Juan Arias

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

Eskup

Gisele Bündchen gana la batalla en Brasil

Por: | 14 de octubre de 2011

La supermodelo y superbrasileña Gisele Bündchen ha ganado la batalla en Brasil. El Consejo de Ética del Conar (Consejo Nacional de autoreglamentación de la Publicidad) acaba de archivar las denuncias contra la campaña publicitaria de Hope de la primera marca de ropa interior lanzada por la modelo global , Gisele Bündchen que acaba de convertirse em empresaria de sí misma.

Gisele bunchen

Por unanimidad los miembros del Consejo de Ética hicieron suyo el juicio del relator del caso que consideró los estereotipos utilizados en las propganadas como "comunes a la sociedad y fácilmente identificables por ella y que no desmerecen a la condición femenina".

La representación a la campaña creada por la agencia Giovanni+DraftFCB fue iniciada trás haber recibido el Conar denuncias de la Ministra Secretaria de Políticas para la Mujer, Iriny Lopes y de 40 consumidores más. Según la Ministra Lopes, había afirmado en una entrevista televisiva,  que la propaganda de la ropa interior de la modelo "consideraba correcto que la mujer diera al marido una noticia mala en ropa interior y un error estar vestida normalmente".

Otras autoridades el gonierno además de la Ministra habían denunciado el comercial como Aparecida Gonçalves, Secretaria Nacional de Combate a la Violencia contra la Mujer quién había afirmado: "El problema no es Gisele Bündchen, ni su ropa interior, sino lo que está por detrás", es decir "hacer pasar una idea equivocada de la mujer brasileña que no es una mujer sometida, es consumidora, moderna y hasta Presidente", dijo refiriéndose a Dilma Rousseff, la primera Presidente mujer de Brasil, que, por cierto, no se pronunció ni una sóla vez contra el comercial de marras.

A la sesión del juicio contra el comercial estuvieron presentes representantes de la secretaria especial de Políticas para las Mujeres, de Hope y de la agencia publicitaria y pudieron expresar libremente sus puntos de vista.

Aunque cabe recurso, la Presidencia de la República ya ha  anunciado, con acierto a mi juicio, que no recurrirá la sentencia.

Si para la Ministra Lopes, el problema era el temor a que el comercial pudiera significar una ofensa a la mujer ya que en él, Bündchen pide a las mujeres brasileñas que sepan "usar el poder de las gracias de su cuerpo", para la inmensa mayoria de analistas, comentaristas y blogueros de todas las tendencias se trataba más bien de un problema de "libertad de expresión", justamente la que ha ganado la batalla.

Según la mayoria de los comentarios a la tentativa del gobierno de prohibir el comercial, no deben ser los políticos, sino la sociedad civil la que juzgue sobre las costumbres de la gente. Del mismo modo que fueron siempre criticadas las Iglesias que intentaban legislar "temas de sábanas", tampoco los gobiernos deben entrar a decidir si gustan o no de una publicidad.

Al final, en un Brasil ya moderno, como dice la Ministra Lopes, ha triunfado el sentido común y la libertad que es el bien supremo de toda democracia seria.

Gisele dos

Foto de Rikmarley en Flickr

Los indignados brasileños son diferentes

Por: | 13 de octubre de 2011

 

Hay hasta quién se pregunta por qué existen indignados en Brasil, un país hoy objeto de deseo de los paises en crisis, por su dinamismo económico, su democracia consolidada y sus índices casi nulos de desempleo. Se lo preguntaban algunos  ayer 12 de octubre, viendo las manifestaciones del Movimiento de los Indignados contra la Corrupción, que sacó a las calle, convocados por las redes sociales, a 28.000 personas en 14 ciudades del país, de las cuales 20.000 en Brasilia, centro de los Tres Poderes políticos.

