30 may 2014

Locos por México

Por: Isidoro Merino

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Hace unos días, en una reunión con la redacción de suplementos, Luis Prados, responsable de las ediciones de EL PAÍS en América, habló sobre  la borrosa y exótica imagen que en España tenemos de México. Su comentario me hizo recordar el que, durante un verano adolescente en Cambridge (Inglaterra), le escuché a un compañero de estudios de Guanajuato: “En Estados Unidos, muchos piensan que los mexicanos vestimos de charro, con pistolones, grandes bigotes y cara de malotes;  ¿cómo nos ven por allá en España?”. No supe qué decirle. Mi conocimiento de México se limitaba a las películas de Cantinflas. Él lo sabía todo sobre España; yo no sabía nada de México. Quedé como un imbécil.
Para paliar en lo posible mi ignorancia, algunos años después viajé a México. Y he vuelto varias veces: es un país que me apasiona.  Entre otras razones, por estas:

 
1.- Las mujeres.  No seáis mal pensados: me refiero a diosas como María Félix, Chavela Vargas, Frida Kahlo, La Llorona...

 


2.- La literatura. “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”.  Desde la primera línea, Juan Rulfo nos arrastra al interior de un mundo misterioso y mágico en uno de los comienzos más poderosos de la literatura.

Autorretrato de Juan Rulfo en el Nevado de Toluca, década de 1940
Autorretrato de Juan Rulfo en el nevado de Toluca, década de 1940.

Y luego están Octavio Paz, Carlos Fuentes, Jorge Volpi, Elena Poniatowska ...


3.- La cortesía.  Una suavidad y dulzura en las formas que en España olvidamos hace mucho.  


4.- La lengua. ¿Qué se puede decir de un país donde la letra X tiene cuatro formas de pronunciarse (puede convertirse en una jota, en una ese, sonar como la antigua  che o como la equis que representa)? En pocos lugares como en México el idioma español se muestra tan variado, mestizo y rico.  Del encuentro (iba a escribir "choque") entre el castellano y el náhuatl, la lengua de los aztecas, al primero se le han ido pegando palabras como aguacate, cacahuete (o cacahuate o maní), cacao, coyote o chicle. Otras, como chapulín (saltamontes), tianguis (mercadillo), tlapalería (ferretería) o molcajete (un mortero de piedra usado para moler el maíz), solo se escuchan en México y, en menor medida, en algunas ciudades de Estados Unidos. Hay que tener cuidado con algunas expresiones: si le dices a un mexicano que vas a cogerle algo a su esposa, como poco te dará recuerdos para tu madre; mejor usa el verbo agarrar.

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Figura de La Catrina, un personaje popular mexicano. / Isidoro Merino

5.- La comida. La complejidad de la cocina mexicana ha sido reconocida por la UNESCO como patrimonio mundial por sus "prácticas rituales, conocimientos antiguos, técnicas culinarias y costumbres ancestrales".  En una de sus recetas más famosas, el mole poblano,  intervienen cerca de un centenar de ingredientes, con el cacao como protagonista, y requiere de una difícil preparación que puede llevar hasta cuatro horas. En México existen 60  variedades de chiles, del suave chile poblano al superpicoso habanero, y  abrir la carta de un restaurante supone encontrarse con platos de nombres tan enigmáticos como pozole (sopa de maíz, carne y chile), bocoles (tortillas gruesas rellenas), jitomate (tomate), chilpachole (sopa de mariscos), tlacoyos (tortilla de maíz y frijoles, rellena), caldo tlalpeño (sopa de verduras, chile chipotle y pollo), cochinita pibil (carne de cerdo adobada), tacos de nopal (una especie de chumbera), mole poblano (salsa espesa con cacao y otros ingredientes), huitlacoche (hongo negro parásito del maíz), chapulines (saltamontes), huachinango (pez de color rojo, parecido a la dorada, que se suele emplear en los cebiches/ ceviches), michelada con clamato (cerveza con zumo de tomate y salsa de almeja) o chilaquiles (una especie de nachos con frijoles y salsa que se suelen tomar durante el desayuno). Lugo está la gastronomía entomológica: ahuahutles (huevas de mosca), chapulines (saltamontes fritos),  chinicuiles (gusanos del maguey), escamoles o maicitos (huevos de hormiga), chicatanas o tlatoniles (hormigas), jumiles (chinches de monte),  gusanos eloteros (del maíz), chicharras de guamúchil (una especie de leguminosa), ticocos o cuauhocuilín (gusanos de la madera), huenches (orugas de mariposas de madroño), cuetlas o tepolchichic (larvas de la mariposa del muerto)...

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Pirámide del Sol, en Teotihuacán. / Isidoro Merino

6.- El patrimonio arqueologico. En México se han catalogado más de 38.000 sitios arqueológicos, de los cuales 190 están abiertos al público todo el año. De la grandiosa Teotihuacán (200 a.C.-700 d.C), que llegó a ser una de las mayores metrópolis del mundo antiguo, a Chichen Itzá, la gran ciudad maya-tolteca en Yucatán, pasando por las mayas Palenque, Yaxchilán y Bonampac,  en Chiapas;  El Tajin (Veracruz) y su pirámide totonaca, o Monte Albán (Oaxaca), centro del sistema político y social de la cultura zapoteca (desde el siglo V a. C. hasta el siglo VII d.C). Un emocionante viaje que arranca hacia el 3.000 a. C. con las primeras aldeas agrícolas y el nacimiento de la cerámica y se cierra más de 4.000 años después, con la llegada de los españoles en 1519. La visión de Tenochtitlán, la fabulosa capital del imperio azteca, produjo una honda impresión en los conquistadores españoles, que solo habían imaginado un lugar como ese en las lecturas de los libros de caballerías como el Amadís de Gaula. "Marchábamos por esta maravilla como si de un sueño se tratara", escribía el soldado Bernal Díaz del Castillo, que en 1519, con 23 años, llegó junto a Cortés hasta Tenochtitlán.

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7.- La naturaleza. Desde las mariposas monarca (Danaus plexippsus), que cada año a comienzos del otoño llegan a millones a las montañas del Estado mexicano de Michoacán, a las ballenas grises que se desplazan desde Alaska hasta las lagunas someras de Baja California (Ojo de Liebre, San Ignacio, el estero de la Soledad y bahía Magdalena) para alumbrar a sus crías tras recorrer más de 20.000 kilómetros.

Y a ti, ¿qué es lo que más te gusta de México?

Hay 10 Comentarios

Yo fui a México y terminé en una misa de la santa muerte y eso me condiciona cualquier cosa que pueda pensar sobre este país en los próximos cien años, y si no, mirad: http://losmundosdehachero.blogspot.com.es/2011/11/viaje-mexico-una-misa-de-la-santa.html

No hay una visita completa a México si no se conoce la Huasteca Potosina http://www.zaiguaweb.com/2012/04/12/caminando-nadando-y-acampando-en-la-huasteca/

Es un país e x t r a o r d i n a r i o. Por la generosidad de su gente, por su comida, por su historia... id a México (con "x") y no os arrepentiréis.

Recorrer en auto rental México ??

Si deseas conocer mexico que mejor que sea a bordo de un auto, America Renta de Autos ofrece las mejores tarifas con todos los seguros incluidos y km libre para que recorras todo el pais sin ninguna restriccion.

Cuando Dios creo a México alguien le pregunto ¨"no es demasiado"? ,si verdad ? y creo a los mexicanos.

Y saltamontes a la romana no te fastidias. Chavela Vargas no era mexicana, era de Costa Rica…si renegó de su país por algo será

NO COLABORES CON EL NARCOTRÄFICO Y LA TRATA

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Isidoro Merino

Isidoro Merino es el especialista de El Viajero para ofertas y temas prácticos. Ha nadado con leones marinos en las islas Galápagos y desayunado con Mickey Mouse en Disneyland París. Trotamundos, fotógrafo y periodista, colabora con el suplemento desde su lanzamiento en 1998.

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