La Falacia de la única política posible

Por: | 05 de febrero de 2013

Ignacio Muñoz-Alonso - Profesor de Finanzas de IE Business School 

1257191146_0El presidente Rajoy se lamenta de la ausencia de iniciativas europeas de estimulo del crecimiento. Hace bien, pero se equivoca si con ello quiere hacer recaer toda la responsabilidad de las carencias de nuestra política económica en la cancillera Merkel y en su ejército de burócratas. Por varias razones.

Primero porque estaría reconociendo haber cedido en todo sin recibir nada a cambio, una intervención asimétrica de facto, pagada con sacrificios, altísimos costes sociales y estrictas limitaciones a nuestra política impuestas por Europa, pero sin la contrapartida lógica de un programa de asistencia financiera que hubiese mitigado muchos de esos costes y resuelto algunos de nuestros problemas hace ya tiempo. Esto más allá de las ayudas acordadas exclusivamente para el sector financiero el pasado año que por sí solas, aunque bienvenidas, son insuficientes y de alcance limitado.

Segundo, porque ignora el margen de actuación del que dispone, que supera al estricto cumplimiento de lo hitos señalados en la senda de reducción del déficit público. No existe referencia alguna a medidas de corte expansivo en todo el recetario de nuestra política económica contemporánea, ni compatibles ni incompatibles con las directrices europeas. De entre las primeras, ahí van unas cuantas ideas.

No se ha hecho ningún esfuerzo por reconciliar el incremento de la recaudación tributaria con políticas expansivas, diseñando por ejemplo medidas de estimulo fiscal temporales, transitorias y a tiempo -Timely, Temporary, Targeted- que, acotadas y orientadas hacia fines muy específicos, alivien selectivamente la carga fiscal del consumidor de acuerdo con esos tres criterios y aumenten la recaudación resultante de impulsos puntuales del gasto de los hogares, como ha sucedido en otros países.

Se ha aceptado sin rechistar el criterio de reducción del déficit por la vía del aumento de la presión fiscal, transfiriendo con ello rentas del sector privado al sector publico, e ignorándose que con los índices de presión y en el contexto recesivo actuales, un Euro puede crear más crecimiento y rendir fiscalmente más en el bolsillo del consumidor que en bolsillo de las administraciones publicas, como acaba de poner de manifiesto Oliver Blanchard, economista jefe del FMI, en su reciente y comentado análisis alertando sobre la infravaloración de los multiplicadores fiscales.

No se han diseñado medidas fiscales que incentiven a las entidades financieras a introducir modificaciones en el servicio de la deuda de las familias, impulsando un aumento del gasto que repercuta en unos mayores ingresos fiscales y compensando así la menor recaudación proveniente del sector financiero, tanto por el crecimiento de las bases como por la diferencia de tipos impositivos, como está ampliamente documentado (“Dealing with Household Debt”. IMF, Abril 2012).           

Se ha asentado el discurso de la austeridad como el único posible, ignorándose que es condición necesaria pero no suficiente para la recuperación y que, por cierto, austeridad no es recaudar más, si no gastar menos. Y esto ha de ser extensivo al conjunto de todos los agentes, ciudadanos y administraciones públicas.

Hay 0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Vía @IEBusiness

Sobre el blog

Una mirada en detalle a la actualidad de la mano de los expertos de IE en Economía, Finanzas, Negocios Online, Innovación y Emprendedores.

Sobre IE Business

IE Business School forma líderes que promueven la innovación y el cambio en las organizaciones. Reconocida como una de las principales escuelas de negocios del mundo, IE Business School cuenta con un claustro de más de 400 profesores que imparten clases a alumnos de 93 países en programas master, de doctorado y de executive education.

Categorías

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal