccionar ante cualquier cosa...

En España las teorías de la conspiración son exclusiva del PP y su prensa afín... que triste.

La preparación del "Día D" o la "Operación Manhatan" (bomba atómica), implicaron a miles de personas, así que la teoría del periodista de que una operación grande sea imposible de esconder no parece que se cumpla.

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Qué bueno el vídeo!

yo no me creo ni una ni otra teoría, ni la oficial ni la de la conspiración. la manipulación es la teoría verdadera.

Cojonudo artículo.
Una de paradojas conspiranoicas (y esta, nacional), de donde para desmontar una "teoría de conspiración", tengo que acabar siendo conspiranoico. EL ATENTADO A CARRERO BLANCO. Amén de que el libro-entrevista de Julen Aguirre a los miembros del comando de ETA deje claro que el magnicidio lo perpetraron 4 chavales con gran inteligencia y preparación minuciosa, la serie TV de Bardem defiende terceras vías, chivatazos de "vaya usté a saber quién" y sugiere un comando manipulado por intereses superiores (CIA ? SDECE ?). Incluso la pobre dinamita minera, tan honrada ella, se transubstancia en minas antitanque último modelo robadas quién sabe cómo en un arsenal ultravigilado (etc...). La idea está clara: esos 4 jóvenes no podían haberlo hecho solitos... Y ahora me pongo "conspiranoico", porque "denuncio" que ese es el mensaje que estas "conspiranoieces" quieren hacer pasar cuando inflan hechos sencillos y evidentes: "No te atrevas solito contra el Estado, nunca podrías ganar si no hay un mayorcito que te asesora y utiliza". Se cierra el círculo.
Las Brigate Rosse italianas igual: Que si el KGB, que si el Mossad, que si campos de entrenamiento en Karlovy Vary (etc...). En realidad, un puñado de obreros que se montaron solitos el grupo terrorista no-nacionalista más potente de Occidente (el crisol de conspiranoieces es, obviamente, el "caso Moro"). Copmo ven, no hace falta irse a los USA (aunque lo de un presi alienígena mola fetén) para montarse novelitas.

Conspiranoicos eran los que decían en los 70 que la CIA estaba detrás del golpe de Estado en Chile.

La navaja de Occam...

Gracias por este artículo tan actual, ya que están aflorando de nuevo las conspiranoias. Otro punto a destacar es que los conspiranoicos te dan un buen porcentaje de información real para hacerte tragar otro tanto de basura. Un ejemplo puede ser el poder que adquieren los agentes especuladores en un mundo globalizado, para luego concatenar ideas y hacerte creer en cierto tipo de poderes ocultos. Lo mas preocupante es que muchas veces las ideas conspiranoicas sirven a muchos como elemento de discriminación.

Creo que hubiera sido mejor una aproximación desde el delirio y no tanto desde las conspiraciones. No hay que olvidar que el delirio siempre cumple con los siguientes supuestos:
El delirio, o idea delirante, debe cumplir varios requisitos:

1) Ser una idea firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos inadecuados.

2) Ser incorregible con la experiencia o con la demostración de su imposibilidad.

3) Ser inadecuada para el contexto cultural del sujeto que la sostiene.

Parece que en todo lo que se explica en el post coincide con las características del delirio y que así debería haber sido enfocado.

Ja, ja, ja. Me encanta el artículo. Es un imán para todos los chiflados necesitados de escribir sus parrafadas.

Creo que mi compañera de trabajo es en realidad una salamandra que han puesto a mi lado para controlarme, pero por más que lo denuncio a recursos humanos no me hacen caso. En realidad no son reptilianos, son anfibios y por eso están fundiendo los glaciares. ¡¡Es que no lo veis!!

También he leído por ahí que existe una conspiración contra Cataluña y que Colón era catalán. No creo en las teorías conspiranoicas, pero eso sí me lo creo. Y Cervantes y Chaquespier. Propongo a Cantinflas, de quien se acaba de descubrir que, en realidad, se apedillaba Cantifluñas, derivado de Vivacataluñacarajo, nombre de un grupo clandestino de extrema cataluñidad. Fidel Castro es otro catalán, pero él se sigue negando a aceptarlo por respeto a la revolución, que sí tuvo raíces catalanas. Por mi parte, me quedo con la catañulidad de Rajoy quien asegura ser de Compostela, ciudad que, en todo caso, alguna vez fue catalana. ¿Olvido a alguien? Ah, sí, al Pequeño Nicolás, quien no nació en Madrid sino en la Ciudad Condal. Y Maradona, cuando pasó por allí, se nacionalizó catalán, algo de lo que vive arrepentido, dicen las malas lenguas, porque él quería ser cubano, o sea, más catalán. En fin. Que viva Bárcenas, quien ya quisiera ser catalán como Pujol para que no estar metido en teorías conspiranoicas. Salud. http://wp.me/2Ki1

No todas las teorías conspiranoicas son ciertas, al igual que no todas las versiones oficiales (una vez fue axioma eso de "la vivienda nunca baja"). Existen desinformadores como Alex Jones, Divid Icke, fullford o algunos españoles como Rafapal que solo pretenden despistar hablando de la conspiración unicamente a medias. El verdadero informado acaba por hacerse preguntas extrañas tarde o temprano cuando observa la evolución de las culturas, de la economía, de las religiones. La conspiración existe, muchas y muy diversas, desde el imperio romano al conlonialismo conspiraron por poder, o digase una crisis prefabricada, una crisis de deuda por estallar, que nos arrastrará al TTIP de forma sibilina. Todos manejados por un capitalismo poderoso, con estados mentirosos y titeres de corporaciones a la que le importamos un bledo (aquí radica la traición contemporánea). Llevan tramandolo siglos, dinero y poder, ¿le parece tan extraño? judios sionistas que se autoproclaman desde hace siglos como "el pueblo elegido" o realezas que se reproducen entre ellas para "mantener la pureza de sangre" qué más da quien lo haga, son y serán traidores mientras no respeten al prójimo como a sí mismos. Dejen a cada uno creer lo que quiera, nadie tiene la verdad obsoluta, pero no recurran a ridiculizar. Pocos no conspiranoicos son capaces de entrar en el juego de analizar y debatir sobrepasando las barreras de nuestro paradigma sin recurrir a la burla reduciendo al absurdo, quien sabe si por miedo o por desidia, que es lo que en el fondo es este artículo. Solo busca encontrar debilidades ¿Qué es lo que tanto les molesta de que otros se hagan preguntas? ¿Ridiculizrían a todo el que tiene creencias misticas? Sean plurales y permitan el diálogo, que en el fondo no es más que eso, y si no les gusta basta con decir elegantemente "no me interesa este tema, estoy contento con la realidad que vivo".

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