Juan Arias

Un monasterio brasileño zen sin dioses que infundan miedo

Por: | 23 de octubre de 2011

Fue  el primer monasterio zen budista de América Latina. Hoy es un lugar ecológico, donde los dioses viven en la naturaleza y donde los monjes han plantado ya medio millón de árbores, se alimentan de lo que ellos cultivan y enseñan a los 20.000 visitantes que cada año pasan por allí que “a pesar de que las montañas parecen pertenecer a un país, en realidad pertenecen a quienes más  las aman”.

SesshinNoMosteiroZenMorroDaVargem

 El Monasterio Zen del Morro da Vargem, surgió en 1974 cuando allí llegó el maestro zen Ryohan Shingu. El lugar, al que sólo se podía llegar a pié o en burro, está ubicado  a 350 metros de altura en el Estado brasileño de Espirito Santo. Se llama Ibiraçú, que en la lengua de los indios tupiniquins significa “àrbol grande”. Los árbores habían sin embargo desaparecido, tras ser destruida la vegetación de la  antígua y bella  Mata Atlántica que cuando llegaron los europeos cubría todo el territorio brasileño como un manto esmeralda. Los monjes entre meditación y meditación, fueron devolviendo al lugar  su antígua belleza, plantando ya medio millón de árboles.

 Con los árboles llegaron tambien los pájaros y todas las especies de animales típicas de la Mata Atlántica a aquellas 150 hectáreas reconocidas hoy como Polo de Educación Ambiental. El Ministerio de Medio Ambiente ha calificado en efecto, al Monasterio como una de “las cien mejores  experiencias brasileñas de desarrollo sustentable”.

Mosteiro-Zen-Budista-em-Ibiracu

 La vocación ecológica de aquellos primeros monjes zen les llevó a convertirse hoy en un centro de dialogo y debate sobre la defensa de la naturaleza al que acuden miles de estudiantes, profesores e investigadores y  cuantos deseen hacer una inmersión en el conocimiento de la naturaleza.

 Hasta la llegada de estos primeros monjes zen en Brasil, poco se conocía aquí  de su filosofía y espiritualidad orientales basadas más en la luz que en las tinieblas, en la alegría que en el dolor y donde no existen dioses que infundan miedo y donde la muerte es tan natural como la caida de una hoja seca de un manzano. Los brasileños poseen sin embargo una larga cultura religiosa sincretista donde todas las creencias se mezclan, y todas son aceptadas sin problemas. Ellos necesitan creer en algo. Si es en  varias cosas a la vez, mejor. Y en la espirtualidad brasileña, la  naturaleza, por el influjo africano, nunca queda fuera de sus creencias.

 Los monjes zen de Ibiraçú, supieron captar la vocación de los brasileños no sólo a la naturaleza sino tambien al amor a la vida y a la felicidad, y  hoy la práctica zen de la meditación está en alta porque , el budismo , además de no tener un dios Creador y menos un  Dios Juez, es una religiosidad filosófica que enseña en nuestra sociedad del consumo desenfrenado que “la forma es el vacío y el vacío la forma”,  que  “menos es más” y que el mejor de los dioses es el silencio.

Mosteiro Zen Morro da Vergem

 Las personas cansadas de los dioses de las religiones monoteistas que se recrean con el dolor y el sacrifricio de la gente, con doctrinas de redención y castigos y de infiernos sin retorno, sienten un plus de felicidad, sosiego y descanso  cuando entran en aquel santuario zen. Allí se exalta el gusto de la mesa, soboreando con  fruicción los frutos de la tierra. Allí los monjes se divierten haciéndose bromas entre ellos y  niños y grandes advierten, quizás sin filosofarlo, que la vida se hace menos cuesta arriba cuando los dioses no nos atosigan con sus miedos amenazas.

 Creer en algo que  sólo alegra el espíritu, rezar sólo con las palabras del silencio, masticar los panales de miel silvestre de los monjes, sus frutas, sin añadidos químicos y pasear por aquella naturaleza devuelta a su virginidad, es sin duda un tipo de espiritualidad al que la gente de las grandes urbes, enloquecidas de ruido y vértigo, no están ya acostumbradas. Por ello, cuando llegan a Ibiraçú y descubren que la vida puede tambien ser poesía y no sólo prosa, no querrían volver. Algunos hasta se quedan.