Marcha en Brasilia
Marcha de los 20.000 contra la corrupción ayer, 12 de octubre, en Brasilia

 
 ¿Son diferentes los indignados brasileños de los otros Movimientos de protesta que se extienden por el mundo¿ De alguna forma sí. Aquí no contestan ninguna dictadura; tampoco se indignan contra la  política económica del gobierno, que saben que ha mejorado sus vidas; ni siquiera contra el poder financiero o contra las multinacionales extranjeros que traen al país empleo y tecnologia.
 La indignación en Brasil, como se podía ver ayer en las pancartas, palabras de orden y disfraces en las marchas  en las calles y plazas de Brasilia, Sâo Paulo ( donde fue cerrada la Avenida Paulista),  de Rio,  Recife, etc. era de otro género. Tenía, como la tuvo la anterior del 7 de Septimbre pasado, un denominador común: la corrupción política, que nació justamente estimulada por la política de la Presidenta Dilma Rousseff, poco condescendiente con lo que ella llama las “iregularidades dentro de mi gobierno”, y que fue considerada, al retirar por corrupción a cuatro ministros de su gabinete, como  "la primera indignada del país”.
 El Movimiento aún no tiene un nombre. Reune a una serie de movimientos que confluyen en  la misma crítica contra la corrupción y la impunidad en la política como el de Basta Ya, o Qué País es este, así como a diferentes ONGs empeãnadas en promover una política más participativa, menos alejada de la gente y más atenta a sus exigencias reales.
 Una de las,características de las marchas de ayer, apoyadas por el Colegio Nacional de Abogados, por la Conferencia Episcopal de Brasil y por la Asociación Brsileña de Prensa, fue el presentar algunas lineas de reinvidincaciones muy concretas:

- Fin del voto secreto en el Congreso para juzgar diputados y senadores acusados de corrupción y que suelen acabar absueltos amparados por el secreto del voto.

- La deción última del Supremo de poner en acto ya la ley de la Ficha Limpia, de inicitiva popular que impida a los políticos ya condenados en alguna instancia judicial presentarse a las elecciones.

- El cambio de las listas uninominales presentadas por los partidos por candidatos votados en los propios distritos, para evitar que los partidos acaben devolviendo al Congreso a políticos acusados de corrupción y para poder elegir candidatos más próximos a los ciudadanos y a sus intereses.

- Que se considere al delito de corrupción política como crimen hediondo para que pueda ser castigado más severamente ,y por último que se dedique a la enseñanza el 10% del PIB, más del doble del actual presupuesto, para que en el futuro Brasil no se despierte, como afirmó el escritor brasileño Cuenca, “rico, pero ignirante”.

Los brasileños quieren, en concreto,  una verdadera revolución de la política, hoy con 29 partidos, la mayoria sin ideologia y considerados “alquilados” al gobierno de turno a cambio de prebendas; una mayor participación directa en las decisiones de interés nacional y una mayor severidad con los corruptos para acabar con una de las mayores lacras de este país: la impunidad.

 Por segunda vez el eslogan de las manifestaciones de ayer fueron “Un Brasil rico es un brasil sin corrupción” y “Dilma, está atenta, Brasil no quiere más corrupción”.

Marcha_corrupcao_brasilia_wilson_pedrosa_ae_07092011_600

Los indignados de Brasil no son contra su país. Lo aman. Acaban sus marchas, por ejemplo cantando el himno nacional y desplegando la bandera con los colores brasileños.

 

La paradoja brasileña

Por: | 10 de octubre de 2011

Duque de Caxias 031 

 

El joven escritor brasileño, João Paulo Cuenca, en una reciente entrevista con los lectores de este diario dijo algo fundamental para entender a este país, grande por muchos motivos, pero con graves lagunas en la educación escolar.

 “El riesgo de Brasil es que si no invierte más en educación se va a transformar en un país de ricos y muy estúpidos”. Tiene toda la razón. Una educación de calidad es el gran reto brasileño que si no lo resuelve en los próximos diez años, en los que muy probablemente continuará creciendo económicamente, se convertirá en un mónstruo con una cabeza gigante sobre unos pies frágiles de barro.

 Vayamos a los números que en algunos casos son fundamentales para entender un problema. Brasil tiene hoy alrededor de 60 millones de estudiantes. De ellos según un informe de la UNESCO, presentado en Sâo Paulo en 2010,  el 18%,  necesita repetir cursos, el mayor índice de toda América Latina. La media mundial es de 2.9%. A ello hay que añadir que el 13,8% abandonan sus estudios despues del primer año de enseñanza primaria precipitando en el abismo del analfabetismo. Es tambien el mayor índice  de América Latina. La media mundial es de 2,2%.

 El 70% de los brasileños encuentra “dificultades” para leer y escribir. Por ejemplo, para leer un periódico o redactar un texto. Los analfabetos suponen aún 9,7% de la población, es decir 14,1 millones entre personas de más de 15 años, según datos recientes del solvente Instituto Brasileño de Estatística y Geografia (IBGE). En el nordeste pobre esa cifra asciende a 18,7%, un número mayor que hace 18 años por el aumento de la población que continuó sin ser alfabetizada.

 Según Mozart Neves Ramos, consejero del Movimiento Todos por la Educación, los índices de analfabetismo de Brasil “sólo son paragonables al de los paises africanos, a algunas regiones rurales de China y a los paises árabes donde a las mujeres se las prohibe estudiar”. Sin educación, afirma Ramos- y el senador Cristovam Buarque, ex ministro de educación de Brasil lo repite sin cesar- “no existen ciudadanos”. Existen solo esclavos o como me decía una anciana analfabeta de Mato Grosso  “ somos como ciegos”.

 Todo ello porque Brasil gasta aún en educación menos que la mayoría de los paises del mundo, poco más del 4% de su PIB, cuando según todos los expertos de educación el mínimo sería un 10%. Brasil gasta, por ejemplo,  el 45% del PIB en pagar deuda pública. El coste alumno-calidad  en la escuela fundamental de Brasil es de poco más de mil dólares, menor que el de Colombia, México, Argentina, Costa Rica o Chile. Equivale a un octavo del de los Estados Unidos y a un quinto del de España o Portugal.

 El escritor Cuenca, que me ha inspirado este post, se queja con tada razón de que se presente aún a Brasil como algo “ mítico o místico” y que "Brasil es más que playas, bikinis y sonrisas”. Es cierto, pero lo seguirá siendo mientras todos sus ciudadanos no sepan leer y escribir bien y hasta que no  se dedique a Educación y Cultura como mínimo lo que le cuesta al gobierno pagar la deuda de los ricos que pueden invertir en Brasil a un 12% de interes.

 Por el momento tendrán que contentarse con sus 8.000 kilómetros de playas vírgenes,  su increible capacidad  creativa de sobrevivencia, sus deseos de mejorar , su alegría de vivir y una simpatía natural que los extranjeros que hemos escogido este país para vivir, nunca dejaremos de agradecer y de admirar.

Brasil leido ahora por un periodista brasileño

Por: | 09 de octubre de 2011

Avenida paulista 
Sâo Paulo, la ciudad donde trabaja Clovis Rossi

 

Clovis Rossi, el primer bloguero brasileño que inaugura en este periodo de EL PAÍS,  cada vez con mayor vocación latinoamericana, tiene para mi un sabor especial ya que sus columnas en el diario Folha de Sâo Paulo me han alimentado durante los 12 años que llevo en Brasil.

Podría decir que Clovis está en muchas de las cerca de dos mil crónicas que desde Brasil he enviado para EL PAIS, en las que he intentado describir este país, sin duda “con ojos de español”. Ahora los lectores, van a tener tambien la aquarela de un Brasil nacido de los pinceles de un periodista brasileño que además siempre ha tenido puestos sus ojos en la escena internacional, algo que a veces falta a una parte del periodismo brasileño que, por ejemplo, no siempre ofrece  la merecida información del gran mundo latinoamericano al que pertenece cada vez con mayor fuerza y derecho.

Además de haber sido tantas veces inspirador de mis crónicas , Clovis comparte conmigo el trabajo de más de 30 años escribiendo en el mismo periódico. Él 31 años en Folha de Sâo Paulo, yo 35 en este diario. Él fue tambien corresponsal, fuera de Brasil, en España y Buenos Aires y sabe por experiencia las dificultades que conlleva informar de un país que no es el tuyo por mucho que lo ames y tientes injertarte cultural y humnanamente en él. Ahora Clovis Rossi puede ofrecernos a los españoles la visión de su pais, desde su originalidad brasileña. Si un dia escribió de España para brasileños hoy tendrá que hablar de los brasileños para españoles. Tambien  para los lectores, españoles y brasileños, que llevan años atacándome de inspirarme para mis crónicas en diarios como Folha, Estado de Sâo Paulo- en el que tambien  trabajó Clovis- o como O Globo, tres periódicos que respeto por su calidad periodística y su independencia frente al poder. Y CLOVIS ROSSI  ES UN HIJO ILUSTRE DE FOLHA.  