Taigeiko

 En uno de los Estados más violentos del país, los monjes del “Pájaro grande”, oponen, en un silencio fecundo, la armonía universal a la cultura de la violencia. Y al estruendo de las ametralladoras, ofrecen la alternativa del silencio de las montañas, que es posible, dicen los monjes “porque ya han vuelto a cantar los pájaros”.

Hay 23 Comentarios

Lo que quise decir hace unos cuantos mensajes atrás es que si bien hay religiones propias a la cultura brasileña tenemos, gracias a Dios, la libertad de profesar el culto que nuestra alma y sensibilidad escoja. Eso que Farah Divah señala como "chinerías" es un patrimonio humano al que cualquiera puede acceder. Por su parte, la mención a la "religión afro-brasileña" (en realidad son muchas religiones de origen afro las que tenemos) y el señalamiento de que "no necesitamos chinos" es francamente ofensivo. ¿Como joven negro brasileño debo excluirme de otras filosofías y experiencias espirituales? Esa reducción cultural es dolorosamente limitante, profundamente injusta y abiertamente racista. Reitero, respeto participativamente la religión de mi familia (el candomblé) y si digo participativamente es porque acepto sus bendiciones y me conmuevo ante sus ritos y generosidad. Eso no me hace menos budista, ni ser budista me hace menos brasileño, ni mucho menos dejo de ser negro y de hacer las cosas tradicionalmente vinculadas con esa condición fenotípica y con mi gentilicio: bailo samba, hago capoeira, soy alegre y sonrío mucho, pero también me dejo llevar rítmicamente por el house, el pop británico y tengo toda una gama de sentimientos que incluyen los que generalmente parecen atrapados en ciertos estereotipo que los vinculan casi exclusivamente con otras latitudes. En fin, que hay comentarios que deben ser revisados por quienes los hacen, así como la soberbia de las que parten.

La verdad es que no es bonito encubrirse en el anonimato para ofender. Pero Ustd sabe que en el mundo hay de todo. Se puede discutir, discrepar, pero sin insultar.
Un abrazo

To: juanjosearias@hotmail.com

No pasa ná estimado Juan Arias, utilizo y trabajo con internet desde el 95, ya son "muitos anos de praia". He visto de todo. Cuanto más anónimos, más retumbantes. Un saludo.

P.S. "Samba do crioulo doido" es una expresión muy popular en Brasil, tiene varias adaptaciones, viene del samba de Stanislaw Ponte Preta. A lo mejor, ya no es politicamente correcto utilizarla, pero a mí sigue siendo perfecta para los razonamientos execisvos, incluidos por supuesto los míos.

De hecho, era una enferma...

Farah Divah, tú no conoces nuestro país (Brasil) sólo porque has vivido en una parte de él por 3 años. No sabes de lo que hablas. Como ya han dicho en el pasado: "Brasil no es para amadores". Como ejemplo, los nipo-brasileños no están solamente en el sur (qué es sur para ti? son los tres estados del sur? incluye el sureste? centro-oeste?). Están en toda la parte y integrados a nuestra sociedad (que es de ellos también).

Con base en la cultura brasileña, en la cual nací, puedo decirte una cosa: en Brasil, ninguna religión o creencia espiritual/filosófica que tenga por base la intolerancia ganará un espacio más allá de un grupo auto-sectario. Para la cultura brasileña, este tipo de comportamiento es extraño y mismo los grupos evangelistas más extremos que existen en Brasil (influenciados por la tradición pentecostal de los EEUU) son todavía muy aislados. En este sentido, el aumento de conversos para estes grupos intolerantes (o que se creen dueños de la verdad, de la "salvación") no es, necesariamente, motivo de conmemoración en Brasil.

Tenemos que incluir, no dividir. No hay ciertos, ni errados. Hay solamente personas que eligen vivir como quieren, desde que no hagan mal a los demás.