 BIENVENIDO, CLOVIS, A MI PERIÓDICO, DESDE FOLHA, QUE EN PARTE ES TAMBIEN EL MIO PUES HACE PARTE DE MI DESAYUNO INFORMATIVO COTIDIANO.

En que se parecen españoles y brasileños

Por: | 05 de octubre de 2011

Museo de Niemayer 
Foto de Iván Utz

Arquitectura española 
Foto Almudena

 

Hay una preguntan que suelen hacerme mis amigos españoles: ¿En qué nos parecemos a los brasileños? Mi respuesta sería: en nada. Pero no. Nos parecemos en la simpatía recíproca entre ambos. Los españoles sienten una atracción no disimulada hacia los brasileños y éstos hacia nosotros. Más que hacia los portugueses, por ejemplo. Quizás porque aún los recuerden como a los colonizadores.


 Dicho esto, creo que no podemos ser más diferentes y quizás de esas diferencias nazca la atracción mútua. La primera gran diferencia que yo veo entre ambos es que mientras los españoles privilegian la línea recta, los ángulos- hasta en arquitectura- a los brasileños les gusta la curva. Baste recordar el aún vivo y centenario Oscar Niemeyer, creador de la arquitectura de las curvas.
 Ahora bien, la recta y el ángulo son más duros que la curva y más previsibles. Detrás de una curva puede surgir lo imprevisto. El ángulo es más severo, más austero y menos afable. Es masculino. Refleja mejor el poder.  La curva es femenina. Y Brasil es femenino. Tiene el culto a la “bunda”, la preciosa y sensual palabra de origen africano para designar nuestro feo trasero o culo. En Brasil hay un objeto que despues de la bunda es lo más popular y amado y es femenino: a bola. En español, es masculino: el balón.


 Severidad de la recta y afabilidad de la curva que se reflejan tambien en el carácter y en la lengua, ambas latinas, pero tan diferentes. Hay palabras españolas que a los brasileños les suenan como latigazos, empezando por cabrón. Qué tragedia para un brasileño la jota o la zeta. Aquí no consiguen llamarme Juan. Me llaman Ruan o con una jota tan aspirada que  se parece más a Uán. Imagínense si me llamara Jorge. Hay palabras castellanas como zinzel, zurriagazo o zancajear que son chino cuando las pronuncia un brasileño. La lengua española, como la alemana es buena para dar órdenes, para lo tajante. El portugués, sobretodo el brasileño, es más fácil para los eufemismos, para aconsejar. El “pois é”, brasileño es intraducible al castellano y les retrata.  Y para un español pronunciar bien la nasal de pão es prácticamente imposible. Quién lo consigue es porque ya es brasileño. Y ese ão nasal de coração, es tremendamenta sensual. Nuestra j de joder es guerrera. 
 El espãnol se parece más al acero: es difícil de quebrar, pero cuando se rompe no tiene arreglo. El brasileño es como la goma, se estira y se encoge, pero no se quiebra. Para el español los caminos suelen ser sin retorno. Los brasileños son más posibilistas. Las guerras no les van a los brasileños.  El “tanto faz”, es sintomático. De ahí que el español resulte más confiable, y el brasileño más informal. Puede un amigo  decirte que viene a comer a tu casa y no aparecer, ni avisar. Cuando  te lo encuentres te dirá sonriente :  “não deu”. Y tan tranquilo. El español es pasional, el brasileño sentimental. El Quijote no hubiese podido ser escrito en Bahia.


 En amabilidad los brasileños se llevan la medalla. Nosotros somos más bruscos. Mi hija Maya se maravilla cuando llega de España y va a las tiendas: ¿Es posible que sean todos tan amables? Me pregunta. Son hasta capaces de salir de la tienda e indicarte otra donde puedes encontrar lo mismo más barato. En Madrid pregunté en una tienda de cosméticos donde podía encontrar algo que ellos no tenían y con un tono que me asustó me respondieron: “!Pues busque usted más arriba, caballero!”.
 No exagero: es  habitual en Brasil que la cajera de una tienda, al ir a pagar te roce con cariño la mano y te diga: “!Bom dia, meu amor!”. En la calle aún  te saludan con un “Vai com Deus”. Y parecen siempre felices. En 12 años en Brasil nunca a mi pregunta ¿cómo va la vida? alguien me ha respondido, como es habitual en España: “Pues jodidos”, o en el mejor de los casos: “Vamos tirando”. El brasileño, aunque con el corazón apretado te responderá: “legal”, “tudo bem”, “joia”.
 Los brasileños son alegres, sensuales, espontáneos, optimistas. Nosotros somos alegres, sinceros,  pero serios  y trágicos –quizás por nuestra tradicción judía- y más bien pesimistas. El brasileño es más sumiso. Si le gritas, se encoje. El español es más altivo, se empina.


 Los españoles comen primero, segundo y tercer plato todo separado. Los brasileños lo mezclan todo en el  mismo plato. Es la mejor metáfora de su mestizaje cultural, étnico y religioso. Para un español confesarse religioso es casi una vergüenza. Ser ateo o agnóstico viste más.  El brasileño que no crea en varias religiones a la vez, es una rara avis. Dios no les da miedo.
 Si un español me jura algo por su madre, le creo.
 Si un brasileño me jura algo “por Deus”, lo dudo.
 Si tuviera que ser juzgado, prefiero un juez español.
 Si me encontrara en una apuro, prefiero un brasileño.
 Si me gusta el orden, que las cosas funcionen, mejor España.

Pero si me siento sólo o triste, no tengo dudas:  quiero un brasileño a mi lado. Si es mujer, mejor.
 
 

Las dos caras de Rio

Por: | 04 de octubre de 2011

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Foto del Corcovado de Jim Sken

Corbusier, el dios de la arquitectura moderna,  decía que la ciudad de Rio es tan diferente que es la única que no puede ser planificada. La naturaleza la ha hecho de forma que hay que amoldarse a su inédita geografía. El nóbel de Literatura, José  Saramago tiene un artículo precioso en el que describe cómo no entendía la ciudad en la que las aguas del Atlántico llegan a cada barrio esparramándose como los tentáculos de un pulpo. La entendió cuando al subir a lo alto del Cristo del Corcovado,  su vista abrazó aquel complejo ajedrez natural.
Rio es la única ciudad donde la selva baja hasta besar sus playas de arena blanca. La llaman la “ciudad maravillosa”. Y lo es. Y ahora tiene un sueño: convertirse en Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Parque Tijuca (2) 

Y el sueño es inédito, hasta el punto que la Unesco ha creado una categoría especial para tal título: el abrazo que en ella se dan la naturaleza y el hombre. Podrá ser Patrimonio de la Humanidad por su modalidad única de “Paisaje cultural”.
 Verdaderos monumentos de la naturaleza carioca  lo son  el Cristo del Corcovado, el Pan de Azucar, el Jardín Botánico, el Parque Natural de la Tijuca, el Aterro del Flamengo o la playa de Copacabana. Todos esos monumetos, en una difícl conjunción de belleza, hacen de Rio un sueño de la Humanidad.

Pãu de açucar 

 La decisión saldrá el año próximo, pero los cariocas ya empiezan a celebrarlo. Saben que las Olimpiadas del 2016 en las que Rio desplazó a Madrid. harán aún más fácil la decisión de la Unesco.

Copacabana 

 Ese es el Rio, objeto de deseo del turismo mundial. Pero existe otro Rio, el de las mil  favelas y las mil  violencias, la de los millones de personas que sufren fuera de la ciudad de los encantos y de las bellas garotas de Ipanema. La ciudad de los que nacen y mueren sin haber visto sus playas enviadiadas por el mundo porque no tienen cómo pagarse metros y autobuses para ir a visistarlas.

Favela (5) 

A mi casa, en la pequeña ciudad de Saquarema a 90 kilómetros de Rio, frente a una playa de cien kilómetros, llegaron hace unos dias 40 niños de la  escuela pública Pedro Paulo da Silva, de Duque de Caxias,  de la periferia pobre de Rio. La mayoría no había visto nunca el mar.Lo vieron aquí donde la Secretaría Municipal les trajo para un taller de lectura con mi mujer la poeta Roseana Murray.

Duque de Caxias 067 
Niños de la Escuela Pedro Paula da Silva de Duque de Caxias


 Es esa  la ciudad anónima. Los que llegan al aeropuerto internacional la  atraviesan siempre con miedo, procurando no cegarse los ojos con su miseria. Las autoridades luchan con mil programas sociales  para poder mejorar la condición de sus más de dos millones de personas, pero tiene que vérselas y deseárselas con la corrupción de políticos, policias y jueces  que se venden impunemente a  los traficantes de droga.

Violencia Rio (4) 

 El dia que Rio acabe con ese infierno, podrá ser no sólo Patrimonio Cultural de la Humanidad, sino tambien y sobretodo,  patrimonio del respeto a la dignidad del ser humano. Podrá ser la capital de la paz,  palabra escrita en la frente de ese niño de las favelas, que es el otro sueño de todos los cariocas de bien, es decir, de casi todos

Niño PAZ 

 

 

 

Dios también da votos

Por: | 03 de octubre de 2011

Religion 2 
No basta con seguirme, hay que hacer retwitte en mis palabras

La alcaldía de Rio ha aprobado con 28 votos a favor y sólo cinco en contra la introduccion de las clases de religión en las escuelas públicas a tiempo integral. Los cariocas se han rendido a Dios. La decisión ha sido tomada contra el parecer del Consejo Municipal de Educación que alegaba la condición de Brasil como Estado laico para no aceptar la enseñanza religiosa en las escuelas.
 El alcalde Eduardo Paes  se ha apoyado para sacar adelante su decisión, en el artículo 210 de la Constitución que impone que la enseãnza de la religión debe ser una de las asignaturas en la escuela fundamental pública.
 Desde que la Constitución fue aprobada en 1988 a hoy, Brsil ha cambiado sin embargo profundamente y la sociedad civil es más madura. Es verdad que no se puede olvidar que se trata de un país que continúa masivamente creyente, casi sin ateos ni agnósticos y conservador en la defensa de los valores tradicionales.
 La decisión de la alcaldía de Rio ha tenido en cuenta, eso sí, la libertad de los padres para que sus hijos asistan o no a las clases de religión y podrán decidir tambien el tipo de religión que deberá ser enseñada a sus hijos.
 Una cosa es cierta: en las elecciones municipales de 2008, el entonces candidato a la alcaldia, Paes se habia comprometido con las diferentes confesiones religiosas a introducir la enseñanza de religión en las escuelas. Y ha querido ser fiel a su promesa. Dios también da votos.
 El líder del gobierno en la Cámara municipal, Adilson Peres, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) defiende la medida y alega razones éticas y morales. Según él “vivimos en una sociedad violenta y desagregada, con valores morales fragilizados y la enseñanza de la religión transmite a los niños valores de fraternidad, amor y compañerismo”. Peres pretende representarse a las elecciones el año que viene. Dios tambien da votos.
 Brasil es un pais ya moderno y próspero, a pesar de sus aún grandes desigualdades sociales, y estas caidas con ribetes de fundamentalismo religioso parecen más bien restos de un pasado, que no tienen ya  un consenso nacional. No acaso, el Consejo Municipal de Eduación de Rio había aprobado en febrero pasado un decreto prohibiendo la enseñanza religiosa en las escuelas públicas.
 Este bloguero ha sido siempre partidario de que en las escuelas se imparta, sin imponerla como asignatura, algún tipo no de enseñanza religiosa sino de Historia de las religiones, de todas, como se imparte Historia del Arte o de la Filosofia.
 Y he sido a favor porque, como me anotaba años atrás un catedrático de arte- por cierto  agnóstico- un niño que no estudie nada de Historia de las religiones, cuando vaya un dia a visitar, por ejemplo, el Museo del Prado de Madrid, no entenderá la mitad de su pintura que es religiosa. No digamos en los museos de  Italia o de Francia.

Museo del Prado 
Giotto 

 La Historia de las religiones, que nada tiene que ver con la fe, es un hecho de cultura, que existe en el mundo y es imposible negarla o ignorarla. Enseñanza de la religión es adoctrinamiento, catecismo, Historia de las religiones, es cultura, dura y pura. ¿O no?

El País

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