Otavio nào se preocupe nâo vou ler mais este lixo que alguns queren chamar de jornalismo e nem sou uma sinhora, nem tabem nâo sou velha, veja o seus preconçetios en cuanto a velhiçe e a feminidade, falam por sim mesmos ¿quem é o troll aqui, seu machista? Adeus pra sempre banda de prtençosos ja veremos o abismo no que cae Brasil daqui a pouco e entâo falaremos de economia, de politica e de feminidades, por en cuanto disfrutem do seu neo-liberalismo colonial....

Qué triste. Un post tan interesante con los comentarios casi que totalmente ocupados por una persona con tanto odio en el corazón.
Solamente no entendí lo que hay que ver entre un monastério zen en Espírito Santo y las políticas de salud pública de los países. Una cosa no necesariamente incluye - o excluye - la otra. Una señora que, no satisfecha, defiende una presunta guerra religiosa (y, al final, perdida en su propio odio, entre en contradicción). En un momento, habla de no querer hacer pelea. En otro, ofende a las personas. En un momento, dice que a ella le gusta el país del periodista. En otro, destila malos juicios sobre el país en cuestión (y que tiene problemas como todos los países, claro).
Esta señora ha dicho una frase que es el símbolo de las élites brasileñas que piensan seren mejores que los demás y que viven de explotar el resto de la población. "¿Con quién se cree usted que está hablando?". Triste. Para mi, es una enferma que, a despecho de la posible edad, se queda como una adolescente, haciendo el papel virtual que los jóvenes suelen llamar de "troll".

Muchas gracias, Anlene, por su comentario que habrá servido para que muchos lectores se confirmen en la realidad de la veracidad el reporteje que fue realizado con conocimiento de causa. No se preocupe demasiado de los comentarios negativos, hacen parte de la libertad de expresión y los lectores suelen ser mucho más inteligentes a la hora de juzgar de lo que nosotros imaginamos.
Un gran abrazo zen
Juan Arias

To: juanjosearias@hotmail.com

http://www.webislam.com/?idn=15923

El aumento de conversos al Islam en Brasil, me pareció mucho más interesante que esta oda a los budas de los eucaliptos..... ¡Hay que ver que gente tan ridícula, 50 millones de pobres y a ellos sólo les preocupa la religión¡

Por cierto su ridículo blog de recetas de cocina y de jueguitos apabullantes no me parecen el de una pensadora o intelectual, más bien el de una ama de casa aburrida ¿pescó alguno que pague su cuenta?

Anlene su comentario racista de el samba del gringo que lo sabe todo ya la califica....
No me siento dueño de nada y para eso hay que escuchar a Cecilia cantando "Nada de Nada", pero claro usted estará ocupada intentando autopromocionarse para ver si deja de ser gringa en un país ultra-racista como España.... Bôa viagem de retorno ao Paraiso Racista.

Juan Arias, excelente post, para quem conhece a região e a história do mosteiro, dá gosto ler. Só acho lamentável a ignorância unida a arrogância dos comentários daqueles que se acham os donos da verdade sobre Brasil ou qualquer lugar do mundo.

Conheço o mosteiro, vivi muitos anos no Espírito Santo, de 71 a 91. O conheço desde que foi fundado em Ibiraçu, por um filho da terra, um capixaba. Foi sempre um lugar bem cuidado e preservado. De "ricos" estes monges não têm nada. Em volta do mosteiro só há eucaliptos, infinitos eucalipitais, de umas das maiores fábricas de celulose do país, a Aracruz Celulose. Fábrica que arrasou com tudo que encontrou pelo caminho numa vasta região do estado do Espírito Santo.

Em Morro da Vargem tudo foi construído com muito trabalho. Sem esquecer da luta contra todas as ideias preconceituosas e ignorantes como as manifestadas por este senhor muito ilustrado e conhecedor de tudo, "el Norte y el Sur", em matéria de Brasil. Como são patéticos os argumentos raivosos dos pseudodefensores "dos frascos e dos comprimidos", nestes discursos confusos que costumo chamar "o samba do gringo doido", esta mistura de alhos com bugalhos, no estilo metralhadora ambulante. Haja paciência!

Sr. Marcio quizás haya llegado el momento de hacer una guerra religiosa en Brasil y asi las mujeres brasileñas tendrán el derecho a abortar libremente y a no operarse unos pechos de silicona regalados por su amigo lula Da Sila, El Salvador de los pobres. Tambien su amiga La comandante en jefe del Colonialismo Capitalista brasileño Dila Rouseuff, rendirá cuentas por su mantenimiento de la política de la FUNAI, organismo estatal que considera que los indios son usufructuarios de la tierra y no propietarios y que cuado salen de la reserva dejan de ser indios y no son nada al no tener documentos brasileños. La Chinería viene de Japón, China India y demás estupideces de reencarnaciones que en nada tienen que ver con mi discurso mucho más orientado hacia la política y la sociedad brasileña que aunos simples monjes, RICOS, me gustaría ver a la gente de la favela Morro do Alemâo viviendo en un espacio como el que ellos han comprado... Se me olvidaba, ojalá sena los monjes de la chineria Zen los que generen la guerra religiosa en Brasil para que se respeten las religiones de los indios de Amazónia y hagan posible que la mujeres brasileñas puedan abortar en clínicas públicas decentes, no como las que hay ahora, y ejercer su derecho como mujeres libres, no como subditas de lo Zen o del Candomblé. Por supuesto que sé que hay una gran colonia japonesa en Brasil ¿Con quién se cree usted que está hablando? y ¿Dónde viven? En el sur del país ¿no? gracias por darme la razón en todo cuanto dije en mi primer post. cuyo titular sería Brasil: fractura colonial norte-sur dentro de un continente humano....


Y a los periodistas- usted lo es tambien Farh- nos gustan los lectores sinceros que dicen lo que sienten con respeto y sinceridad.La riqueza está en la variedad de opiniones. Todos crecemos juntos.
Un abrazo


To: juanjosearias@hotmail.com

Farah Divah, el monastério zen del Morro da Vargem es de origen japonés, no chino. Los japoneses - a despecho de haber llegado en menor número - también hacen parte de una población importante para la formación de la cultura y de la identidad brasileñas y, hoy, tenemos várias generaciones de personas de ascendencia japonesa tan brasileñas cuanto las demás . De hecho, hace mucho, mucho tiempo que no tenemos conflictos de carácter religioso en Brasil. Quedate tranquila que no serán los monges budistas los que van a generarlos.

Me gusta su blog y me gusta su país, lo adoro pues fui acogido de brazos abiertos pero de ahí a creerme todo lo que se diga ese es otro camino... También soy periodista y hago observación participante, trabajo de campo de la antropología, antes de aventurarme a decir lo que digo. No lo digo por atacar ni quitar la dignidad ni el respeto a nadie, nia a los mismísimos budistas Zen, pero lo que digo lo he constatado, viviendo en el norte y sur de Brasil, observando, olfateando y haciendo análisis. He hablado con todo tipo de personas dede empleadas del hogar con 11 personas a cargo hasta una miembra de la OEA que además es amiga mia personal. No creo haber limitado mi encuesta a un tipo de persona pobre o racista y mucho menos a personas de una sola religión. Es un placer el debate que usted plantea aqui y poder participar en él. A veces por mi vehemencia ante la injusticia y la verdad solapada, tiendo a los comentarios un poco subidos de tono, pero "si soy asi, que voy a hacer" como dice el viejo tango... Saludos


Estimado Farah:

Nada es mejor para una verdadera democracia que el diálogo y la diversidad de opiniones. Usted tiene todo el derecho de presentar las suyas que nos ayudarán a todos a refexionar pues nadie es propietario de la verdad. Y gracias por su participación.
Un abrazo
juan Arias


To: juanjosearias@hotmail.com

Perdone esto no es ninguna pelea ¿o es que todo el que piense diferente a usted es su enemigo? comparto opiniones, cuestiono y valoro la aportación del compañero que ha dicho que en el terreiro también tiene su espacio el orientalismo, lo creo y además confirmo que es verdad. No me molesta que Brasil se abra a ninguna forma de culto, faltaría mas, pero puedo expresar mi opinión y es lo que hago. No me sirve el discurso ecumenista ya que en Brasil se prohibió la Ley del aborto en la época Cardoso por presiones de la Iglesia Católica, ¿es eso ecumenismo? Por esa regla de tres, Alicia en el país de las Maravillas también es ecumenista....

Creo que su comentario refleja maravillosamente el sentir religioso ecuménico y pluralista de millones de brasileños. En 12 años en este país jamás he visto una pelea por motivos de identidad religiosa. Todo lo que es espirtual crece libre y fecundo en Brasil.
Gracias por su participación en el diálogo
Juan Arias

To: juanjosearias@hotmail.com

Sr(a) Farah Divah. Vivo en Brasil. Soy de madre brasileña, bahiana, seguidora del candomblé. Yo soy amante del pensamiento espiritual de oriente. El budismo zen es originario de Japón y desde allí se ha esparcido por el mundo. Los monjes orientales de este centro, los hay brasileños y de otras nacionalidades, son japoneses. Lo que más admiro de mi país es (no su tolerancia, que me suena a imposición cívica y legal) sino su franca inclusión y su alegre respeto por toda manifestación religiosa que nutra la vida, la convivencia y la pluralidad. Si bien soy orientalista, debo toda mi sensibilidad a la devoción y amor que mi madre ha profesado a sus deidades. De allí extraigo mi afán por descubrir más. Ser brasileño no obliga sólo a rendir culto en las vías de origen afro. En mi caso, me lleva a buscar mi propia identidad espiritual y desarrollarla con el mejor ejemplo que he visto: el amor, la unidad y el deseo de servir. En mi experiencia, en el terreiro donde mi madre sirve, son acogidos todos los orígenes. Eso es ser espiritualmente brasileño. Eso es, para mí, ser el joven negro que soy: con sangre de muchas tierras y con la pulsión de seguir amando la diversidad. Conozco de cerca este monasterio. Mi madre ha hecho allí, incluso, retiros. Y es tan bien aceptada como en su propio terreiro. Saludos

El Ministerio de Medio Ambiente? Aquel que vive en el Planalto alto de Brasilia? Y esos que saben de Brasil?
Le aseguro que por mi vida de más de tres años en el nordeste de Brasil y la miseria institucional, el nepotismo y el atraso son tan grandes que esto del convento Zen me parece que aganda la división de Brasil en dos mitades : el sur rico que se come al norte pobre pero rico en materias primas. A mi no hay que contarme nada lo he vivido en primera persona, Conozco el Norte y el Sur de su maravillosos país pero a mi no me la dan tan fácil ni chinos ni zen.... Ahondemos en profundidad, el Candomblé Opó-Afonjá, Bahía, tiene un premio de la UNESCO por conservación del medio natural en su "terreiro", dotado de escuela, etc ya dsde el año 1994 pero a lo mejor usted en esa época no tenía blog....

Són cosas de Brasil, país dónde hay mucho que hacer, que es receptivo a los extranjeros, dónde el mejor de ellos puede florecer, como nos enseña el Señor Arias.
Bién que podría irse por la vía más fácil del estereotipo, hablar de las malas cosas de Brasil, más fácil de creerselas.
Pero no. Nos enseña que otra vía es posible y que eso nace en Brasil.
Gracias.


Hola Sr. Farah,

respeto su parecer, pero lo cierto es que los monjes budistas de Morro da Vargem no viven con lujo. Su vida es sencillísima y ha sido el Ministerio de Medio Ambiente quién les ha reconocido el magnífico trabajo ecológico que están realizando en la formación de miles de jóvenes.
De cualquier modo, le agradezco que se haya interesado por mi blog brasileño.
Un gran abrazo
juan Arias


To: juanjosearias@hotmail.com

Chinerias del Oriente. Brasil, un país que firmó un convenio de libertad de culto con la religión afro-brasileña en 1911, no necesita de chinos que vayan allí a comprar una hacienda para usarla sabe Dios para que.... Ni son corderitos ni parecen tan buenos, a juzgar por el super-lujo de su convento en un país con 50 millones de pobres.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal